La prematuridad y el bajo peso al nacer son dos de los principales problemas por los que los recién nacidos ingresan en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Además de la mortalidad, el nacimiento pretérmino y el bajo peso al nacer se asocian con diversas complicaciones que ponen en riesgo la salud y el desarrollo "normal" del paciente.

El Método Canguro o piel con piel, surge en respuesta a una situación crítica de falta de incubadoras en las UCIN, infecciones cruzadas, altos niveles de mortalidad y mal pronóstico de desarrollo en niños prematuros y de bajo peso. Esta técnica se ha ido consolidando con los años y ha demostrado su éxito, no solo en el control de la temperatura de los recién nacidos prematuros, sino también para fomentar la lactancia materna. Se aprovecha del calor que desprende el cuerpo de la madre o el padre para mantener la temperatura del recién nacido.
Definición y Objetivos del Método Canguro
El Método Madre Canguro (MMC) es una técnica de atención del neonato en situación de bajo peso al nacer y/o prematurez que se fundamenta en el contacto piel a piel entre la madre y el bebé, así como en los cuidados de alimentación, estimulación y protección que aquella provee. El MMC cubre eficazmente las necesidades de los neonatos en calor, alimentación (lactancia materna), protección frente a infecciones, estimulación, seguridad y amor. Su eficacia es similar, e inclusive superior en determinadas circunstancias, que los cuidados tradicionales en incubadoras o radiadores de calor, si se comparan en términos de mortalidad y morbilidad. Asimismo, reduce significativamente la estancia hospitalaria y los costos del cuidado de los neonatos con bajo peso al nacer.
Este procedimiento forma parte de una estrategia global en las UCIN conocida como Cuidados centrados en el desarrollo. A pesar de ello, la práctica del método canguro en la mayoría de las unidades neonatales está dirigida especialmente a prematuros, recién nacidos con bajo peso al nacer o niños gravemente enfermos. Los últimos estudios avalan que el método piel con piel debe iniciarse lo más pronto posible. Es habitual que se ponga en práctica, si la salud del recién nacido y de la madre lo permiten, incluso en el paritorio.
UCINP | Método canguro
Condiciones para iniciar el Método Canguro
Para comenzar el método canguro, hay que asegurar que el recién nacido se encuentre estable, es decir, debe mantener las constantes vitales, respirar de forma espontánea sin ayuda de oxígeno adicional y no presentar, en el momento, un episodio de bradicardia o hipoxia. La OMS recomienda iniciar la práctica desde el nacimiento, salvo en casos de inestabilidad clínica grave como dificultades respiratorias o problemas circulatorios que exigen atención urgente.
Modalidades del Método Canguro
- Intermitente: Consiste en combinar el método canguro junto con los cuidados en incubadora.
- Continua: El recién nacido permanecerá las 24 horas del día en contacto con los padres.
Para conseguir un contacto completo, se recomienda que el torso de la madre o el padre se encuentre desnudo. El uso de fajas está recomendado para facilitar este contacto prolongado.
Historia y Desarrollo del Método Canguro
El origen del Método Madre Canguro (MMC) se remonta a los años setenta en Colombia. En 1976, Peter de Chateau en Suecia fue el primero en describir el contacto madre-hijo, sin hacer referencia al contacto piel con piel. Klaus y Kennell en los Estados Unidos se encontraban trabajando en el mismo tema, usando un término más conocido como el de "vínculo madre e hijo". Las investigaciones en Suecia y Estados Unidos eran contemporáneas o inclusive precedían al Método Madre Canguro implementado en 1978 por Edgar Rey Sanabria, neonatólogo colombiano, en la ciudad de Bogotá; no obstante, es a partir de su trabajo que el método se hace conocido ampliamente.

El doctor Edgar Rey Sanabria se desempeñaba como neonatólogo y profesor en el Instituto Materno Infantil, institución de carácter público y uno de los principales centros de práctica de la Universidad Nacional de Colombia. Dada la situación, en 1978 el doctor Rey propuso una nueva estrategia para el cuidado de los recién nacidos que ya habían superado la etapa crítica de adaptación a la vida extrauterina. Esta estrategia consistía en iniciar una interacción temprana entre la madre y el recién nacido, junto con un fuerte estímulo a la lactancia materna y una pronta alta hospitalaria para continuar con la estrategia ambulatoriamente.
La llegada a la dirección del departamento de Pediatría de la Universidad Nacional de Colombia por parte del doctor Rey, y las reformas que este estableció para reestructurar las secciones del departamento, potenciaron el desarrollo del método madre canguro. El manejo ambulatorio de los niños prematuros fue manejado inicialmente en compañía de los residentes de pediatría y pasó posteriormente a manos del Dr. Héctor Martínez. A medida que se adquiría experiencia, se desarrollaban los conceptos y características básicos del método Madre Canguro, en especial el establecer como pilares fundamentales del método la lactancia materna y el contacto piel a piel entre la madre y el bebé. Además, se establecieron diversos aspectos prácticos del método, como la posición del neonato respecto a la madre, que inicialmente era lateral pero posteriormente se prefirió en posición de "rana" (abducción y flexión de los muslos con flexión de las piernas) como prevención en los problemas de cadera. Posteriormente, desde 1979 el Dr. Héctor Martínez Gómez se hizo cargo del programa. En 1982 el Dr. Luis Hernán Navarrete se vinculó al programa.
