En ocasiones, el personal médico necesita verificar la orina de un paciente pediátrico en busca de bacterias que puedan causar infecciones, monitorear la función renal o realizar otros análisis de laboratorio. Para ello, es fundamental recolectar una muestra de orina adecuada. Aunque a veces una enfermera o auxiliar de enfermería recoge la muestra, en otras ocasiones, se puede solicitar a los padres que lo hagan en casa, siguiendo las indicaciones apropiadas. Este artículo proporciona una guía detallada sobre los distintos métodos de recolección de orina en pacientes pediátricos, la importancia de una colocación adecuada de los dispositivos y las implicaciones clínicas de cada técnica.
Importancia de la Recogida Precisa de Muestras
La colocación precisa y adecuada de los recolectores de orina en pacientes pediátricos es esencial para obtener muestras confiables y representativas. Una muestra de orina de calidad es crucial para un diagnóstico válido de infecciones urinarias (ITU) y para evitar procedimientos diagnósticos o terapéuticos inapropiados. El diagnóstico microbiológico de la ITU en la infancia es fundamental para adaptar el tratamiento a los resultados del antibiograma y prevenir posibles daños renales por un diagnóstico tardío, o procedimientos innecesarios por un diagnóstico erróneo.
Métodos de Recolección de Orina en Pacientes Pediátricos
Existen diferentes técnicas y prácticas para la colocación de recolectores de orina en pacientes pediátricos, considerando factores anatómicos, técnicos y de cuidado.
Recolectores o Bolsas Adhesivas Perineales
El recolector o la bolsita de orina es una herramienta de material plástico de tipo adhesivo que se pega en los genitales del paciente para recoger una muestra de orina. Es el método más empleado en España para la recogida de orina en niños que no controlan la micción. La mayoría de las veces, la orina se puede colectar en el Laboratorio Clínico o en el consultorio de un proveedor de atención médica, aunque también se puede recoger en el hogar.
Preparación y Colocación
- Higiene: Lave completamente la zona alrededor de la uretra (el orificio por donde sale la orina) con jabón o toallitas desinfectantes suministradas o recomendadas por su proveedor. En niñas, separe los labios mayores para lavar bien la zona. En niños, retire el prepucio para una limpieza adecuada. Enjuague con agua para quitar los restos de jabón y seque suavemente con un paño limpio o toallita.
- Selección del tamaño: La elección del tamaño adecuado de la bolsita de orina debe basarse en la edad y el peso del paciente.
- Posicionamiento: Coloque al paciente en una posición cómoda que facilite el acceso al área genital, separando las piernas.
- Aplicación: Se debe retirar la parte inferior del papel protector de la bolsa. A continuación, se sitúa la abertura de la bolsita de orina alrededor del meato urinario. Para los niños, coloque todo el pene dentro de la bolsa y fije el adhesivo a la piel. Para las niñas, coloque la bolsa sobre los dos pliegues de piel a cada lado de la vagina (labios mayores), evitando la zona anal. Luego, se retira el resto del papel protector y, presionando, se pega bien sobre la piel.
- Ajuste y sellado: Asegúrese de que la bolsita de orina se ajuste de manera segura pero no restrictiva alrededor de los genitales para evitar fugas. Las fugas pueden ocurrir debido a un sellado inadecuado o una tensión excesiva en la bolsita.
- Monitoreo: Colóquele un pañal al bebé (sobre la bolsa) y revíselo frecuentemente. Si ha pasado media hora y no se ha obtenido la muestra de orina, se cambiará la bolsita y se repetirá toda la operación, ya que un bebé activo puede desplazar la bolsa.

Manejo de la Muestra
Una vez obtenida la muestra, vacíe la orina de la bolsa en un recipiente suministrado por su proveedor. Es fundamental no tocar el interior de la taza ni la tapa. La orina no se debe dejar a temperatura ambiente y debe llevarse inmediatamente al laboratorio para su procesamiento. Si la recogida se realiza en casa, coloque el recipiente en una bolsa plástica en el refrigerador hasta que se lo devuelva a su proveedor, pero no se debe congelar la muestra. Al terminar, marque el recipiente y devuélvalo de acuerdo con las instrucciones.
