La alimentación del bebé evoluciona rápidamente durante su primer año de vida, y el biberón juega un papel esencial, especialmente durante los primeros meses. Sin embargo, a medida que el niño se acerca y supera el primer año, su uso y la dieta en general requieren consideraciones específicas para asegurar un desarrollo óptimo.
El pediatra observará la evolución de peso y talla del bebé, e indicará el esquema de alimentación a seguir durante el primer año de vida, según su estado nutricional, de desarrollo, intolerancia y/o alergia. Es importante recordar que las leches adaptadas para recién nacidos se elaboran a partir de la leche de vaca, modificada para hacerla semejante a la leche humana, comercializándose como leches adaptadas de inicio (hasta los cinco meses) y de continuación (para bebés de más de cinco meses).
La Transición del Biberón al Vaso
El biberón es un elemento fundamental en la alimentación de los bebés durante sus primeros meses de vida. No obstante, su uso prolongado puede afectar el desarrollo bucodental y la correcta transición a la alimentación sólida. El motivo principal de esta recomendación es que el uso prolongado del biberón puede interferir en el desarrollo de la musculatura oral, la erupción dental y la correcta posición de los dientes.
¿Cuándo y Cómo Iniciar la Transición?
Entre los 12 y los 18 meses de edad, es un buen momento para pasar al uso de un vaso o una taza. La transición del biberón al vaso debe hacerse de forma gradual para que el niño se adapte sin estrés ni frustración. En vez de retirarle todos los biberones de golpe, se recomienda eliminarlos de uno por vez, empezando por el de la hora de la comida. Ofrézcale un vaso o una taza de leche después de que haya empezado a comer.
Entre los 18 meses y los 2 años, es recomendable reducir progresivamente el uso del biberón hasta eliminarlo por completo. El mantenimiento del biberón más allá de los 2 años puede tener diversas consecuencias en la salud bucodental y el desarrollo oral del niño.

Riesgos del Uso Prolongado del Biberón
- Caries de biberón: La exposición prolongada a líquidos azucarados en el biberón, especialmente por la noche, aumenta el riesgo de caries tempranas.
- Problemas de alineación dental: El uso prolongado del biberón puede afectar la alineación de los dientes, provocando mordida abierta, mordida cruzada o sobremordida.
- Desarrollo muscular oral: El mecanismo de succión del biberón no requiere el mismo esfuerzo muscular que la succión materna o la masticación, lo que puede influir en el desarrollo de la musculatura oral.
Desde la erupción del primer diente, es esencial mantener una correcta higiene bucodental para evitar problemas a largo plazo.
Nutrición Esencial para el Niño de 1 Año
A partir del año, los niños están haciendo la transición hacia una dieta más parecida a la de los adultos, aunque con adaptaciones específicas. Los niños pequeños tienen estómagos pequeños, por lo que se deben servir alimentos que contengan los nutrientes necesarios para crecer sano y fuerte.
Tipo y Cantidad de Leche
La leche es una parte importante de la dieta de un niño durante la primera infancia porque proporciona calcio y vitamina D, que ayudan a desarrollar unos huesos fuertes. La mayoría de los niños de entre 1 y 2 años de edad deben beber leche entera.
Si un niño de entre 1 y 3 años de edad tiene sobrepeso o antecedentes familiares de obesidad, colesterol alto o problemas de corazón, es posible que su médico recomiende alimentarlo con leche semidescremada (al 2%). Si su hijo no puede beber leche de vaca, escoja leche de soja sin endulzar enriquecida con calcio y vitamina D. Otras alternativas a la leche, como las leches de almendra, avena, arroz o coco, contienen menos proteínas y pueden no estar enriquecidas.
Es crucial limitar la ingesta de leche de su hijo a 16 - 24 onzas (480-720 ml) al día. Los niños de esta edad no necesitan leche ni fórmulas especiales para niños pequeños, las cuales contienen azúcares añadidos, ya que pueden obtener toda la nutrición necesaria bebiendo leche de vaca o una bebida de soya fortificada y comiendo una variedad de alimentos sólidos. Cuando su hijo cumpla 2 años, podrá cambiar a leche semidescremada o descremada.
Nutrientes Clave: El Hierro
El hierro fabrica los glóbulos rojos que transportan el oxígeno por todo el cuerpo. Los niveles bajos de hierro pueden afectar el crecimiento y generar problemas de aprendizaje y comportamiento, como también anemia (una cantidad baja de glóbulos rojos).
Dado que después de los 12 meses de edad los niños ya no beben fórmula fortificada con hierro y todavía no se alimentan con suficientes alimentos ricos en hierro, es posible que estos niños no obtengan suficiente hierro. Por ello, es fundamental incluir alimentos ricos en hierro en la dieta de su hijo, como:
- Carne
- Pollo
- Pescado
- Frijoles
- Alimentos enriquecidos con hierro (como cereales fortificados, que se deben seguir ofreciendo hasta que el niño coma una variedad de alimentos ricos en hierro).
