La actriz Bruna Cusí ha cosechado grandes éxitos y reconocimiento en los últimos años, consolidándose como una figura destacada en el panorama cinematográfico. Su carrera ha estado marcada por interpretaciones potentes y su compromiso con proyectos de gran calado, tanto a nivel artístico como personal.
El Éxito de "Verano 1993" y el Papel de Marga
«Sabía que estábamos haciendo algo especial, lo que pasa es que nunca te imaginas tantos festivales, tanto recorrido. Ha sido una sorpresa. Le estoy muy agradecida a Carla por haberme hecho participar en el proyecto. Y estoy feliz. Muy feliz», comenta Bruna Cusí a pocos días del estreno en salas de Verano 1993. La cinta, dirigida por Carla Simón, ha recibido elogios y premios desde su lanzamiento, incluyendo el de Mejor Ópera Prima en Berlín y la Biznaga de Oro en Málaga.
Para Bruna, Verano 1993 representó un paso firme en su carrera cinematográfica, el mismo año de su entrada a lo grande con una importante participación en Incierta gloria, el último largometraje de Agustí Villaronga. En Verano 1993, Bruna interpreta a Marga, una joven que se enfrenta al reto de adoptar a una sobrina, Frida, después de la muerte de su cuñada. Este personaje ocupa un lugar central en la narrativa adulta de la película, que se centra en el punto de vista de la niña huérfana, Laia Artigas.

La experiencia de rodaje se caracterizó por un trabajo de preparación colectiva junto a las dos niñas del reparto. Carla Simón buscaba actores que se asemejaran en energía y esencia a las personas reales en las que se basaban los personajes. Bruna llegó al proyecto a través de un casting basado en improvisaciones, sin guion previo, donde se entendió muy bien con la directora. «Ella vio que tenía muchas cosas en común con Marga», recuerda la actriz.
El proyecto atrajo a Cusí por ser una historia personal y por la conexión con su propia infancia, ya que en 1993 ella también tenía seis años, la misma edad que el personaje de Frida. «Me transportó a ese verano que yo también viví, evidentemente sin el contexto que tiene Frida, sino el mío. Volver un poco a esa infancia y a todo el tema del sida, que en su momento era tabú, y ahora sigue siéndolo, me parecieron cosas muy interesantes de tratar. Además, con la sutileza con la que Carla lo hace en el guion.»
El rodaje con niñas fue un desafío. Antes de comenzar, realizaron casi dos meses de ensayo con Carla, donde se dedicaron a actividades cotidianas como hacer pasteles, ir al parque o a la biblioteca, para conocerse y construir la relación de madre con las niñas. Posteriormente, trabajaron escenas desde la improvisación, incluyendo situaciones previas a la película, con el fin de generar una fuerte relación familiar antes de rodar.
«Para mí fue difícil porque no soy madre en la vida real, y recuerdo que Carla me decía a veces que no fuera tan simpática con la niña, que tenía que ser más dura o que tenía que reñirla en determinados momentos», explica Bruna. Las niñas no se aprendieron el guion; Carla buscaba la espontaneidad, repitiendo secuencias muchas veces hasta encontrar lo deseado. Bruna se centró en ayudar y guiar a las pequeñas actrices, lo que hizo que se "olvidara un poco de sí misma" durante el proceso.
El personaje de Marga es pragmático y busca sacar adelante a Frida, estableciendo límites y rutinas para que se adapte al nuevo entorno rural. Bruna destaca dos escenas importantes: «Cuando la Frida se escapa y luego vuelve diciendo que ya se irá mañana porque ahora está muy oscuro. Marga, por la noche, entra en la habitación de la niña y se acurruca a su lado. Es el primer abrazo, el primer contacto con cariño que ves. Y luego ya, está escena que tú dices, cuando ves que Frida está tranquila y puede empezar a hablar. Marga la trata ya como alguien que puede entender.»
Respecto a la profesión de la familia en la película, Marga tiene un trabajo de media jornada en la piscina del pueblo, donde hay un bar, y Esteva, su pareja, se dedica a reconstruir y hacer muebles. Algunas escenas que explicaban esto en más detalle fueron cortadas en el montaje final.
