El Chupete y la Lactancia Materna: Mitos, Realidades y Recomendaciones

El uso del chupete es un tema ampliamente debatido en el ámbito de la crianza, generando tanto apoyo como controversia. Aún hoy, circulan muchos mitos en torno a su uso, especialmente en relación con la lactancia materna. Comprender los beneficios, riesgos y las recomendaciones de los expertos es crucial para los padres.

Bebé usando chupete con su madre amamantando al fondo

El Chupete: Necesidad, Debate y Mitos Frecuentes

La Succión como Necesidad Primaria del Bebé

Mito: Chupar es un vicio que el recién nacido adquiere.

Realidad: La succión no es un vicio, sino una necesidad fundamental para el recién nacido. Esta no solo es funcional para la nutrición, sino que le proporciona tranquilidad y seguridad. De hecho, la succión estimula la producción de serotonina, una sustancia determinante en la regulación del estado de ánimo y el sueño, capaz de inducir un estado de calma y serenidad. Chupar reconforta al niño y le ayuda a relajarse, a normalizar el ritmo cardíaco y a mantener una respiración constante durante el sueño.

Mitos Comunes sobre el Chupete

  • Mito 1: Cualquier forma de chupete es adecuada.

    Realidad: La forma del chupete marca la diferencia y debe diseñarse teniendo en cuenta la posición y la función que desempeña la lengua dentro de la boca. De hecho, la forma adecuada puede favorecer el correcto desarrollo del paladar y una succión natural. Un diseño simétrico no garantiza por sí solo una presión adecuada en los puntos correctos del paladar, y las tetinas redondas o gruesas, o incluso demasiado blandas, impiden el movimiento correcto de la lengua (el llamado "cupping") durante la succión. Una tetina plana puede acostumbrar a la lengua a una posición incorrecta baja en fase de reposo. En cambio, algunos chupetes, gracias a su curvatura lateral, ejercen una presión adecuada en los puntos correctos del paladar para favorecer su correcto ensanchamiento, evitando maloclusiones y favoreciendo una dentición correcta. Además, una tetina de tamaño reducido y de consistencia adecuada puede favorecer el movimiento natural de la lengua, tal y como ocurre durante la lactancia materna.

  • Mito 2: El chupete siempre interfiere con la lactancia materna.

    Realidad: Uno de los temores de las madres es que el bebé perciba el chupete como un sustituto del pecho materno. Sin embargo, una investigación científica publicada en el Journal of Pediatrics ha demostrado que el chupete no interfiere en la lactancia materna cuando esta está bien establecida. Por lactancia bien establecida se entiende que la producción de leche es eficaz, que el recién nacido se agarra correctamente al pecho y que crece con normalidad.

  • Mito 3: Compartir el chupete o limpiarlo con la boca es inofensivo.

    Realidad: Este hábito transmite al niño las bacterias presentes en la boca del adulto y puede causar caries o infecciones en la cavidad bucal del bebé.

  • Mito 4: Chuparse el dedo es una mejor alternativa que el chupete.

    Realidad: El dedo en la boca del bebé no está conformado para adaptarse a la forma del paladar y favorecer su desarrollo, a diferencia de los chupetes diseñados para este fin.

  • Mito 5: Un solo tamaño de chupete sirve para todas las edades.

    Realidad: Es importante ofrecer un chupete que no solo esté en buen estado y sea de buena calidad, sino que también tenga el tamaño adecuado. Existen chupetes de diferentes tamaños porque la tetina está diseñada específicamente para adaptarse al crecimiento de la boca del bebé.

Infografía: Tipos de tetinas de chupete y su efecto en el desarrollo bucal

Cuándo y Cómo Introducir el Chupete en Bebés Amamantados

La introducción de un chupete en un bebé amamantado requiere un enfoque delicado para garantizar que no interrumpa el proceso de lactancia. Es un proceso en el que los padres a menudo buscan guía, preocupados por la confusión del pezón, el suministro de leche materna y el mantenimiento de una relación de lactancia satisfactoria.

Momento Clave: Establecimiento de la Lactancia Materna

Ante todo, el momento es crucial. Es importante esperar a que la lactancia materna esté bien establecida antes de introducir un chupete. Normalmente, el bebé y la madre lactante tardan varias semanas en adquirir confianza con la lactancia. La introducción precoz podría afectar a la capacidad del bebé para agarrarse correctamente al pecho, por lo que es esencial dejar tiempo para establecer una buena posición y un buen agarre.

