Crianza y Lactancia en Cuba: Desde la Historia de la Puericultura hasta las Políticas Actuales

La historia de la infancia ha sido, a menudo, una de privaciones y desafíos. Antes del surgimiento de la medicina moderna y de disciplinas específicas para el cuidado infantil, los niños eran tratados de maneras que hoy consideraríamos inaceptables. Sin embargo, a lo largo del tiempo, la preocupación por su bienestar ha evolucionado, dando lugar a avances significativos, especialmente en países como Cuba, que ha desarrollado un sistema de salud integral para la atención de la niñez.

La Infancia Antes del Siglo XIX: Un Panorama General

La niñez antes del siglo XIX estuvo marcada por una profunda vulnerabilidad. Los niños eran tratados como adultos pequeños y, desde épocas prehistóricas, el infanticidio era un evento común, utilizado para regular las poblaciones. Hasta el siglo IV, ni la ley, ni la opinión pública, ni los grandes filósofos veían nada malo en el infanticidio en Grecia y Roma; en primer lugar, a todo niño que no fuera perfecto en forma o tamaño. En muchos pueblos, era común sacrificar niños "para aplacar la ira de los dioses".

El abandono, en su forma más extrema y antigua, fue la venta directa de los niños, legal en la época babilónica y considerada normal en muchas naciones. En cuanto al castigo, en la antigüedad las madres pegaban sistemáticamente a sus hijos, aun estando en la cuna. Azotar a los niños con diversos instrumentos de castigo "en la escuela y en el hogar, parece haber sido muy común". Siglo tras siglo, los niños zurrados crecían y, a su vez, zurraban a sus hijos. Incluso los recién nacidos se sumergían en agua fría para "fortalecerlos".

El terror también era un método, con el uso de máscaras para asustar a los niños que se remonta a la antigüedad. La mayoría estaba de acuerdo en que era muy conveniente asustar siempre a los niños para hacerles sentir terror por la noche. En la Edad Media pasaron a primer plano las brujas y los demonios. Respecto a los abusos sexuales, en la antigüedad, el niño vivía sus primeros años en un ambiente de manipulación sexual. En Grecia y Roma no era infrecuente que los jóvenes fueran utilizados como objetos sexuales por hombres mayores, y también se castraban para "curarles" de diversas enfermedades.

El trabajo infantil era una realidad. En la época romana, niños y niñas desde los 4 o 5 años de edad servían a sus padres a la mesa, o eran enviados a casas ajenas para servir de criados. El niño era, en cierto modo, "esclavo del adulto". Los padres tenían la propiedad sobre él y podían entregarlo, abandonarlo o venderlo. Ciertamente, no era la capacidad de amar la que le faltaba al padre de otras épocas, sino la carencia de madurez afectiva para ver al niño como una persona distinta de sí mismo.

El Surgimiento de la Pediatría y la Puericultura

Los niños en la Edad Media eran tratados como adultos pequeños, se los vestía como a tales a los 7 años de edad y tenían que trabajar desde muy corta edad. Un niño nacido en Europa en el siglo XV tenía una esperanza de vida cercana a los 30 años, y su atención se situaba fuera del ámbito de la Medicina. Los escasos textos escritos se centraban más bien en los cuidados del niño, no en el diagnóstico y tratamiento de sus enfermedades.

Primeros Pasos de la Atención Médica Infantil

A partir del Renacimiento, aparece un interés cada vez mayor en el niño. El término Pediatría aparece escrito por primera vez en 1722, en el tratado "Paedojatria práctica", del médico y profesor suizo Theodor Zwinger III. En 1761, el médico suizo Jacques Ballexerd, escribe un tratado de educación física titulado Crianza física de los niños desde su nacimiento hasta la pubertad. El inglés George Armstrong (1720-1789) publicó en 1767 uno de los primeros informes epidemiológicos de la época sobre las enfermedades más fatales en la infancia, y en 1769 creó el primer dispensario para niños pobres en Londres. En 1788 J. Mastalier fundó el primer Instituto para Enfermedades Infantiles, en Viena. Un hecho trascendental ocurrió en 1796, cuando el médico inglés Edward Jenner (1749-1823), realizó la primera vacunación antivariólica, dando así inicio a una nueva forma de combatir las enfermedades: la prevención por inmunización.

