El Bulldog Francés Azul: Cuidados Esenciales y Características desde el Nacimiento

El Bulldog francés ha sido un perro muy demandado en los últimos años por sus simpáticas características. No obstante, es una raza que actualmente genera preocupación en la comunidad veterinaria debido a los numerosos problemas de salud asociados con su estructura física braquicéfala, es decir, con hocicos cortos o chatos. En algunos países, su cría con fines comerciales está incluso prohibida o fuertemente regulada, derivados en muchos casos de una mala praxis en su crianza. Por ello, es fundamental conocer a fondo sus características y los cuidados específicos que requiere, especialmente desde su nacimiento.

Foto de cachorro de bulldog francés azul

Origen y Rasgos Distintivos del Bulldog Francés

Historia y Evolución

Los orígenes del Bulldog francés no están del todo claros, pero es muy probable que provengan de varios cruces que se llevaron a cabo a finales del siglo XIX. Se cree que la raza desciende de los perros utilizados por los Molosos, una antigua tribu griega que con el tiempo llegó a Inglaterra. Estos perros Molosos se convirtieron en el Mastiff Inglés y en su subraza, el Bullenbeisser. Los terriers, muy extendidos por Inglaterra, se cruzaron luego con los ancestros del Bulldog Francés para lograr una versión en miniatura del Bulldog Inglés, que siguió prestando servicios como perro ratonero y guardián. Esta raza canina, originaria de Francia, se estableció como tal a finales del siglo XIX, aunque sus inicios se encuentran en Inglaterra, con los cruces de bulldog inglés y diversos terriers, que fueron conformando un «bulldog miniatura» muy apreciado por las clases obreras y los artesanos ingleses, en particular el gremio de encajeros.

El perro Bulldog francés de nuestros días es el producto de diferentes cruces realizados por aficionados de París en la década de 1880, año en que se fundó el primer club de esta raza en la capital francesa. Por este motivo, a menudo es también conocido con el nombre de frenchie. En la década de 1860, este nuevo tipo de raza de Bulldog Francés debutó en los espectáculos de perros en el país y se hizo muy popular, convirtiéndose de forma gradual en la raza que conocemos hoy. El perro estaba muy de moda y era popular entre la sociedad, sobre todo entre la realeza y la nobleza, y se hicieron increíblemente populares en París y en Estados Unidos en el siglo XX.

Características Físicas Generales

El Bulldog francés es una raza de perro de tamaño medio, un pequeño moloso, musculoso y robusto. Suelen pesar entre 8 y 14 kg. Aunque es un perro pequeño, es muy musculoso y compacto, con un pelo plano y corto. Compacto en todas sus proporciones, este pequeño perro de tipo moloso puede medir entre 25 y 35 cm. La cabeza es cuadrada y tiene grandes orejas con las puntas redondeadas, que le han valido el apelativo de "orejas de murciélago" por su forma en punta. Sus grandes ojos, de mirada casi «humana», expresan su curiosidad, su «chispa» juguetona y divertida. El Bulldog francés hembra es muy parecido al macho, pero un poco menos desarrollado.

Dentro de la raza Bulldog francés, podemos encontrar una variedad de colores y patrones en su pelaje, incluyendo atigrado, beige, blanco y combinaciones de estos. Los colores del Bulldog francés estándar son el blanco, el crema, canela o marrón claro, el negro, el blanco y negro, el atigrado (mezcla de negro y marrón con apariencia de jaspeado) y el blanco y rojizo.

El Bulldog Francés Azul: Un Color Distintivo

El Bulldog Francés azul es una de las variedades de color más buscadas de esta popular raza. Su pelaje gris azulado lo hace especialmente distintivo. Este color resulta del gen de dilución (dd) que aclara el color negro estándar. Entre los colores especiales, encontramos el blue (mezcla de azul y gris), gris, y negro y marrón (con manchas grandes de ambos colores que se combinan en distintas partes del cuerpo). Los Bulldogs Franceses azules suelen tener precios más elevados por su rareza.

Es importante destacar que el gen de dilución puede estar asociado con la alopecia por dilución del color (CDA), una condición de la piel que debe ser monitoreada en estos ejemplares.

