La Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y la Red Internacional de Grupos pro Alimentación Infantil (IBFAN) han publicado un informe alertando de que las leyes implantadas para proteger la lactancia materna son “inadecuadas” en la mayoría de los países. Si bien "resulta alentador ver que ha aumentado el número de países que han aprobado leyes para proteger y fomentar la lactancia materna", todavía existen desafíos significativos.
"Todavía hay muchos lugares donde se desborda a las madres con información errónea o sesgada a través de la publicidad y la promoción de ventajas sin fundamento sobre la salud. Esto puede distorsionar las percepciones de los padres y madres, y socavar su confianza en la lactancia materna, con el resultado de que muchos niños no reciban sus beneficios", ha comentado el director del Departamento de Nutrición para la Salud y Desarrollo de la OMS, Francesco Branca.

El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna
Adoptado en 1981 por la 34ª Asamblea Mundial de la Salud, un organismo de la OMS que incluye a sus Estados Miembros, el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna tiene el carácter de recomendación internacional, y cada país es responsable de incorporarlo a su legislación. El ‘Código’ pide a los países que protejan la lactancia materna poniendo fin a la comercialización inadecuada de los sucedáneos de leche materna, incluidos la leche de fórmula infantil, los biberones y las tetinas.
Este acuerdo histórico de salud pública tiene como objetivo salvaguardar la salud infantil, asegurando que las madres puedan tomar decisiones informadas sobre la alimentación de sus bebés, libres de la influencia del marketing agresivo y poco ético de los productos que compiten con la lactancia materna. También busca garantizar que los sucedáneos de la leche materna se utilicen de manera segura cuando sean necesarios. El Código prohíbe todas las formas de promoción de sucedáneos de la leche materna, incluyendo:
- La publicidad.
- La entrega de regalos a los trabajadores de la salud.
- La distribución de muestras gratuitas.
En este sentido, en el informe, las organizaciones recuerdan que el comercio de los sucedáneos de la leche materna registra un gran volumen y se calcula que aumente en más de un 55 por ciento. “La industria de sucedáneos de leche materna es sólida y próspera, por eso la batalla para aumentar la tasa de lactancia materna exclusiva en el mundo es una tarea muy difícil, pero el esfuerzo merece la pena. Las madres tienen derecho a recibir la información correcta, es decir, disponer de los medios para proteger la salud y el bienestar de sus hijos”, según el director del Departamento de Nutrición de la OMS.
Desafíos en la Implementación y Cumplimiento
A pesar de la existencia del Código, un importante estudio de la OMS y UNICEF reveló que más de la mitad de los nuevos padres habían estado expuestos a promociones de empresas de leche maternizada, y en algunos países esta cifra superaba el 90%. El trabajo advierte que la cantidad de productos a los que se refiere la legislación sigue siendo limitada, puesto que las leyes de muchos países abarcan la leche de fórmula infantil y la “fórmula de seguimiento”, pero solo un tercio abarca explícitamente productos destinados a los niños de un año de edad y más. Además, menos de la mitad de los estados prohíben los reclamos de ventajas nutricionales y de salud de los productos.
En general, los países más ricos están a la zaga de los más pobres en la protección de la lactancia materna. La proporción de países con una legislación en consonancia con el ‘Código’ es más alta en los países de la oficina regional de la OMS para Asia Sudoriental, seguida de los países de la oficina regional para África y de la del Mediterráneo Oriental. Por otro lado, la región de las Américas, la región del Pacífico occidental y la región europea tienen una menor proporción de países con legislaciones afines al Código.
En los últimos años han proliferado nuevas tácticas de marketing digital, como el apoyo de personas influyentes, los «grupos de apoyo» virtuales y la captación personal de embarazadas y padres primerizos en las redes sociales. Los anuncios circulan ampliamente a través de las fronteras nacionales, lo que crea nuevos retos para la regulación. En consonancia con las recientes orientaciones de la OMS, la Resolución 2025 pide que se realicen esfuerzos enérgicos para desarrollar, reforzar y coordinar la regulación del marketing digital con el fin de proteger la salud de los niños.