El programa llamó la atención de profesionales de la salud de habla inglesa, relacionándose en un artículo por Whitelaw y Sleath en 1985. Gene Cranston Anderson y Susan Ludington fueron fundamentales introduciendo el método en Norteamérica. El método Madre Canguro llamó la atención del gobierno Colombiano durante el mandato de Belisario Betancourt a través de la esposa del presidente, Rosa Elena de Betancourt, y de la ministra de Salud María Teresa Forero. La oficina regional UNICEF, en cabeza de Teresa Albanes, inició el apoyo y difusión del método en distintos países de Latinoamérica. En mayo de 1991, fueron galardonados por la Organización Mundial de la Salud con el premio Sasakawa para la Salud los doctores Edgar Rey Sanabria, y Héctor Martínez Gómez.

Entre 1992 y 1993 se realizó el primer programa de investigación sobre el método madre canguro por un grupo de investigadores liderado por la Dra. Nathalie Charpak, pediatra y científica colombiana y el Dr. Juan Gabriel Ruiz como epidemiólogo, quienes luego se agruparían en una nueva entidad, la Fundación Canguro (www.fundacioncanguro.co) donde entró la Dra. Zita Figueroa de Calume como neonatóloga. Estos tres profesionales impulsaron la evaluación y la difusión del método Madre Canguro en Colombia y en el mundo durante más de 20 años. "Cuidado de la Madre Canguro" como término, fue reafirmado en una reunión de cerca de 30 investigadores durante una convención en una reunión convenida por el Dr. Adriano Cattaneo y colegas en noviembre de 1996 en Trieste, Italia, junto con la Organización Mundial de la Salud.
Beneficios Indiscutibles del Método Canguro
El MMC se ha convertido en un método de cuidado esencial, siendo una de las pocas intervenciones que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda de forma universal. Estudios científicos y la experiencia clínica han demostrado una serie de beneficios fundamentales:
- Reducción de la mortalidad: Un estudio publicado en la revista The Lancet demuestra la reducción de la mortalidad en bebés prematuros hasta un 30% cuando los progenitores practican el MMC. Adicionalmente, otro estudio en BMJ Global Health demostró que reduce el riesgo de mortalidad neonatal en un 32% durante la hospitalización o en los primeros veintiocho días de vida, en comparación con la atención convencional.
- Desarrollo neurológico mejorado: Se ha observado que los recién nacidos prematuros que realizan MMC presentan una mayor duración e integridad del sueño, favoreciendo la maduración cerebral. Existe una amplia evidencia científica que demuestra una diferencia en el desarrollo neuropsicomotor en los niños que recibieron MMC frente a los que no. Son niños que regulan mejor el estrés y sienten menor dolor ante procedimientos dolorosos. Las investigaciones científicas de la Fundación Canguro demuestran que los bebés tratados con el método canguro tienen posibilidad de supervivencia, son menos hiperactivos y menos agresivos cuando son comparados con el grupo control; desarrollan una mejor motricidad fina y menos incidencia de ausentismo escolar. Además, el MMC impacta positivamente el comportamiento de las madres, aumentando su sensibilidad hacia las necesidades de sus hijos.
- Regulación térmica y fisiológica: El MMC proporciona al recién nacido prematuro una mayor capacidad de regulación de la temperatura y fisiológica. Además, los niños en MMC estabilizan su frecuencia cardiaca, disminuye la frecuencia respiratoria y los niveles de oxígeno en sangre mejoran. Es el lugar ideal para retirar el soporte respiratorio (ventilación nasal) y permite, en muchos casos, disminuir las necesidades de oxígeno suplementario. Durante el MMC los prematuros disminuyen el número de apneas, es decir, el cese de la respiración que acontece en estos recién nacidos por inmadurez del sistema nervioso central. El estudio de Sivanandan y Sankar también identificó una disminución del 15% en el riesgo de infecciones graves y una reducción cercana al 70% en la incidencia de hipotermia.
- Promoción de la lactancia materna: El MMC prolonga la lactancia hasta tres meses e incrementa la frecuencia de niños que son dados de alta con lactancia materna exclusiva. Tras practicar una sesión del método canguro, muchas madres aseguran haber experimentado un aumento en la producción de leche, siendo el lugar idóneo para su extracción con sacaleches. El MMC también mejora el crecimiento y la ganancia ponderal de los bebés prematuros.
