La pediatra y divulgadora Lucía Galán, con una amplia experiencia en la crianza y un millón de seguidores en redes sociales, aborda las dudas más comunes de los padres, especialmente aquellas relacionadas con el sueño infantil y los cambios de hora.
Rutinas de Sueño Saludables en Niños Pequeños
Establecer una rutina de sueño saludable es fundamental para el bienestar de los niños. La pediatra Galán enfatiza la importancia de conocer cómo es el sueño normal de un recién nacido y cómo este evoluciona con el tiempo. Esto permite tener expectativas más realistas y comprender que hasta los cuatro años es normal que muchos niños no duerman toda la noche de forma seguida, ya que el sueño infantil difiere significativamente del de los adultos.
Las recomendaciones para crear buenos hábitos de sueño incluyen:
- Horarios regulares.
- Un entorno tranquilo y predecible.
- Evitar luces intensas y pantallas dos horas antes de dormir.
- Un baño tranquilo, un cuento o una conversación relajante a pie de cama.

Despertares Nocturnos: ¿Normalidad o Preocupación?
Es totalmente normal que un bebé se despierte varias veces por la noche, especialmente en las primeras semanas de vida. Los recién nacidos suelen despertarse cada dos o tres horas para alimentarse, e incluso con mayor frecuencia. A medida que crecen, estos despertares disminuyen, pero al año de edad es habitual que ocurran un par de veces. Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo del sueño.
Uno de los errores más comunes que cometen las familias al crear rutinas de sueño es la falta de constancia, alternando entre dormir al bebé en la cuna, en brazos o en la cama de los padres.
Mitos y Realidades sobre la Alimentación Infantil
La pediatra Lucía Galán desmiente varios mitos extendidos sobre la lactancia materna y la introducción de alimentos sólidos.
Lactancia Materna Prolongada
Contrario a la creencia popular, la lactancia materna más allá de los dos años no es un "vicio". La lactancia prolongada es normal en la especie humana y mantiene su valor nutricional, inmunológico y emocional mientras madre e hijo lo deseen.
Introducción de Alimentos Sólidos
Se desmitifica la idea de que es necesario introducir alimentos sólidos antes de los seis meses. Hasta esa edad, los bebés obtienen todos los nutrientes necesarios de la leche materna o de fórmula. Adelantar la alimentación complementaria no aporta beneficios y puede ser perjudicial. En cuanto a los alimentos, hoy se sabe que lo importante es introducir variedad, incluyendo frutas, verduras y fuentes de cereal natural, y no cereales envasados y procesados. Tampoco es cierto que no puedan tomar frutos secos, kiwi, fresas o huevo hasta el año.
Para introducir alimentos sólidos sin generar conflictos, se recomienda:
- Respetar los tiempos del niño.
- Ofrecer variedad de alimentos saludables.
- Entender que probar es un proceso de experimentación con texturas, sabores y colores.
- Sentar al niño a la mesa con la familia, sin prisas ni presiones, varias veces al día.

El Impacto de los Hábitos de los Padres en la Relación del Niño con la Comida
Los niños aprenden por el ejemplo. Si en casa hay una variedad de alimentos saludables, como frutas y verduras, y los padres tienen una relación sana con la comida, es probable que los hijos integren estos hábitos en su vida. Un niño pequeño comerá lo que se le ofrezca y vea en casa; si no se compran ultraprocesados, no los consumirá.
Ante la negativa de un niño a comer ciertos alimentos, como las verduras, se aconseja:
- No obligar, ya que forzar suele generar el efecto contrario.
- Insistir con paciencia y creatividad, presentando el alimento de otra manera o integrándolo en recetas atractivas.
Pantallas y Salud Infantil: Riesgos y Recomendaciones
La Asociación Española de Pediatría recomienda no exponer a los niños a pantallas antes de los seis años. A partir de esa edad, el uso ideal es acompañado por un adulto y con tiempo limitado, priorizando programas educativos y fomentando el debate.
