A medida que tu bebé crece, también aumentan sus necesidades nutricionales. Desde la primera hora de vida hasta los 6 meses, la leche materna le aporta a tu bebé toda la nutrición que necesita para crecer y desarrollarse. Introducir alimentos o líquidos distintos de la leche materna en la dieta de tu bebé antes de que cumpla los 6 meses puede aumentar su riesgo de adquirir enfermedades, como la diarrea, ya que pueden adelgazarlo y debilitarlo, e incluso poner su vida en peligro. La leche materna es el alimento más seguro y saludable durante los primeros 6 meses de vida para todos los niños y niñas en todos los lugares del mundo.
Si ves que tu bebé se lleva las manos cerca de la boca antes de los 6 meses, puedes pensar que solo con tu leche no está comiendo lo suficiente. En realidad, tu bebé muestra señales normales de hambre, solo que están más desarrolladas ahora que es mayor. No significa que tu bebé necesite alimentos sólidos más pronto. Tanto las niñas como los niños necesitan la misma cantidad de alimentos para estar sanos y crecer fuertes e inteligentes.

Introducción de Alimentos Sólidos
Cuando tu bebé cumple los 6 meses, su rápido crecimiento y desarrollo requieren más energía y nutrientes de los que tu leche puede proporcionarle por sí sola. Alimenta a tu bebé cada vez que veas alguna señal de hambre. Después de lavarte las manos con jabón, comienza por darle a tu bebé solo dos o tres cucharadas de alimentos blandos, como papilla, puré de frutas o verduras, dos veces al día. Si no amamantas a tu bebé, el mejor momento para introducir alimentos sólidos en su dieta también es cuando tenga 6 meses. El cuerpo de tu bebé necesita energía y nutrientes adicionales que lo ayuden a seguir creciendo.
¿Está tu bebé listo para los alimentos sólidos?
Muchos organismos de salud y profesionales de atención médica recomiendan amamantar a los bebés durante los 6 primeros meses. Durante ese tiempo, la leche materna o la leche de fórmula son el único alimento que necesita el recién nacido. Pero cuando han cumplido los 4 a 6 meses, la mayoría de los bebés están listos para que se agreguen alimentos sólidos a su alimentación de leche materna o de fórmula. Durante esta época, la mayoría de los bebés dejan de usar la lengua para empujar el alimento fuera de la boca. En lugar de esto, comienzan a usar la lengua para mover los alimentos desde la parte delantera de la boca hacia la parte posterior para luego tragarlos.
Además de la edad, hay otros signos que indican que el bebé está listo para comer alimentos sólidos, por ejemplo, cuando es capaz de hacer lo siguiente:
- Mantener la cabeza erguida.
- Sentarse sin mucho apoyo.
- Llevar las manos o los juguetes a la boca.
- Mostrar que quiere comida al inclinarse hacia el alimento o al abrir bien la boca.
- Mostrar que está lleno al inclinarse hacia atrás y darse la vuelta.
Si tu bebé puede hacer esto y el profesional de atención médica está de acuerdo, puedes empezar a agregar comidas sólidas a su alimentación líquida.
Señales de preparación para alimentos sólidos:
- ¿Puede mantener la cabeza levantada? Su bebé debe ser capaz de sentarse en una silla alta, un asiento para comer o un asiento de seguridad para bebés con buen control de la cabeza.
- ¿Abre la boca cuando se le acerca el alimento? Los bebés pueden estar listos si lo miran comer a usted, tratan de alcanzar su comida y parecen ansiosos por que se los alimente.
- ¿Puede traer la comida de una cuchara a su boca? Si usted le ofrece una cuchara de cereal y el bebé la empuja para sacarla de la boca y le cae en el mentón, es posible que no tenga la capacidad de llevarlo a la parte trasera de la boca para tragarlo.
¿Qué debo darle de comer y cuándo?
Siga alimentando a su bebé con hasta 32 onzas (946 ml) al día de leche materna o de fórmula. Cuando agregue alimentos, ofrézcale opciones saludables diversas. Empiece por lo sencillo. Ofrézcale alimentos con un solo ingrediente y sin azúcar ni sal añadidos. Espere de 3 a 5 días entre cada nuevo alimento para ver si su bebé tiene alguna reacción. Algunas de las reacciones pueden ser diarrea, sarpullido o vómitos. Si no hay ninguna reacción, puede empezar a darle alimentos que tengan más ingredientes.
