Aplicación de Fertilizantes Forestales y Agrícolas con Sistemas de Tubos y Enterrado

La búsqueda de métodos más eficientes y respetuosos con el medio ambiente en la fertilización agrícola y forestal ha impulsado el desarrollo y la adopción de sistemas de aplicación localizada. Estos sistemas, en particular aquellos que utilizan tubos y permiten el enterrado del fertilizante, ofrecen ventajas significativas frente a las técnicas tradicionales.

Ventajas de la Aplicación Localizada frente a Métodos Tradicionales

Los métodos tradicionales, como la aplicación con plato de choque o abanico, presentan una serie de inconvenientes. Con el plato de choque, el nivel de pulverización del purín es mayor, incrementándose de forma sustancial tanto el olor como el nivel de emisiones de amoníaco a respecto de sistemas de aplicación localizada. Además, en el plato de choque se hace necesario solapar pasadas para lograr una distribución uniforme del purín que se ajuste a la dosis deseada.

Frente a estos sistemas, la barra de tubos colgantes es el método más extendido para la reducción de emisiones de amoníaco por volatilización del nitrógeno. Los tubos colgantes permiten depositar el purín a poca distancia del suelo, reduciendo de este modo las emisiones. En pradera, si las plantas están retoñadas, las hojas quedarían manchadas, igual que en el sistema tradicional de plato.

Comparación visual de un plato de choque y una barra de tubos colgantes aplicando fertilizante

Sistemas de Aplicación con Tubos Colgantes y Patines

La velocidad de aplicación debe ajustarse a la dosis deseada, en función del caudal de salida de la cisterna. Un sistema avanzado es el de tubos con patín. El patín evita que las hojas de la planta se manchen con el purín, lo que maximiza el aprovechamiento de nutrientes sin perjudicar la fotosíntesis, aumentando el crecimiento vegetativo. Es importante destacar que el sistema de patín demanda mayor fuerza de tracción en el tractor a respecto del sistema de tubos colgantes suspendidos, debido a la necesidad de arrastrar el patín.

Los sistemas de enterrado del purín en el momento de la aplicación permiten maximizar el aprovechamiento del nitrógeno contenido en el purín, evitando las pérdidas por volatilización en forma de amoníaco. Algunos de los hándicaps de estos sistemas tienen que ver con el hecho de requerir una mayor potencia en el tractor para arrastrar la cisterna cargada de purín e ir abriendo al mismo tiempo el terreno.

La efectividad de estos sistemas es palpable en el campo. “Muchos ganaderos nos dicen que en cuanto cambian a la barra de tubos colgantes notan que la hierba les crece muchísimo más”, asegura Javier. “Incluso entre la barra de tubos colgantes más habitual y la de tubos con patines, se nota un aumento de producción, tanto en pradera como en otros cultivos.” En este sentido, el profesor de mecanización de la Escuela Politécnica de Lugo defiende que el coste de adquisición de determinados sistemas se ve claramente compensado por sus beneficios.

Las emisiones varían en función del método utilizado y del tiempo, de modo que con el plato de choque el pico de emisiones se produce en el momento inmediatamente posterior a la aplicación, mientras que con los sistemas localizados se produce un efecto retardo y la mayor cantidad de emisiones se produce minutos después del momento inicial.

Marco Normativo y Eficiencia en la Fertilización

Para alcanzar los objetivos de la UE para la gestión de nutrientes, la estrategia comunitaria impone unos objetivos ambientales muy ambiciosos, entre los que se encuentra uno referido a la fertilización y al buen estado agronómico de los suelos. El Ministerio de Agricultura flexibiliza la normativa en vigor sobre fertilización agraria con el objetivo de hacer más viable y realista su aplicación.

En consonancia con otros cambios normativos anunciados, se modifican los artículos relativos al cuaderno de explotación y el plan de abonado. Tras más de un año de aplicación, la reforma del real decreto de nutrición sostenible de los suelos agrarios busca facilitar su aplicación y la puesta en marcha de determinados aspectos técnicos, así como “reforzar la coherencia con otras normativas, como la Ley de Residuos y suelos contaminados para una economía circular o disposiciones autonómicas sectoriales”, justifica el Ministerio. También se amplía el plazo para el enterrado de purines y otros materiales orgánicos, que pasa de 12 a 24 horas.

