Los Hijos Adoptivos de Bette Davis: Un Legado Fragmentado y una Herencia Conflictiva

En el universo del cine clásico, Bette Davis era sinónimo de ferocidad. Sus personajes, a menudo indomables y sin perdón, reflejaban fielmente la mujer detrás de la cámara. Esta intensidad, que la convirtió en una de las personalidades más sólidas y enérgicas del cine americano, también marcó profundamente su vida privada, especialmente en lo que respecta a sus relaciones familiares y la herencia de sus hijos.

El Testamento de Bette Davis: Exclusiones y Conflictos

Cuando la actriz falleció en París el 6 de octubre de 1989, a los 81 años, su testamento, abierto un mes después en Nueva York, reveló una última y silenciosa actuación. Este documento legal de diez páginas contenía una declaración clara y sin ambigüedades en su décima página: “Declaro que intencionalmente y con pleno conocimiento omito dejar herencia a mis hijas, Margot Mosher Merrill y Barbara Davis Hyman, así como a mis nietos Ashley Hyman y Justin Hyman”.

El patrimonio de Davis al momento de su muerte se estimaba en aproximadamente un millón de dólares, el equivalente a unos 2,5 millones de dólares actuales. Esta cifra, modesta para una carrera de seis décadas y más de cien películas, reflejaba tanto sus batallas legales contra los estudios como los costos de cuatro matrimonios y una larga enfermedad.

La suma fue dividida en partes iguales entre dos personas de su círculo íntimo: su hijo adoptivo Michael Woodman Merrill y Kathryn Sermak, su secretaria y confidente. Sermak había llegado a su vida en 1979, a los 22 años, convirtiéndose en su colaboradora más cercana y viviendo con ella en sus últimos años. Como parte de la herencia, también recibió objetos personales como joyas, muebles, libros y platería con las iniciales “B.D.” grabadas.

Los Hijos de Bette Davis: Un Trío de Destinos Diferentes

Bette Davis tuvo tres hijos: B.D. Hyman (biológica), Margot Mosher Merrill (adoptada) y Michael Woodman Merrill (adoptado).

Barbara Davis Hyman: La Hija Desheredada y el Libro Controvertido

La decisión de Davis de desheredar a su hija biológica, Barbara Davis Hyman, conocida públicamente como B.D., se originó en 1985 con la publicación de sus memorias My Mother’s Keeper. En sus 347 páginas, el libro describía a Davis como “una mujer alcohólica, manipuladora y emocionalmente destructiva”, cuya “obsesión por la carrera y los maridos sucesivos” había dejado poco espacio para el amor materno.

La publicación fue una declaración de guerra, especialmente por su aparición mientras Davis aún luchaba contra el cáncer de mama. La ironía radicaba en que, apenas siete años antes, Davis había defendido públicamente a Joan Crawford (su gran rival), cuya hija Christina también publicó unas memorias explosivas (Mommie Dearest) que retrataban a su madre como una alcohólica violenta. Davis, en su momento, declaró que jamás podría imaginar que su propia hija le hiciera algo semejante. Cuatro años después de esa declaración, B.D. Hyman hizo exactamente lo mismo.

Davis nunca volvió a hablarle a su hija, y el silencio duró hasta su muerte. Michael Merrill, el hijo adoptivo, también cortó el vínculo con B.D. El exmarido de Bette, el actor Gary Merrill, definió la motivación del libro con dos palabras: “Crueldad y codicia”.

La respuesta de Davis llegó por escrito en 1987 con su última autobiografía, This 'N That. En el último párrafo, le dirigió una carta abierta a su hija, encabezada con una sola palabra: “Hyman”, omitiendo cualquier referencia al vínculo de sangre. Ese mismo año, Davis firmó el testamento que excluía a B.D. de su herencia.

Después de la muerte de su madre, Barbara Davis Hyman abandonó el mundo del espectáculo, abrazó la fe evangélica y publicó un segundo libro religioso, Narrow Is the Way. Creó su propio canal de YouTube dedicado al ministerio cristiano, donde afirmó que su madre había practicado brujería y lanzado una maldición sobre su familia, llevando la disputa familiar a un relato sobrenatural.