Principales Riesgos del Uso Temprano o Excesivo de Dispositivos Electrónicos
El uso temprano o excesivo de pantallas se asocia con:
- Peor calidad del sueño.
- Retraso del lenguaje.
- Problemas en la regulación emocional.
- Dificultades de atención y concentración.
- A largo plazo: aumento de ansiedad, depresión, trastornos de conducta alimentaria, adicción e incluso ideas suicidas.
- Dependencia, aislamiento y dificultades sociales.
Efectos de las pantallas en el cerebro infantil
Estrategias para Reducir el Tiempo de Pantalla sin Conflictos
Las familias pueden implementar las siguientes estrategias:
- Dar ejemplo: Los padres deben moderar su propio uso del móvil.
- Ofrecer alternativas atractivas: Juegos en familia, actividades deportivas, manualidades, lectura.
- Establecer normas claras y consensuadas: Definir cuándo y dónde se usan las pantallas y cuándo no.
La regla 20-20-20, que consiste en mirar a 20 pies de distancia durante 20 segundos cada 20 minutos, ayuda a reducir la fatiga visual. Además, se recomienda al menos 90 minutos al aire libre al día para proteger la visión, aprovechando la luz natural.
Cambios de Hora y su Impacto en los Niños
El cambio de hora, que ocurre dos veces al año, puede afectar especialmente a los niños, alterando su rutina de sueño y su bienestar físico y emocional. Este cambio está vinculado al ritmo circadiano, el "reloj interno" que regula los ciclos de sueño y vigilia. En otoño, al retrasarse una hora, los niños pueden tener dificultades para adaptarse, manifestando problemas para dormirse o despertándose demasiado temprano.
Para facilitar la adaptación:
- Ajuste gradual: En la semana previa al cambio, adelantar o retrasar las horas de acostarse y levantarse unos 15 minutos cada día.
- Ajuste de siestas: Si el niño tiene siestas, adaptarlas para no alterar el ciclo de sueño.
- Rutina estable: Mantener un horario de sueño fijo una vez alcanzado el nuevo horario.
- Ambiente propicio: Asegurar un entorno de sueño cómodo, tranquilo y oscuro.
- Limitar estímulos: Reducir actividades estimulantes y el uso de pantallas antes de dormir.
- Exposición a la luz natural: Fomentar la exposición a la luz del día, especialmente por la mañana, para regular el reloj biológico.
- Paciencia: Los primeros días pueden ser difíciles, es importante dar tiempo a los niños para adaptarse.
- Evitar comidas pesadas y estimulantes: No consumir cafeína ni comidas copiosas por la tarde o noche.

El Papel de los Padres en la Prevención de Problemas de Sueño y Hábitos Poco Saludables
Los padres juegan un papel crucial en la creación de un entorno que promueva hábitos saludables. Esto incluye la gestión de los horarios de las comidas, la calidad del descanso, la presencia o ausencia de pantallas en el dormitorio y la práctica de deporte. A pesar de que los niños crecen, siguen necesitando límites, acompañamiento, escucha y estructura.
Conversaciones sobre Salud Mental con Adolescentes
Abordar temas de salud mental, autoestima o presión social con adolescentes requiere:
- Respeto y escucha activa: Evitar el juicio y el sermón, mostrando empatía.
- Validación emocional: Reconocer y aceptar sus sentimientos, aunque no se comprendan del todo.
- Curiosidad genuina: Hacer preguntas en lugar de afirmaciones y compartir experiencias propias.
La "Hora de las Preocupaciones": Una Estrategia para Gestionar Miedos Infantiles
La pediatra Lucía Galán propone una estrategia práctica para ayudar a los niños a gestionar sus miedos y preocupaciones: la "hora de las preocupaciones". Consiste en imaginar una caja donde guardar mentalmente los pensamientos preocupantes hasta un momento específico del día, generalmente a las seis de la tarde. Este método enseña a los niños a autocontrolarse y a posponer la rumiación de pensamientos negativos, reduciendo la ansiedad y el agobio.
