La llegada del verano, de las buenas temperaturas y de la temporada de baños, sin embargo, puede no ser, para muchas personas, motivo de celebración. Y es que, si se sufre incontinencia urinaria de esfuerzo, posiblemente el simple hecho de pensar en los planes de verano suponga un problema y algo a lo que no se quiere afrontar. Este artículo busca demostrar que el verano puede ser una oportunidad para todos, y que las pérdidas de orina no deben ser un impedimento para disfrutar del mar.

Opciones para la Incontinencia en el Agua para Adultos
Bañadores para Incontinencia
Una de las opciones existentes y más conocidas para estos casos son los bañadores para incontinencia urinaria. Son bañadores fabricados con unas características textiles y de diseño muy específicas para los distintos tipos de incontinencia urinaria. Lo cierto es que, pese a estar indicados para ese problema, el hecho de tener que recurrir a ellos ya supone una barrera para muchas personas.
La vergüenza y el pudor de que alguien pueda darse cuenta de que se lleva un bañador de incontinencia puede hacer que, directamente, se opte por privarse de ir a la playa.
Protectores Internos y Tampones de Incontinencia
Si no se desea recurrir a un bañador de incontinencia, otra opción disponible en el mercado son los protectores internos o absorbentes para incontinencia. Sin embargo, el problema con estos dispositivos es que son externos y se encargan de retener el líquido.
Para complementar las opciones, algunas soluciones, como los tampones de incontinencia Tampsec, evitan que se produzcan las pérdidas. La diferencia de esta solución reside en que los tampones de incontinencia Tampsec son efectivos durante 12 horas, el tiempo máximo que pueden llevarse puestos. Son completamente seguros y eficaces incluso para darse un buen baño.
En el agua del mar, los tampones para pérdidas de orina Tampsec se pueden sumergir sin ningún problema. Su composición, a base de material médico, está preparada para que el agua de mar no los dañe de ninguna manera, permitiendo disfrutar del mar durante horas. Sin embargo, en las piscinas, si se desea reutilizar el tampón (hasta 7 días es el tiempo máximo recomendado para garantizar su seguridad y eficacia), no será posible si se usa en piscina.
Pañales de Piscina Especializados para Adultos
Es fundamental entender la diferencia entre los pañales convencionales y los especializados para el agua. Los pañales convencionales están diseñados para absorber líquidos en un entorno seco. Cuando se sumergen, absorben rápidamente el agua, se hinchan, se vuelven pesados y pierden toda su eficacia.
Por el contrario, los pañales de piscina Swimmates están especialmente diseñados para la incontinencia acuática, ya sea en la piscina o en el mar. Su estructura limita en gran medida la absorción de agua, lo que evita que se hinchen y permite mantener un buen ajuste durante toda la actividad.
El pañal de piscina Swimmates es adecuado para muchos perfiles de usuarios, incluyendo adultos que padecen incontinencia fecal, ya sea temporal o crónica. Están diseñados para llevarse debajo del bañador, y su corte discreto los hace prácticamente invisibles una vez puesto el bañador. Swimmates se utiliza ampliamente en piscinas públicas, centros de rehabilitación, hospitales y centros especializados.
La elección de la talla es fundamental para garantizar una protección eficaz contra las fugas y una comodidad óptima. Un ajuste correcto permite que las barreras antiescapes funcionen eficazmente y evita el riesgo de fugas asociado a un producto demasiado grande o demasiado ajustado. La incontinencia nunca debería ser un obstáculo para participar en actividades acuáticas, ya que la piscina desempeña un papel importante en la salud física, la rehabilitación y el bienestar mental.

El Baño Asistido: Recuperando el Placer del Mar
“Creía que ya no volvería a pisar la playa”. Esta frase se repite, año tras año, entre las miles de personas usuarias del servicio de baño asistido de Cruz Roja. Este proyecto va mucho más allá de ayudar a entrar al agua: se trata de devolver momentos, sensaciones y dignidad a personas mayores, con movilidad reducida o discapacidad.
