La banda sonora de Las Crónicas de Narnia: El León, la Bruja y el Armario, compuesta por Harry Gregson-Williams, es una pieza fundamental que acompaña y enriquece la narrativa de esta épica historia. Desde los dramáticos inicios hasta los momentos más mágicos y emotivos, la música juega un papel crucial en la inmersión del espectador en el mundo de Narnia.

Introducción a la Banda Sonora de Narnia
La banda sonora se abre con un tema de acción dramático que va ganando fuerza progresivamente a base de percusión y metales. Esto se acompaña de efectos sonoros que evocan los bombarderos alemanes sobrevolando Londres. Pronto se introduce un elemento de metales que, en la película, se utiliza en varias ocasiones como aviso de amenaza, ya sean aviones, lobos o la propia Bruja Blanca. Tras la aparición de ritmos electrónicos, Gregson-Williams presenta con las cuerdas el tema de los niños, incorporado en la acción dramática. Esto sucede mientras los hermanos Pevensie abandonan la capital para resguardarse en el campo, protegidos de los bombardeos.
Temas y Momentos Clave en la Partitura
La Evacuación de Londres y el Tema de los Niños
Este corte musical tiene dos partes bien diferenciadas. La primera mitad es evocadora y melancólica, con una variación del tema de los niños interpretado suavemente por las cuerdas y las maderas, seguido de un bonito fragmento de piano que vuelve a interpretar el tema de los hermanos Pevensie. Un clarinete solista retoma esta misma melodía a continuación. Tras un crescendo de la sección de cuerda, la atmósfera cambia. Es el momento de los títulos de la película, donde aparecen ritmos electrónicos y la voz de Lisbeth Scott, con las cuerdas de fondo interpretando el tema de Narnia e incorporando también un fragmento del tema de los niños. Esta canción se utiliza de nuevo más adelante en la película cuando los niños ya han entrado en el mundo nevado de Narnia.
El Descubrimiento de Narnia por Lucy
El descubrimiento del armario por la pequeña Lucy es un momento mágico que Gregson-Williams trata con mucha suavidad, arropando la flauta con leves toques de arpa y piano. En un principio, se escucha el breve motivo de Aslan, con pasajes solistas de flauta y clarinete. Más adelante, se expone por primera vez el tema de Narnia, iniciado con la flauta, a la que se unen los coros, las cuerdas y las campanillas para impregnar el ambiente de magia cuando Lucy ya está en ese mundo nevado. El corte acaba con sonidos intrigantes y en cierto modo terroríficos, acompañando el encuentro con el fauno.

La Nana del Fauno (Mr. Tumnus)
En la cueva del fauno, esta criatura interpreta una nana para dormir a Lucy. El instrumento escogido esta vez es el duduk. Su sonido oriental crece al compás de ritmos étnicos que se van reforzando con los coros, acelerando el tempo para convertir esa nana en un sonido de pesadilla mientras Lucy se duerme. Es rematado abruptamente por los metales cuando el fauno tiene una visión nada agradable.
El Tema de Jadis, la Bruja Blanca
El corte dedicado a Jadis, la malvada de la función, es oscuro y tenebroso, como era previsible. Los sonidos misteriosos con juegos graves de las cuerdas y apuntes disonantes de metales se suceden para crear una atmósfera de misterio y maldad. Hacia la mitad del corte hay un pasaje más tranquilo y melódico con flauta, pero la percusión y las disonancias lo interrumpen abruptamente para seguir creando atmósfera hasta el final del corte, con coros incluidos.
Otros Elementos Musicales y Temas Heroicos
La música de esta pista aparece distribuida en varias partes de la película, entre ellas el viaje de los niños hacia el dique de los castores, que también emplea el tema cantado escuchado en la segunda mitad de "Evacuating London". Se trata de música plácida y delicada, en la que percusiones muy suaves arropan la voz aterciopelada de Lisbeth Scott.
Campanillas y coros angelicales, típicamente navideños, acompañan la aparición de Papá Noel. Esto sucede en la primera parte del corte, aunque luego evoluciona por pasajes más sobrios, unidos a la entrega de regalos, con referencias al tema de Aslan, esta vez a cargo de los metales, que le otorgan cierta solemnidad. El tema de Narnia suena por primera vez, aunque de forma bastante breve, con toda su nobleza al final de la pista, coros incluidos.
El tema heroico arranca en forma de fanfarria en un momento épico en que Peter utiliza su espada en el río helado. Tras un fragmento que subraya cierta tensión, se escucha de nuevo el tema de Narnia, ejecutado con las maderas, y la primera aparición del león, lógicamente con su tema en una versión casi mística. Más adelante, Gregson-Williams recupera el tema heroico, otorgándole un mayor dinamismo.