- Reducción de la estancia hospitalaria y prevención de infecciones: La práctica de esta técnica acorta la estancia hospitalaria en una media de 2-3 días, además de disminuir el riesgo de contagiarse de microorganismos producidos en el propio hospital.
- Fortalecimiento del vínculo emocional y reducción del estrés parental: El neonato encuentra un lugar seguro en el pecho materno que le ofrece seguridad, tranquilidad y alimento. Además, el MMC disminuye la ansiedad materna, así como la depresión y los sentimientos de culpabilidad que presentan los padres que tienen hijos prematuros. Incrementa el grado de competencia de los progenitores, empoderándolos y haciéndoles sentir cuidadores esenciales de sus hijos.
La OMS subraya que el impacto del método se potencia cuando se inicia en las primeras veinticuatro horas tras el nacimiento y se mantiene durante al menos ocho horas diarias.
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Aplicabilidad y Estrategias del Método Canguro
El MMC puede tener diversos marcos de aplicabilidad, según el objetivo y la finalidad de su uso, incluyendo:
- Método de engorde y cuidado.
- Como primera alternativa de cuidado del neonato.
- Como parte del manejo en unidades de cuidados intensivos neonatales.
Debe tenerse en cuenta que dichas indicaciones implican que se cumplan ciertas condiciones médicas y de adaptación del niño. El MMC se configura como una serie de estrategias concatenadas para el logro del cuidado del neonato prematuro o de bajo peso. Consiste en el contacto piel a piel las 24 horas del día, en una posición vertical permanente del niño, y para lo cual puede usarse un elástico que ayude a sostenerlo, el cual disminuye el esfuerzo de la madre o quien haga las veces de canguro y evita la apnea obstructiva posicional.
Nutrición y Seguimiento
La nutrición canguro se basa en la lactancia materna. Debe ser exclusiva hasta los 6 meses y su vía de administración es oral y directa en los niños con capacidad de succión y deglución. La meta inicial es un aumento de 15 g/(kg*día). El seguimiento ambulatorio se caracteriza por ser multidisciplinario e integral, implicando la participación de varias profesiones (e.g., seguimiento diario inicial, seguimiento semanal, seguimiento hasta el año de edad corregida, prevención de diversos fenómenos y tamización).
La Banda Canguro: Innovación en el Contacto Piel con Piel
Para facilitar el método piel con piel, se han desarrollado soluciones innovadoras como la "banda canguro". Esta iniciativa, surgida de la idea de la enfermera Estrella Gargallo del Servicio de Neonatología del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, permite que las madres o padres, al hacer piel con piel con los bebés, se queden desnudos de cintura para arriba, y la comodidad de la banda transpirable permite alargar el tiempo del canguro y facilita mucho el contacto. Esta banda se inició como un proyecto colaborativo con Joan Rojas, creador de la marca Buff.

La banda está disponible en cinco diseños y seis tallas diferentes, para adaptarse a cualquier progenitor. Aunque no se comercializa para uso particular, solo hospitalario, ya se utiliza en varios hospitales de Cataluña, incluyendo el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, el Hospital General de Catalunya, el Hospital Clínico, el Hospital de Barcelona y el Hospital Universitario de Girona, Dr. Josep Trueta.
Recomendaciones de la OMS y Futuras Investigaciones
La OMS emitió una guía de práctica clínica mundial que exhorta a profesionales de la salud, responsables de centros y cuidadores a adoptar el método madre canguro como práctica estándar. El organismo destaca que esta técnica es aplicable en todos los niveles de atención, desde la sala de partos hasta las unidades de cuidados intensivos neonatales y, posteriormente, en el hogar. La guía ofrece instrucciones sobre cómo asegurar al bebé en la posición adecuada y resalta la importancia de crear entornos favorables mediante políticas de apoyo y capacitación del personal sanitario.
La recomendación se extiende a todos los recién nacidos prematuros o de bajo peso, salvo aquellos que requieran estabilización clínica urgente. La OMS subraya la necesidad de priorizar la calidad de atención, garantizando salas especializadas, personal capacitado y acceso a equipos y medicamentos como antibióticos. Además, enfatiza la importancia de enfoques centrados en la familia, lo que permite que las madres permanezcan junto a sus bebés y reciban el apoyo necesario.
El método canguro se destaca como una intervención segura y de bajo costo que puede prevenir complicaciones asociadas con la prematuridad. No obstante, se requiere más evidencia sobre sus efectos en la fisiología y en el crecimiento y desarrollo de los neonatos. Aunque los resultados consistentes en diversos contextos apoyan su uso generalizado, todavía es necesario determinar aspectos como la duración diaria óptima, los roles parentales, la inclusión efectiva del padre y otros familiares, los beneficios inmunológicos y su aplicación en pacientes bajo fototerapia, entre otros. Además, futuras investigaciones cualitativas ayudarán a implementar el MC de manera culturalmente adaptada.