La historia de la cirugía cardíaca pediátrica en el Hospital Gregorio Marañón se entrelaza con la propia evolución del centro hospitalario, un referente en la sanidad española.
Orígenes y Evolución del Hospital Gregorio Marañón
El Hospital General de Madrid tiene sus raíces en la unión de hospitales de la Villa y Corte, una iniciativa impulsada por las Cortes de Castilla y aprobada por Felipe II ante el papa Pío V, cuya autorización se remonta al 27 de abril de 1567. En julio de 1968, se inauguró oficialmente la nueva Ciudad Sanitaria Francisco Franco, erigida en los terrenos del antiguo hospital de San Juan de Dios, alejándose del histórico edificio de Atocha. A lo largo de los años, el hospital ha experimentado diversas reestructuraciones administrativas y arquitectónicas, recuperando su nombre original de General de Madrid y añadiendo el apelativo de Universitario, una condición que siempre ostentó, en honor a Gregorio Marañón, uno de sus profesionales más destacados.

Pioneros en Cirugía Cardíaca
Antes de la constitución formal del Servicio de Cirugía Cardíaca, en el Hospital Gregorio Marañón se llevaron a cabo intervenciones cardiológicas con técnica cerrada en el Departamento de Cirugía General, dirigido por el Dr. En 1970, el Dr. Ramiro Rivera asumió la jefatura del Servicio, reorganizando su estructura física a la configuración actual. Paralelamente, se estableció un convenio con el Gobierno de Canadá, en colaboración con el Dr. Pierre Grondin, que facilitó la estancia formativa de numerosos médicos y enfermeras del Gregorio Marañón en el Instituto de Cardiología de Montreal, incluyendo un año de formación para residentes. En esta etapa, el Servicio se centró en la cirugía cardíaca abierta, destacando como pionero en cirugía coronaria. Posteriormente, se amplió la oferta a la cirugía cardíaca infantil (abierta y cerrada) y la cirugía vascular periférica, además de un programa de Trasplante Renal que hasta 1988 superó las ochocientas intervenciones. La actividad total anual superaba las mil intervenciones.
Transformación y Nuevos Horizontes
En mayo de 1982, el Dr. J. Duarte relevó al Dr. Rivera en la jefatura del Servicio. Durante este período, se inició una lenta transformación en la población de pacientes y en las técnicas quirúrgicas, observándose una disminución en la demanda de cirugía coronaria. En 1988, el Dr. Ramón Arcas sustituyó al Dr. Duarte, cesando el programa de Trasplante Renal para dar paso al Trasplante cardíaco, con el primer caso en mayo de 1988 y más de cuatrocientos veinte trasplantes realizados hasta la fecha. En 1997, el Dr. Arcas dejó el Servicio, siendo reemplazado por el Dr. J. L. Desde enero de 2004, la dirección del Servicio recae en el Dr. Actualmente, el Servicio se posiciona como uno de los más activos del país, con un enfoque claro en la adopción de nuevas tecnologías en la cirugía cardíaca. Un legado importante lo constituyen los numerosos profesionales formados en el hospital que actualmente lideran servicios en diversas partes de España, incluyendo a los Doctores C. Infantes, M. Ajuría, J. Albertos, G. Santos, J. Zuazo, J. Duarte, F. Gonzalez de Diego y M.

Innovaciones en Trasplante Cardíaco Pediátrico
El Hospital Universitario Gregorio Marañón ha logrado hitos significativos en el campo del trasplante cardíaco pediátrico. Recientemente, ha realizado con éxito el primer trasplante parcial de válvulas de corazón en menores de un año en Europa, utilizando materiales biológicos de un donante. Este innovador procedimiento permite que las válvulas aórtica y pulmonar crezcan junto con el paciente, evitando futuras cirugías de reemplazo y mejorando sustancialmente su calidad de vida. Un ejemplo de esta técnica es el caso de Mariami, una bebé de siete meses con tetralogía de Fallot y atresia pulmonar, quien ha evolucionado favorablemente tras el trasplante parcial de la válvula pulmonar. La Dra. destacó la complejidad de la operación debido al tamaño de los corazones infantiles, requiriendo una válvula donante de 10 mm, implantada a las 24 horas de su extracción.
Este tratamiento innovador es aplicable a bebés con cardiopatías congénitas y válvulas aórticas o pulmonares malformadas o con funcionamiento anómalo, así como a aquellos con válvulas anómalas resultantes de malformaciones durante la gestación. El trasplante parcial ofrece una mejora en la calidad de vida de muchos pacientes infantiles con cardiopatías. Adicionalmente, esta técnica permite "reutilizar" el corazón dañado de un paciente destinado a trasplante completo, siempre que sus válvulas estén intactas, pudiendo trasplantarse a uno o dos niños. Es importante señalar que los niños que requieren un trasplante completo siempre tendrán prioridad.
El Dr. Gil subrayó que los niños que se benefician del trasplante parcial no compiten con aquellos en lista de espera para un trasplante completo, al tiempo que se incrementa el número potencial de donantes. La Dra. matizó que estas válvulas requieren seguimiento, eliminan la necesidad de cirugías cardíacas posteriores para su cambio, reducen las hospitalizaciones, mejoran la morbilidad y mortalidad, y elevan la calidad de vida de los pacientes.
Beatriz Domínguez-Gil González, directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), resaltó que "este tipo de trasplantes innovadores es un ejemplo de cómo se puede transformar realmente las vidas de los pacientes cuando se unen el conocimiento científico, las ganas de mejorar, el apoyo institucional y el Sistema Nacional de Salud (SNS)". Añadió que esta cirugía aprovecha corazones que no son aptos para un trasplante completo pero sí para uno parcial, demostrando la capacidad de España en el desarrollo de este tipo de iniciativas.
Primer trasplante a corazón parado en un bebé con grupo incompatible en el Gregorio Marañón
Formación Especializada en Cardiología Pediátrica
El Hospital Gregorio Marañón ofrece un programa de formación integral en Cardiología Pediátrica. Durante el tercer año de residencia, los MIR de Pediatría rotan durante dos meses en Cardiología Pediátrica, adquiriendo experiencia en el manejo postoperatorio de cirugía cardíaca, insuficiencia cardíaca, tratamientos de cardiopatías congénitas y trasplante cardíaco. El segundo mes de esta rotación se dedica a la planta de Cardiología y consulta, abordando el control ambulatorio de cardiopatía estructural, postoperatorio, arritmias y cardiopatías familiares. Asimismo, existe la opción de especializarse en Cardiología Pediátrica durante el cuarto año de residencia de Pediatría. Los MIR de Cardiología también rotan por el servicio durante su quinto año. Se ofrecen becas post MIR para completar la formación especializada, incluyendo un segundo año enfocado en investigación y metodología de la misma. Los residentes de Pediatría continúan su formación en centros de prestigio como el Centro Nacional de Investigaciones Cardiológicas (CNIC) y hospitales en el Reino Unido, como el Great Ormond Street Hospital de Londres y el Newcastle Freeman Hospital.
Avances en Cateterismo Linfático para Cardiopatías Congénitas
El Hospital Gregorio Marañón ha sido pionero en España al realizar un cateterismo linfático a una niña de seis años con cardiopatía congénita, evitando así un trasplante cardíaco. Esta compleja operación, que requirió la colaboración de 30 profesionales y un experto estadounidense, empleó dos técnicas pioneras: un cateterismo linfático intervencionista y una linfangiografía dinámica con resonancia magnética. El procedimiento se desarrolló en tres fases: acceso al sistema linfático a través de punción de ganglios inguinales e inyección de contraste; visualización en tiempo real de la circulación linfática para identificar la lesión; y sellado de la malformación linfática mediante microcatéteres para restablecer la circulación adecuada. La intervención, que duró 12 horas, solucionó problemas de malnutrición y bronquitis plástica derivados de la malformación cardíaca congénita de la paciente, reduciendo su vulnerabilidad a infecciones.