El Servicio de Cruz Roja: Un Derecho para Todos
El programa de baño asistido de Cruz Roja tiene como objetivo claro que nadie se quede sin sentir la brisa marina, el rumor de las olas o la arena pegada en la piel. Para ello, el proyecto cuenta con un nutrido grupo de voluntarios y voluntarias y se vale de dispositivos de apoyo como sillas anfibias, muletas o andadores. Cruz Roja fue pionera en utilizar este tipo de elementos de ayuda técnica en las playas de Andalucía, con las primeras sillas anfibias llegando a las playas de Chiclana de la mano de la organización. Disfrutar del mar no debería ser un privilegio, sino un derecho al alcance de cualquier persona.
Servicios preventivos de Cruz Roja
Experiencias que Cambian Vidas
Isabel, 81 años: Volver al Mar Después de Cinco Años
Isabel Ibáñez, de 81 años, es una de las usuarias de Cruz Roja en Almería. Aunque su actividad no es baño asistido, sino acompañamiento a la playa a personas mayores, ha tenido la oportunidad de cumplir un sueño que durante los últimos tiempos había resultado inalcanzable. Isabel confiesa que llevaba cinco años sin ir a la playa, a pesar de reconocerse una “gran amante” del mar. Un grave accidente le provocó la rotura de un hombro y la apartó de esta actividad al aire libre tan saludable para personas mayores y tan recomendable cuando el calor comienza a apretar.
“Cuando Cruz Roja me comentó que existía esta actividad, me apunté enseguida”, admite Isabel, quien también está en contacto con la organización durante todo el año. Ella afirma con rotundidad que “Cruz Roja es la que me ha sacado adelante”. Durante todo el mes de julio, ha asistido junto a otras compañeras a la playa una vez por semana, una experiencia que califica de muy positiva. “Hacíamos gimnasia, movíamos las articulaciones… yo no sé nadar, pero si me meto con alguien, no tengo problemas”, indica Isabel, a quien padecer de vértigos no le ha impedido disfrutar de un día de playa. “La vejez tiene achaques, pero bueno”, resuelve.
La Residencia CleceVitam Mirador del Odiel en Huelva
En Huelva, el servicio de baño asistido de Cruz Roja tiene una estrecha relación con la residencia de mayores CleceVitam Mirador del Odiel. Su director, Manuel Cárdenas, relata que el verano pasado la experiencia fue “increíble”, ya que mucha gente mayor, con movilidad reducida, llevaba una década sin pisar la playa.
El Caño de la Culata, en la playa de El Portil, es el lugar donde Cruz Roja y las personas mayores de la residencia se sitúan. Allí, Cruz Roja dispone, en colaboración con el Ayuntamiento de Huelva, de todo lo necesario: desde un suelo entarimado y pasarelas hasta una estructura de madera con sombra cerca del agua, además de un puesto de socorro y módulos de aseo e higiene.
Cruz Roja se encarga de ir a buscar a las personas mayores sobre las 10h y devolverlas después del día de playa, alrededor de las 14h, ofreciendo un servicio integral. Además de ayudar a personas mayores, también colaboran con asociaciones y centros de días con otros colectivos, como infancia con discapacidad, ofreciendo desde el acompañamiento hasta el transporte y el baño. La labor incluye juegos de mesa, paseos, ejercicio o estimulación cognitiva, gracias a la colaboración de cerca de 30 voluntarios que se forman vínculos significativos con los usuarios.
Muchas de las personas a las que ayudan sufren de soledad no deseada, por lo que la relación se extiende más allá del verano, con voluntarios que realizan acompañamiento durante todo el año, visitándolos, paseando o llamándolos.
Adrián, 37 años: Rompiendo Barreras Tras una Lesión Medular
Adrián, gaditano de 37 años, sufrió un accidente en 2023 que le provocó una lesión medular, haciéndole creer que no podría volver a meterse en el mar. Sin embargo, gracias a Cruz Roja, la experiencia ha resultado “muy positiva”. Para muchas personas, volver al mar no significa solo bañarse, sino que también es sinónimo de compañía, escucha y dignidad, sin importar la edad ni las capacidades. Cruz Roja sigue trabajando para que cada persona merezca sentir la brisa en la cara y la arena en la piel.