En el siglo XIX la Pediatría desarrolla su base científica en Europa Central, especialmente en Francia y Alemania, surgiendo como rama independiente, al separarse de la Obstetricia y de la Medicina Interna. En 1802 se crea el primer hospital infantil moderno "Niños enfermos de París"; en 1817 J. Bunell Davis recopila un informe sobre las causas de mortalidad infantil, y en 1834 se publica en Stuttgart la primera revista informativa del mundo exclusivamente pediátrica (Analenkten über Kinderkrankheiten). En Estados Unidos de América se funda en 1855 el primer hospital infantil, el Children's Hospital de Filadelfia. Con la creación de los primeros hospitales infantiles modernos en Europa y Norteamérica, la Pediatría se fortalece, y se convierte en una especialidad médica con entidad propia.

Esquema cronológico de los hitos más importantes en la historia de la Pediatría y Puericultura a nivel mundial

El Origen del Concepto de Puericultura

La historia de la Puericultura se inicia con el proceso de transformación económica, social y tecnológica que fue la Revolución Industrial en Inglaterra (siglo XVIII), y que se extendió a gran parte de Europa Occidental y Norteamérica. Esa Revolución Industrial implicaba que las mujeres trabajaran en las fábricas dejando a los niños bajo el cuidado de nodrizas y otras personas, privándolos de la leche materna y exponiéndolos a accidentes y maltratos.

A mediados del siglo XIX en Cuba se inició la enseñanza en la atención a la madre y al niño, con la apertura de la Cátedra de Obstetricia y Enfermedades Infantiles, del Sexo y Sifilítica en la Universidad de La Habana. Mientras tanto, en Europa surgía lo que varios galenos reportaron como "una nueva ciencia" para los cuidados del niño, la Puericultura. Este término fue acuñado por primera vez en el año 1865, por el profesor de la Universidad de París Alfred Pierre Caron, quien lo catalogó como "la disciplina que se ocupa del cuidado y la crianza de los niños, comprendiendo su salud física y emocional". El concepto de Puericultura fue recibido con entusiasmo por parte de los círculos pediátricos, y se creó en París la Sociedad Protectora de la Infancia.

Puericultura y Pediatría: Disciplinas Complementarias

El vocablo Pediatría, que etimológicamente significó "el arte de curar al niño", su exacto contenido doctrinal y práctico en la actualidad plantea que es la rama de la ciencia médica que estudia íntegramente la salud del niño. Como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) definió primeramente niño o niña a "todas aquellas personas desde 0 a 19 años", entonces la Pediatría estudia íntegramente al niño y al adolescente, y no solo en estado de enfermedad, sino también en estado de salud, teniendo en cuenta que el proceso de salud-enfermedad está condicionado por la interacción que resulta del individuo como ser biopsicosocial y su medio ambiente, con el propósito de llegar a ser un adulto sano. Como ciencia independiente, las acciones de la Pediatría están dirigidas a la promoción, protección, curación y rehabilitación de niños y adolescentes.

