El cuidado de los recién nacidos es una parte crucial de la labor de los profesionales de enfermería y, en concreto, de los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). Los recién nacidos requieren una atención especializada y adecuada para asegurar su bienestar y salud durante los primeros días de vida.
El Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) juega un papel fundamental en la toma de signos vitales. La formación en cuidados auxiliares de enfermería incluye aprender a medir y registrar los signos vitales, entre otras habilidades clínicas y de cuidado del paciente. Este artículo proporcionará una visión completa y práctica de cómo los profesionales sanitarios miden y utilizan las constantes vitales en neonatos.
Definición y Tipos de Constantes Vitales
Las constantes vitales son los parámetros que permiten evaluar las funciones básicas del organismo. Estas mediciones son cruciales para determinar la estabilidad fisiológica de un individuo y para identificar posibles problemas de salud de manera temprana.
En general, se reconocen cinco constantes vitales principales:
- La temperatura corporal
- La frecuencia cardíaca (pulso)
- La frecuencia respiratoria
- La presión arterial
- El nivel de oxígeno en sangre (saturación de oxígeno)
En algunos contextos clínicos, se puede incluir la valoración del estado mental como un séptimo signo vital o incluso otros aspectos como el color de la piel, la respuesta pupilar y el nivel de consciencia en un enfoque más completo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) proporciona directrices sobre los valores normales de las constantes vitales para diferentes grupos de edad, incluyendo a los neonatos. Estos indicadores son fundamentales para el diagnóstico inicial y el seguimiento continuo de los pacientes. La definición de signos vitales por la OMS destaca la importancia de estos indicadores como reflejos de las funciones esenciales del cuerpo.
Funciones del TCAE en la Atención Neonatal
El rol del TCAE en la Unidad de Neonatología es fundamental para garantizar el bienestar y la recuperación de los recién nacidos. Estos profesionales brindan cuidados básicos y esenciales, colaboran estrechamente con el equipo multidisciplinar y ofrecen un apoyo crucial a los padres durante un período de gran dificultad emocional.
Atención Básica y Cuidados Esenciales al Recién Nacido
Las funciones específicas del TCAE en la Unidad de Neonatología abarcan una amplia gama de cuidados directos al neonato, incluyendo:
- Higiene del neonato: Realización de baños, cambios de pañal y limpieza del área del cordón umbilical, siguiendo protocolos estrictos para prevenir infecciones. Se presta especial atención a la delicada piel del recién nacido, revisando cualquier signo de alteración. La higiene diaria no solo se enfoca en mantener la limpieza del neonato, sino también en revisar cualquier signo de alteraciones en la piel.
- Alimentación: Asistencia en la preparación de fórmulas o leche materna, asegurando las cantidades y temperaturas adecuadas. El TCAE puede colaborar en la administración de nutrición por sonda nasogástrica o vía intravenosa, siempre bajo supervisión, y vigilar signos de intolerancia o complicación.
- Control del sueño y confort: Asegurar un ambiente propicio para el descanso del bebé y mantener su comodidad, evitando la contaminación acústica innecesaria en la unidad tales como gritos, música alta o alarmas con sonido demasiado elevado.
- Cambios posturales: Movilización del bebé para prevenir complicaciones y mejorar su bienestar.
- Control de pérdidas: Registro de la diuresis y deposición del neonato.
- Mediciones antropométricas: Toma de peso, talla y perímetro cefálico. El recién nacido suele venir pesado de la sala de partos, por lo que el TCAE se encargará de realizar la medición del perímetro cefálico y talla.
- Control de incubadoras: Rellenado con agua estéril, limpieza y mantenimiento de las mismas. Vestido del nido o incubadora: colocación de ropa limpia. Otro aspecto importante es evitar dejar material (sobre todo el pesado) encima de la incubadora, ya que producen ruidos que alteran el confort del neonato.
- Registro de temperatura: Toma de la temperatura del bebé y su registro en la historia clínica.
- Administración de vitaminas: Colaboración en la administración de vitamina K para la prevención de la enfermedad hemorrágica.
Colaboración con el Equipo Sanitario
El TCAE no trabaja de forma aislada, sino que forma parte integral de un equipo multidisciplinar. Su labor de colaboración es esencial para el funcionamiento eficiente de la unidad:
- Apoyo a enfermeras y neonatólogos: Participación en traslados de bebés a servicios de radiodiagnóstico o consultas médicas. Colaboración en técnicas: Ayuda en la administración de medicamentos y vacunas, así como en la colocación de vías periféricas, inmovilizando al bebé o proporcionando el material necesario.
- Vigilancia y monitorización: Monitorización de signos vitales como temperatura, frecuencia cardíaca y respiratoria. El TCAE, al tener un contacto constante con el paciente, debe estar especialmente pendiente de cualquier cambio o alteración, alertando de inmediato a enfermería y manteniendo un registro actualizado de los signos vitales.