Cuando se utilice urea o soluciones nitrogenadas ureicas deberá emplearse, al menos, uno de los métodos indicados en el Real Decreto para mitigación de las emisiones (fraccionamiento de los aportes, incorporación al suelo antes de las 4 horas posteriores, aplicación de riego posterior, recubrimiento con polímeros de liberación lenta, utilización de inhibidores de la ureasa) o cualquier otro para el que se haya demostrado una eficiencia similar a la hora de reducir emisiones de amoniaco. “Esta nueva normativa responde al compromiso del Gobierno de avanzar en la fertilización racional de los cultivos, con el objetivo estratégico de aumentar o mantener la productividad de los suelos agrarios”, asegura el Ministerio.

Fertirrigación y Sistemas de Riego Localizado

En épocas en que se necesitan altos insumos en tierras de regadío, pero las condiciones del campo no son adecuadas para los equipos de abonado terrestre, se puede trabajar con la aplicación de fertilizantes a través del Pivot. En este caso, puede ser conveniente la utilización de una bomba de inyección para la quimigación y fertirrigación. Un Pivote central puede desplazarse normalmente por el campo cuando el nivel de humedad es mucho más alto, en comparación a lo que puede soportar un equipo terrestre.

La mayoría de los sistemas de riego de Pivote central están diseñados para aplicar aproximadamente 50 milímetros de agua por semana. A este ritmo, el riesgo de conducir los nutrientes por debajo de la zona de las raíces es bajo, excepto en suelos arenosos. Sin embargo, asegurar una adecuada incorporación de nutrientes puede ser un desafío. Por lo tanto, sería conveniente efectuar la fertirrigación con tanta agua como sea posible, evitando la escorrentía en todo tipo de suelos.

La expresión de aplicación de abono localizado en la agricultura obedece a una de las diferentes técnicas empleadas en fertilización. Además de ello, la aplicación de abono localizado también tiene beneficios ambientales significativos, ya que reduce la cantidad total de fertilizantes necesarios para una producción agrícola determinada. Según su formulación, conlleva el método de aplicación. Existen diferentes equipos y sistemas de aplicación de abono localizado disponibles en el mercado, cada uno con sus propias características y ventajas, como los inyectores de fertilizantes, localizadores de fertilizantes o el riego localizado o fertirrigación por goteo. Uno de los más utilizados consiste en incorporar los nutrientes junto con el agua de riego.

Esquema de un sistema de riego por pivote central con inyección de fertilizante

Innovación en la Aplicación de Fertilizantes: El Sistema PÖTTINGER TERRIA y AMICO F

En el futuro, será necesario utilizar recursos a nivel mundial de forma aún más específica y eficiente. Por ello, PÖTTINGER ha combinado el cultivador de rastrojos remolcado TERRIA con la tolva AMICO F para un trabajo que ahorra recursos. La labranza y la aplicación simultánea de semillas o fertilizantes ahora pueden completarse en una sola pasada.

Flexibilidad y Profundidad de Depósito del Fertilizante

El sistema TERRIA con sistema de distribución puede utilizarse tanto para el cultivo de rastrojos como para trabajos de aflojamiento profundo. Las diferentes profundidades de depósito del fertilizante permiten suministrar distintos niveles de tierra según sea necesario. Se pueden configurar tres profundidades de depósito:

  • Posición superior: 100% superior.
  • Colocación mixta: 50% arriba, 50% abajo.
  • Colocación hacia abajo: 100% por debajo.

Esto permite una banda de fertilizante colocada a menor profundidad de labranza, optimizando la disponibilidad para las plantas.

Sostenibilidad y Eficiencia

El objetivo del método combinado es aflojar el suelo y, al mismo tiempo, aplicar fertilizante, ya que su aplicación directa facilita su aprovechamiento. La aplicación precisa del fertilizante evita la pérdida de eficacia debido a la desgasificación y la escorrentía de nutrientes. Mediante este proceso, las deficiencias de nutrientes se pueden compensar con precisión en las diferentes capas del suelo. Esto promueve el crecimiento radicular específico, ya que estas son atraídas por el fertilizante. Un sistema radicular bien desarrollado promueve el crecimiento de las plantas y, especialmente, la densidad del cultivo.

PÖTTINGER - TERRIA trailed stubble cultivator with fertiliser equipment and a front hopper AMICO

Adaptabilidad del Sistema de Distribución

La aplicación fiable es posible gracias al sistema de distribución. El cultivo del suelo se hace fácil, ya que la amplia separación entre púas de los cultivadores de rastrojo TERRIA garantiza un funcionamiento fiable incluso con grandes volúmenes de materia orgánica. La incorporación de residuos de cosecha y cultivos de cobertura se realiza mediante diferentes tipos de rejas y es posible con alas. Los abonadores pueden permanecer montados de forma permanente, lo que demuestra cómo AMICO y TERRIA combinan la labranza con la fertilización.