Entonces, el término Puericultura (del latín puer, pueros, pueri [niño] y cultura [cultivo o cuidado]) etimológicamente significa el cultivo o cuidados del niño. Puede considerarse un área complementaria de la Pediatría, pero con características muy especiales, dado que trasciende el campo puramente médico, y se enriquece con el aporte de diversas disciplinas, lo que la convierte en un espacio de estudio multidisciplinario. Le corresponde a la Puericultura el estudio del crecimiento y desarrollo del ser humano, en el aspecto físico, psíquico y social. Implica una evolución continua del niño y el adolescente, por cuanto cada día, cada mes, cada año, su organismo y comportamiento es diferente; de ahí, la importancia de investigar -desde edades tempranas- la profilaxis de procesos considerados casi de exclusivo interés en el adulto, como son: obesidad, diabetes, asma bronquial, arterioesclerosis, afecciones cardiovasculares, neoplasias, psicosis, ambliopía, pues con frecuencia tienen su origen en la niñez. En agosto de 1883 José Martí publicó en "La América", Nueva York: "...La verdadera medicina no es la que cura, sino la que precave: la higiene es la verdadera medicina… Se dan clases de geografía antigua, de reglas de retóricas y de antañerías semejantes en los colegios; pues en su lugar deberían darse cátedras de salud, consejos de higiene, consejos prácticos, enseñanza clara y sencilla del cuerpo humano, sus elementos, sus funciones…".

La Puericultura en Cuba: De un Lujo a la Cobertura Total

Los Inicios en la Cuba Pre-Revolucionaria

A mediados del siglo XIX, en Cuba se inició la enseñanza en la atención a la madre y al niño con la apertura de la Cátedra de Obstetricia y Enfermedades Infantiles, del Sexo y Sifilítica en la Universidad de La Habana. Sin embargo, realizar consultas de Puericultura en la primera mitad del siglo XX en Cuba era prácticamente un lujo. Esto implicaba que solo las familias con mayores recursos económicos tenían acceso a una atención especializada y preventiva para sus hijos, dejando a la gran mayoría de la población sin estos beneficios cruciales.

El Padre de la Puericultura en Cuba: Dr. Eusebio Hernández Pérez

Al investigar el inicio de la Puericultura en Cuba, es obligatorio hablar del doctor Eusebio Hernández Pérez (1853-1933), un eminente obstetra y patriota. Graduado de Licenciado en Medicina en la Universidad Central de Madrid (1888), continuó sus estudios de especialización en Obstetricia y Ginecología en París como discípulo del famoso profesor Adolphe Pinard, entusiasta iniciador de la revolución obstétrica. Recibió el influjo de la Puericultura del propio profesor Pinard, quien la definía como "la ciencia que tiene por objeto la investigación de los conocimientos relativos a la reproducción, a la conservación y al mejoramiento de la especie humana". Años después el doctor Eusebio Hernández escribiría: "...aplaudí los primeros esfuerzos de Pinard a favor de la Puericultura, hermana de la Sociología, por su importancia en el mejoramiento de la especie humana".

Al doctor Eusebio Hernández Pérez le fue otorgado el grado de General del Ejército Libertador por su compromiso con la Patria, habiendo participado primero en la Guerra de los diez años, y luego en la del 95. En 1899 recibió el nombramiento de Catedrático Titular de Obstetricia en la Universidad de La Habana, y estableció una clínica en una estrecha sala del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes". Logró que la Secretaría de Sanidad y Beneficencia en la capital aprobara una plaza de Puericultura, agregada a la Sección de Investigaciones y Estudios. Como iniciador de la Puericultura en la Isla publicó en 1911, junto con su discípulo, el doctor Domingo Ramos Delgado, un libro titulado "Homicultura" o "Cultivo de la especie humana". Se desempeñó como Catedrático Titular de la Obstetricia en la Universidad de La Habana hasta su fallecimiento en 1933.

El Desarrollo de la Pediatría y la Puericultura Post-1959

En la primera mitad del siglo XX se destacó la figura del doctor Ángel Arturo Aballí Arellano (1880-1952). Nació en la ciudad de Matanzas el 30 de septiembre de 1880. Se graduó de Doctor en Medicina en 1901 y obtuvo beca de estudios en hospitales de Norteamérica y Europa. Tuvo inicialmente la idea de dedicarse a la Oftalmología; pero el vigoroso movimiento pediátrico impulsado por Czerny, Heuber y Finkelstein en la Escuela de Berlín lo impresionó, y se inclinó definitivamente hacia esta especialidad. Impartió la asignatura de Patología y Clínica Infantiles en la Cátedra de la Universidad de La Habana, impulsó la creación de la Escuela de Pediatría, y fundó en 1928 la Sociedad Cubana de Pediatría. Por su dedicación al desarrollo de esta especialidad, al doctor Ángel A. Aballí se le ha considerado el Padre de la Pediatría en Cuba.