La lactancia materna debe seguir siendo la principal fuente de bienestar y nutrición, y el chupete debe complementar la lactancia materna, no sustituirla. Por lo tanto, se debe evitar utilizar el chupete para posponer o sustituir las sesiones de lactancia, ya que esto puede afectar al suministro de leche e interferir con las señales naturales de alimentación del bebé. Se recomienda a los padres que sean pacientes y observen las señales del bebé, ya que la introducción del chupete es un proceso gradual.

Tras la introducción del chupete, los padres deben consultar a un profesional sanitario si tienen alguna duda sobre el aumento de peso del bebé, la producción de orina o heces o el patrón de alimentación. Las revisiones periódicas ayudarán a garantizar que el bebé prospere y que la lactancia materna siga siendo una experiencia satisfactoria.

Selección y Uso Adecuado del Chupete

Elección del Chupete

Existen muchas opciones en el mercado, pero no todos los chupetes son iguales. Se debe evitar utilizar un chupete con tetina gruesa y redonda, ya que puede impedir que la boca se cierre correctamente. En su lugar, se recomienda optar por una tetina aprobada para ortodoncia, que suele ser simétrica y plana, con un cuello fino y flexible. Algunos chupetes fabricados en una única pieza de silicona, con tetina fisiológica y un diseño que sigue las recomendaciones profesionales, pueden ser adecuados por su tacto suave y su ergonomía.

Higiene y Seguridad

El chupete debe lavarse y esterilizarse antes de cada uso, reduciendo así el riesgo de que entren bacterias nocivas en el cuerpo del bebé. Deben limpiarse con agua tibia y jabón, enjuagarse bien y luego colocarse en un esterilizador, siguiendo las instrucciones del fabricante. Los padres deben asegurarse de que el chupete se ha enfriado completamente antes de dárselo al bebé.

Además, los chupetes deben someterse a una comprobación de seguridad antes de cada uso, inspeccionando todo el chupete para detectar cualquier signo de deterioro. Se recomienda realizar la prueba del tirón de seguridad, sujetando la tetina y tirando firmemente de ella en todas las direcciones para detectar desgaste. Si se aprecia algún daño, el chupete debe desecharse y sustituirse por uno nuevo. Todos los chupetes deben sustituirse cada uno o dos meses por motivos de higiene.

Momento para Ofrecerlo

Se debe elegir el momento adecuado para ofrecer el chupete. Es aconsejable ofrecérselo entre tomas o cuando el bebé esté tranquilo y no tenga mucha hambre. De este modo, es más probable que el bebé lo explore y chupe sin frustración, ya que no está buscando alimento desesperadamente.

Rol del Compañero/a

Involucrar a la pareja en el proceso de lactancia es beneficioso. La introducción del chupete es un trabajo de equipo, y el otro progenitor puede desempeñar un papel crucial ofreciendo el chupete y consolando al bebé en los momentos en que no se le da de mamar. Esto no solo ayuda a reforzar el vínculo entre el bebé y ambos progenitores, sino que también garantiza que la introducción del chupete sea una experiencia positiva.

✦¿Cuando puede un bebe usar CHUPETE? ✦ Chupón sí o no? Ventajas y desventajas

Recomendaciones de Organismos de Salud y Evidencia Científica

El uso del chupete es un tema de controversia entre profesionales sanitarios y padres. Dada esta situación, el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha revisado el tema a la luz de las pruebas disponibles.

Posicionamiento de la AEP, OMS y AAP

Recomendaciones Iniciales

Durante los primeros días de vida del bebé, se recomienda evitar el uso de chupetes, especialmente en recién nacidos, tal como indica la Asociación Española de Pediatría (AEP). Esperar a que la lactancia esté bien instaurada -habitualmente tras las primeras semanas- favorece una mejor coordinación entre la succión, la deglución y la respiración del bebé, además de fortalecer el vínculo con la madre y asegurar una alimentación eficaz.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja el uso del chupete durante el primer mes de vida en bebés amamantados, ya que podría interferir con el establecimiento adecuado de la lactancia y causar confusión entre tetina y pezón. En los niños alimentados al pecho, la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que el uso del chupete se posponga hasta la edad de 1 mes, para lograr que la lactancia materna quede bien establecida.