Validez Diagnóstica y Riesgo de Contaminación
La recogida de orina mediante bolsa adhesiva perineal, aunque es el método más empleado en España en niños que no controlan la micción, tiene un alto riesgo de contaminación y un muy bajo valor predictivo positivo, lo que condiciona su utilidad diagnóstica. Los estudios han mostrado que el porcentaje de contaminación en orinas recogidas con bolsa puede ser significativamente superior al de otras técnicas. Debido a este riesgo, la mayoría de las guías clínicas recomiendan que un resultado positivo obtenido con esta técnica sea confirmado por medio de una técnica estéril.
Recogida de Orina de Chorro Medio
Este método es adecuado para niños continentes. La orina se recoge a mitad del chorro en un bote estéril, con el objetivo de evitar la recolección de flora uretral arrastrada. Aunque sus parámetros de sensibilidad y especificidad son aceptables, esta técnica puede implicar un grado de error, pese a lo cual se considera una técnica aceptable en la mayoría de las guías de práctica clínica.
Maniobras de Estimulación Vesical en Neonatos
Esta es una técnica no agresiva para recoger la orina en neonatos, que se produce por estimulación lumbar y suprapúbica, provocando la estimulación del reflejo medular del arco simple que contrae el músculo detrusor.
Procedimiento
- Coger al neonato por las axilas, dejando las piernas colgando.
- Estimular la vejiga dando golpecitos suaves en la zona suprapúbica.
- Luego, estimular la zona sacra de la espalda, dando un ligero masaje de 30 segundos.
Estas maniobras se van repitiendo hasta lograr la micción. Una vez obtenida, la muestra de orina se recoge a mitad del chorro en un bote estéril. Al igual que con otras muestras, es fundamental que la orina no se deje a temperatura ambiente y se lleve inmediatamente al laboratorio.
Urocultivo

Cateterismo Vesical Transuretral
El cateterismo vesical es una técnica invasiva consistente en la introducción aséptica de una sonda delgada y flexible a través del meato urinario hasta la vejiga, para proporcionar un drenaje continuo de la orina o para obtener una muestra estéril. Aunque puede haber un pequeño período de molestias, no hay riesgos mayores para el bebé, salvo en raras ocasiones un poco de sangrado.
Procedimiento
- Preparación: La zona alrededor de la uretra se limpia con un antiséptico.
- Inserción: En niños, se sujeta el pene y se retrae el prepucio con una gasa estéril, se coloca en ángulo recto con respecto al pubis y se introduce la sonda suavemente hasta llegar a la vejiga. En niñas, se inserta la sonda en la vejiga a través de la uretra. La sonda se retira después del procedimiento si la recolección es para una muestra puntual.
- Sondaje permanente: Si se trata de un sondaje permanente, una vez colocada la sonda en la vejiga, se llena el globo con agua destilada según la recomendación del fabricante y se tracciona levemente la sonda hasta notar resistencia. Si al introducir la sonda se presenta obstrucción, no se debe forzar, ya que podría producir daños en la mucosa del tracto urinario.
Cuidados y Riesgos
- Higiene: Limpie el área alrededor de la sonda dos veces al día con agua y jabón, y seque suavemente con una toalla. En hombres, regrese el prepucio a su posición original.
- Manejo de la bolsa colectora: Mantenga la bolsa colectora por debajo del nivel de la vejiga y no la lleve tirante.
- Vigilancia: En caso de que deje de salir orina hacia la bolsa y el niño empiece a sentirse incómodo, revise que no haya nada acodado en la tubuladura.
- Extracción accidental: En el caso de extracción accidental de la sonda vesical, se debe acudir a urgencias. Ni la sonda ni la bolsa colectora se deben fijar a ninguna superficie (pierna, etc.) de forma rígida.
La cateterización vesical es considerada una prueba de referencia para obtener muestras estériles, aunque no permite descartar completamente el riesgo de contaminación. Se recomienda habitualmente como prueba de confirmación o para pacientes en situación comprometida que necesiten un tratamiento inmediato.
Punción Suprapúbica
Esta es una técnica invasiva consistente en la aspiración directa de orina estéril de la vejiga mediante una punción suprapúbica. Es considerada la técnica de recogida de orina de referencia, con el menor riesgo de contaminación, pero es más molesta para el niño y depende en gran manera de la habilidad del personal sanitario y del volumen vesical de orina disponible.