Recomendaciones Cruciales de la OMS y UNICEF
La OMS y UNICEF recomiendan alimentar a los bebés solo con leche materna durante sus primeros 6 meses de vida. Después de este periodo, deben seguir recibiendo leche materna (además de comer otros alimentos seguros y nutricionalmente adecuados) hasta los 2 años de edad o más. La OMS recomienda a las madres de todo el mundo amamantar exclusivamente a los bebés durante los seis primeros meses del niño para lograr un óptimo crecimiento, desarrollo y estado de salud. A partir de entonces, se les debe dar alimentos complementarios nutritivos y continuar la lactancia materna hasta la edad de dos años o más.
La Asamblea Mundial de la Salud y el Plan de Nutrición 2025
La Asamblea Mundial de la Salud es el órgano decisorio supremo de la Organización Mundial de la Salud, reuniéndose en Ginebra en mayo de cada año con la asistencia de delegaciones de los Estados Miembros. En mayo de 2010, la 63ª Asamblea Mundial de la Salud solicitó a la Directora General que elaborase un Plan Integral de Aplicación sobre la Nutrición de la Madre, del Lactante y del Niño Pequeño, considerándolo un elemento esencial de un marco multisectorial mundial para hacer frente a los problemas en materia de nutrición. Para ello, en el curso de 2011, se organizaron consultas regionales en las regiones de África, de las Américas, Asia Sudoriental, el Mediterráneo Oriental y el Pacífico Occidental, en las que participaron representantes de diferentes sectores gubernamentales y organizaciones.
La 65ª Asamblea Mundial de la Salud, realizada en Ginebra del 21 al 26 de mayo de 2012, aprobó el Plan de Aplicación Integral sobre Nutrición de la Madre, el Lactante y el Niño Pequeño, el cual incluye seis metas globales fundamentales para lograr mejorías hasta el año 2025. Los 194 Países Miembros de la Organización Mundial de la Salud se comprometieron a monitorear y hacer seguimiento del progreso hacia el alcance de estas metas.
Estas metas permiten identificar las áreas prioritarias de acción y propiciar cambios a nivel mundial. Se fundamentan en que los problemas de nutrición, tanto por déficit como por exceso de nutrientes, son multifactoriales y están interconectados. Las metas globales buscan, en primer lugar, destacar los principales aspectos que deben abordarse para reducir la doble carga de la malnutrición en los niños pequeños, desde las primeras etapas de desarrollo para así contribuir con el logro de un óptimo estado nutricional y de salud. Otra de sus finalidades es ofrecer a la comunidad internacional un instrumento de referencia para medir logros, detectar deficiencias y poner en marcha medidas correctivas, así como hacer estimaciones de las necesidades de recursos a nivel mundial.
Es necesario concentrar esfuerzos en el período que va desde la concepción hasta los dos años de vida, aunque la totalidad del ciclo vital no debe perderse de vista en el mantenimiento del buen estado nutricional. Dada la necesidad de alinear la ejecución del Plan con otros programas de desarrollo que también toman en cuenta la nutrición, se propuso una duración de trece años (2012 - 2025), presentando informes bienales hasta 2022, y realizando un último informe en el año 2025.
Metas Globales Fundamentales para 2025
Las metas globales son de carácter voluntario, aunque pueden servir de guía para el establecimiento de metas nacionales, en función al contexto de cada país, atendiendo, particularmente, a factores como la epidemiología de las afecciones relacionadas con la nutrición, las tendencias de los factores de riesgo, la experiencia en materia de formulación y puesta en práctica de políticas públicas de nutrición, el grado de desarrollo de los sistemas de salud y la experiencia previa con este tipo de intervenciones. Se espera que el establecimiento de metas nacionales ayude, a su vez, a elaborar políticas y programas nacionales y a estimar el nivel de recursos requerido para su cabal cumplimiento.
-
Meta mundial 1: Reducir en 40%, para el año 2025, el número de niños menores de cinco años con retraso en el crecimiento (talla baja para la edad)
Esta meta supone una reducción relativa del 40% para el año 2025, lo que se traduciría en una reducción relativa anual del 3.9% entre 2012 y 2025, implicando reducir el número de niños con retraso en el crecimiento de 171 millones en 2010 a aproximadamente 100 millones. Si se garantiza una aplicación amplia de intervenciones nutricionales a nivel comunitario, se podría alcanzar la meta prevista. Asimismo, los efectos intergeneracionales impulsados por las mejorías en el desarrollo y el estado nutricional de la madre propician un círculo virtuoso de mejoría del estado nutricional de las generaciones futuras.
