Un aborto es un procedimiento médico para terminar un embarazo no deseado, que implica la extracción del feto y la placenta del útero. Existen dos métodos principales: el aborto con medicamentos, que utiliza fármacos para finalizar el embarazo, y el aborto quirúrgico, que implica la dilatación del cuello uterino y la extracción del feto y el material relacionado mediante succión.
Es importante distinguir un aborto de un aborto espontáneo, que ocurre cuando un embarazo termina por sí solo antes de la semana 20 de gestación.
Consideraciones Pre-Procedimiento
Antes de realizar un procedimiento de aborto, se pueden llevar a cabo los siguientes exámenes:
- Un examen pélvico para confirmar el embarazo y estimar la edad gestacional.
- Una prueba de GCH en orina o sangre para confirmar el embarazo.
- Un examen de sangre para verificar el tipo sanguíneo. Si es necesario, se puede administrar una inyección de Rho(D) Inmunoglobulina (RhoGAM y otras marcas) para prevenir problemas en futuros embarazos.
- Un ultrasonido para determinar las semanas de embarazo y la ubicación del feto en el útero.
El Procedimiento de Aborto Quirúrgico
Durante el procedimiento de aborto quirúrgico, la paciente se acuesta en una camilla con los pies en estribos para facilitar el acceso a la vagina y el cuello uterino. Se puede administrar un sedante para ayudar a la paciente a relajarse y sentir sueño. El proveedor de atención médica puede anestesiar el cuello uterino para reducir el dolor. Luego, se colocan varillas pequeñas, llamadas dilatadores, en el cuello uterino para ensancharlo suavemente. En algunos casos, se utiliza laminaria (tallos de algas marinas para uso médico) el día anterior para dilatarlo lentamente.
Posteriormente, se introduce una sonda en el útero y se utiliza un aspirador especial para extraer los tejidos del embarazo a través del tubo. Después del procedimiento, se pueden administrar medicamentos para ayudar a que el útero se contraiga y un antibiótico para disminuir el riesgo de infección.
Anestesia en el Aborto
En el aborto quirúrgico, el procedimiento se realiza con la paciente sedada para que no sienta dolor. La técnica de sedación utilizada es sencilla y rápida, durando apenas 15 minutos.
El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) sugiere la importancia de contactar a un obstetra antes de realizar la cirugía, ya que son los más capacitados para manejar los aspectos fisiológicos y anatómicos que pueden afectar el bienestar materno-fetal durante el intraoperatorio y determinar la necesidad de monitorización fetal, tocólisis o resolución del embarazo.
Tipos de Anestesia y Agentes Farmacológicos
Los agentes anestésicos implicados en procedimientos de interrupción del embarazo incluyen dos clases principales:
- Agonistas del receptor de ácido gamma-aminobutírico (GABA): Sustancias que mejoran la actividad en los receptores GABA, produciendo sedación, disminución de la ansiedad y relajación muscular. Estos incluyen los anestésicos inhalados (isoflurano, levoflurano y desflurano), benzodiazepinas (especialmente midazolam) y el agente sedante e hipnótico propofol.
- Antagonistas del receptor glutamatérgico N-metil D-aspartato (NMDA): Agentes que inhiben o antagonizan el receptor NMDA, causando anestesia disociativa.
Se prefiere la anestesia regional periférica o del neuroeje (como la epidural o la anestesia espinal) siempre que sea posible, para minimizar la exposición fetal a los fármacos anestésicos. Aunque es más difícil manejar la vía aérea (intubar) durante el embarazo, en muchas cirugías no se puede usar la anestesia regional y se recurre a la general, con resultados igual de seguros. Lo importante es mantener el flujo sanguíneo uteroplacentario y evitar la hipotensión arterial de la madre.
Controversias sobre el Dolor Fetal y la Anestesia
La cuestión de si los fetos sienten dolor durante un aborto es un tema de debate. Aunque no hay certeza científica, existen indicios. La catedrática de Bioquímica y Biología Molecular, Natalia López Moratalla, sugiere que, en previsión de que sientan dolor, los médicos deberían anestesiar a los fetos. Se ha observado que el feto se retrae ante el contacto físico, lo que podría ser una indicación de sufrimiento. Además, el desarrollo del sistema nervioso es más temprano de lo que se pensaba, con células neuronales que empiezan a desarrollarse en la tercera semana.
El catedrático de Genética, Nicolás Jouve, asegura que la anestesia que se administra a las mujeres no tiene efectos directos sobre el no nacido, ya que madre e hijo tienen sistemas circulatorios independientes, y la sedación actúa sobre el sistema materno. El feto está aislado en la bolsa amniótica desde la octava semana, y la anestesia local no le llega a través del cordón umbilical.
Un estudio del Family Research Council de EE. UU. sostiene que "el feto es sometido a un intenso dolor durante el aborto" y que "la anestesia de la madre es insuficiente para que este no sufra". A partir de la semana 22, los fetos pueden sobrevivir fuera del útero, lo que sugiere que mucho antes podrían sentir dolor. La bioquímica Mónica López Barahona señala que a las nueve semanas el feto ya tiene receptores de dolor en la cara, palmas y plantas de los pies.