Procedimiento
- Comprobación de orina: Antes de la punción, se comprueba la presencia de orina en la vejiga mediante palpación del fondo vesical por encima del pubis y/o realización de ecografía abdominal. La punción suprapúbica guiada por ecografía ha demostrado aumentar el rendimiento de la técnica, especialmente en menores de 4 meses.
- Inserción de la aguja: Se inserta la aguja con una punción perpendicular a la piel, ligeramente caudal (10-30º).
- Aspiración: Se aspira hasta obtener como mínimo 3 cc de orina. La presión de aspiración debe ser ligera para evitar el colapso de la mucosa vesical contra la aguja que produciría una obstrucción del flujo.
El dolor asociado a la punción suprapúbica ha sido significativamente mayor y de más duración que el asociado al cateterismo vesical. Los valores normales de la orina dependen del examen o exámenes que se van a realizar una vez recolectada la orina. No hay mayores riesgos para el bebé; en raras ocasiones, puede haber un poco de sangrado en el sitio de punción.
Compresas Estériles
Las compresas estériles también se han utilizado como método de recolección de orina. Aunque se ha evaluado la utilidad de añadir un dispositivo de alarma de humedad para retirar rápidamente la orina y reducir el riesgo de contaminación, este riesgo no siempre disminuyó, aunque el instrumento facilitó el control de la micción. Esta técnica tiene escasa atención en las guías de práctica clínica, salvo en algunas que la sitúan como una alternativa a la bolsa perineal. Sin embargo, estudios han reflejado porcentajes de contaminación similares o superiores a los de la bolsa perineal o la orina recogida a chorro.
Materiales y Dispositivos de Recolección
Los recolectores de orina suelen ser recipientes de polímero plástico transparente, flexibles y que se llevan pegados al cuerpo. Disponen de una abertura para drenar el contenido. La bolsa para orina incorpora una capa protectora de "tela sin tejer" en su cara interna, de tacto suave para no dañar la piel. Pueden estar provistas de válvula antirreflujo y válvula de vaciado. Existen bolsas estériles para la recogida de muestras para análisis bioquímicos y bacteriológicos, así como para el control de la diuresis, presentadas individualmente en bolsa estéril sin riesgo de contaminación. Poseen un fuerte adhesivo con propiedades hipoalergénicas y atraumáticas. Algunos sistemas colectores de orina en circuito cerrado incluyen un urinómetro (exento de látex) de 500 cc de capacidad y una escala medidora de 10 en 10 ml, con una tubuladura de entrada de la orina de al menos 90 cm de longitud.
Implicaciones Clínicas y Toma de Decisiones
Para establecer recomendaciones sobre el método de recogida de orina más apropiado a cada circunstancia, se deben considerar los resultados de los estudios que han valorado cada uno de ellos. La mayoría de los estudios pediátricos que evalúan la validez de las distintas técnicas de recogida de orina presentan deficiencias metodológicas. Salvo las orinas recogidas de la mitad de un chorro miccional limpio, para las otras técnicas no se dispone de estimadores de validez (sensibilidad, especificidad, cocientes de probabilidades) generalizables que orienten en la toma de decisiones.
Por ello, en la práctica clínica se debe considerar la información obtenida a partir de estudios descriptivos sobre el riesgo de contaminación, la factibilidad, la seguridad y la aceptabilidad de cada técnica. Una ITU no diagnosticada originará un retraso terapéutico y, consecuentemente, un mayor riesgo de daño renal. Por otro lado, una ITU diagnosticada erróneamente, a partir de una muestra contaminada, desencadenará una serie de procedimientos diagnósticos y terapéuticos inapropiados.
La punción suprapúbica y el cateterismo vesical son consideradas las pruebas de referencia para obtener muestras estériles; sin embargo, al tratarse de técnicas invasivas, su uso está restringido y se reservan para situaciones en las que se requiere una confirmación diagnóstica precisa o en pacientes comprometidos. La elección de la técnica adecuada dependerá de las circunstancias del paciente, la urgencia del diagnóstico, el riesgo de contaminación y los recursos disponibles en el entorno de trabajo.
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