Nutrientes necesarios
Los bebés necesitan hierro y zinc en la segunda mitad del primer año de vida. Estos nutrientes se encuentran en carnes hechas puré, es decir, que se hayan triturado hasta quedar suaves, y en cereales de un solo tipo de grano con hierro añadido.
Fundamentos de los cereales para bebés
Mezcle 1 cucharada de cereal para bebé de un solo tipo de grano que contenga hierro añadido con 4 cucharadas (60 mililitros) de leche materna o de fórmula. Para obtener más nutrientes, use cereales hechos de granos integrales. No use el biberón para dar alimentos. Ayude a su bebé a sentarse. Dele el cereal con una cuchara pequeña una o dos veces al día, después de darle el biberón o de la lactancia. Empiece sirviéndole 1 o 2 cucharaditas. Cuando el bebé pueda tragar el cereal blando, mézclelo con menos líquido y aumente paulatinamente el tamaño de las porciones. Ofrézcale distintos cereales de grano integral, como arroz integral, harina de avena o cebada. No alimente al bebé únicamente con cereales de arroz porque este puede tener arsénico. Por ese motivo, no le dé jarabe de arroz integral ni leche de arroz.

Agregue frutas y verduras
Agregue gradualmente frutas y verduras hechas puré, es decir, trituradas hasta que queden suaves. Asegúrese de que no tengan azúcar ni sal añadidos. Espere de 3 a 5 días entre cada alimento nuevo.
Ofrézcale alimentos cortados en trozos pequeños
Cuando tienen de 8 a 10 meses, la mayoría de los bebés puede tomar con los dedos pequeñas cantidades de alimentos blandos cortados finamente. Pueden ser frutas blandas, verduras, pasta, queso y carne bien cocinada. También puede darle alimentos que se disuelven fácilmente en la boca, como galletas saladas para bebés y cereales secos.
Agregue agua
Cuando el bebé empiece a comer alimentos sólidos, será el momento de ofrecerle agua con las comidas. Durante la lactancia o mientras toma leche de fórmula, no hace falta darle agua. Sin embargo, acostúmbrelo a beber agua con las comidas. Si aprende a beber agua en lugar de jugos u otras bebidas dulces, creará un hábito saludable para toda la vida.
Cómo Alimentar a tu Bebé
Empiece con media cucharada o menos y hable con su bebé durante el proceso ("Mira, ¿ves qué rico que es esto?"). Es posible que su bebé no sepa qué hacer al principio. Es posible que parezca confundido, arrugue la nariz, juegue con la comida en la boca o la rechace totalmente.
Una forma de hacer que comer alimentos sólidos por primera vez sea más fácil es darle a su bebé un poco de leche materna o leche de fórmula primero. Luego, dele media cucharada muy pequeña de comida y termine con más leche materna o leche de fórmula. Esto evitará que su bebé se frustre cuando tenga mucha hambre.
No se sorprenda si la mayor parte de las primeras comidas de alimentos sólidos terminan en la cara, las manos y el babero de su bebé. Aumente gradualmente la cantidad de comida, empezando con solo una cucharadita o dos. Esto le permite a su bebé tener tiempo para aprender cómo tragar sólidos. Si su bebé llora o voltea la cara cuando lo va a alimentar, no lo obligue a comer. Vuelva a amamantarlo o a darle el biberón en forma exclusiva durante un tiempo antes de volver a probar. Recuerde que empezar a comer alimentos sólidos es un proceso gradual y, al principio, su bebé seguirá obteniendo la mayor parte de su nutrición de la leche materna o la leche de fórmula.
Papilla de manzana para bebé, (puré de manzana), mi primera papilla. saludable y nutritiva.
¿Es seguro agregar cereal a la mamadera?
No ponga cereal para bebé en un biberón porque su bebé se podría asfixiar. También puede aumentar la cantidad de alimento que come su bebé y puede hacer que aumente demasiado de peso. Sin embargo, puede ser recomendable poner cereal en un biberón si su bebé tiene reflujo. Usted puede elegir los primeros alimentos de su bebé. Ya sea que decida preparar los alimentos de su bebé usted misma o comprar comida hecha para bebés, tiene muchas opciones. Los alimentos deben ser blandos o en puré para prevenir atragantamiento.