Margot Mosher Merrill: La Exclusión Silenciosa

Margot Mosher Merrill, la otra hija adoptiva de Davis, también fue excluida del testamento, pero su caso tuvo una dimensión diferente. Desde pequeña, Margot había sido diagnosticada con daño cerebral y discapacidades mentales y de desarrollo. Al momento de la muerte de su madre, vivía en un establecimiento de cuidados especializados cerca de Nueva York.

El testamento la incluyó en la misma cláusula de exclusión que a Barbara, pero sin las palabras de reproche. La omisión de Margot fue presentada como una decisión consciente, sin más explicaciones, dejando las razones en el silencio del expediente.

Bette Davis sonriendo con sus hijos adoptivos

Michael Woodman Merrill: El Heredero y Defensor

Michael Merrill, el único de los tres hijos incluido en el testamento, fue también el único que mantuvo una relación constante con su madre hasta el final. Siempre refutó las acusaciones del libro de su hermana y estuvo presente durante los años más duros de la enfermedad de Davis.

En una entrevista, Michael Merrill, adoptado a los tres días de su nacimiento por la actriz y su cuarto y último esposo, Gary Merrill, describió a Davis como una madre “maravillosa”, aunque su dedicación a la familia estuviera condicionada por su profesión. “Obviamente, su papel de madre estaba limitado por su carrera”, admitió Merrill. “Viajaba a menudo y se ausentaba entre tres a cinco meses cada vez que tenía que rodar o actuar en una obra de teatro”.

Merrill siempre fue consciente de que su madre, que no dudaba en cocinar, planchar, lavar la ropa y llevar a sus hijos a la escuela, era en realidad una leyenda viva. "Ella, al principio, no se daba cuenta del impacto de su éxito", rememoró Merrill. "Sólo empezó a atisbarlo después de las disputas con los estudios por el sistema de contratos; ahí se dio cuenta de que se había convertido en un símbolo para las mujeres dentro de la profesión".

En 1997, ocho años después de la muerte de su madre, Michael Merrill, junto a Kathryn Sermak, creó la Fundación Bette Davis. Esta organización otorga becas a jóvenes actores y actrices con talento que buscan la “excelencia”, asegurando que el legado artístico de Davis encontrara una continuidad más ordenada que el familiar. Merrill, quien preside la fundación, no suele hablar en público sobre su madre, salvo en fechas señaladas por un sentido de obligación.

Merrill también arrojó luz sobre la famosa fama de Bette Davis como persona “problemática”. “Era una perfeccionista”, manifestó. “Si no le gustaba algo, lo decía. Nadie la callaba. Quería que todo lo que se hiciera a su alrededor fuera de la mejor manera posible”.

Bette Davis: Una Estrella con una Vida Privada Turbulenta

La vida de Bette Davis (Ruth Elizabeth Davis, Massachusetts, 5 abril 1908 - París, 6 octubre 1989), la "Reina de Hollywood", estuvo marcada por cuatro matrimonios y la crianza de tres hijos en medio de una carrera exigente. Los biógrafos la describen como "problemática, cascarrabias, agresiva y maleducada. Siempre presta a discutir y amiga de la botella".

Su rivalidad con Joan Crawford es legendaria, llegando a extremos de sabotaje mutuo durante el rodaje de ¿Qué fue de Baby Jane?. La intensidad que mostraba en sus interpretaciones era la misma que aplicaba en su vida. "Ella era tal cual, daba igual dónde estuviera. Cualquier cosa podía desembocar en un gran, gran problema", comentó su hijo Michael Merrill.

A pesar de todo, Davis fue una figura singular y dominante en la historia del cine, una "fuerza de la naturaleza" y un "talento explosivo" que trabajó incansablemente durante más de medio siglo, como señaló el historiador de cine Ed Sikov en su biografía Amarga victoria.

El epitafio en su tumba en Los Ángeles, "She did it the hard way" (Lo hizo del modo difícil), resume una vida y una carrera extraordinarias, construidas a costa de una vida privada fragmentada, reflejo de una época y una manera particular de ser madre para las grandes estrellas de Hollywood.

La vida y el triste final de Bette Davis

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