La ciudad de Tampico ha sido un puerto anfitrión para las emblemáticas bibliotecas flotantes que recorren el mundo, llevando conocimiento y una experiencia multicultural a miles de personas. La presencia de estos buques, como el Logos Hope y previamente el Logos II en 2002, ha marcado momentos significativos para la comunidad.

La Visita del Logos Hope a Tampico
Anuncio y Detalles del Atracadero
Autoridades portuarias y organizadores de la visita de la biblioteca flotante más grande del mundo, el Buque Logos Hope, anunciaron su llegada a Tampico procedente del puerto de Veracruz, donde estuvo cinco semanas. El director de la Administración Portuaria Integral (API) de Tampico, Eduardo Rafael Luque, y la coordinadora Nacional del navío en México, Vasti García Aguilar, revelaron que el barco llegó al muelle 3 del puerto el día 5 de junio, abriendo al público a partir del día siguiente, 6 de junio, desde las 10 de la mañana y hasta el 25 de junio.
Eduardo Rafael Luque invitó a la población en general a acudir a esta embarcación, destacando que el acceso sería completamente gratuito, solicitándose únicamente una aportación voluntaria. Durante su estancia en el puerto, el barco, con más de cinco mil libros y voluntarios de 60 países, fue visitado por 100 mil personas.
El barco blanco, con una eslora de 132 metros, estuvo estacionado en el H. Puerto de Tampico, a pocos metros del centro de la ciudad, justo detrás de las Tortas René, las originales tortas de la barda, un ícono culinario de la región. Afuera, una fila de seis cuadras, que implicaba poco más de una hora y media de espera, aguardaba bajo una sensación térmica de 35 grados para abordar la embarcación.
Ya! Estamos en el Barco Biblioteca LOGOS Hope en República Dominicana
La Experiencia Multicultural a Bordo
El Logos Hope es el cuarto buque de la organización caritativa alemana GBA Ships (Gute Bücher für Alle/Good Books for All) que viaja por el mundo con el propósito de repartir conocimiento y esperanza. A bordo, la tripulación está compuesta por 400 personas de 62 países, incluyendo siete mexicanos, todos ellos voluntarios, incluso el capitán.
Pável Martínez, el único mexicano en el área de comunicación, quien llevaba 18 meses a bordo, explicó que los requisitos para ser voluntario incluyen hablar inglés, "dar fe de tu historial de ayuda humanitaria", tener mínimo 18 años, poseer un estado físico que permita realizar funciones operativas y humanitarias, y finalmente, recaudar el apoyo económico necesario para el mantenimiento del barco y la tripulación. La media de edad a bordo es de 24 años, siendo la edad más común 20 años.
Los voluntarios trabajan cinco días a la semana, siete horas al día, tienen un día de descanso y otro día dedicado a misiones de trabajo humanitario. Los hombres y las mujeres duermen en dormitorios separados. Para registrar su paradero, los voluntarios que salen del barco deben firmar un documento, un protocolo comprensible para una embarcación que se desplaza cada pocas semanas por todo el mundo.
Un Recorrido por la Librería Flotante
Al entrar al barco, los visitantes eran recibidos en una recepción, seguida por un camerino con un maniquí que mostraba cómo viven y viajan los voluntarios a bordo del Logos Hope. El recorrido es en una sola dirección, iniciando por la sección de libros, continuando hacia la sección de descuentos, pasando por un pasillo que conduce a una cafetería, ubicada junto a la salida.
El precio de los libros se establece en "Unidades", que mantienen el mismo valor en cualquier lugar donde se encuentre el barco, pero su equivalente en moneda local varía. En el caso de México, 100 Unidades equivalían a 40 pesos. El barco ofrece más de cinco mil títulos diferentes, divididos en secciones como Novela, Cocina, Liderazgo, Arte, Familia, Juvenil, Infantil, Devoción, Matrimonio, Misiones, Vida Cristiana y una predominante sección de "Espiritualidad", que ocupaba casi la mitad del espacio. En esa ocasión, el 60 por ciento de los libros estaban en español, conseguidos a través de acuerdos con editoriales, principalmente de Alemania y Estados Unidos, y el catálogo cambia en cada país visitado.