Introducción de Nuevos Alimentos y Alérgenos
Introduzca nuevos alimentos con "un solo ingrediente" de cualquiera de los grupos de alimentos cada 3 a 5 días. La introducción de cacahuetes/maní o pescado después de los 4 a 6 meses puede prevenir alergias alimentarias. Sin embargo, se recomiendan las evaluaciones para detectar alergias al cacahuate para los bebés que sufren de eccema severa o de una alergia al huevo. Consulte con el médico de su bebé sobre cómo y cuándo empezar a darle productos del maní. No hay evidencia de que a su bebé le desagraden las verduras si primero le da fruta.
Cerciórese de incorporar alimentos que proporcionen hierro y zinc, tales como la comida de bebé hecha con carne o cereales fortificados con hierro. Si usted alimenta a su bebé con cereales preparados, asegúrese de que sean hechos para bebés y que estén fortificados con hierro. Los cereales para bebé se encuentran disponibles en recipientes individuales o secos, a los que puede añadir leche materna, fórmula o agua. A los pocos meses de empezar con los alimentos sólidos, la dieta diaria de su bebé debe incluir una variedad de alimentos, tales como la leche materna o fórmula o ambas; carnes; cereales; verduras, huevos; y pescado.
Alimentos que pueden provocar atragantamiento a un bebé
No le dé a su bebé ningún alimento que requiera que mastique a esta edad o que lo pueda poner en riesgo de que se ahogue (asfixia), como por ejemplo, salchichas o barritas de carne; frutos secos y semillas; pedazos de carne o queso; uvas enteras; palomitas de maíz; pedazos de mantequilla de maní (o de cacahuate); verduras crudas; pedazos de frutas como manzana; ni caramelos o dulces duros o pegajosos.
¿Qué ocurre con las alergias a los alimentos?
Una vez que su bebé haya probado sin problemas alimentos como cereales, carnes y verduras, los expertos sugieren añadir alimentos que podrían ocasionar una reacción alérgica. Algunos de estos alimentos son los siguientes: Maníes, frutos secos, huevos, productos lácteos (como queso y yogurt), trigo, mariscos (como camarones y cangrejo), pescado, soya, sésamo. Si bien los bebés pueden consumir productos lácteos procesados, los expertos sugieren esperar para darle leche de vaca a su bebé hasta después del primer año de vida. En cuanto a los demás alérgenos, esperar a dar estos alimentos a los bebés no previene las alergias alimentarias, según las investigaciones actuales. De hecho, dar a los bebés alimentos que contengan maní a una edad temprana podría reducir el riesgo de que tengan alergia a este. Haga que sus hijos prueben por primera vez un alimento que podría causar alergias en casa, no mientras cenan fuera. Tenga preparado un antihistamínico oral por si acaso. Si no hay reacción, aumente la cantidad de alimento poco a poco.
Alimentos que no debe darle a su bebé
No dé a un bebé leche de vaca ni miel antes del primer año de vida. La leche de vaca no es una buena fuente de hierro para cubrir las necesidades del bebé. La miel puede tener esporas que causan una enfermedad grave conocida como botulismo infantil. Evite los alimentos que puedan causar atragantamiento. A medida que su bebé vaya incorporando más alimentos sólidos, no le dé perritos calientes, trozos de carne o queso, uvas, verduras crudas ni trozos de frutas, a menos que estén cortados en pedacitos pequeños. Tampoco le dé alimentos duros, como semillas, frutos secos, palomitas de maíz y caramelos duros. Otros alimentos que pueden causar atragantamiento son los malvaviscos y los grumos de alimentos pegajosos, como la mantequilla de maní. Para evitar el atragantamiento, unte una capa fina de mantequilla de maní o procese la mantequilla o maníes con frutas o verduras hasta formar un puré.
Cambios y Consideraciones en la Alimentación
¿Qué cambios puedo esperar después de que mi bebé comience a comer alimentos sólidos?