Al llegar la "hora de las preocupaciones", se abre la caja mental y se habla de lo que haya salido. Sorprendentemente, muchos niños no recuerdan la mitad de sus preocupaciones iniciales, lo que demuestra la efectividad de posponerlas. La propia Dra. Galán utiliza esta técnica en su vida personal.
Preguntas Frecuentes sobre el Sueño Infantil
Duda 1: Mi bebé tiene dos meses y se despierta cada tres horas. ¿Es normal?
Sí, es completamente normal. Los bebés menores de cinco o seis meses tienen un ritmo ultradiano, lo que significa que su ciclo de sueño y vigilia se renueva cada dos o tres horas. Por ello, no diferencian el día de la noche y se despiertan para alimentarse, un mecanismo de supervivencia.
Duda 2: ¿A partir de qué edad empiezan a diferenciar el día y la noche?
Normalmente, a partir de los cuatro o cinco meses, cuando su ritmo biológico se va regulando. Es importante no ir en contra de su naturaleza, permitiendo que los estímulos externos como la luz y el ruido ambiental ayuden a regular su reloj interno.
Duda 3: ¿Qué opina de adiestrar a los niños desde que nacen en su sueño?
Si por "adiestrar" se refiere a implementar rutinas de sueño, la respuesta es afirmativa. Sin embargo, no es partidaria de abandonar a los bebés en el llanto sin acompañamiento. Cada niño tiene su propio ritmo de maduración del sueño, y no se debe culpar a los padres si este proceso se alarga.
Duda 4: Mi hijo de 12 meses sigue despertándose al menos dos veces por la noche.
Esto es común. Es normal que los niños entre uno y dos años y medio se despierten un par de veces. En estos casos, se recomienda acudir, normalizar la situación, ofrecer consuelo y acompañamiento, y ayudarles a volver a dormir. Es importante no quitar la siesta si el niño la necesita, ya que esta suele desaparecer de forma natural alrededor de los cuatro años.
Parasomnias Infantiles: Terrores Nocturnos y Pesadillas
Los terrores nocturnos son acontecimientos benignos que ocurren en la fase no REM del sueño. El niño puede aparecer sentado, con los ojos abiertos, gritando y, a veces, agresivo. Aunque asustan, no son indicativos de un problema grave. En estos casos, se recomienda mantener la calma y garantizar su seguridad, sin intentar despertarlos.
Las pesadillas, en cambio, ocurren en la fase REM del sueño. Si un niño tiene una pesadilla, sí se aconseja despertarlo, ofrecerle consuelo y ayudarle a volver a dormir.
Posiciones para Dormir y Colecho
Es un bulo que los bebés deban dormir boca abajo. Todos los niños deben dormir boca arriba hasta los seis meses para prevenir la muerte súbita del lactante. Una vez que son capaces de darse la vuelta, no es necesario darles la vuelta nosotros. El colecho con un recién nacido o durante los primeros seis meses de vida no está recomendado como medida de prevención de la muerte súbita del lactante.
Uso de Melatonina en Niños
La melatonina no debe ser consumida ni ofrecida a los niños sin prescripción médica. Aunque es la hormona del sueño y tiene una vida media corta con pocos efectos secundarios, su uso debe ser supervisado por un profesional de la salud, ya que tiene indicaciones muy concretas y su mal uso puede ser ineficaz.
El Cerebro Infantil y el Juego
El cerebro de los niños se ejercita de forma diferente con actividades como la lectura y el juego libre, que promueven un ritmo lento y profundo, construyendo conexiones sólidas entre lenguaje, atención, creatividad, curiosidad y memoria. Las pantallas, en cambio, ofrecen un estímulo rápido y pasivo que apenas deja espacio para la reflexión.
