Los expertos en salud y nutrición recomiendan la lactancia materna como la mejor opción para alimentar a los bebés. Sin embargo, cuando esto no es posible, la leche de fórmula infantil se convierte en una fuente de alimentación segura y nutritiva. Los bebés no tienen su sistema inmune completamente desarrollado, lo que aumenta su riesgo de contraer infecciones, por lo que la preparación y manipulación adecuada de la fórmula es crucial.
Tipos de Leche de Fórmula Infantil
Existen diferentes presentaciones y tipos de leche de fórmula, diseñados para satisfacer las necesidades específicas de cada bebé. Es importante conocerlos para elegir la opción más adecuada, siempre consultando con un profesional de la salud.
Presentaciones de la Fórmula
- Líquida lista para usar: Es un líquido que se introduce directamente en el biberón. Son las más convenientes, pero suelen ser las más costosas.
- Líquida concentrada: Requiere mezclarse con agua. Son una opción intermedia en cuanto a costo.
- En polvo: Debe mezclarse con agua. Son la forma menos costosa y más común.

Tipos de Fórmulas según su Composición y Necesidades
Según las necesidades nutricionales de los bebés, la FDA de EE. UU. requiere que las fórmulas infantiles contengan cantidades mínimas de 30 nutrientes en los ingredientes. La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) recomienda que todos los bebés sean alimentados con fórmula fortificada con hierro o leche materna hasta al menos los 12 meses de edad.
Fórmulas de Inicio (Fórmulas 1)
Las actuales fórmulas de inicio, o "fórmulas 1", son un alimento capaz de satisfacer por sí solo los requerimientos nutricionales del lactante durante los 4-6 primeros meses de vida, debiendo luego pasar a la fórmula de continuación. Las proteínas de la fórmula deben tener un valor biológico no inferior al 85% del de la caseína.
- Proteínas: La leche de vaca contiene un claro predominio de caseína sobre las proteínas del suero (90-10). En la fórmula, esta relación debe ser modificada para que se asemeje a la existente en la leche humana madura. Contienen algunos aminoácidos libres, pero en menor proporción que en la leche humana.
- Hierro: 0,1-0,2 mg./100 kcal.; 0,07-0,14 mg./100 ml. en las fórmulas no suplementadas con hierro y no menos de 1 mg./100 kcal., 0,7 mg./100 ml. en las fortificadas.
- Calcio: 60 mg./100 kcal., 40 mg./100 ml.
- Las fórmulas estándar contienen 20 Kcal/onza o 20 Kcal/30 ml y 0.45 gramos de proteína/onza o 0.45 gramos de proteína/30 ml.
Fórmulas de Continuación
Son el alimento adecuado para lactantes de 5-12 meses de edad y para niños de entre uno y tres años. A partir de esa edad, el niño tiene unos requerimientos nutritivos que difícilmente se van a poder cubrir solamente con leche, y es el momento en que generalmente se inicia la alimentación complementaria.
- Proteínas: 3,4-5 g./100 kcal.; 2,1-3,1 g./100 ml. En aquellas circunstancias en que la alimentación complementaria tuviera un bajo contenido proteico (solo verduras y fruta), 500 ml. de una fórmula, con 3 g. de proteínas/100 ml., aportarían al menos 15 g. de proteínas, lo que significa un nivel de seguridad para niños en el primer y segundo año.
- Hidratos de carbono: 8-12 gr./100 kcal.; 5,7-8,6 g./100 ml.
- Hierro: 1-1,7 mg./100 kcal.
Fórmulas Junior
Están indicadas para ser consumidas por niños preescolares y escolares. La leche es un alimento nutricionalmente de calidad, que debe formar parte de la dieta de niños y adolescentes, fundamentalmente por ser el principal vehículo de suministro de calcio.
- Carbohidratos (lactosa, miel): 8 g./100 ml.
- Grasas: 3,1 g./100 ml.
- Tipo de grasa: Grasa láctica vegetal.
Fórmulas Especializadas
Existen diferentes formulaciones para bebés con necesidades dietéticas o médicas específicas.
- Fórmulas a base de leche de vaca común: Casi todos los bebés toleran bien las fórmulas a base de leche de vaca. Estas fórmulas están hechas con proteína de leche de vaca modificada para ser más parecida a la leche materna, contienen lactosa y minerales de la leche de vaca, aceites vegetales, y otras vitaminas y minerales. La irritabilidad y los cólicos son problemas comunes en todos los bebés, y en la mayoría de los casos, las fórmulas a base de leche de vaca no los causan.
