Blefaritis en Niños: Causas, Síntomas y Tratamientos

La blefaritis es una afección ocular común que representa una de las causas más frecuentes de consulta oftalmológica. Se trata de una inflamación de los párpados que puede provocar enrojecimiento, irritación, picazón y la aparición de escamas similares a la caspa en las pestañas. Aunque para muchos pacientes solo supone una molestia leve, una gestión inadecuada de esta inflamación puede derivar en complicaciones crónicas que afectan a la visión. Es importante destacar que, aunque comúnmente nos referimos a ella como blefaro, no es una patología aislada.

La blefaritis es la segunda enfermedad ocular más frecuente después de la sequedad ocular, y los niños también tienen la probabilidad de padecerla. Es una enfermedad muy molesta y, en ocasiones, no se le da la importancia que en realidad tiene.

Esquema de las glándulas de Meibomio en el párpado

¿Qué es la Blefaritis en Niños?

En los niños, la blefaritis es una inflamación de las glándulas que producen sebo (sebáceas) del párpado, incluyendo las glándulas de Meibomio. Esta inflamación provoca la hinchazón de los párpados y costras alrededor de las pestañas. Incluso si se trata y desaparece, a menudo puede volver varias veces durante años. Puede dar como resultado una infección en los ojos y, en casos poco frecuentes, la pérdida de las pestañas.

La blefaritis en niños consiste en una inflamación del párpado que puede causar la obstrucción de las glándulas de Meibomio. Al estar obstaculizada, la circulación de lípidos se convierte en una tarea difícil, lo que provoca consecuencias como irritación, escozor y ardor.

Tipos de Blefaritis

Existen principalmente dos tipos de blefaritis, y un niño puede padecer uno o ambos simultáneamente:

  • Blefaritis Anterior

    Afecta a la parte externa del párpado, donde las pestañas se adhieren. Por lo general, ocurre debido a bacterias en la piel o caspa del cuero cabelludo o las cejas. La blefaritis anterior seborreica es la que se desarrolla con más frecuencia y surge a causa de una bacteria llamada estafilococo, por lo que debe ser tratada con la mayor brevedad posible. Se caracteriza por la aparición de costras o escamas pegajosas en la base de las pestañas. Las alergias o los ácaros (pequeños parásitos) también pueden causar blefaritis anterior, pero esto es menos común.

  • Blefaritis Posterior (Disfunción de las Glándulas de Meibomio)

    Afecta la parte interna del borde del párpado, en contacto con el globo ocular. Este tipo de blefaritis se produce por el mal funcionamiento o la obstrucción de las glándulas de Meibomio, las cuales son las encargadas de producir secreciones grasas que facilitan la lubricación del ojo y dan consistencia y estabilidad a la película lagrimal. Cuando estas glándulas sebáceas se obstruyen, se pierde hidratación en el ojo, y la lágrima se evapora prematuramente. Es imprescindible corregir esta obstrucción de forma rápida, ya que, de lo contrario, las glándulas de Meibomio pueden atrofiarse y dejar de ser funcionales. Este tipo de blefaritis puede ser crónica y suele asociarse a la dermatitis seborreica o la rosácea, presentando a menudo orzuelos o chalaziones.

  • Blefaritis Mixta

    En muchos casos, un tipo de blefaritis puede conducir a otro, y un niño puede terminar padeciendo blefaritis anterior y posterior al mismo tiempo. Por ejemplo, si durante una blefaritis anterior se acumula caspa en la base de la pestaña, puede acabar entrando en contacto con las glándulas de Meibomio, obstruyendo sus orificios y creando una grasa anómala que produce inflamación en el folículo de la pestaña.

Causas y Factores de Riesgo de la Blefaritis en Niños

Aunque la razón exacta de la blefaritis a menudo se desconoce, se cree que puede estar causada por diversos factores:

  • Infecciones:
    • Infecciones por bacterias (frecuentemente estafilococos) en los párpados o en los conductos de las glándulas.
    • Ciertas infecciones víricas (por lo general por herpes simple).
    • Infestación por ácaros de la piel llamados Demodex.
    • Piojos en las pestañas.
    • Un sobrecrecimiento de bacterias que normalmente se encuentran en la piel.
  • Disfunción de las glándulas sebáceas:
    • Una producción y secreción anormal de las glándulas sebáceas del párpado.
    • Glándulas sebáceas inflamadas y bloqueadas en el borde de los párpados (disfunción de las glándulas de Meibomio).
    • Disminución o alteración de los aceites normales producidos por el párpado.
  • Afecciones cutáneas:
    • Dermatitis seborreica (inflamación de las capas superiores de la piel que provoca enrojecimiento, picazón y descamación).
    • Rosácea (afección cutánea que provoca una erupción roja en la cara).
    • Dermatitis atópica (eczema).
  • Alergias:
    • Reacciones alérgicas (al polen o, en algunos casos, a productos como el maquillaje para los ojos y/o los colirios).
    • Alergias que afectan las pestañas (menos común).
  • Otros factores:
    • Cantidad insuficiente de lágrimas en los ojos (ojo seco).
    • Falta de algunos nutrientes en la dieta.
    • Cambios hormonales o estrés (el cuerpo expulsa hormonas como el cortisol, y la piel produce más grasa).
    • Ambiente y aire cargado, además de humos y contaminantes.
    • No usar correctamente las gafas o abusar de las lentillas.
    • A veces, la inflamación no tiene causa conocida.

Síntomas de la Blefaritis en Niños

Los síntomas de la blefaritis en niños pueden ser muy variados y presentarse de manera diferente en cada niño. Resulta una patología bastante molesta y, además, puede afectar el aspecto estético. Pueden incluir los siguientes:

  • Enrojecimiento e hinchazón: Párpados y ojos rojos e irritados, con enrojecimiento de todo el borde palpebral (superior e inferior).
  • Irritación y picor ocular: Sensación de quemazón y picazón en los ojos y alrededor de estos. El prurito es más frecuente cuando la blefaritis tiene una causa alérgica. El niño suele frotarse mucho los ojos.
  • Costras y escamas: Aparición de costras o caspa en la base de las pestañas y el párpado. Durante el sueño, las secreciones se secan y hacen que los párpados se peguen entre sí, por lo que los síntomas pueden empeorar al despertar.
  • Sensación de cuerpo extraño: Los niños tienden a sentir como si tuvieran arena o polvo metido en el ojo, sobre todo al despertarse.
  • Lagrimeo continuo: Ojos llorosos y un lagrimeo constante.
  • Secreción de líquido de los párpados.
  • Sensibilidad a la luz intensa (fotofobia).
  • En casos de infecciones bacterianas, formación de pequeños abscesos de pus (pústulas) en la base de las pestañas que evolucionan hacia úlceras superficiales (blefaritis ulcerosa). Al quitar la costra, la superficie puede sangrar.
  • En casos graves, algunas pestañas pueden volverse blancas o desprenderse, y los párpados pueden resultar cicatrizados si la afección continúa por largo tiempo.
Foto de cerca de un ojo de niño con blefaritis, mostrando enrojecimiento y costras en las pestañas

Diagnóstico de la Blefaritis en Niños

Detectar la blefaritis en niños puede ser más complicado que en adultos. El diagnóstico de la blefaritis se basa en los síntomas y en el aspecto de los párpados. El proveedor de atención médica le hará preguntas sobre los síntomas y los antecedentes médicos de su hijo y de su familia. Además, le hará un examen físico al niño.

El médico puede usar una lámpara de hendidura para explorar los párpados con mayor detenimiento. Se pueden tomar fotografías especiales de las glándulas que producen aceite para los párpados para evaluar su estado. Por lo general, no se necesitan otras pruebas para confirmar el diagnóstico, aunque a veces se toma una muestra de pus del borde de los párpados y se cultiva para identificar la bacteria causante de la infección y su sensibilidad a los antibióticos habituales. Un sistema de monitorización de la blefaritis llamado Keratograph permite ver los conductos de las glándulas y analizar su estructura y calidad, lo cual puede ser útil para evaluar la efectividad del tratamiento.

Tratamiento de la Blefaritis en Niños

El objetivo principal del tratamiento de la blefaritis en niños es aliviar los síntomas y controlar la afección, ya que generalmente no desaparece por completo. Es necesario mezclar la limpieza de forma natural con el uso de fármacos. El tratamiento dependerá de la causa, los síntomas, la edad y el estado de salud general del niño, así como de la gravedad de la afección. Los casos graves de blefaritis pueden necesitar tratamiento por parte de un médico de la vista (un oftalmólogo o un optometrista).

Medidas de Higiene Palpebral

La constancia en la limpieza es el mejor tratamiento para la blefaritis. La higiene palpebral es un tratamiento muy sencillo pero eficaz, consistente en mantener la zona del ojo lo más limpia posible.

