Manejo de la Alimentación en Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales: El Papel del Biberón y sus Alternativas

Introducción a la Alimentación del Recién Nacido Prematuro

La alimentación en el recién nacido prematuro es un proceso delicado que generalmente comienza con la administración de leche a través de una sonda nasogástrica. A medida que el neonato madura y desarrolla sus reflejos, se introduce de manera gradual la alimentación por succión. El número de tomas por succión aumenta diariamente, adaptándose al desarrollo del bebé.

Sin embargo, las madres de recién nacidos prematuros no siempre pueden permanecer en el hospital para cada toma de pecho, lo que genera la necesidad de enfoques alternativos para la alimentación. De manera convencional, en estas unidades se han utilizado biberones que contienen leche materna extraída o leche maternizada.

La Lactancia Materna en la UCIN: Beneficios y Desafíos

La lactancia materna es el alimento ideal para todo recién nacido, incluyendo aquellos nacidos pretérmino o ingresados en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Debe iniciarse en las primeras horas del postparto para favorecer el contacto madre-hijo y estimular la producción, realizándose a demanda del bebé, aunque se recomienda no superar las tres horas sin comer, especialmente en neonatos de bajo peso.

Durante los primeros días, las mamas segregan calostro, un líquido amarillo rico en:

  • Agua
  • Proteínas
  • Vitaminas liposolubles
  • Inmunoglobulinas A (proteínas del sistema inmunitario), que protegen al bebé frente a infecciones.

El calostro tiene menos lactosa y grasa que la leche madura.

La leche materna puede extraerse con sacaleches (manuales o eléctricos) y conservarse para tomas posteriores. Debe guardarse en un recipiente transparente herméticamente cerrado o en bolsas especiales. En el frigorífico se conserva dos días y en el congelador, hasta dos meses. La descongelación se realiza pasando la leche del congelador al frigorífico (nunca a temperatura ambiente) y debe consumirse en las 24 horas siguientes, calentándola sin hervir.

Aunque la lactancia materna es el mejor alimento, iniciar o mantenerla en la UCIN puede ser un desafío. Cuando la lactancia materna resulta ineficaz o insuficiente, o si el amamantamiento no es exitoso (señales incluyen pérdida de peso no recuperada, meconio después del cuarto día, menos de 3 deposiciones en 24 horas iniciales, lactante irritable, somnoliento, o que rechaza las tomas, dolor persistente en los pezones, congestión mamaria o deglución no audible), puede ser necesario recurrir a una nutrición artificial que la sustituya o complemente.

Esquema con los beneficios de la lactancia materna para el recién nacido prematuro

Métodos Alternativos al Biberón: Evidencia de la Investigación

Una revisión sistemática reciente (Cochrane Database of Systematic Reviews 2021, Issue 10) abordó la evitación de los biberones durante el establecimiento de la lactancia en recién nacidos prematuros. La estrategia de búsqueda se realizó en septiembre de 2021, sin límites de fecha ni de idioma, en bases de datos como MEDLINE, CENTRAL y CINAHL, además de registros de ensayos y listas de referencias.

Se identificaron siete estudios elegibles, que incluyeron un total de 1152 recién nacidos prematuros. Estos estudios eran de tamaño pequeño a moderado y en su mayoría presentaban problemas en el diseño o la realización. Dos estudios adicionales están en espera de clasificación.

Intervenciones y Resultados Clave

Los estudios examinaron diferentes estrategias de alimentación complementaria:

  • Cinco estudios utilizaron alimentación con taza.
  • Un estudio empleó alimentación por sonda nasogástrica.
  • Un estudio utilizó una tetina diseñada especialmente para imitar la acción de succión de la lactancia materna.

La mayoría de los estudios se realizaron en países de ingresos altos, solo dos en países de ingresos medios y ninguno en países de bajos ingresos.

En general, los resultados mostraron que si no se utilizó el biberón (con una tetina convencional), los recién nacidos tuvieron mayores probabilidades de recibir lactancia materna completa o al menos algún tipo de lactancia materna al alta hospitalaria y a los tres y seis meses después del alta.