La pediatra observa un aumento de trastornos del sueño, frustración y menor curiosidad en niños con uso excesivo de pantallas. Todos los días en consulta surge algún tema relacionado con el uso de pantallas, ya sea en bebés que solo comen con ellas o en adolescentes para quienes despegarlos del móvil es un desafío. En ocasiones, el uso de pantallas es la causa principal de problemas como irritabilidad, ansiedad, insomnio, rabietas o dificultades sociales, y en otras, un factor que agrava estas condiciones.

Diferenciando Retraso del Desarrollo por Pantallas de Otros Trastornos
En niños de 18 meses con retraso del lenguaje o en la adquisición de habilidades comunicativas, la evolución es clave. Cuando se retiran las pantallas en bebés y niños pequeños sin Trastorno del Espectro Autista (TEA), muchos mejoran rápidamente. El niño con autismo, en cambio, presenta signos y síntomas más estables y la interacción social sigue siendo difícil incluso tras retirar las pantallas. La evaluación profesional y multidisciplinar es fundamental, y la respuesta a la retirada de pantallas es un indicador clínico valioso.
Uso de Pantallas en el Entorno Familiar y Escolar
La Asociación Española de Pediatría recomienda evitar pantallas de 0 a 6 años y establecer límites crecientes en la adolescencia. Para los padres que trabajan con pantallas o las necesitan para el cuidado de niños, la clave es la transparencia: explicar la diferencia entre el uso profesional y el recreativo. Ofrecer alternativas realistas y evitar contradicciones es esencial. El ejemplo educa, por lo que es importante mostrar lectura, juego y presencia en lugar de estar constantemente con el móvil.
Salud Visual y Pantallas
La regla 20-20-20 (cada 20 minutos, mirar 20 segundos a algo a 20 pies de distancia) ayuda a reducir la fatiga visual. Los oftalmólogos recomiendan al menos 90 minutos al aire libre para proteger la visión, incluso en entornos urbanos, ya que la luz natural es fundamental.
La miopía infantil es multifactorial, incluyendo genética, falta de luz natural y actividades de cerca prolongadas. Las pantallas, al multiplicar las horas de cerca y reducir el tiempo al aire libre, contribuyen a este problema, que según la OMS afectará a más de la mitad de la población mundial en 2050.
Políticas Públicas y Responsabilidad de Plataformas
Se proponen políticas públicas concretas como la formación para docentes y familias en salud digital, la regulación del uso de pantallas en centros educativos, y la promoción de actividad física y lectura manual. Modelos en países como Francia y Suecia limitan dispositivos en primaria y refuerzan la lectura y escritura. La comprensión lectora, la calidad de la escritura manuscrita, la atención sostenida y la motivación del alumnado son indicadores clave para evaluar si un modelo educativo con pantallas beneficia o perjudica el aprendizaje.
Las plataformas y fabricantes tienen una gran responsabilidad, ya que sus algoritmos están diseñados para captar la atención. Se aboga por una regulación que proteja a los menores, con control de contenidos, menos publicidad agresiva, transparencia en los algoritmos y sistemas de control parental efectivos.
Límites y Rabietas en la Infancia
Las rabietas son una parte normal del desarrollo infantil, pero su gestión puede ser un desafío para los padres. La Dra. Galán ofrece un curso sobre límites y rabietas que aborda el neurodesarrollo, el funcionamiento del cerebro infantil según la edad, y la importancia de establecer límites desde el respeto y el amor incondicional. Comprender el porqué del comportamiento infantil es el primer paso para una gestión efectiva.

TDAH: Más Allá del Movimiento Excesivo
Es importante diferenciar entre un niño con alta energía o curiosidad y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que no debe diagnosticarse antes de los cinco o seis años. Sus características principales son la inatención, hiperactividad e impulsividad. El TDAH afecta a un porcentaje significativo de niños y adolescentes, pudiendo generar dificultades de adaptación, bajo rendimiento y problemas emocionales o de conducta. La Dra. Galán promueve el cambio de etiquetas, sugiriendo ver el "movimiento excesivo" como una señal de un cerebro ávido de aprendizaje.