Francisco Valls "El Americano": Biografía de una Figura del Cante Jondo

El presente volumen ofrece una detallada biografía de Francisco Valls Toribio, más conocido como "El Americano", una figura prominente en el mundo del cante flamenco. La obra recopila un repertorio inédito de coplas que fueron escritas para ser interpretadas por este destacado artista, cuya primera edición se reproduce en este material.

Retrato de Francisco Valls

Orígenes y Primeros Años

Francisco Valls "El Americano" nació en Buenos Aires, Argentina, en 1907, y falleció en Madrid, España, en 1987. Su niñez transcurrió en Sevilla, España, donde inició su camino artístico. Aunque actuó durante largas temporadas en Argentina, obteniendo un gran reconocimiento en su país natal, su consagración artística tuvo lugar en Madrid.

Siendo muy joven, Francisco Valls ganó un premio en Valladolid. En 1926, se presentó en el Monumental Cinema de Madrid, donde fue aclamado por su interpretación de fandanguillos. Sus espectáculos, como "La copla andaluza" en el Pavón y "Amapola" en el Fuencarral, lo catapultaron a la fama, actuando junto a las grandes figuras del flamenco de la época. En 1928, realizó una gira con Angelillo y obtuvo la Gran Copa de Madrid. Al año siguiente, en 1929, inició una gira por América con "La copla andaluza".

A su regreso a España en 1930, participó en las giras del empresario Vedrines, compartiendo escenario sucesivamente con Perosanz, Angelillo y La Niña de los Peines. La destacada figura de Francisco Valls Toribio "El Americano" es, sin duda, una de las más sobresalientes en el cante flamenco, también conocido como "jondo". Su voz, caracterizada por tonos y matices suaves y briosos, le permitió crear un arte personal que supo fusionar la frase "bravía" y rotunda de lo andaluz con la cadencia de lo americano.

Trayectoria Artística y Reconocimientos

En 1923, debutó en un bar de Madrid, ganando sus primeras seis pesetas con el cante. Sin embargo, para él, las manifestaciones de afecto de sus admiradores eran más valiosas que el dinero. "Para mí", afirma, "los mejores cantes que existen son las seguidillas y las soleares, que las considero como cante más bueno; pero desgraciadamente hoy, ese cante no 'llega' al público".

"El Americano" demostró sus dotes de artista en la escena, y su carrera abarcó diversas facetas del arte, llegando incluso a incursionar en el cine con la película "Estampas españolas".

En 1928, realizó una gira con Angelillo y obtuvo la Gran Copa de Madrid. En 1929, con "La copla andaluza", inició una gira por América. De vuelta en España, en 1930, participó en las giras del empresario Vedrines, coincidiendo sucesivamente con Perosanz, Angelillo de nuevo, y La Niña de los Peines.

Cartel de un espectáculo de flamenco de la época

Estilo y Filosofía Artística

Francisco Valls poseía una voz "rajada", una voz flamenca, a la que acompañaba un dejo de sentimiento, considerado imprescindible para interpretar correctamente una copla. "Sin sentir una copla no se la puede cantar bien", declaraba. Asimismo, reconocía la gran importancia del guitarrista ("tocaor") en la ejecución de la copla flamenca, destacando la necesidad de que los artistas se conozcan para lograr una buena armonía.

Durante su carrera, alternó con destacados cantaores del arte flamenco, todos ellos de gran prestigio, como Juan Antonio Chacón, La Niña de los Peines, Manuel Vallejo, José Cepero y el Niño de Marchena, entre otros. Entre sus cantaores predilectos se encontraban La Niña de los Peines, Manuel Vallejo y Candileja, de Puerto Real.

"El Americano" no presumía de su arte. Cantaba según el contexto y el lugar, y su voz armoniosa matizaba la copla de forma magistral. Tenía varias coplas que le gustaban especialmente, muchas de ellas populares, pero una en particular le había dado más fama y la cantaba siempre con gran cariño.

Anécdotas y Momentos Significativos

La vida artística de Francisco "El Americano" estuvo repleta de anécdotas y sucesos pintorescos, como es habitual para quienes recorren el mundo del espectáculo. Aunque la mayoría de sus recuerdos eran gratos, relató un incidente desagradable ocurrido en Madrid. Mientras cantaba en un bar del Puente de Toledo para entretener a sus amigos, un ciego que pasaba por allí accedió a acompañarlo. Al finalizar, se propuso pasar un guante para el ciego, pero uno de los presentes se apropió de unas pesetas recaudadas. Tras una discusión, el incidente pareció resolverse, pero horas después, de madrugada, "El Americano" fue agredido por la espalda, recibiendo dos puñaladas que lo mantuvieron en cama durante 27 días.

Entre sus satisfacciones íntimas, recordó varios momentos. Uno de ellos fue el estreno de "La serrana más serrana", de Julio del Rey, en Talavera, donde, a pesar de no haberse aprendido completamente el papel, logró desempeñarlo a gusto del público. Otro momento emotivo fue en Buenos Aires, al estrenar "La Copla Andaluza", donde los aplausos de sus paisanos al cantarle una copla escrita especialmente para la ocasión lo conmovieron profundamente.

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Relató otro suceso emotivo ocurrido en Torredonjimeno, provincia de Jaén. El teatro estaba lleno y el público pedía más coplas. Cantó con profundo sentimiento una copla que representaba el dolor. Al finalizar, entre los aplausos, un hombre robusto, curtido por el sol, se acercó llorando, subió al escenario, lo abrazó y le dio un beso fuerte y sincero. Este tipo de experiencias marcaban profundamente al artista.

Bruno de Perinat, en su obra "Figuras del cante jondo", recopila las coplas preferidas de "El Americano", ofreciendo datos sobre su vida y trayectoria profesional. El libro incluye también información sobre concursos y otros artistas relevantes del flamenco.

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