Formación y Primeros Pasos en la Actuación
Bruna Cusí ha forjado una formación muy completa y variada. Realizó estudios en el Institut del Teatre, especializándose en gesto, lo que la llevó a apasionarse por la Commedia dell’Arte y a realizar un stage en Italia. También tuvo una experiencia como oyente en París con Ariane Mnouchkine, interesada en su forma "familiar de trabajar lo gestual".
Un punto de inflexión fue su participación en la serie Polseres vermelles, donde descubrió su gusto por la cámara, aunque reconoció no tener mucha idea de cómo trabajar con ella. Esto la llevó a inscribirse en el estudio de Laura Jou para un entrenamiento profesional de actores, donde tuvo diferentes coaches y profesores. Desde entonces, se siente más preparada para el cine, que es lo que la atrae actualmente. Bruna destaca su inquietud y la importancia de la formación constante, participando en cursos y "metiéndose en todos los follones del mundo", desde videoclips hasta cortometrajes, siempre que el proyecto la atraiga personalmente.
Colaboración con Agustí Villaronga en "Incierta Gloria"
Su papel en Incierta gloria, de Agustí Villaronga, fue un hito importante. Bruna había realizado un curso con el director dos años antes del rodaje, donde tuvo un "enamoramiento profesional". Cuando leyó el guion de la película, sintió una fuerte conexión con el personaje, y dos años después, Villaronga la llamó para el casting. A pesar de la competencia, Bruna fue elegida, sintiendo que Agustí actuó como un "padrino" al apostar por ella. El rodaje fue una experiencia intensa y enriquecedora, trabajando junto a actores como Marcel Borrás, Oriol Pla, Núria Prims, Luisa Gavasa y Juan Diego.
Visión del Cine y Aspiraciones Profesionales
Bruna Cusí celebra la "eclosión fantástica de nuevas directoras", como Carla Simón, y espera que no sea solo un boom, sino una normalización de la presencia femenina en la dirección. Sin embargo, no separa el talento por géneros, valorando la historia y el proyecto por encima de todo. Destaca que hay muchos hombres que "a la hora de contar historias y personajes femeninos son muy interesantes". Como actriz, su deseo es que haya personajes femeninos diversos: "fuertes, vulnerables, de todo tipo. Que no sea todo un modelo de mujer estandarizado", algo que cree que ya está ocurriendo.
Actualmente, Bruna está estudiando inglés para actuar en este idioma y le gustaría trabajar en Francia. Aunque su intención no es viajar constantemente, se enfoca en trabajar en el cine español, con muchos directores con los que le gustaría colaborar, mencionando a Carla Simón, Xavi Puig y Raimon Fransoy (directores de Ardara), Agustí Villaronga, Jaime Rosales, Jonás Trueba, Cesc Gay, Nelly Reguera, Mar Coll y Roser Aguilar.
'La reina de los lagartos' | Entrevista a Bruna Cusí
Relación Personal y Profesional con Ricardo Gómez
Bruna Cusí y Ricardo Gómez, conocido por su papel de Carlitos en Cuéntame cómo pasó, han llevado su relación personal a la pantalla grande con la película Mía y Moi. Los intérpretes mantienen una historia de amor desde hace más de cuatro años, habiendo comenzado su noviazgo en la primavera de 2017 tras ser presentados por una amiga en común. Superaron una crisis en 2018 y retomaron su relación con más fuerza. Durante la presentación de Mía y Moi, se mostraron cómplices y felices, posando para las cámaras junto al director novel Borja de la Vega, quien también es su representante y se lanzó a dirigir su primera película con ellos como protagonistas.
En Mía y Moi, la pareja decide refugiarse en una casa familiar en el campo tras una tragedia. Junto a Biel, el novio de Moi, intentan reponerse de la situación, pero la llegada de Miguel, el exnovio de Mía, altera la convivencia. Además de Bruna y Ricardo, el reparto incluye a Eneko Sagardoy, Joe Manjón y Raquel Espada.

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