Específicamente, la evidencia indica que:

  • Evitar los biberones podría aumentar la extensión de la lactancia materna completa en el momento del alta hospitalaria (RR 1,47; IC del 95%: 1,19 a 1,80; seis estudios, 1074 neonatos; evidencia de certeza baja).
  • Probablemente aumenta cualquier lactancia materna (total y parcial combinadas) en el momento del alta (RR 1,11; IC del 95%: 1,06 a 1,16; 1138 neonatos; evidencia de certeza moderada).
  • Es probable que evitar los biberones aumente la lactancia materna completa a los tres meses después del alta (RR 1,56; IC del 95%: 1,37 a 1,78; cuatro estudios, 986 neonatos; evidencia de certeza moderada).
  • También podría aumentar la lactancia materna completa a los seis meses después del alta (RR 1,64; IC del 95%: 1,14 a 2,36; tres estudios, 887 neonatos; evidencia de certeza baja).
  • Podría aumentar la adherencia a cualquier lactancia materna a los tres meses (RR 1,31; IC del 95%: 1,01 a 1,71; cinco estudios, 1063 neonatos; evidencia de certeza baja) y a los seis meses (RR 1,25; IC del 95%: 1,10 a 1,41; tres estudios, 886 neonatos; evidencia de certeza baja).

Los efectos beneficiosos sobre los resultados de la lactancia materna fueron evidentes para la estrategia de la sonda sola y la alimentación con taza (excepto en cualquier lactancia materna a los tres meses después del alta), pero no se observaron en el caso de la tetina novedosa. Cabe destacar que la adherencia a la alimentación con taza fue deficiente en uno de los estudios, lo que podría indicar insatisfacción por parte del personal o los padres.

La ALIMENTACIÓN de un BEBÉ PREMATURO | Cómo alimentar a un bebé prematuro | Nutrición infantil

La Lactancia Artificial y la Preparación de Biberones

La lactancia artificial consiste en la administración de productos farmacéuticos alimenticios que sustituyen total o parcialmente la leche humana. Estos preparados se elaboran a partir de leche de vaca y se utilizan cuando la lactancia materna no es posible, es insuficiente o la madre opta por este sistema. Siguen las normas del Ministerio de Sanidad y las recomendaciones de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica (ESPGAN).

Es importante señalar que aproximadamente cien sustancias presentes en la leche materna aún no han podido ser imitadas por los compuestos artificiales. Además, el cólico del lactante es más frecuente en niños alimentados con biberón que con pecho.

Las fórmulas infantiles se presentan en dos formas: líquido preparado (en botella o tetrabrik) y polvo. Para las fórmulas en polvo, se prepara el agua (hirviéndola si las condiciones de salubridad no son adecuadas, por no más de tres minutos para evitar la concentración de solutos, o usando agua mineral de baja mineralización), y luego se añade la leche en polvo con un cacito dosificador, siguiendo las instrucciones del fabricante (habitualmente, una medida rasa por cada 30 ml de agua).

Preparación e Higiene del Biberón

El técnico en cuidados auxiliares de Enfermería (TCAE) es el profesional sanitario encargado de la preparación de las fórmulas y biberones. La lactancia artificial se realiza mediante un biberón, que debe disponer de una tetina anatómica (de silicona o látex) con un orificio que permita la salida de la leche gota a gota. Tanto la tetina como el recipiente graduado deben estar limpios y esterilizados.

Se recomienda que los biberones sean de vidrio, ya que son más fáciles de esterilizar. Para la limpieza, existen cepillos especiales que permiten eliminar todos los residuos. Hasta que el bebé tenga 6 meses, se aconseja lavar los biberones con agua y jabón, aclararlos bien y posteriormente hervirlos junto a las tetinas durante 10 minutos en agua con un poco de bicarbonato. Otras opciones incluyen líquidos desinfectantes y esterilizadores.