Beneficios del Chupete: Reducción del SMSL

Varios estudios epidemiológicos sugieren que el uso de un chupete en momentos de sueño está asociado con una reducción del riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), con una probabilidad relativa acumulada del 0,83 con el uso habitual y del 0,48 con el uso durante el sueño. Aunque se desconoce el mecanismo exacto, este beneficio debe sopesarse frente a posibles inconvenientes.

La AAP incluye, entre otras medidas para reducir el riesgo de SMSL, la recomendación de que los padres ofrezcan un chupete en el momento de dormir, tanto en la siesta como por la noche, aunque sin forzar su uso si el bebé lo rechaza.

Riesgos del Uso Prolongado

Por otro lado, la OMS advierte sobre los riesgos del uso prolongado o indiscriminado del chupete, como problemas dentales (mordida abierta o malformaciones del paladar), un mayor riesgo de infecciones del oído medio y posibles retrasos en el desarrollo del lenguaje si se utiliza excesivamente en etapas cruciales de aprendizaje vocal. La AAP recomienda retirar el chupete al año de vida para evitar estos efectos adversos.

Uso en Bebés Alimentados con Fórmula

En el caso de un bebé alimentado con lactancia artificial, el chupete puede introducirse desde los primeros días de vida, ya que no existe riesgo de confusión entre tetina y pezón, como ocurre con la lactancia materna. Se debe introducir el chupete en momentos de calma, cuando el bebé busca succión no nutritiva para tranquilizarse o dormir, asegurándose de elegir uno adecuado para su edad y de materiales seguros, supervisando siempre su uso para evitar dependencia excesiva o problemas dentales a largo plazo.

Análisis de la Evidencia Científica sobre Chupete y Lactancia

Impacto en la Duración y Exclusividad de la Lactancia

El uso del chupete se ha relacionado tradicionalmente con un posible acortamiento de la duración y exclusividad de la lactancia materna. Se han alegado varias teorías: algunos consideran que, al satisfacer la necesidad de succión con el chupete, disminuye el estímulo y el vaciado del pecho materno, lo que conduce a una disminución de la producción láctea y podría condicionar un destete precoz. Otros autores encuentran una relación con el aumento de dificultades en el agarre y con alteraciones en el mecanismo de succión, conocido como “síndrome de confusión”. La succión en la lactancia materna es diferente a la de un chupete; si el bebé realiza en el pecho el movimiento de succión de un chupete, es fácil dañar el pezón y causar grietas. Finalmente, algunos especulan que el uso del chupete no sea la verdadera causa del destete, sino que se trate de un marcador de dificultades en la lactancia o de una escasa motivación para lactar.

Estudios Clave

El documento sobre evidencia científica de la Iniciativa Hospital Amigo de los Niños indica "No dar a los niños alimentados al pecho tetinas o chupetes artificiales", basándose en estudios observacionales que demuestran una fuerte asociación entre el uso del chupete y el abandono precoz de la lactancia. Algunos autores observan una relación dosis-respuesta, donde a mayor utilización del chupete, menor duración de la lactancia materna.

Sin embargo, la publicación de estudios que describen una asociación de protección del uso del chupete durante el sueño frente al SMSL ha motivado la revisión de las publicaciones que relacionan su uso con una posible interferencia con la lactancia materna.

Una revisión de Callaghan et al. (2005) sobre estudios en diferentes contextos geográficos observó que, con la excepción de un ensayo, el chupete, sobre todo usado frecuentemente, se asoció a una menor duración y exclusividad del amamantamiento. Nelson et al. (2005) también encontraron una asociación negativa entre el uso del chupete y la duración de la lactancia, con una relación dosis-respuesta.

O’Connor et al. (2009) realizaron otra revisión, destacando la heterogeneidad de los estudios. De los ensayos controlados con asignación aleatoria, tres no demostraron que los chupetes condicionen una disminución de la frecuencia ni de la duración de la lactancia materna en niños a término ni pretérmino. Un estudio demostró que el uso del chupete en los primeros días de vida perjudica la lactancia materna exclusiva y global, pero su introducción a partir del mes de edad no tuvo un efecto tan negativo.