  • Compresas húmedas y tibias: Aplique compresas húmedas y tibias en los ojos de su hijo durante 5 a 15 minutos, varias veces al día. Esto ayuda a aflojar las costras, aliviar el escozor y el ardor, y activar las secreciones de las glándulas de Meibomio.
  • Limpieza diaria de los párpados: Lave sus manos con agua y jabón. Luego, limpie los párpados de su hijo todos los días con un paño limpio y húmedo y champú suave para bebé (2 o 3 gotas en media taza de agua tibia) o productos limpiadores especiales (toallitas y paños comerciales con ingredientes como el aceite de árbol de té o el ácido hipocloroso). Frote los párpados con suavidad para eliminar las costras. Use un paño limpio distinto para cada ojo y lávelos después de su uso.
  • Masaje palpebral: Después de las compresas tibias, frote suavemente a lo largo del párpado con un hisopo de algodón para eliminar las escamas y los desechos, y masajee el párpado para ayudar a liberar la grasa de las glándulas meibomianas.

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Tratamientos Farmacológicos

Cuando la limpieza diaria resulta insuficiente, el oftalmólogo puede recomendar fármacos apropiados:

  • Pomadas y gotas antibióticas: Para la blefaritis ulcerosa causada por bacterias (como la blefaritis estafilocócica), se prescriben pomadas o gotas antibióticas (bacitracina con polimixina B, gentamicina, eritromicina o sulfacetamida). La pomada no hace que la blefaritis desaparezca más rápidamente, pero puede ayudar a evitar que la infección se extienda o a tratar una infección secundaria.
  • Antibióticos orales: En casos de blefaritis asociada a rosácea o infecciones bacterianas más graves, se puede requerir tratamiento con antibiótico por vía oral (como la doxiciclina) por un periodo de tiempo prolongado.
  • Antivirales: La blefaritis vírica (por herpes simple) se trata con comprimidos de un antiviral (como valaciclovir).
  • Corticosteroides: Se pueden usar pomadas con corticoesteroides para controlar el enrojecimiento, la inflamación y la irritación, especialmente si otras medidas no son eficaces.
  • Lágrimas artificiales: Si se trata de una blefaritis asociada a sequedad ocular, se recomienda el uso de lágrimas artificiales para aliviar los síntomas.
  • Antifúngicos: Para la dermatitis seborreica, el proveedor de atención médica puede indicar un champú o crema antifúngica, y cepillar suavemente la cabeza del niño al lavarla con champú suave para bebés.
  • Ectoparasiticidas: Si la blefaritis es causada por parásitos (como el Demodex), se puede prescribir un medicamento ectoparasiticida, que mata a los parásitos, o soluciones con aceite de árbol de té. Recientemente, está disponible una solución oftalmológica con lotilaner para el Demodex.

Otros Tratamientos y Consideraciones

  • Microexfoliación palpebral: Para pacientes con dificultades en la higiene diaria o que no consiguen retirar todas las escamas, el oftalmólogo puede realizar una limpieza exhaustiva de los bordes del párpado con resultados instantáneos.
  • LipiFlow: Es una técnica que aplica masaje e inducción de calor sobre las glándulas de Meibomio para destaparlas e hidratar el ojo.
  • Luz Pulsada Intensa (IPL): Conocido como “el láser para ojo seco”, este procedimiento rápido e indoloro (3-4 tratamientos en 2 meses) se utiliza para mejorar los síntomas de blefaritis y ojo seco.
  • Suplementos de aceite de pescado: También pueden ser útiles para el tratamiento.
  • Evitar desencadenantes: Si un colirio determinado provoca blefaritis alérgica, se interrumpe su uso.
  • Hábitos del niño: Enséñele a su hijo a no tocarse los ojos y procure que se lave las manos a menudo para evitar la propagación de infecciones.

Posibles Complicaciones de la Blefaritis en Niños

La blefaritis es una afección crónica con períodos de remisión y exacerbación. A menudo, los síntomas no desaparecen por completo. Una gestión inadecuada de esta inflamación puede derivar en complicaciones:

  • Orzuelos y Chalaziones recurrentes: Los orzuelos son bultos rojos y dolorosos en el párpado causados por glándulas sebáceas bloqueadas e infectadas. Si un orzuelo no desaparece o se cronifica, puede dar lugar a un chalazión, un bulto duro e indoloro.
  • Síndrome del ojo seco: Durante la blefaritis, las glándulas de Meibomio pueden alterarse y no producir el nivel adecuado de grasa para estabilizar la película lagrimal, lo que provoca irritación y sequedad ocular. La blefaritis posterior es el tipo que mayormente se asocia a ojo seco evaporativo o mixto.
  • Problemas en las pestañas: Las pestañas pueden dañarse constantemente, causando su caída, o incluso pueden crecer en la dirección incorrecta (triquiasis).
  • Deterioro de los párpados: La blefaritis crónica puede afectar el estado de los párpados, causando cicatrización o alteraciones duraderas (permanentes) en su forma, haciendo que sea más irregular.
  • Conjuntivitis crónica: Las alteraciones en la forma del párpado pueden modificar la relación entre el párpado y el globo ocular, favoreciendo brotes recurrentes de conjuntivitis.
  • Daño a la córnea: En casos graves, la blefaritis puede dañar la córnea (la capa exterior transparente en la parte frontal del ojo) debido a la inflamación o irritación. Raras veces, una blefaritis ulcerosa puede incluso provocar una inflamación que afecte a la córnea.
  • Pérdida de la vista: En casos poco frecuentes y muy graves, la blefaritis puede provocar pérdida de la vista.
  • La blefaritis crónica puede, en casos extremadamente raros, ser un signo de condiciones más serias como el cáncer del párpado (especialmente si afecta solo un párpado con pérdida de pestañas) o el penfigoide de la membrana mucosa ocular (un trastorno autoinmunitario que cicatriza la conjuntiva y la córnea).

Prevención de la Blefaritis en Niños

Aunque no existen métodos infalibles para prevenir la blefaritis, mantener una buena higiene palpebral siempre va a disminuir la probabilidad de que se desarrolle la afección. La limpieza cuidadosa de los párpados es fundamental y debe practicarse a diario, incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas.

  • Limpieza facial diaria: Una limpieza facial exhaustiva elimina el exceso de grasa de las glándulas y ayuda a evitar que los orificios se obstruyan.
  • Precaución con el maquillaje: No es conveniente el uso de maquillaje en los bordes cercanos al párpado, ni el uso habitual de extensiones de pestañas en niños, si fuera el caso.
  • Tratar afecciones cutáneas: Abordar problemas de piel subyacentes como la dermatitis seborreica o la rosácea es crucial para reducir las probabilidades de blefaritis.

Preguntas Frecuentes sobre la Blefaritis

  • ¿La blefaritis se contagia?

    No, generalmente la blefaritis no se contagia, puesto que se trata de una alteración de la composición grasa de las glándulas de Meibomio o una respuesta inflamatoria a bacterias normalmente presentes en la piel.

  • ¿La blefaritis es crónica?

    Sí, la blefaritis es una patología crónica con tendencia a ser recurrente y muy resistente al tratamiento. Los síntomas no suelen desaparecer por completo, pero se pueden controlar y mejorar discretamente con un manejo adecuado. La blefaritis en sí misma no es crónica, pero siempre va a depender de las condiciones de base del paciente.

  • ¿Se puede tratar la blefaritis con remedios caseros?

    Los remedios caseros que ayuden a mantener una higiene palpebral correcta, como las compresas calientes, siempre van a fomentar una mejora de la blefaritis. El uso de manzanilla en compresas para aplicar calor puede ser útil dependiendo del tipo de blefaritis. Sin embargo, no sustituyen el tratamiento médico profesional.

  • ¿Cuántos días duran los síntomas de la blefaritis?

    Dado que la blefaritis es una afección crónica, los síntomas pueden persistir por semanas o meses, y tender a reaparecer. Con un tratamiento constante, el enrojecimiento disminuirá y los ojos estarán más cómodos.

  • ¿Puedo maquillarme si tengo blefaritis?

    No es aconsejable el uso de maquillaje, sobre todo en casos de inflamación aguda, ya que puede agravar la irritación y la obstrucción de las glándulas. La blefaritis no impide el uso del maquillaje en fases de remisión, pero se debe tener precaución y una higiene rigurosa.

  • ¿Qué diferencia hay entre blefaritis, orzuelo y chalazión?

    La blefaritis es la inflamación crónica del borde del párpado. Un orzuelo es un bulto doloroso y enrojecido que se produce cuando una de las glándulas del párpado se obstruye y se asocia a signos inflamatorios agudos e infección. Un chalazión es un bulto duro e indoloro que se forma cuando un orzuelo se cronifica o una glándula sebácea se obstruye sin infección, causando un aumento de tamaño debido a la inflamación.

  • ¿La blefaritis puede empeorar?

    Sí, la blefaritis puede empeorar ante cualquier factor que altere la composición grasa de la piel del cuerpo, no únicamente a nivel del párpado, así como por una higiene inadecuada o la falta de tratamiento de las causas subyacentes.

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