Hable con el médico de su hijo si le preocupa que su hijo bebe demasiada leche, no ingiere una cantidad suficiente de alimentos ricos en hierro, o si se está planteando la posibilidad de darle un suplemento vitamínico.

Introducción de Alimentos Sólidos y Variedad
Siga introduciendo nuevos sabores y nuevas texturas en la dieta de su hijo. Las preferencias alimentarias se establecen pronto en la vida, por lo tanto, es importante dejar que su hijo desarrolle una preferencia por los alimentos saludables desde el principio. Ofrézcale a su hijo una gran variedad de alimentos sanos y esté atento a las reacciones alérgicas al probar alimentos nuevos.
Alimentos a Evitar
Es importante evitar ciertos alimentos y bebidas para promover una dieta saludable y prevenir riesgos:
- Alimentos dulces, fáciles de aceptar, no deben formar parte de la dieta habitual (helados, golosinas, chocolate, azúcar, bollería industrial). Los sabores dulces no se deben utilizar ni para calmar ni para premiar.
- Bebidas azucaradas, como los refrescos, las bebidas elaboradas con jugo, las bebidas deportivas y las leches saborizadas. Utilizar el biberón solo para líquidos, nunca con cereales o purés.
- Alimentos con azúcares añadidos y edulcorantes sin calorías, incluyendo bebidas azucaradas y dietéticas.
- Alimentos de alto contenido en sodio.
- Todos los alimentos que es fácil que causen atragantamientos y asfixias por aspiración en los bebés, como los perritos calientes, la verdura cruda, las uvas (enteras), el queso duro (en trozos grandes), las palomitas de maíz y los frutos secos.
ALIMENTOS SALUDABLES 🍎 y ALIMENTOS NO SALUDABLES 🍔 para niños de preescolar y primaria.
Hábitos de Alimentación y Autonomía
A los niños de esta edad les gusta afirmar su independencia, y la mesa es un lugar donde pueden dar a su hijo cierto sentido de control.
Señales de Hambre y Saciedad
Programe tres comidas y dos o tres tentempiés saludables todos los días. Es importante permitir que los niños coman cuando tengan hambre o dejen de comer al sentirse satisfechos. Los niños pequeños que están llenos pueden rechazar la comida, cerrar la boca o apartar la cabeza de la comida, usar gestos con las manos o hacer sonidos para hacerle saber que ya han comido suficiente. No obligue a comer a un niño cuando no tenga hambre.
Busque las señales que le da su bebé cuando tiene hambre o está satisfecho y actúe en base a ellas. Cuando su bebé deje de abrir la boca o de buscar el biberón, se voltee para el otro lado, arquee el cuerpo o se quede dormido, significa que ya terminó de comer. Al controlar el ritmo de la succión se permite que el bebé tenga más control sobre el flujo y la cantidad de leche que puede tomar con el biberón, sosteniendo el biberón de forma horizontal para bajar la velocidad del flujo.
Fomentar la Alimentación Independiente
Su hijo seguirá explorando la conducta de comer solo, primero con las manos y luego con los cubiertos, a partir de los 15 a 18 meses de edad. Dé a su hijo muchas oportunidades para practicar esas habilidades, pero échele una mano cuando surja la frustración. Mientras vaya desarrollando esas habilidades, manténgase al margen y deje que su hijo tome la iniciativa.
Seguridad Durante las Comidas
No deje nunca a su bebé sin supervisión mientras coma. Asegúrese de que su hijo se siente bien erguido en una silla elevada u otro lugar seguro para niños pequeños.
Manejo e Higiene del Biberón
Si su bebé no se toma toda la leche del biberón, la puede volver a usar dentro de las dos horas siguientes a la toma. Después de ese plazo, debe tirar la leche que haya quedado, ya que una vez que la boca del bebé toca la tetina, las bacterias de la boca entran en la leche. Para limitar el desperdicio de leche en la etapa de introducción del biberón, empiece por poner en el biberón de 1 a 2 onzas de leche extraída y guarde el resto en el refrigerador. Puede ir agregando más leche al biberón conforme el bebé vaya dando señales de que todavía tiene hambre.
Algunos bebés prefieren que la leche materna esté tibia y a otros parece no molestarles si la leche está tibia o fría. Para calentar la leche materna en el biberón, meta el biberón bajo un chorro de agua caliente o en un tazón con agua caliente.
Los CDC recomiendan que se desinfecten a diario las partes de los biberones que usen los bebés prematuros, enfermos o menores de 2 meses. Aunque para niños mayores la desinfección diaria puede no ser estrictamente necesaria, una limpieza profunda y el monitoreo de la higiene general de los biberones siguen siendo importantes.
Si un bebé rechaza el biberón, lo cual es más común en etapas tempranas pero puede persistir, las estrategias más comunes para ayudar a que el bebé lo acepte incluyen probar con diferentes biberones, tetinas, velocidades de flujo, temperaturas, horarios, lugares y cuidadores. Asegúrese de darle el biberón a su bebé antes de que tenga mucha hambre y que el momento sea divertido y relajado, sin forzarlo.