- Fórmulas elaboradas con soja: Se elaboran usando proteínas de la soya y no contienen lactosa. Son una opción para padres que no quieren que sus hijos ingieran proteína animal, o para lactantes con galactosemia. Sin embargo, la AAP sugiere utilizar fórmulas a base de leche de vaca siempre que sea posible, ya que no se ha demostrado que las fórmulas a base de soya ayuden con las alergias a la leche o los cólicos.
- Fórmula parcialmente hidrolizada: En estas, la proteína de leche se ha descompuesto en partículas químicas más pequeñas, teóricamente más fáciles de digerir. Se usa normalmente para niños alimentados con fórmula que experimentan gases, irritabilidad y llanto.
- Fórmulas hipoalergénicas (de hidrolizado de proteína): Útiles para bebés con alergias a la proteína de la leche y para aquellos con erupciones cutáneas o sibilancias causadas por alergias. Son considerablemente más costosas.
- Fórmulas deslactosadas: Utilizadas para galactosemia o para niños que no pueden digerir la lactosa, lo cual es poco común en niños menores de 12 meses.
- Fórmulas para el reflujo: Espesadas previamente con almidón de arroz, generalmente se necesitan solo para bebés con reflujo que no están aumentando de peso o están muy incómodos.
- Fórmulas para bebés prematuros y de bajo peso al nacer: Tienen calorías y minerales adicionales para satisfacer las necesidades de estos lactantes.
- Fórmulas para condiciones médicas específicas: Se pueden usar fórmulas especiales para bebés con cardiopatía, síndromes de absorción deficiente y problemas para digerir la grasa o procesar ciertos aminoácidos. Solo deben usarse bajo recomendación de un profesional de la salud.
- Fórmulas para niños pequeños: Ofrecidas como nutrición adicional para niños que son quisquillosos para comer. No han demostrado ser mejores que la leche entera y las multivitaminas, y son costosas.
Preparación Segura de la Leche de Fórmula
La correcta preparación de la leche de fórmula es esencial para la salud y seguridad del bebé.
Agua para la Mezcla
Tendrá que agregar agua a las leches de fórmula en polvo o líquidas concentradas. No agregue agua a la leche de fórmula líquida lista para usar. Siga las instrucciones que aparecen en las etiquetas de los productos. Siempre utilice agua de una fuente segura para mezclar la fórmula.
- Agua corriente: Puede usar agua corriente limpia para la leche de fórmula en polvo o líquida concentrada. Si no está seguro sobre su agua corriente, llame al departamento de salud de su localidad. Si su agua corriente puede estar contaminada (o si su bebé tiene el sistema inmunitario debilitado), hiérvala durante un tiempo mínimo de 1 minuto para matar los gérmenes. Deje que el agua se enfríe a temperatura ambiente antes de usarla para preparar la leche de fórmula. Si utiliza fórmula líquida concentrada y no tiene certeza de la seguridad de su fuente de agua, hierva el agua antes de preparar la leche y déjela enfriar en la olla por unos 5 minutos antes de verter el agua en el biberón. Si utiliza fórmula en polvo, hierva agua, déjela enfriar en la olla durante 5 minutos y, añada al biberón la cantidad indicada en la etiqueta.
- Agua embotellada: El agua embotellada no es estéril (libre de gérmenes) a menos que lo indique en la etiqueta. Si está etiquetada como estéril y se comercializa específicamente para los bebés, debe cumplir con los requisitos sobre esterilidad de los productos comercializados de la FDA.
- Emergencias relacionadas con el agua: Si el suministro de agua se interrumpe por la rotura de una tubería o se contamina a causa de un huracán o una inundación, utilice agua embotellada para preparar la leche en lugar de agua del grifo.
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Fluoruro en el Agua
A la mayoría de los suministros públicos de agua se les añade fluoruro, importante para prevenir las caries dentarias. Sin embargo, demasiado fluoruro puede aumentar el riesgo de fluorosis (rayas o líneas blancas y tenues en los dientes). Si su bebé solamente bebe leche de fórmula concentrada o en polvo, podría alternar entre agua corriente fluorada y agua embotellada con bajo contenido de fluoruro. En las etiquetas de estas botellas se indica si el agua tiene las siguientes características: Desionizada, Purificada, Desmineralizada, Destilada.
Si su bebé solo toma leche de fórmula lista para usar o si solo necesita agua embotellada con bajo contenido de fluoruro para la leche de fórmula, hable con el profesional de atención médica. Es posible que, después de los 6 meses, su bebé necesite suplementos con fluoruro, mediante el uso de agua embotellada fluorada (agua purificada para bebés) o gotas con fluoruro.