Con el establecimiento del sistema único de salud y cobertura total de la atención primaria a partir de 1959, se lograron establecer consultas de Pediatría (1960) y Puericultura (1963) en los policlínicos. El nuevo enfoque de la práctica médica preventivo-curativa influyó en el desarrollo de la Puericultura, con programas como:

  • Atención integral al niño y la mujer.
  • La normación de las especialidades.
  • La reducción de la mortalidad infantil.
  • La medición de indicadores de salud en la población cubana de 0 a 19 años.
  • La dispensarización de niños y adolescentes.
  • Puericultura prenatal.
  • La evaluación de "Hospitales y policlínicos Amigos de la madre y el niño".

En 2004 fue creado un grupo multidisciplinario para el rescate de la calidad de las consultas de Puericultura, y se inauguró el Centro de Referencia Nacional de Puericultura en el año 2007, con funciones docentes, de investigación, asistenciales-metodológicas y administrativas.

Infografía: hitos clave del desarrollo de la Puericultura en Cuba (pre- y post-1959)

Crianza y Lactancia en la Cuba Contemporánea: Políticas y Participación Familiar

Cuba se destaca a nivel mundial por sus políticas de apoyo a la familia y la crianza. Es uno de solo 15 países en el mundo que ofrecen estas políticas de manera integral, y el único país latinoamericano que cubre aspectos como la licencia de maternidad, la licencia de paternidad y el derecho a elegir a una persona que acompañe el parto.

El Compromiso Parental y la Iniciativa "Padre desde el Principio"

La experiencia de Juan Carlos y María, una pareja que decidió comenzar una familia hace tres años, ilustra el modelo ideal de crianza en Cuba. Ellos sabían que solo había una forma de criar a los hijos, lo que implicaba un trabajo en equipo para que la familia funcionara, compartiendo tareas y responsabilidades. Juan Carlos, que sería padre por primera vez, no conocía aún los entresijos de la paternidad, pero sabía que tenía que estar presente. Hizo todo lo posible para no perderse ninguna de los exámenes médicos de María antes del parto. Sin embargo, en la consulta, la pareja observó que la mayoría de las instrucciones y consejos que les daban se los dirigían directamente a ella, y Juan Carlos tuvo que insistir sobre su interés en que lo tomaran en serio.

Cuando, hace poco, María se quedó embarazada de Oliver, su segundo hijo, ella y su pareja hicieron todo lo posible para aprovechar los recursos que tenían a su disposición. "Nunca se está suficientemente preparado", asegura María, "Ser madre o padre significa aprender que tanto lo que haces como lo que no haces tiene repercusiones duraderas en el desarrollo y la felicidad de tus hijos". En esta ocasión, se enteraron de que tenían acceso a clases gratuitas de preparación al parto. Además, supieron que María tenía derecho a elegir a una persona que la acompañara en el parto, y Juan Carlos quiso aprovechar esa oportunidad. "Para mí fue una experiencia vital e irrepetible que creo que todos los padres deberían vivir. Es difícil imaginar el dolor y el sacrificio que tienen que sufrir las mujeres", dice. Juan Carlos conoció esos derechos y servicios gracias a los materiales de comunicación de "Padre desde el principio", una iniciativa dirigida por los Ministerios de Educación y Salud de Cuba con la ayuda de UNICEF.

La iniciativa "Padre desde el principio" promueve la responsabilidad parental equitativa desde el nacimiento, precisamente porque si los padres se involucran desde el principio, habrá más probabilidades de que sigan haciéndolo a lo largo de la vida de los hijos. "Al principio, nuestros vecinos pensaban que nuestra forma de criar a nuestros hijos era extraña, pero ya no lo ven así", asegura Juan Carlos.