Tras un suave inicio con predominio de las cuerdas, el tema va creciendo con la interpretación del tema de Aslan, solemnemente a cargo de los metales. A partir de ahí, se convierte durante un breve fragmento en un tema de acción vigoroso, con la aparición de los lobos, y pasa posteriormente a crear un ambiente misterioso. El tono de la pieza vuelve a cambiar hacia la mitad del corte, haciéndose más pausado y noble, con pasajes en los que las maderas intervienen como solistas hacia el final, retomando el tema de los niños cuando Peter es nombrado caballero.
El corte más largo del CD corresponde a una escena crucial de la historia. El violín eléctrico y coros fantasmagóricos de fondo lo inician de forma triste, algo que acaba con percusiones y cánticos tribales, asociados claramente a los súbditos de la Bruja Blanca, decidida a acabar con su enemigo. El resto de la orquesta se incorpora a la función acentuando la tensión y el dramatismo del momento, que impera en casi todo el tema, con la voz de Scott apareciendo y desapareciendo por momentos. El tempo se acelera de manera progresiva, como dirigido a provocar el trance. Posteriormente, los ritmos se detienen y el tema de Aslan, muy leve, reaparece primero con maderas y luego con las cuerdas, que lo interpretan como una elegía. La parte final adquiere un carácter místico, subrayado con coros etéreos y campanillas, que crece con la ayuda de la percusión. Es el momento en que los árboles llevan la noticia al campamento.
Narnia Storytellers: Soundtrack with Harry Gregson-Williams | Narnia Behind the Scenes
El corte comienza con una versión muy fúnebre y grave del tema heroico, interpretada por las cuerdas, sección a la que pronto se incorpora el resto de la orquesta, los ritmos y los coros, dando al conjunto un toque muy mediaventures. Ese tema heroico es el eje sobre el que gira esta pista, en la que predomina más el tono dramático que el de acción, pues cuando la batalla arranca de verdad no hay música en la película. El corte recupera también el motivo de amenaza utilizado al inicio del disco, ejecutado por los metales. En su conjunto toda la pieza, que en la película está distribuida en momentos distintos, recuerda claramente a algunos de los temas creados para Kingdom of Heaven por Gregson-Williams, y también a otras películas musicadas por los colaboradores de Hans Zimmer. Se trata de un corte muy disfrutable de principio a fin que en su parte final se desboca ya como tema de acción, esta vez sí acompañando a la batalla, para acabar en un tono muy suave.
Acompañando toda la escena final en el castillo de Cair Paravel, el score de Gregson-Williams en el CD termina con este corte, una suite que repasa los motivos principales de la partitura, aunque dando más importancia al tema heroico. Comienza con el tema de los niños, sigue con algún apunte del tema de Aslan, una variante bastante breve del de Narnia, y se desarrolla hasta su final con varias interpretaciones del tema heroico, primero con los coros sobresaliendo sobre la orquesta y luego todo el conjunto realzando el tono épico y mágico de la historia. El violín eléctrico de Hugh Marsh reinterpreta el tema de "Lucy Meets Mr. Tumnus" y finalmente se cierra el corte con otra interpretación a lo grande del tema heroico.
Canciones de los Títulos de Crédito
Al final del compacto se agrupan cuatro canciones que se emplean únicamente en los títulos de crédito, con la participación de Gregson-Williams en composición u orquestación.
- La primera canción, interpretada por la vocalista del grupo Frou Frou, Imogen Heap, enlaza bien con el estilo de la banda sonora, ofreciendo una pieza bastante correcta sobre el sentimiento mágico que produce Narnia en sus visitantes.
- Otra de las canciones está compuesta y cantada por Alanis Morisette. Sus palabras están puestas en boca de la pequeña Lucy: "I am magnet for all kinds of deeper wonderment / I am a wunderkind / And I live the envelope pushed far enough to believe this / I am a princess on the way to my throne / Destined to serve, destined to roam" ("Soy un imán para todo tipo de asombros profundos / Soy una niña prodigio / Y vivo el límite llevado lo suficientemente lejos para creer esto / Soy una princesa en camino a mi trono / Destinada a servir, destinada a vagar").
- La canción interpretada por el neozelandés Tim Finn (Crowded House), con letra que hace referencia al invierno eterno de Narnia: "The earth was frozen / Ice upon the water / All at once you saw her / There in the Winter Light" ("La tierra estaba congelada / Hielo sobre el agua / De repente la viste / Allí en la Luz de Invierno"). Apoyada principalmente en el piano, su estilo evoca a Paul McCartney, con fragmentos que se acercan a la onda de Peter Gabriel.
- Finalmente, la canción más relacionada con el score, interpretada por la voz principal de la banda sonora, Lisbeth Scott, contiene incluso en una parte instrumental el tema de los niños y aborda más el tema de la fe religiosa en su letra.