Cuando su bebé comience a comer alimentos sólidos, sus deposiciones (heces) se volverán más sólidas y de color variable. Debido a los azúcares y a las grasas agregados, también tendrán un olor más fuerte. Las arvejas y otras verduras verdes pueden hacer que sus deposiciones sean de un color verde oscuro; la remolacha puede hacer que se vuelva roja (la remolacha a veces hace que la orina también sea roja). Si las comidas de su bebé no están pasadas por el colador, sus deposiciones pueden contener trozos de alimentos sin digerir, en especial vainas de arvejas o de choclo y la cáscara de los tomates o de otras verduras. Todo esto es normal. El sistema digestivo de su bebé aún no está maduro y necesita tiempo antes de poder procesar por completo estos nuevos alimentos. Sin embargo, si las deposiciones son extremadamente blandas, acuosas o con mucosidad, esto podría significar que el tracto digestivo está irritado. En este caso, reduzca la cantidad de sólidos e introdúzcalos de nuevo más lentamente.
¿Mi bebé necesita agua?
Los bebés sanos no necesitan de agua adicional. La leche materna o la fórmula le bridan todo el líquido que necesita. Sin embargo, puede ofrecerle un poquito de agua cuando empiece a darle alimentos sólidos. Use un vaso o tacita entrenadora o con boquilla y limite el agua a no más de 1 taza (8 onzas) al día. Además, pequeñas cantidades de agua pueden ser necesarias en días muy calurosos. Si usted vive en una zona donde el agua contiene fluoruro, tomar agua también puede ayudar a prevenir futuras caries dentales.
¿Puedo darle jugo?
A menos que el profesional de atención médica de su bebé lo indique, el jugo no se recomienda para bebés menores de 1 año. La mayoría de los bebés no necesitan jugo para tener una alimentación saludable, que ya incluye frutas enteras trituradas o en puré. Si le da jugo a su bebé, elija uno 100 % de fruta sin azúcar añadido. Hasta 4 onzas (118 mililitros) al día pueden formar parte de una alimentación saludable. Demasiado jugo puede causar diarrea o dermatitis del pañal. Con el tiempo, el jugo puede aumentar el riesgo de caries dentaria y aumento de peso.

Fomentando Buenos Hábitos Alimenticios
Los buenos hábitos de alimentación comienzan temprano. Es importante que su bebé se acostumbre al proceso de comer: sentarse, tomar el alimento con una cuchara, descansar entre bocados y detenerse cuando no tiene más hambre. Estas experiencias tempranas ayudarán a que su hijo aprenda buenos hábitos de alimentación durante toda su vida.
Incluya comidas en familia desde el comienzo. Cuando usted pueda, toda la familia debe comer junta. Las investigaciones sugieren que comer regularmente en familia tiene efectos positivos sobre el desarrollo de los niños. Recuerde ofrecer una buena variedad de alimentos saludables que sean ricos en los nutrientes que su hijo necesita. Observe a su hijo para detectar las señales de que ha comido lo suficiente.
Alimentación receptiva: ¿Su bebé tiene hambre o está lleno?
La alimentación receptiva se basa en reconocer y responder a las señales de hambre y saciedad de su bebé. Cuando su bebé está satisfecho, succionará del pecho o del biberón con menos entusiasmo, dejará de succionar o se apartará del pecho o del biberón. Con los alimentos sólidos, su bebé se apartará, se negará a abrir la boca o escupirá la comida cuando esté satisfecho. Responda a esas pistas y permita que su hijo deje de comer cuando esté lleno.
Preparar la comida del bebé en casa
Hay muchas razones para hacer la comida del bebé en casa. Entre ellas, ahorrar dinero y asegurarse de que la comida sea sana. Pero los bebés menores de 4 meses no deben comer espinaca, remolacha (beterraga, betabel), zanahoria, habichuelas (vainitas, judías verdes) ni calabaza preparadas en casa. Estos alimentos pueden tener suficientes nitratos como para causar una afección sanguínea llamada metahemoglobinemia. Haga que la hora de comer sea divertida. Hable con su bebé mientras come. Y en cuanto su bebé pueda sentarse fácilmente sin ayuda, use una sillita alta con una base ancha y estable, y correas de seguridad. Poner una tela debajo de la sillita alta facilita la limpieza. Deje que su bebé explore. A los bebés les gusta jugar con la comida. Asegúrese de que los alimentos para comer con las manos sean blandos, fáciles de tragar y se rompan en trozos pequeños.