Fotografía de un Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería preparando un biberón

Guías y Protocolos Hospitalarios para la Alimentación en la UCIN

Para favorecer la instauración de la lactancia materna en la UCIN, es fundamental cumplir una serie de requisitos mínimos, tanto estructurales y de equipamiento, como de personal suficientemente formado. Las guías de práctica clínica y documentos de consenso recomiendan:

  • El personal responsable de la UCIN debe informar a los padres sobre las posibilidades y beneficios de la lactancia materna, intentando resolver todas las dudas.
  • Siempre que sea posible, se favorecerá el ingreso conjunto de madre y bebé. Si no es posible, se animará a la madre a visitar a su bebé y comenzar la lactancia.
  • Se explicará a la madre la forma de extraerse la leche para estimular el reflejo de succión lo antes posible.

Actuación en Casos Especiales

  • Neonato a dieta absoluta: Se explicará a los padres el motivo y se indicará a la madre que estimule la producción de leche. El calostro obtenido se puede guardar hasta 48 horas en la nevera.
  • Neonato con dieta normal pero sin posibilidad de tomar directamente del pecho: Se informará a los padres que la leche extraída se administrará con jeringuilla, vasito o cucharilla para no renunciar a la lactancia materna.
  • Neonato con dieta normal y sin problemas para lactar del pecho: Se informará a los padres que no hay contraindicación para la lactancia materna directa.
  • Prematuro o de bajo peso en incubadora: Si tiene succión, tomará leche directamente del pecho usando el método canguro. Si no tiene succión, el método canguro estimulará el reflejo y la leche materna se dará por boca con jeringa o por sonda.
  • Madre momentáneamente ausente: Se administrará provisionalmente una fórmula adaptada con jeringuilla o vasito para no interferir en el aprendizaje posterior de la lactancia materna.

Estrategias para Apoyar la Lactancia Materna en la UCIN

Las recomendaciones para profesionales sanitarios incluyen:

  • Formar a todos los profesionales implicados.
  • Promover la cohabitación de madre e hijo las 24 horas del día.
  • Supervisar la técnica de lactancia, vigilar signos de ineficacia y proporcionar ayuda práctica y apoyo emocional.
  • Desarrollar un programa prealta para favorecer la lactancia materna.
  • Enseñar la extracción manual y mecánica de la leche materna, así como su almacenamiento adecuado.
  • Animar al amamantamiento sin restricciones (hospital de puertas abiertas, sin limitar duración ni frecuencia de las tomas).
  • Evitar los suplementos excepto cuando estén indicados médicamente. En la UCIN, estos se administrarán por sonda y con jeringa. El uso del biberón solo se hará con el consentimiento de los padres, explicando previamente los inconvenientes.
  • Identificar factores de riesgo en el lactante que influyan en el amamantamiento.
  • Usar chupetes y tetinas solo según el protocolo de la UCIN (por ejemplo, como método analgésico, de confort, o para estimular la succión no nutritiva si la madre no está presente), advirtiendo sobre los efectos negativos de su uso indiscriminado hasta que la lactancia materna esté bien establecida.

Un documento de consenso del Comité de Lactancia Materna de un hospital universitario refuerza la política de no ofrecer a los bebés leche artificial o biberones excepto en casos médicamente indicados, y de informar y apoyar a las madres separadas de sus hijos sobre la extracción, conservación y transporte de la leche, recomendando amamantar a demanda tan pronto como el estado clínico lo permita.

Conclusiones Clave de la Investigación

La evidencia sugiere que el uso de una taza en lugar de un biberón convencional aumenta la extensión y la duración de la lactancia materna completa y de cualquier tipo de lactancia en los recién nacidos prematuros, manteniéndose hasta los seis meses después del alta hospitalaria. Evitar el uso de biberones cuando los neonatos prematuros necesitan alimentación complementaria probablemente incrementa el grado de cualquier lactancia materna al alta y podría mejorar la lactancia materna completa y cualquier lactancia hasta los seis meses post-alta.

La mayoría de la evidencia que demostró un efecto beneficioso estuvo relacionada con la alimentación con taza. El estudio de la tetina especialmente diseñada no mostró diferencias significativas en los resultados de la lactancia materna.

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