Cuba: Padres en riesgo de perder la patria potestad

La Importancia Crucial de la Lactancia Materna

María amamantó a sus dos hijos de manera exclusiva durante sus seis primeros meses de vida. "No habría sido posible sin Juan Carlos", afirma ella. Juan Carlos también fue quien se quedó en casa con sus hijos cuando terminó la licencia de maternidad de María, quien pudo, así, regresar al trabajo. "Ha sido una experiencia maravillosa", asegura él.

El Coordinador de la Comisión Nacional de Lactancia Materna del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), Pablo Carlos Roque, destacó que "la mejor leche es la materna y marca a una persona para toda su vida". Además, precisó que "la lactancia materna es un proceso social y todos deben estar integrados. Cuando intervienen el padre, la familia y la comunidad, los resultados van a ser mejores y representan una garantía de salud".

De igual modo, el Coordinador de la Comisión Nacional de Lactancia Materna del MINSAP aseguró que "en Cuba tenemos la oportunidad de una lactancia exitosa, pero muchos padres la desaprovechan. Los propios estilos de vida de la familia a veces atentan contra una lactancia responsable". Para el también Máster en Atención Integral al Niño, viejos patrones de alimentación arraigados a la sociedad cubana son incorporados también al bebé. "Algunas personas piensan que es correcto comenzar la alimentación a los 15 días del recién nacido y enseguida le dan jugos y otros alimentos complementarios", señaló. "Todavía continúan los criterios favorables alrededor de la leche de vaca y muchos piensan que el niño será más fuerte si la toma. Ese error está presente en los tiempos actuales. La mejor leche es la materna y marca a una persona para toda su vida", añadió. Según el doctor, la leche de vaca puede provocar enfermedades y muchos desequilibrios a largo plazo. "Nuestro país está afectado por padecimientos como hipertensión, diabetes, infartos cerebrales del miocardio y todo eso tiene que ver con la alimentación temprana".

En este contexto, el especialista aseguró que la lactancia materna está relacionada con la inclusión social y con el papel que desempeña el padre desde el momento del parto. Como objetivo, en la Isla se busca promover la iniciación temprana de la lactancia materna -en la primera hora de vida-, logrando el acompañamiento del progenitor y su participación equitativa en los asuntos de paternidad.

Barreras y Apoyos para la Lactancia y Crianza Equitativa

Sin embargo, pese a esos programas y políticas, las normas sociales y las barreras estructurales que hay en Cuba dificultan que los hombres participen de manera equitativa en todas las etapas de la crianza de los hijos. De igual modo, existen otras barreras para un procedimiento óptimo, y entre ellas prevalece la falta de apoyo a las madres, los padres y las familias en el trabajo. La licencia de maternidad en Cuba está al nivel de los países más avanzados, pero en muchas ocasiones la mujer desconoce sus derechos como trabajadora y las leyes que la protegen en la importante labor de cuidar al nuevo miembro de la sociedad, subrayó el pediatra.

La protección de la lactancia materna y el apoyo para promover lugares de trabajo más flexibles y adecuados para las familias también es responsabilidad del centro laboral como parte de este proceso conjunto. "No solo la licencia de maternidad, también la de paternidad o la paternal, son importantes herramientas para estimular una lactancia materna adecuada y en las mejores condiciones", agregó Roque Peña. El especialista mencionó, además, la importancia de los Bancos de leche, experiencia aún novedosa para la Mayor de las Antillas. "Una madre que pueda donar, cría mejor a su hijo, le dará más tiempo de lactar y tendrá más leche en sus pechos".

En este escenario, la campaña "¡Empoderémonos ‘ Hagamos posible la lactancia materna!" convida a reflexionar y actuar para que las familias asuman este estilo de vida más saludable en todos los sentidos.

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