- Mantenimiento de equipos: Limpieza y desinfección de equipos médicos como bombas de perfusión, lámparas de fototerapia, monitores, ecógrafos, termómetros, tensiómetros, calienta biberones y sacaleches.
- Gestión de material: Limpieza y desinfección del material usado, entrega y recogida de material de la unidad de esterilización, reposición de material en la unidad y en las áreas de trabajo (encimeras, vitrinas). Cada niño debe disponer de material para su uso exclusivo.
- Preparación de alimentación: Reposición de biberones de dietética, preparación y reparto de biberones de fórmulas y leche materna, y almacenamiento y distribución de leche materna.
Apoyo a los Padres y Fortalecimiento del Vínculo Familiar

El ingreso de un neonato en una unidad de cuidados intensivos es una experiencia sumamente estresante para los padres. El TCAE desempeña un papel crucial en brindarles apoyo:
- Facilitación de la participación parental: Ayudar a los padres a involucrarse activamente en el cuidado del bebé, promoviendo su aprendizaje y fortaleciendo los lazos afectivos.
- Información y orientación: Proporcionar a los padres información básica sobre el servicio de Neonatología y el uso de equipos como el sacaleches o las salas de lactancia.
- Fomento de la lactancia materna: Prestar especial atención y dar apoyo a la madre para fomentar la lactancia.
- Apoyo emocional: Ofrecer contención emocional, tranquilidad y seguridad a los padres, quienes a menudo se sienten desbordados.
- Acompañamiento en el duelo: Brindar apoyo en casos de fallecimiento del bebé.
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Medición de Constantes Vitales en Neonatos
Temperatura Corporal
La temperatura es un signo y síntoma objetivo. Los neonatos tienen una termorregulación inmadura, por lo que el control de la temperatura es muy importante. La temperatura ambiente media necesaria es de 35º C durante los diez primeros días de vida. El TCAE se encargará del registro de temperatura.
La temperatura se puede medir de diversas formas:
- Oral: Se coloca el termómetro bajo la lengua, hacia un lado de la boca, y se le pide al paciente que lo sostenga con los labios, manteniéndolos cerrados.
- Axilar: Se coloca el termómetro en el pliegue axilar, con el antebrazo cruzado sobre el tórax.
- Rectal: Se coloca al paciente en posición de decúbito lateral. La temperatura rectal es 0,5 °C más alta que la axilar. Al registrar la temperatura, se debe restar medio grado o especificar que es una temperatura rectal. La primera determinación se hace rectal, para descartar la existencia de ano imperforado.
- Timpánica (oído): Se coloca la punta del termómetro en el conducto auditivo y se apunta la sonda hacia el ojo en el lado opuesto de la cabeza.
- Infrarrojos de la arteria temporal: Miden la temperatura de la sangre en la arteria temporal, proporcionando lecturas precisas sin despertar al niño.
Tradicionalmente se usaban termómetros de mercurio, pero debido a las normativas actuales, se utilizan termómetros sin mercurio, como los de galio, o termómetros electrónicos. Después de su uso, limpiar el termómetro con una gasa y desinfectante, y guardarlo en un recipiente desinfectado.
Frecuencia Cardíaca (Pulso)
La frecuencia del pulso es el número de pulsaciones por minuto. El ritmo indica la regularidad de los latidos. La amplitud indica el volumen de sangre expulsado por el corazón en una contracción, y la tensión o intensidad, la fuerza con que la sangre sale del corazón.
La frecuencia cardíaca en un neonato es un valor crucial. Se puede medir por auscultación o monitorización, o palpando el pulso braquial o femoral. Un neonato con una frecuencia cardiaca mayor que 100 lpm, con respiración vigorosa o llanto y buen tono muscular, generalmente no requiere pinzar de inmediato el cordón umbilical.
Para tomar el pulso radial, se sujeta la muñeca del paciente con los dedos índice, medio y anular, presionando ligeramente la arteria radial contra el hueso. Se mide la frecuencia con un reloj con segundero.
Frecuencia Respiratoria
La frecuencia respiratoria se mide contando el número de respiraciones en un minuto. En los bebés y niños pequeños, la frecuencia respiratoria es más elevada que en los adultos. Al medir la respiración, no solo se debe observar la frecuencia respiratoria, sino también el tipo de respiración, el ritmo y la profundidad.
En condiciones normales, la fase inspiratoria es más corta que la espiratoria en una proporción de 3:1.
Tipos de respiración anómalos que pueden observarse:
- De Biot: serie de respiraciones irregulares en profundidad, interrumpidas por intervalos de apnea.
- Kussmaul: respiración con aumento de la amplitud y la frecuencia (sensación de hambre de aire).
- De Cheyne-Stokes: caracterizada por intensificación y disminución de la profundidad respiratoria, con períodos de apnea que se repiten regularmente (respiración en escalera).