A pesar de que Logos Hope no se define abiertamente como cristiano, gran parte del contenido a bordo tiene temáticas relacionadas con el cristianismo y los valores positivos, desde novelas hasta literatura infantil, con la sección de "Espiritualidad" exhibiendo una amplia variedad de Biblias y libros sobre pasajes, estudios e interpretaciones bíblicas.
Misiones Humanitarias y Valores
Los voluntarios del Logos Hope realizan misiones de ayuda humanitaria en regiones cercanas a los puertos donde atracan. Estas misiones incluyen la instalación de filtros de agua, reconstrucción de viviendas, donación de libros y la impartición de talleres. En Tampico, estas actividades se llevaron a cabo en localidades cercanas como Mataredonda y Pueblo Viejo, Veracruz.
Doris, una voluntaria originaria de Tampico que trabajaba en el barco durante su estancia, destacó que lo mejor de la experiencia es conocer a personas de todo el mundo y compartir la fe cristiana. La tripulación busca repartir ayuda y esperanza a través de mensajes positivos que, según ellos, "ayudan a las personas a tomar decisiones correctas", recreando en un túnel de ilustraciones y grabaciones una versión actualizada de la parábola del hijo pródigo. La comida a bordo es básica y busca satisfacer los gustos de personas de las 62 nacionalidades representadas.
La Fascinante Historia del MV Doulos
Orígenes como Buque de Carga y Pasaje
La historia de los barcos librería flotante no sería completa sin mencionar al MV Doulos, una embarcación con una centenaria trayectoria y múltiples transformaciones. El buque fue encargado el 28 de agosto de 1913, naciendo en 1914 bajo el nombre de SS Medina. En su tiempo, fue descrito como uno de los más modernos y grandes barcos de vapor de carga que operaban en la costa atlántica, prestando servicio a lo largo de la costa oeste de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1948, el SS Medina fue vendido a una empresa panameña, Naviera San Miguel SA, y rebautizado como Roma, siendo reconvertido en un buque de pasaje con cabinas para 287 personas y dormitorios para otras 694. Posteriormente, en 1952, se vendió a Giacomo fu Andrea (Linea Costa) y fue renombrado como Franca C. Su motor de vapor original fue sustituido por un motor diésel, y se dedicó al transporte de pasajeros durante varios años, realizando cruceros principalmente por los puertos del Mediterráneo, con viajes ocasionales por el Mar Negro y, más tarde, por Miami.
Transformación en Librería Flotante y su Legado
Fue en 1977 cuando el barco fue adquirido por la organización privada y sin fines lucrativos Gute Bücher für Alle ("Buenos Libros para Todos"), con sede en Alemania, y pasó a denominarse Doulos. Fue transformado en una librería flotante, y se planeó una remodelación, que supondría una inversión de 25 millones de dólares, dotando al Doulos de piscina y spa, una librería, piano lounge y un anfiteatro, entre otros servicios. Desde entonces, viajó por todos los mares y océanos del mundo como navío educacional, de ayuda y de esperanza.
El Doulos ha visitado en todos sus años de servicio más de 100 países y 500 puertos de África, América del Norte, América del Sur, Asia, Australia, Europa, Medio Oriente y numerosas islas. Más de 18 millones de visitantes han sido bienvenidos a bordo para participar en viajes, programas y explorar su librería flotante. La tripulación y el personal del barco eran internacionales, representando a más de 50 naciones; algunos eran profesionales y otros voluntarios en programas de entrenamiento, todos cohabitando en un ambiente de fraternidad.
Una Trayectoria Multipropropósito
El MV Doulos sirvió como librería flotante hasta 2009. El 18 de marzo de 2010, el barco fue entregado a su nuevo propietario, Eric Saw, administrador y director general de BizNaz Resources International, quien expresó su deseo de conservarlo. A lo largo de su centenaria carrera, ha recibido diferentes nombres: SS Medina, SS Roma, MV Franca C, MV Doulos y actualmente es el MV Doulos Phos.
Ha sido utilizado para cuatro propósitos distintos: transporte de mercancías, movilización de inmigrantes, como crucero turístico, y como navío educacional, de ayuda y de esperanza para las personas del mundo. Ha sido extensamente renovado y mejorado, y ha sufrido dos recambios de máquinas, lo que subraya su notable adaptabilidad y longevidad en la historia marítima.