Procedimientos de Aborto Específicos
Píldora Abortiva (Método Químico)
La píldora abortiva RU-486, autorizada en 1999, es un abortivo químico que provoca el desprendimiento del embrión de la pared del útero, causando contracciones y facilitando su expulsión. Se utiliza para provocar el aborto solo en las ocho primeras semanas de gestación y a veces requiere intervención.
Aspirado (Quirúrgico)
Este método se utiliza entre las seis y 12 semanas de gestación. Se introduce un tubo a través del cérvix de la madre, dilatado con prostaglandinas, conectado a un aspirador eléctrico o manual. El aspirador desgarra el cuerpo del feto mientras lo extrae. Luego, con el mismo tubo o una cureta, se corta la placenta en pedazos y se extrae. El 95% de los abortos se realizan con este método.
Legrado
A partir del tercer mes de embarazo, cuando el feto ya está formado, se utiliza el legrado. Se inserta un instrumento metálico por la vagina y el útero para seccionar el cuerpo del feto y descuartizarlo. Las partes del cuerpo extraídas de la madre se reconocen.
Parto Inducido
Cuando se ha superado la semana 26 de gestación, el feto puede sobrevivir fuera del seno materno. La intervención consiste en sacar el feto a través del canal del parto provocando contracciones o por cesárea. A partir de esta fecha, muchos médicos consideran el aborto un infanticidio.
Anestesia para la Evacuación Quirúrgica del Aborto Espontáneo Incompleto
Un aborto espontáneo incompleto se produce cuando no se expulsan todos los restos embrionarios a través del cuello uterino. Tradicionalmente, se ha utilizado la cirugía (legrado o aspiración al vacío) para extraer el tejido retenido. Este procedimiento, aunque rápido, se asocia con dolor y malestar, por lo que se utilizan diversas técnicas anestésicas, incluyendo anestesia general, sedación y analgesia, o bloqueos nerviosos regionales como el bloqueo paracervical.
Un estudio informó un aumento en la satisfacción materna con la anestesia general en comparación con la sedación y la analgesia. El bloqueo paracervical no mejoró el control del dolor posoperatorio en comparación con la sedación y la analgesia, y se informaron más náuseas y vómitos al utilizar fármacos opiáceos. Los factores clave que influyen en la elección de la anestesia incluyen la disponibilidad, efectividad, seguridad, efectos secundarios y costos.
No se encontraron ensayos que informaran datos sobre la mortalidad materna. En cuanto al dolor posoperatorio, el bloqueo paracervical no mejora el control del dolor posoperatorio cuando se compara con sedación/analgesia o ninguna anestesia/analgesia. Sin embargo, en una comparación del bloqueo paracervical con lidocaína versus solución salina, se encontraron diferencias significativas a favor del grupo de lidocaína en la reducción del dolor posoperatorio moderado o intenso.

Riesgos y Complicaciones
Un procedimiento de aborto es muy seguro, y las complicaciones son poco comunes. Los riesgos incluyen:
- Daño al útero o al cuello uterino.
- Perforación uterina (hacer un agujero accidentalmente en el útero con instrumentos).
- Sangrado excesivo.
- Infección del útero o de las trompas de Falopio.
- Cicatrización del interior del útero.
- Reacción a los medicamentos o a la anestesia, como problemas respiratorios.
- No extraer todo el tejido, lo que puede requerir otro procedimiento.
Recuperación Post-Procedimiento
Después del procedimiento, la paciente permanecerá en la sala de recuperación durante unas horas. La recuperación física suele durar unos pocos días, dependiendo de la etapa del embarazo. El sangrado vaginal puede durar de una semana a 10 días, y los cólicos, uno o dos días. Es posible quedar embarazada antes de la próxima menstruación (4 a 6 semanas después del procedimiento), por lo que se deben tomar medidas anticonceptivas.
Advertencia de la FDA sobre Anestésicos y Neurodesarrollo
El 14 de diciembre de 2016, la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos emitió una advertencia sobre el deterioro en el neurodesarrollo en pacientes pediátricos, tras la exposición a ciertos agentes anestésicos usados para anestesia general (anestésicos inhalados como isoflurano, sevoflurano y desflurano, y agentes intravenosos como propofol y midazolam) en el tercer trimestre del embarazo. Estudios preclínicos en modelos animales sugirieron la pérdida o muerte de células cerebrales y una reducida función neurocognitiva después de la exposición a anestésicos en neonatos y fetos al final de la gestación.
La anestesia neuroaxial (epidural o espinal) es más común en cesáreas que la anestesia general. La corta duración de la exposición fetal a la anestesia general durante una cesárea no se ha relacionado con dificultades de aprendizaje. Sin embargo, el feto puede estar expuesto a anestésicos inhalados e intravenosos durante cirugías fetales o procedimientos no obstétricos en el segundo y tercer trimestres de gestación, siendo esta exposición típicamente más prolongada.