La pseudogestación, también conocida como falso embarazo o falsa preñez, es un fenómeno hormonal que puede presentarse en hembras, tanto perras como gatas, tras un período de celo sin que se haya producido una gestación real. En las gatas, este evento es menos frecuente que en las perras, pero puede ocurrir y manifestarse con síntomas similares a los de un embarazo real, desencadenando en el organismo comportamientos y cambios físicos asociados a la maternidad.
Entendiendo el Ciclo Reproductivo Felino
Las gatas son animales poliéstricos estacionales, lo que significa que entran en celo repetidamente durante ciertas épocas del año, siempre que las condiciones sean adecuadas. Sin embargo, a diferencia de otras especies, las gatas presentan una ovulación inducida. Esto implica que la ovulación no ocurre de forma espontánea al entrar en celo, sino que se desencadena principalmente por la monta durante el apareamiento. En raras ocasiones, la ovulación puede ser estimulada por un contacto táctil intenso en la zona lumbar.
Tras una monta, puede producirse una gestación si hay fecundación. Si no hay fecundación o si la ovulación ocurre sin cópula, puede desarrollarse la pseudogestación. Este estado se asocia a la fase lútea (diestro), una etapa que solo se presenta cuando ha habido ovulación. Durante esta fase, los cuerpos lúteos en los ovarios segregan progesterona, la hormona encargada de preparar el útero para una posible gestación.
En esencia, la ovulación sin gestación desencadena mecanismos hormonales que llevan al organismo de la gata a creer que debe mantener una gestación y, posteriormente, una lactancia, aunque biológicamente no exista tal estado.

Causas Hormonales de la Pseudogestación en Gatas
La causa principal de la pseudogestación en gatas es el desequilibrio hormonal que sigue a una ovulación sin fecundación. Después de la ovulación, el cuerpo lúteo produce progesterona en cantidades significativas, preparando al útero para la gestación. Si la fecundación no ocurre, los niveles de progesterona se mantienen elevados durante un período, y posteriormente, puede haber un aumento relativo de la prolactina, la hormona responsable de la lactancia y de muchos comportamientos maternales. Este cóctel hormonal hace que el cuerpo de la gata actúe como si estuviera gestando y a punto de dar a luz.
Síntomas Principales de la Pseudogestación en Gatas
Los signos clínicos de la pseudogestación en gatas pueden ser muy similares a los de un embarazo real, lo que a veces dificulta la diferenciación. Los síntomas más comunes incluyen:
- Galactorrea (producción de leche): Las glándulas mamarias se ingurgitan y pueden producir leche. Si se presionan suavemente, se pueden extraer unas gotas.
- Cambios en el comportamiento: La gata puede mostrarse más sensible, inquieta, o incluso desarrollar conductas de protección y cuidado hacia objetos inanimados, adoptándolos como si fueran sus crías.
- Aumento de peso y alteraciones en el apetito: Algunas gatas pueden experimentar un ligero aumento de peso o cambios en sus hábitos alimenticios.
- Búsqueda de refugio y fabricación de nidos: Pueden cavar hoyos, esconderse bajo muebles o llevar material blando a un rincón para crear un "nido".
- Molestias y agrandamiento de las mamas: Las glándulas mamarias se vuelven más grandes, congestionadas y pueden estar sensibles al tacto.
- Letargia y cansancio: Algunas gatas pueden parecer más apáticas o dormir más de lo habitual.
- Ausencia de celo: Tras la ovulación, la gata no volverá a entrar en celo hasta unos 45 días después.
- Flujo vulvar: En algunos casos, puede presentarse un flujo vulvar.
Una diferencia clave que podría observarse a simple vista es el abultamiento del vientre. En una gestación real, el vientre aumenta de tamaño considerablemente. En la pseudogestación, este aumento puede ser mínimo o inexistente, o deberse a una retención de líquidos causada por el cambio hormonal.

Diagnóstico Veterinario
Ante la sospecha de pseudogestación, es fundamental acudir a un veterinario. El profesional realizará un diagnóstico basado en:
- Anamnesis: Recopilación del historial clínico y de los síntomas observados por el tutor.
- Exploración física: Examen de las mamas, el abdomen y el estado general de la gata.
- Pruebas complementarias: En algunos casos, se pueden utilizar radiografías o ecografías para descartar un embarazo real o para evaluar el estado del útero y los ovarios.
El veterinario podrá determinar si se trata de una pseudogestación, un embarazo real, o alguna otra patología reproductiva.
Manejo y Tratamiento de la Pseudogestación
El manejo de la pseudogestación dependerá de la severidad de los síntomas y de la presencia de complicaciones. En muchos casos leves, la condición remite espontáneamente en un plazo de 1 a 3 semanas, o hasta unos 45 días, sin necesidad de tratamiento específico.