Infografía sobre la genética del color azul en bulldogs franceses y sus implicaciones

Cuidados Específicos para un Cachorro de Bulldog Francés Azul

Alimentación del Cachorro

La alimentación es crucial para el correcto desarrollo del cachorro. Durante la etapa de cachorro del Bulldog francés, es importante proporcionar una alimentación balanceada y adecuada a las necesidades nutricionales, optando por alimentos de alta calidad diseñados específicamente para esta etapa de crecimiento rápido. A partir del destete, su sistema digestivo se desarrolla gradualmente, por lo que todavía no está listo para asimilar grandes cantidades de alimento y le cuesta digerir correctamente el almidón. Durante este primer período, el cachorro pasa de alimentación líquida a sólida. Sin embargo, deberá ser un cambio gradual, humedeciendo el alimento. Para asegurar un correcto desarrollo, el cachorro debe comer 3 veces al día. Si el cachorro hubiera sido destetado antes de tiempo (mínimo un mes) usaremos leches maternizadas ya que la leche de vaca puede producirles diarreas.

El alimento ideal será el pienso de cachorro, si es posible específico para razas medianas en Bulldog francés, que se le dará hasta el año de edad. Existe una gran variedad de piensos para cachorros con la idea de cubrir las necesidades nutricionales de esta etapa sin renunciar a la calidad y al sabor. Desde los 5 meses, sus dientes definitivos están listos para un alimento que lo incite a masticar; el cachorro deberá triturarlo antes de tragarlo.

Higiene y Mantenimiento

Desde el primer momento que llegue nuestro Bulldog francés cachorro a casa, es necesario habituarle a la rutina de higiene. Aunque es un perro muy coqueto y limpio, le agrada que lo bañen. Es importante que uses un champú específico para perros. Con su pelaje corto y al ras, este perro es fácil de asear; un cepillado a la semana con una manopla o guante de goma es suficiente para facilitar la eliminación del pelo muerto. Si tienes que lavar a tu perro, elige un champú para perros de pH neutro. Es importante tener en cuenta que es sensible al calor del secador de pelo, por lo que se recomienda secarlo con toalla y evitar el uso excesivo de aire caliente.

Los ojos y los pliegues de la cara son partes que hay que mantener perfectamente vigiladas y aseadas, ya que las «arrugas» de la cara le hacen más propenso a las infecciones. Los Bulldog Francés suelen tener secreción ocular y esta suele acumularse alrededor de los ojos. La misma puede limpiarse con un algodón y agua tibia. Es importante, luego de la limpieza, secar la zona con una gasa para evitar humedad y formación de hongos. Los pliegues de su cara deben limpiarse con un algodón y solución fisiológica al menos 3 veces por semana para evitar la aparición de hongos, especialmente en verano. Los ojos del Bulldog francés pueden ser propensos a problemas debido a su morfología; limpia suavemente alrededor de los ojos con un paño húmedo para evitar la acumulación de secreciones y prevenir infecciones. Los bulldogs franceses son propensos a padecer otitis y otras afecciones en sus delicadas orejas, por lo que también requieren atención regular. Las uñas deberán ser recortadas si son muy largas, teniendo cuidado de no alcanzar el paquete vásculo-nervioso (zona rosa).

Esquema de las zonas de higiene importantes en un bulldog francés (pliegues faciales, ojos, orejas)

Salud, Vacunación y Visitas Veterinarias

La salud del cachorro de Bulldog francés requiere una atención constante. Un cachorro de bulldog no debe bañarse ni pisar la calle antes de terminar su pauta vacunal, podría enfermar gravemente. A partir de la 4ª semana de vida, perderá gradualmente la inmunidad adquirida a través de la leche materna, por lo que deberá desarrollar sus propias defensas. Es importante llevar su calendario de vacunas al día. Los parásitos externos se controlarán en cachorros con sprays específicos o collares adecuados a la edad; a partir de los cinco meses de edad ya podrán usar los de adultos. Siempre controlaremos que no lo ingiera.

Deberás llevar a tu cachorro al veterinario dentro de las 48 horas de haberlo llevado a casa para asegurarse de que tenga buena salud. La primera visita puede ser estrictamente para un examen físico, pesaje, hacer un plan antiparasitario y vacunal, y recomendar una analítica de heces. Es una buena oportunidad para que tu cachorro conozca gente nueva y agradable. Es importante hacer revisiones como mínimo cada 3 meses (algunas ya coincidirán con vacunas, microchips, desparasitaciones) para asegurarnos que no aparecen trastornos del desarrollo. Durante los primeros 16 meses de vida, los machos y hembras de Bulldog francés experimentarán un gran desarrollo. En los machos este es más tardío que en las hembras, pues la estructura del cráneo no está plenamente desarrollada hasta esa edad.