Si el niño presenta respiración ineficaz-apnea, o si la FC es menor de 100 lpm, se debe ventilar con bolsa de resucitación conectada a reservorio y O2 a 5-10 l/min, humidificado y caliente.
Presión Arterial
La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Su medición se realiza habitualmente con un brazalete inflable y un dispositivo de medición de presión.
El esfigmomanómetro de mercurio es el más recomendado (técnica auscultatoria de Korotkoff), aunque en desuso. El brazalete debe ocupar 2/3 partes de la circunferencia del brazo (la longitud de la cámara debe ser del 75-80% del perímetro del brazo).
Los valores de la TA aumentan progresivamente con la edad. Cuando los valores de TA están dentro de los rangos normales para cada grupo de edad, se habla de normotensión.
La primera pulsación escuchada en el fonendoscopio y la arteria radial corresponde a la presión sistólica (fase 1 de Korotkoff).
Saturación de Oxígeno en Sangre
El nivel de oxígeno en sangre se mide utilizando un pulsioxímetro. En los neonatos nacidos sanos, la saturación de oxihemoglobina arterial es inferior al 60% y puede tardar más de 10 minutos en alcanzar una saturación mayor al 90%. Debe usarse la pulsioximetría, con la sonda conectada a la extremidad superior derecha (muñeca o palma de la mano).
Tras la reanimación y tan pronto como sea posible, se debe iniciar una infusión de glucosa iv (SG 5% de mantenimiento) para evitar la hipoglucemia. Monitorice: Pulsioximetría (evite SatO2 > de 95%).
Consideraciones Específicas en la Unidad de Neonatología
La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCI Neonatal) es un área hospitalaria especializada para atender a bebés a término con patologías graves o a bebés pretérmino que requieren cuidados para complementar su desarrollo.
En las Áreas de Cuidados Intermedios se debe tener siempre una incubadora preparada para un ingreso, así como un monitor, o, en su defecto, un pulsioxímetro. También tendremos preparada una toma de oxígeno y de aspiración.
En la mayoría de los casos, y sobre todo al manipular un neonato con alto riesgo de infección, es preciso seguir el protocolo de mínima manipulación. Este trata básicamente de evitar manipulaciones innecesarias y de concentrar todas aquellas que sí lo son en un solo tiempo. De esta forma, todos los cuidados del recién nacido, tales como la administración de medicación, inicio de alimentación, aspiración de secreciones o cambio de pañal, es recomendable que coincidan con el momento de la toma de constantes, siendo la mayoría de las veces cada 3 ó 6 horas.
Además, el personal que realice el cuidado del neonato no deberá llevar anillos, pulseras o relojes, y tampoco esmalte de uñas. Una vez introducidas las manos dentro de la incubadora, no hay que tocar nada del exterior, en el supuesto que sea necesario, se debe solicitar ayuda a un compañero; y si no es posible, se desecharán los guantes y, tras realizar lo que necesitábamos, aplicaremos alcohol glicerinado en nuestras manos y nos colocaremos unos guantes nuevos.
El TCAE es el profesional que más contacto tiene con el paciente, por ello debe estar muy atento a cualquier cambio o alteración que observe en él, y comunicarlo inmediatamente al personal de Enfermería. También es fundamental para ayudar a los padres a participar en los cuidados del neonato, facilitando su aprendizaje y fortaleciendo los lazos afectivos y la relación padres-niño.
Registro y Documentación

El registro y control de las constantes vitales también requiere el monitoreo del balance hídrico, donde se anotan las entradas y salidas de agua y electrolitos para corregir cualquier desequilibrio. En el balance de líquidos que se realiza habitualmente en pacientes hospitalizados, no se suele registrar el valor correspondiente al agua endógena, sudor y transpiración. Sin embargo, sí se registran los datos del aporte oral y parenteral, así como las pérdidas por vómitos, orina y heces.
La labor del auxiliar de enfermería no se centra exclusivamente en los cuidados del recién nacido, sino que este profesional también será responsable de gestionar la documentación necesaria para que el registro del paciente se efectúe con éxito. Esto incluye anotar en el libro de las pruebas metabólicas, rellenar la cartilla de salud del recién nacido con todos los datos y la pulsera del banco de sangre en caso de producirse transfusiones.
La gráfica del enfermo es un documento que forma parte de la Historia Clínica, en el cual se representan, mediante símbolos y colores, los diferentes valores de las constantes vitales del paciente, así como otros datos relevantes.
- Gráfica mensual u ordinaria: Permite registrar datos diariamente, en varios turnos, durante 30 días.
- Gráfica horaria o especial: Se utiliza para un solo día y permite un control horario de las constantes vitales y otros parámetros de interés (fluidoterapia, medicación, etc.).
El TCAE debe informar objetivamente al enfermero/a responsable sobre cualquier observación que esté fuera de lo normal y registrarlo por escrito en la hoja de incidencias de enfermería.
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