La lactancia materna es una de las fases más gratificantes tras el nacimiento de un hijo. Sin embargo, durante este proceso, a menudo surgen muchas dudas sobre cómo debe procederse o en qué situaciones debería interrumpirse. Preguntas como "¿Se puede amamantar con fiebre?", "¿Y después de la vacuna contra el COVID-19?", o "¿Qué ocurre si necesito anestesia?" son comunes. Este artículo busca contribuir a aclarar las dudas que aún persisten.
Todavía existen muchas ideas preconcebidas y falta de información acerca de qué procedimientos médicos y dentales son seguros durante la lactancia, lo que lleva a que las madres reciban información contradictoria al respecto.
Nuevas Pautas y la Seguridad de la Lactancia Tras Anestesia Materna
Las nuevas pautas publicadas por la Asociación de Anestesistas norteamericana en la revista 'Anesthesia', que coinciden con el inicio de la Semana Mundial de la Lactancia Materna (1-7 de agosto), aseguran que la lactancia materna es segura después de que la madre se haya sometido a la anestesia, tan pronto como esté despierta y pueda alimentar.
Anestésicos y Analgésicos en la Leche Materna
Las pautas indican que no es necesario descartar la lactancia materna por temor a la contaminación, ya que la evidencia científica demuestra que los anestésicos y analgésicos no opioides se transfieren a la leche materna en cantidades muy pequeñas. La realidad científica es clara: no es necesario suspender ni desechar la leche materna. Siempre será más beneficioso para la salud de los bebés continuar con la lactancia materna, incluso si la leche contiene una mínima cantidad de anestesia, que recurrir a la alimentación artificial.
Precauciones y Observación del Bebé
En esta situación, es crucial observar al bebé para detectar signos de somnolencia anormal o depresión respiratoria, especialmente si la madre también presenta signos de sedación. Por ello, las técnicas anestésicas que reducen el uso de opiáceos son preferibles para la mujer lactante.

Consideraciones Específicas en Procedimientos Anestésicos
En resumen, los aspectos farmacológicos de la anestesia y la sedación requieren pocas alteraciones en las mujeres que amamantan. Las recomendaciones sobre la anestesia en madres lactantes se fundamentan en las propiedades de los medicamentos administrados, su paso a la leche materna y sus posibles efectos en el niño.
Además de los fármacos utilizados habitualmente, los procedimientos anestésicos y quirúrgicos pueden influir en el inicio y el mantenimiento de la lactancia, principalmente debido a factores como la separación madre-bebé o la interrupción de las tomas.
Técnicas Anestésicas Locales y Locorregionales
Las madres que se someten a procedimientos dentales o de otro tipo que implican el uso de anestésicos locales no necesitan interrumpir la lactancia ni desechar la leche. Si se utiliza anestesia local, la madre puede amamantar sin necesidad de esperar ni un solo segundo. Incluso, si fuera necesario y las circunstancias lo permiten, se podría ofrecer el pecho al bebé durante la intervención.
De manera similar, las técnicas anestésicas locorregionales, como la anestesia raquídea, la anestesia epidural y los bloqueos nerviosos periféricos, permiten la lactancia. Esto aplica tanto si se utilizan durante la cirugía como para el control del dolor postoperatorio. El empleo de estas técnicas regionales disminuye la necesidad de analgesia intra y postoperatoria, no afecta el nivel de conciencia de la madre o el niño, ni causa depresión respiratoria, por lo que se considera una opción segura.
Cirugía de Día y Logística
Siempre que sea posible, la cirugía de día es preferible para evitar interrumpir las rutinas normales de lactancia. Una mujer que se somete a cirugía de día debe contar con un adulto responsable que permanezca con ella durante las primeras 24 horas. Es importante tener precaución al practicar el colecho o al dormir mientras se alimenta.
En cualquier caso, si una madre lactante necesita cirugía, se debe promover el alojamiento conjunto de madre e hijo. Además, la intervención debe programarse a primera hora siempre que sea posible, permitiendo que la madre amamante o se extraiga leche antes del procedimiento, lo que ayuda a disminuir los tiempos de separación entre madre y bebé.
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Casos Especiales: Bebés con Riesgo
No obstante, en niños con riesgo de apnea, hipotensión o hipotonía, los fármacos anestésicos sí pueden afectarles. Por esta razón, estos bebés podrían necesitar una interrupción de la lactancia de hasta 6-12 horas después de que la madre se haya sometido a un procedimiento anestésico.
Anestesia en Procedimientos Dentales y Otros
Anestesia Local en Odontología
Como se mencionó, el uso de anestesia local en procedimientos dentales no requiere la interrupción de la lactancia. Las madres pueden continuar amamantando inmediatamente después de estos tratamientos, sin necesidad de desechar la leche.
Empastes y Amalgamas Dentales
En cuanto a los empastes o la retirada de empastes con amalgamas, estas pueden contener una pequeña cantidad de mercurio, lo que a veces (especialmente durante su retirada) genera dudas sobre su seguridad. Actualmente no existe un consenso claro. Como recomendación general, se sugiere esperar hasta el fin de la lactancia para realizar el cambio, aunque la exposición al mercurio se considera insignificante. En caso de necesitar una restauración dental durante la lactancia, existen opciones biocompatibles y seguras como las resinas, los cementos de vidrio y las porcelanas, entre otros.