Entorno, Socialización y Entrenamiento

Cuando llegue nuestro nuevo Bulldog a casa es muy importante dejarle que inspeccione su nuevo entorno y se acostumbre a él. No debemos atosigarle ni asustarle. Le buscaremos un sitio seco, tranquilo, sin cambios bruscos de temperatura ni corrientes. Además, es muy vulnerable a los golpes de calor, por lo que es importante controlar la temperatura ambiente para evitar el sobrecalentamiento, ya que los cachorros de esta raza son especialmente sensibles a las temperaturas extremas debido a su hocico corto. Procurá dejarlo siempre en un lugar fresco, tranquilo y con un bebedero con agua fresca cerca.

El problema de la orina y defecaciones es difícil de solucionar cuando son pequeños; un buen truco es el uso de periódicos o empapadores hasta que pueda salir a la calle. Siempre los mantendremos limpios y en un lugar donde sea fácil la higiene (lavaderos, terrazas, etc.). Premiaremos a nuestra mascota cuando realice sus necesidades en el lugar deseado y le reñiremos con un enérgico NO cuando no sea así. Las molestias que causan el cambio de dientes será el siguiente problema; para evitar posibles destrozos recurriremos a juguetes comerciales o caseros.

La importancia del juego es fundamental para crear el vínculo entre humano y animal. La socialización temprana y el entrenamiento básico son fundamentales para el desarrollo saludable del cachorro, ayudando a prevenir problemas de comportamiento en el futuro y fomentando una personalidad segura y bien equilibrada. Es necesario que el cachorro esté en contacto con otros animales de distintas edades para que se “socialice” adecuadamente. Siéntate en el suelo con tu nuevo cachorrito, acarícialo y habla con él, para que conozca el sonido de tu voz y el toque de tu mano. Dedica tiempo a socializar a tu bulldog francés desde cachorro, exponiéndolo a diferentes personas, animales y situaciones para promover su confianza y buen comportamiento.

Socialización de Cachorros 🐺🐶 | Consejos para educar perros 📝

Temperamento y Convivencia con un Bulldog Francés

Carácter y Comportamiento

A pesar de su fama de gruñones, los Bulldog francés son cariñosos, juguetones y muy simpáticos. Son expertos en siestas, pueden dormir hasta 14 horas al día. El bulldog francés es un perro afectuoso, inteligente y sensible; a veces puede llegar a ser un poco terco, por lo que es importante no ceder a sus caprichos. El bulldog francés ama sobre todo la vida en familia, y, generalmente, sabe cómo comportarse con cada miembro de ella, siendo más tranquilo con las personas mayores y un gran compañero de juegos alborotados con los más pequeños. Uno de los problemas que puede experimentar esta raza en cuanto a su carácter es el de la ansiedad por separación, precisamente por la demanda de compañía que precisan. Es un can sociable, le encanta el contacto con las personas y no tolera estar demasiado tiempo solo.

Lleno de alegría de vivir, es un compañero encantador, adaptado a la vida urbana. También es fácil de adiestrar, pero hay que enseñarle a obedecer desde pequeño, ¡ya que puede tener un fuerte temperamento! Si es tu primer perro, el Bulldog francés es perfecto para los nuevos dueños. Sí, suelen ser excelentes compañeros para niños y otras mascotas; son conocidos por su naturaleza amigable y su comportamiento tranquilo, lo que los convierte en una excelente opción para familias.

Actividad Física y Adaptación al Hogar

El Bulldog francés se adaptará perfectamente a la vida en un piso o apartamento, ya que sus necesidades de actividad física son bajas. Finalmente, al bulldog francés le gusta mucho jugar, pero se cansa rápido. Aun así, hay que sacarlo al menos 2 veces al día y darle un paseo de intensidad moderada-baja para estimularlo y que socialice. En verano, evita las horas de pleno sol, mejor por la mañana temprano o ya al atardecer. Su necesidad de ejercicio físico no es grande, pero le encanta jugar; su mayor placer es pasar la tarde en tu regazo. El nivel de actividad de un bulldog francés es moderado en comparación con otras razas. A pesar de su apariencia tranquila, el bulldog francés es activo y necesita ejercicio diario para mantenerse sano y mentalmente estimulado. Asegúrate de incluir sesiones de juego y actividades físicas adecuadas a su edad y condición física. Estos encantadores perros son ideales para familias, incluso con niños, debido a su naturaleza amigable y su tamaño pequeño que los hace perfectos para la vida en apartamentos o espacios reducidos.