-
Meta mundial 2: Reducir a la mitad, para 2025, las tasas de anemia en mujeres en edad reproductiva
Esta meta supone una reducción relativa del 50% de aquí a 2025 en el número de mujeres no embarazadas en edad fecunda (de 15 a 49 años) aquejadas de anemia, con relación a una línea basal establecida en el periodo 1995-2005. Esto se traduciría en una reducción relativa del 5.3% anual entre 2012 y 2025, implicando reducir el número de mujeres no embarazadas anémicas de 496 millones en 2011 a aproximadamente 248 millones. La eficacia de la suplementación y la fortificación de los alimentos con hierro, así como la lucha antiparasitaria, ha quedado demostrada, lo que urge actualmente es lograr una aplicación efectiva a gran escala.
-
Meta mundial 3: Reducir en un 30% el bajo peso al nacer
Esta meta implica una reducción relativa del 30% en el número de niños nacidos con peso menor a 2500 gramos en relación a una línea base establecida en el periodo 2006-2010. Esto se traduciría en una reducción relativa anual del 3,9% entre 2012 y 2025. Las mayores tasas de reducción se han registrado en países donde un gran porcentaje de los casos de insuficiencia ponderal al nacer se debe al retraso del crecimiento intrauterino, que es más fácil de controlar que el debido a partos prematuros.
-
Meta mundial 4: Lograr que no aumente la prevalencia de sobrepeso en la niñez
Esta meta supone que la prevalencia mundial del 6.7% estimada en 2010 no debe llegar a 10.8% en 2025, de mantenerse la tendencia actual. Esto implicaría que el número de niños menores de 5 años con sobrepeso no pase de 43 millones a aproximadamente 70 millones. El riesgo de obesidad en los niños se puede reducir recurriendo a la lactancia materna exclusiva durante el primer semestre del bebé y, en general, prolongando la duración del amamantamiento. En los niños pequeños, el consumo excesivo de alimentos y bebidas con azúcares añadidos es también un factor que contribuye al sobrepeso.
-
Meta mundial 5: Aumentar la tasa de lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida hasta al menos 50%
Esta meta implica que la media mundial actual, estimada en 37% para el periodo 2006-2010, deberá aumentar hasta 50% de aquí a 2025. Ello supone un incremento relativo anual del 2.3%, lo que significa que aproximadamente 10 millones de niños más se alimentarán exclusivamente de leche materna hasta los seis meses de edad. A escala mundial, las tasas de lactancia materna exclusiva aumentaron de 14% en 1985 a 38% en 1995, pero después descendieron en todas las regiones. Sin embargo, se han producido aumentos considerables en algunos países. Para el logro de esta meta será preciso aplicar enfoques integrales que incluyan la protección y promoción de la lactancia materna y la prestación de apoyo pertinente, conforme a lo indicado en la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y el Niño Pequeño de la OMS y UNICEF.
-
Meta mundial 6: Reducir la emaciación en la niñez y mantenerla por debajo de 5%
La desnutrición aguda severa o emaciación grave sigue siendo una causa importante de mortalidad en los niños pequeños, alcanzando una tasa de mortalidad nueve veces mayor en los niños en edad preescolar con emaciación severa. La cifra estimada de muertes de niños debidas a la desnutrición es de 2,7 millones, lo cual representa el 45% de todas las muertes de niños. La alimentación del lactante y del niño pequeño es fundamental para mejorar la supervivencia infantil y fomentar un crecimiento y desarrollo saludables.

Beneficios Integrales de la Lactancia Materna
La lactancia materna óptima tiene tal importancia que permitiría salvar la vida de más de 820.000 menores de 5 años todos los años y 20.000 mujeres. Esto podría sumar también alrededor de 300.000 millones de dólares anualmente a la economía mundial, sobre la base de las mejoras en la capacidad cognitiva que se producirían y el aumento en las ganancias previstas más adelante en sus vidas. Sin embargo, muchos lactantes y niños no reciben una alimentación óptima.