Elección de Puntas y Rejas para Optimizar la Aplicación

La TERRIA con sistema de distribución puede equiparse con tres tipos diferentes de puntas de cincel y alas, según la aplicación de cultivo de rastrojos. Ejemplos para cada una de las tres aplicaciones incluyen:

  • Punta de cincel con aletas y espinilla para colocación superior.
  • Punta de cincel con espinilla para colocación mixta.
  • Punta estrecha de 40 mm para colocación profunda.

Las rejas laterales permiten un movimiento de superficie completo desde una profundidad de trabajo de 6 cm. El rastrojo y los cultivos de cobertura se cortan de forma fiable y completa, permitiendo la aplicación superficial de fertilizantes en una amplia franja de hasta 80 mm. Esta variante es especialmente adecuada para el cultivo superficial en primavera, por ejemplo, para la fertilización compensadora de fosfato en lugar de la aplicación de fertilizantes durante la siembra de precisión.

La punta de cincel con espinilla es ideal para aflojar y desmenuzar la tierra. Los residuos vegetales se incorporan completamente y se deshacen los surcos existentes. Las semillas pueden desarrollar sus sistemas radiculares hacia abajo y a ambos lados, de modo que la planta pueda absorber nutrientes en todos los niveles del suelo.

La punta estrecha de 40 mm garantiza la aplicación de fertilizantes, que reduce la erosión, a una profundidad de hasta 35 cm. Se rompe la compactación perjudicial, incluso en suelos pesados y pegajosos, de modo que los terrones permanecen en el suelo. La labranza primaria en otoño con aplicación profunda del fertilizante, por ejemplo, es perfecta para preparar lechos de siembra para remolacha.

Ajuste de la Profundidad del Fertilizante

Para ajustar la profundidad del fertilizante, PÖTTINGER ofrece una amplia gama de rejas con diferentes combinaciones de salidas en el tubo de fertilización. Esto abarca una gran variedad de aplicaciones:

Colocación Superior

La salida del abonador está ajustada al 100 % en la parte superior, de modo que el fertilizante se mezcla directamente con la capa superior del suelo, a una profundidad aproximada de 0 a 5 cm. El punto de aplicación se encuentra justo detrás de la pata de la púa. Para la fertilización, se puede utilizar en primavera al preparar el lecho de siembra, evitando así pérdidas por emisiones, ya que el fertilizante queda cubierto inmediatamente.

Las leguminosas pueden plantarse como captadoras de nitrógeno y un cultivo de cobertura eficaz. También es posible sembrar leguminosas de semilla gruesa con densidades de siembra altas, como las habas. Antes de sembrar el trigo, se puede aplicar un fertilizante de arranque en otoño, con un efecto uniforme durante las primeras etapas de desarrollo de la planta.

Colocación Mixta

Con una aplicación del 50 % en la parte superior y del 50 % en la inferior, la distribución se realiza tanto cerca de la superficie como en la punta del cincel. El fertilizante se distribuye por toda la profundidad de trabajo, lo que lo hace ideal para la fertilización compensatoria de fosfato. Este método también es adecuado para la labranza primaria en otoño, con profundidades de trabajo a partir de 15 cm.

La mayor eficiencia se alcanza durante el cultivo de primavera, por lo que es ideal para el maíz. En este caso, el fertilizante se utiliza como iniciador en la capa superficial del suelo para promover el desarrollo temprano de la planta, de modo que el efecto de atracción de los depósitos más profundos atraiga la raíz hacia abajo. Como resultado, el fertilizante acompaña a la raíz en toda la profundidad de trabajo.

Colocación Hacia Abajo

La salida del depósito de fertilizante está ajustada al 100 % en la parte inferior de la reja. Esto permite aplicar fertilizante a mayor profundidad, hasta 35 cm. El suelo se muele profundamente y el fertilizante se deposita simultáneamente. Gracias a la reducción del intercambio de aire, la combinación de un fertilizante adecuado y una colocación profunda del suelo evita pérdidas por emisiones. Durante la labranza otoñal, el fertilizante se deposita a gran profundidad, donde permanece inactivo durante el invierno.

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