Sin embargo, existen medidas y tratamientos que el veterinario puede recomendar:
Medidas Generales
- No estimular las mamas: Es crucial evitar ordeñar las mamas o masajearlas, ya que esto actúa como estímulo para la producción de más leche y puede perpetuar el problema.
- Aumentar la actividad física: Incrementar el ejercicio y las rutinas de juego puede ayudar a la gata a cansarse, distraerse y reducir la ansiedad, lo que a su vez puede disminuir la conducta de nido y la producción láctea.
- Retirar objetos "bebé": Si la gata protege objetos de forma obsesiva, se recomienda retirarlos con tacto para no generar un conflicto.
- Evitar el lamido excesivo: Si la gata se lame las mamas de forma compulsiva, puede ser necesario el uso temporal de un collar isabelino para prevenir irritación o mastitis.
PSEUDOGESTACIÓN (EMBARAZO PSICOLÓGICO) EN PERRAS Y GATAS
Tratamiento Médico
En casos más severos, o cuando hay malestar significativo, el veterinario puede considerar:
- Fármacos para inhibir la prolactina: Medicamentos como la cabergolina o la bromocriptina son antagonistas de la prolactina y ayudan a detener la producción de leche. Estos tratamientos deben ser siempre administrados bajo supervisión veterinaria.
- Reducción de la ingesta: En algunos casos, el veterinario puede aconsejar limitar temporalmente la ingesta de alimentos y líquidos para ayudar a disminuir la producción de leche.
Posibles Complicaciones de la Pseudogestación
Aunque la pseudogestación en sí misma no es una enfermedad grave, puede dar lugar a complicaciones:
- Mastitis: La acumulación de leche en las mamas puede provocar inflamación (mastitis), que en ocasiones se complica con una infección bacteriana, requiriendo tratamiento antibiótico. Los signos de mastitis incluyen calor, dolor, enrojecimiento y endurecimiento de las glándulas mamarias.
- Lesiones preneoplásicas: Algunos estudios sugieren una posible asociación entre la repetición de episodios de pseudogestación y un mayor riesgo de desarrollar lesiones preneoplásicas (pre-cancerosas) en las mamas.
- Estrés y malestar: Los cambios conductuales y físicos pueden generar estrés y malestar tanto en la gata como en sus dueños.
Prevención: La Esterilización como Solución Definitiva
La medida preventiva más efectiva y definitiva para evitar la pseudogestación y sus posibles complicaciones es la esterilización (ovariohisterectomía). Al eliminar los ovarios, se suprimen los ciclos hormonales que desencadenan la pseudogestación y se reduce drásticamente el riesgo de desarrollar infecciones uterinas (como la piometra) y tumores mamarios.
El momento ideal para la esterilización suele ser antes del primer celo, alrededor de los seis meses de edad, aunque el veterinario indicará el momento más adecuado según el ciclo hormonal de la gata.
¿Puede una gata esterilizada tener pseudogestación?
Una gata sin útero ni ovarios no puede desarrollar pseudogestación. Sin embargo, existe un supuesto excepcional: si la esterilización se realiza muy poco después de la segregación hormonal tras una monta u ovulación, es posible que las hormonas circulantes residuales en la sangre puedan desencadenar temporalmente la sintomatología de pseudogestación.
Otras Patologías Reproductivas en Gatas
Es importante mencionar que existen otras enfermedades reproductivas que pueden afectar a las gatas y que, en ocasiones, pueden confundirse con la pseudogestación:
- Piometra: Infección bacteriana del útero. Es mucho más frecuente en perras que en gatas, pero puede ocurrir. Se manifiesta con letargo, falta de apetito, aumento de la sed y micción, y a menudo secreción purulenta por la vulva. Requiere tratamiento urgente, generalmente extirpación del útero y ovarios.
- Endometritis: Inflamación crónica del endometrio (capa interna del útero) que puede cursar con síntomas discretos como secreción leve o mal olor intermitente.
- Metritis: Infección uterina aguda, a menudo posterior a un parto o pseudogestación, que cursa con fiebre, decaimiento y secreciones vaginales anormales.
- Mastitis: Inflamación de las glándulas mamarias, generalmente por infección bacteriana, que puede ocurrir tras el parto o durante la pseudogestación.
- Quistes foliculares: Estructuras en el ovario que producen estrógenos de forma prolongada, causando celos continuos.
- Hipertrofia mamaria: Crecimiento anormal de las mamas, benigno, asociado a efectos de la progesterona.
Ante cualquier signo de malestar, secreción anormal, o cambios drásticos en el comportamiento de la gata, la consulta veterinaria es indispensable para un diagnóstico y tratamiento adecuados.