Este hito posiciona al Gregorio Marañón como el primer centro español capaz de ofrecer una alternativa a pacientes pediátricos con cardiopatías congénitas y complicaciones en la circulación linfática. El Dr. José Luis Zunzunegui, jefe de Cardiología Infantil Intervencionista, afirmó que "es una intervención que ha venido para quedarse", y se están ultimando protocolos para ofrecer este procedimiento a niños con problemas que afectan significativamente su calidad de vida. Esta capacidad de tratamiento local evitará que muchas familias tengan que desplazarse al extranjero.
Procedimientos Mínimamente Invasivos
Mauricio Chiandussi, de 51 años, fue el primer paciente en beneficiarse de un nuevo abordaje mínimamente invasivo con catéteres, una alternativa a la cirugía a corazón abierto para corregir malformaciones estructurales que afectan la conexión entre el corazón y los pulmones. Ricardo Sanz Ruíz, cardiólogo intervencionista del Hospital Gregorio Marañón, explicó que esta técnica, hasta entonces no disponible en Europa, se implanta a través de la ingle. El paciente padecía una tetralogía de Fallot, operada en la infancia, que requería un reemplazo de su válvula pulmonar. La recuperación de este procedimiento es de 24-48 horas.
Optimización de Donaciones Cardíacas
El Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha sido el centro pionero en España en realizar el primer trasplante parcial de corazón en una bebé de siete meses, una técnica que también es novedosa en Europa para lactantes. La pequeña Mariami se recupera favorablemente, habiendo pasado solo dos días en la UCI. Este enfoque innovador permitirá que la válvula pulmonar implantada crezca con la niña, eliminando la necesidad de múltiples cirugías futuras. La intervención se realizó con grupos sanguíneos incompatibles entre donante y receptor y una donación en asistolia controlada, técnicas avaladas por la Oficina Regional de Trasplantes de Madrid y la ONT. El procedimiento consiste en trasplantar solo una parte del corazón (válvulas) a niños que requieren reemplazo valvular pero no un trasplante completo de músculo cardíaco.
La Dra. Manuela Camino, jefa de Trasplante Cardiaco Infantil del Marañón, detalló que la válvula pulmonar implantada proviene de un corazón donante con características similares a un trasplante convencional, permitiendo que el conducto implantado crezca con el niño. Esta estrategia abre puertas para tratar malformaciones congénitas con válvulas cardíacas anómalas y cardiopatías congénitas graves con un único tronco arterial. Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la ONT, destacó la cohesión del Sistema Nacional de Salud y la colaboración de los equipos de coordinación de trasplantes de España para detectar donantes adecuados. Esta nueva técnica optimiza el uso de las limitadas donaciones de corazón infantil, permitiendo beneficiar a uno o dos niños por donación, según las válvulas a sustituir.
Los escenarios para optimizar el uso de donaciones incluyen: corazones sanos sin receptor de tamaño adecuado, corazones con músculo cardíaco disfuncional pero válvulas intactas, y el trasplante parcial dirigido especialmente a niños pequeños que requieren reemplazamiento valvular y se benefician de una solución adaptable al crecimiento. "Estamos ofreciendo una alternativa que podría convertirse en la primera opción de tratamiento en el futuro", afirmó el equipo médico.
tags: #cirugia #cardiaca #pediatrica #gregorio #maranon