Para el bebé
- Proporciona protección frente a las infecciones gastrointestinales, tanto en países en desarrollo como industrializados.
- El inicio temprano de la lactancia materna (en la primera hora de vida) protege al recién nacido de las infecciones y reduce la mortalidad neonatal.
- Es una fuente importante de energía y nutrientes para los niños de 6 a 23 meses, aportando más de la mitad de sus necesidades energéticas entre los 6 y 12 meses, y un tercio entre los 12 y 24 meses.
- Los niños y adolescentes amamantados tienen menos probabilidades de padecer sobrepeso u obesidad.
- Obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia y tienen mayor asistencia a la escuela.
- La lactancia materna se asocia a mayores ingresos en la vida adulta.
Para la madre
- Reduce el riesgo de cáncer de ovarios y de mama.
- Ayuda a espaciar los embarazos, ya que la lactancia exclusiva de niños menores de 6 meses tiene un efecto hormonal que a menudo induce la amenorrea.
- La mayor duración de la lactancia materna contribuye a la salud y el bienestar de las madres.
Alrededor de los seis meses, las necesidades de energía y nutrientes del lactante empiezan a ser superiores a lo que puede aportar la leche materna, por lo que se hace necesaria la introducción de una alimentación complementaria. A esa edad el niño también está suficientemente desarrollado para recibir otros alimentos. Si no se introducen alimentos complementarios alrededor de los seis meses o si son administrados de forma inadecuada, el crecimiento del niño puede verse afectado.
Apoyo y Promoción Continua de la Lactancia Materna
Las madres y las familias necesitan apoyo para que sus hijos reciban una lactancia materna óptima. Siempre que sea posible, las madres y los niños deben permanecer juntos y tener el apoyo que necesiten para recibir la opción alimentaria más apropiada entre las disponibles. La lactancia materna, y en especial la lactancia exclusivamente materna y precoz, es una de las formas más importantes de mejorar las tasas de supervivencia del lactante.
El UNICEF y la OMS establecieron el Colectivo mundial pro lactancia materna (Global Breastfeeding Collective) para aglutinar apoyo político, jurídico, económico y público en favor de esta práctica. Este Colectivo agrupa a diversos donantes y entidades que ejecutan proyectos, entre ellos gobiernos, instituciones filantrópicas, organizaciones internacionales y entidades de la sociedad civil. Asimismo, la OMS ha creado una Red para monitorear y apoyar la aplicación del Código Internacional de Comercialización de los Sucedáneos de la Leche Materna y las posteriores resoluciones pertinentes de la Asamblea Mundial de la Salud, denominada NetCode. Su objetivo es proteger y fomentar la lactancia materna, velando por que los sucedáneos de la leche materna no se comercialicen de forma inapropiada.
Con el apoyo de la OMS, el UNICEF y muchos ministerios de salud y asociados de la sociedad civil, la Semana Mundial de la Lactancia Materna (SMLM) se celebra cada año la primera semana de agosto. Desde 2016, la SMLM se ha alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En 2018, la Asamblea Mundial de la Salud refrendó mediante una resolución la Semana Mundial de la Lactancia Materna en tanto que estrategia destacada de promoción de la salud. La pandemia de COVID-19 y los conflictos geopolíticos han ampliado y profundizado las desigualdades, llevando a más personas a inseguridad alimentaria, haciendo la lactancia materna más crítica que nunca.
Mientras las crisis mundiales siguen amenazando la salud y la nutrición de millones de bebés y niños, la importancia vital de la lactancia materna como el mejor comienzo posible en la vida es más crítica que nunca. La OPS/OMS sigue recomendando que se cumplan las pautas estándar de alimentación infantil durante la pandemia de COVID-19. Se debe apoyar a las madres y los bebés para que permanezcan juntos y practiquen el contacto piel con piel y/o el cuidado de canguro, independientemente de que ellos o sus bebés tengan o no una infección por el virus COVID-19 sospechosa, probable o confirmada. Se debe proporcionar asesoramiento sobre lactancia materna, apoyo psicosocial básico y apoyo práctico de alimentación a todas las mujeres embarazadas y madres con bebés y niños pequeños.