Dado su espíritu juguetón y su inteligencia, el bulldog francés disfruta mucho de los juguetes que estimulan su mente y su cuerpo. Algunas opciones populares incluyen el Kong Classic, que puede rellenarse con golosinas para mantenerlo entretenido durante horas, y los juegos de inteligencia que desafían su ingenio y lo mantienen activo física y mentalmente.

Problemas de Salud Frecuentes en el Bulldog Francés

Los veterinarios están preocupados por la raza Bulldog Francés debido a los numerosos problemas de salud asociados con su estructura física braquicéfala, es decir, con hocicos cortos o chatos. Esta cara aplanada suele tener como consecuencia problemas respiratorios, en concreto, una respiración ruidosa. Los principales problemas respiratorios son:

  • Síndrome de obstrucción de las vías respiratorias braquicéfalas (BOAS): Dificultades respiratorias graves.
  • Estenosis nasal: El Bulldog francés compensa su dificultad para respirar por las fosas nasales (demasiado pequeñas) respirando por la boca. Estos problemas pueden ser abordados con intervenciones simples si es necesario.

Además de los problemas respiratorios, los Bulldogs Franceses pueden sufrir de otras condiciones de salud:

  • Problemas estomacales frecuentes.
  • Hernias discales que pueden causar parálisis, y una mayor predisposición a desarrollar tumores cerebrales como gliomas. Para no forzar demasiado sus vértebras, se desaconseja hacer que suba o baje las escaleras de manera intensiva o hacerle saltar en exceso; es mejor llevarlo.
  • Anomalías esqueléticas debido a su desarrollo condrodistrófico, lo que puede causar problemas articulares. También es propenso a malformaciones vertebrales.
  • Problemas cardíacos ligadas a sus frecuentes problemas respiratorios y óseos.
  • Problemas de piel: alergias, otitis, atopia, demodicosi, eccema, piodermitis, sarna sarcóptica, tiña, micosis, etc. El mantenimiento del pelo corto no requiere de muchas exigencias, pero es muy importante dar con un pienso de alta calidad, puesto que los problemas dérmicos pueden ser derivados de alergias o intolerancias alimentarias.
  • Problemas oculares: Debido a sus ojos prominentes, el Bulldog francés suele tener los ojos mucho más sensibles a las irritaciones, como cataratas.
  • Inflamación de las almohadillas de las patas: Puede deberse, por ejemplo, a una alergia, a un trastorno de comportamiento (por ejemplo, un perro ansioso que se lame las patas hasta mutilarlas), a una infección o a una simple irritación.
  • Enfermedades infecciosas: moquillo (trastornos digestivos, respiratorios, nerviosos o cutáneos), parvovirosis, tos de la perrera o leptospirosis.

Es esencial comprender que, debido a su genética, el bulldog tiene una esperanza de vida de 10 a 14 años. La principal preocupación de los veterinarios reside en que los criadores irresponsables prioricen la estética sobre la salud, lo que lleva a la proliferación de problemas. Por estas razones, los veterinarios recomiendan que aquellos interesados en adquirir un Bulldog Francés lo hagan a través de criadores responsables que hayan realizado pruebas para detectar enfermedades braquicéfalas. Y ante todo, pongan la salud de los cruces por encima de la estética. Hay demasiados criadores de mala calidad que prefieren proporcionar volumen en lugar de realizar el indispensable trabajo de selección.

Socialización de Cachorros 🐺🐶 | Consejos para educar perros 📝

Diferencias entre Bulldog Francés y Bulldog Inglés

La principal diferencia entre un bulldog francés y un bulldog inglés radica en su tamaño y estructura. El bulldog francés es más pequeño y compacto, con un hocico más corto y orejas de murciélago, mientras que el bulldog inglés es más grande y musculoso, con un hocico más largo y orejas caídas. Mientras que el Bulldog inglés tiene sus orígenes en la Antigüedad, su descendiente, el Bulldog francés, más pequeño, se obtuvo en 1880 mediante el cruce con terriers y otros perros de razas indeterminadas.

tags: #bulldog #frances #blue #recien #nacido