Medición y Mezcla
Siga las instrucciones de la etiqueta del producto. Use la cantidad exacta de agua que indica la etiqueta. La leche con muy poca agua puede causar deshidratación, mientras que demasiada agua no proporcionará suficiente nutrición y puede provocar un crecimiento más lento si se alimenta al bebé con ella durante mucho tiempo. Algunas fórmulas especiales y metabólicas incluyen advertencias en la etiqueta contra el calentarlas a una temperatura de más de 100 °F (38 °C), ya que puede provocar una pérdida de vitaminas y nutrientes.

Seguridad y Almacenamiento
La seguridad en la manipulación de la fórmula es vital para prevenir la contaminación.
Prevención de Contaminación por Cronobacter
El Cronobacter es un germen que se encuentra en todas partes a nuestro alrededor y puede introducirse en la fórmula infantil en polvo una vez abierto el envase, o si la fórmula toca una superficie contaminada. En los Estados Unidos (EE.UU.), los fabricantes deben registrarse con la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA por sus siglas en inglés) y sus productos deben cumplir con los estándares de calidad nutricional y seguridad de la FDA para poder venderse.
- Limpieza de biberones y componentes: Hierva los biberones, las tetinas, los tapones, los anillos y las válvulas durante 5 minutos antes de usarlos por primera vez. Después de eso, no tendrá que volver a esterilizarlos cuando los vaya a utilizar. Después de cada uso, lávelos en el lavavajillas, si dispone de uno, con agua caliente y un ciclo de secado a alta temperatura (o un programa de desinfección), o en agua caliente jabonosa en un recipiente solo para biberones. Póngalos a secar en toallas de papel nuevas o en una toalla limpia.
- Recipientes y cucharas de fórmula en polvo: Es poco probable que la fórmula en polvo se contamine si permanece seca. Si desea limpiar el envase de la fórmula en polvo sin abrir, utilice una toallita desinfectante o una toalla de papel rociada con desinfectante para limpiar el exterior del envase y la tapa antes de abrirlo por primera vez. No sumerja el recipiente ni lo ponga bajo el grifo. No abra el recipiente hasta que todas las superficies estén completamente secas. Nunca limpie el interior del recipiente. Si la cuchara cae, límpiela como lo haría con el biberón.
Almacenamiento de la Fórmula
- Fórmula preparada: Utilice la leche preparada en un plazo de 2 horas. Si prepara leche de fórmula para que su hijo la consuma más adelante, guárdela siempre en el refrigerador. Puede usar leche de fórmula preparada previamente durante un tiempo máximo de 24 horas. Los recipientes abiertos de leche de fórmula lista para usar, la fórmula concentrada y la leche elaborada con fórmula concentrada se pueden guardar con seguridad en la nevera durante un máximo de 48 horas.
- Fórmula en polvo abierta: Una vez abierto el envase, debe utilizarse en el plazo de un mes. Escriba la fecha de apertura en la tapa.
- Fecha de caducidad: No utilice un envase o recipiente de fórmula después de esta fecha. El fabricante solo puede garantizar el contenido de nutrientes y la calidad de la fórmula hasta la fecha de caducidad.
- Congelación: No se recomienda la congelación de la fórmula.
Calentamiento de la Leche de Fórmula
La leche no necesita calentarse. Si la prefiere tibia, la mejor manera es colocar el biberón en una olla con agua y calentarla en la estufa hasta que esté tibia (temperatura ambiente), o bajo un chorro de agua caliente durante unos pocos minutos. Nunca utilice el microondas para calentar la leche, ya que puede crear "puntos calientes" que quemen la boca del bebé. Antes de alimentar a su bebé, agite el biberón y compruebe la temperatura de la leche poniendo unas gotas en su muñeca.
Cuando alimente a su bebé, incline el biberón para que la tetina esté llena de leche en todo momento. Coloque la tetina en la boca del bebé. Nunca apoye el biberón contra un objeto en vez de dárselo usted misma ni acueste a su bebé con el biberón. Bote la fórmula que no terminó de tomar el bebé después de 1 hora de dársela.
Consideraciones Adicionales
- Fórmula casera: La FDA aconseja no preparar ni alimentar a los bebés con leche de fórmula infantil casera.
- Fórmulas falsificadas: Compruebe si hay cambios en el color, olor o sabor de la leche. Si compra la fórmula por cajas, asegúrese de que los números de lote y las fechas de caducidad de los envases y las cajas coincidan. Además, compruebe que los envases no estén dañados y llame al número gratuito del fabricante si tiene alguna duda o pregunta.
- Costo de la fórmula: Si no se puede permitir el gasto que supone la leche de fórmula, hable con el médico de su hijo o llame al 211 para que le ayuden a encontrar recursos en su localidad.