Kramer sugirió que el chupete no es la causa del destete, sino un marcador de dificultades con la lactancia o una motivación reducida de la madre. Esto indica que el chupete podría ser un factor contribuyente al destete más precoz en mujeres que se encuentran incómodas con la lactancia, más que una causa directa de abandono. En tales casos, estas madres pueden necesitar más apoyo y asesoramiento.

Estudios más recientes, como el de Jenik et al., han observado que cuando la lactancia está bien establecida, ofrecer el chupete a las dos semanas no afectaba a la prevalencia ni a la duración de la misma, sobre todo en madres motivadas para amamantar. No obstante, Kronborg y Vaeth (2009) destacan que tanto una técnica inadecuada en la primera observación como el uso del chupete se asocian negativamente con la duración de la lactancia, recomendando evitar el chupete durante las primeras semanas de vida.

Evidencia sobre Chupete y SMSL en Contexto de Lactancia Materna

Aunque la lactancia materna es el alimento de elección, la evidencia actual sobre su papel protector en el SMSL es contradictoria. El grupo de trabajo sobre el SMSL de la AAP estima que no hay suficientes pruebas que demuestren una relación causal entre lactancia materna y la prevención de la muerte súbita. Por el contrario, un amplio estudio alemán (2009) concluye que la lactancia materna reduce a la mitad el riesgo de muerte súbita en todos los grupos de edad, recomendando mantenerla hasta los seis meses. Además, un metaanálisis de McVea observó que el riesgo de SMSL se duplica en los lactantes no amamantados.

Gráfico: Comparativa de riesgos y beneficios del chupete según la edad del bebé

Retirada del Chupete y Alternativas

Hasta los 6-7 meses, se puede dar el chupete cada vez que sea necesario. Durante la fase de balbuceo y luego del lenguaje, se recomienda limitar su uso durante el juego y las interacciones, sin interrumpirlo bruscamente, ya que el instinto de succión sigue estando muy presente a esta edad y un abandono prematuro podría llevar al niño a chuparse el dedo.

Cuándo y Cómo Retirar el Chupete

El Ministerio de Sanidad recomienda empezar a reducir su uso a partir de los 2 años para interrumpirlo por completo antes de que el niño cumpla los 3 años. La separación del chupete será más tranquila si se encuentran estrategias alternativas para relajar, consolar y resolver las crisis emocionales del niño, y si se evita elegir momentos particulares para este abandono (por ejemplo: inicio de la guardería, regreso al trabajo de la madre, llegada de un hermanito, cambio de habitación o de casa). Lo ideal es empezar a retirarlo progresivamente a partir de los 12 meses para evitar problemas en el desarrollo bucodental o en el habla.

Riesgos del Uso Excesivo o Prolongado

El uso excesivo o prolongado del chupete, especialmente más allá del primer año, puede asociarse a problemas dentales (como dientes desalineados), otitis o dependencia excesiva. También puede interferir con la adquisición de habilidades de habla si se usa demasiado tiempo.

El Pecho como "Chupete Natural"

Un bebé de 2 semanas puede usar el pecho como «chupete», y de hecho es algo completamente normal y natural. Durante las primeras semanas de vida, el bebé no solo mama por hambre, sino también por consuelo, seguridad y vínculo afectivo. A veces, este uso del pecho puede hacer que parezca que el bebé quiere estar «todo el rato enganchado», pero es parte de un proceso normal de adaptación y crecimiento, sobre todo en las primeras semanas.

El Dedo del Cuidador como Alternativa Temporal

Como alternativa al chupete, también se puede usar el dedo (limpio y con la uña recortada) del adulto cuidador, para proporcionar esa succión no nutritiva que el bebé busca para calmarse.

✦¿Cuando puede un bebe usar CHUPETE? ✦ Chupón sí o no? Ventajas y desventajas

En resumen, el chupete y la lactancia materna son compatibles, pero es importante seguir las recomendaciones indicadas por los expertos y evitar darle el chupete de forma constante al bebé durante los primeros 6 meses de vida. El uso del chupete puede ser útil durante los primeros meses de vida para calmar al bebé, ayudarle a dormir o reducir el riesgo de muerte súbita, siempre que se use correctamente y con moderación.

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