Biberones y Tetinas
La elección adecuada de biberones y tetinas también contribuye a una alimentación segura y confortable.
Biberones
Hay biberones de tamaños y formas diferentes, fabricados con plástico, cristal, silicona o acero inoxidable. Los biberones de plástico actuales no contienen “BPA” (bisfenol A). Algunos bebés se adaptan mejor a determinadas formas, como los biberones anticólicos (provistos de ventilación) o los biberones con cánula interior. Con el paso del tiempo, es posible que quiera probar distintos tipos de biberones.
Tetinas
Las tetinas pueden estar fabricadas con silicona (transparente) o látex (marrón), y pueden tener muchas formas diferentes, incluyendo las convencionales, ortodóncicas, de base ancha y de punta plana. Las tetinas también suelen venir con distintos números, “etapas” o “flujos”, que reflejan el tamaño del orificio (lenta, media y rápida), lo que afecta a la salida de la leche. Los orificios aumentan de tamaño conforme va creciendo el bebé y es capaz de tragar un mayor flujo de leche. Empiece a alimentar a su recién nacido con la tetina de flujo más lento para evitar arcadas.
Patrones de Alimentación y Cantidades
Es importante entender cuándo y cuánto debe comer un bebé alimentado con fórmula.
Frecuencia de Alimentación
Los recién nacidos y los bebés de pocos meses se deben alimentar cuando parezcan tener hambre (alimentación "a demanda"). A partir de los primeros días de vida, la mayoría de los bebés sanos se alimentan con leche de fórmula cada 2-3 horas. Conforme van aumentando de tamaño, suelen alimentarse cada 3-4 horas. A medida que se hacen mayores, desarrollan una rutina de alimentación más predecible y pasan más tiempo sin comer por la noche. Los bebés alimentados con leche maternizada pueden necesitar alimentarse aproximadamente de 6 a 8 veces al día.
Signos de Hambre
Los bebés muestran el reflejo de búsqueda (girar la boca hacia algo que le está acariciando o tocando la mejilla). Se deben alimentar antes de que se alteren tanto que empiecen a llorar, ya que el llanto es un indicador tardío del hambre. No todo llanto se debe al hambre; a veces los bebés solo necesitan que los abracen, que les cambien los pañales, o podrían encontrarse mal por enfermedad, cansancio, calor o frío excesivo, dolor o cólicos.
Cantidad de Fórmula
- Primeras semanas: Dé biberones que contengan de 2 a 3 onzas (de 60 a 90 mililitros) de leche de fórmula. En promedio, los recién nacidos ingieren 1,5-3 onzas (45-90 mililitros) cada 2-3 horas.
- Al final del primer mes: El bebé debe tomar por lo menos 4 onzas (120 mililitros) por toma.
- A los 2 meses: Es posible que ingiera unas 4-5 onzas (120-150 mililitros) cada 3-4 horas.
- A medida que crece: La cantidad de alimentaciones disminuirá, pero la cantidad de leche maternizada aumentará a aproximadamente de 6 a 8 onzas (de 180 a 240 mililitros) por alimentación. En promedio, el bebé debería consumir 2½ onzas (75 mililitros) de fórmula por libra (453 gramos) de peso.
- Entre los 4 y los 6 meses: Un lactante debe estar consumiendo de 20 a 40 onzas (de 600 a 1200 mililitros) de fórmula y a menudo está listo para comenzar la transición a alimentos sólidos.
Fíjese en los signos que indican que su bebé tiene hambre o está satisfecho. Responda a esas pistas y deje que su bebé deje de comer cuando esté lleno. Un bebé satisfecho succionará del biberón con menos entusiasmo, dejará de succionar o se apartará del biberón.
Períodos de Crecimiento Rápido (Estirones)
Conforme su bebé vaya creciendo, empezará a comer más en cada toma y alargará más los períodos entre tomas. Durante los períodos de crecimiento rápido o estirones, siga las pistas de hambre que él le dé y continúe alimentándolo a demanda, aumentando la cantidad de leche de fórmula según sus necesidades.
¿Está comiendo lo suficiente?
Los bebés que comen lo suficiente parecen estar satisfechos después de las tomas y orinan y defecan regularmente. En las revisiones regulares, el médico revisará sus gráficas de crecimiento y responderá a las preguntas que pueda tener. Si el niño tiene gas, una erupción, diarrea o está vomitando, llame al profesional de la salud de su bebé.
La fórmula para bebés se puede usar hasta que un niño cumpla 1 año de edad. La AAP no recomienda la leche de vaca regular para niños menores de 1 año. Después del año, el niño debe recibir sólo leche entera, no desnatada ni baja en grasa.