La figura pública Alma Cortés Bollo ha sido hospitalizada este domingo 27 de abril tras experimentar fuertes dolores que la hacían "perder el equilibrio". La hija de Raquel Bollo ha explicado que se encuentra ingresada a la espera de pruebas diagnósticas.
Detalles de la Hospitalización y Diagnóstico
Alma Cortés Bollo acudió a Urgencias el jueves por la noche aquejada de dolores "muy muy fuertes en el oído" que le provocaban pérdida de equilibrio. A pesar de la intensidad del dolor, que dificultaba el examen médico, los doctores lograron diagnosticarle neuralgia, un dolor agudo causado por la irritación o daño de un nervio.
Inicialmente, se le administró tratamiento intravenoso y se le prescribió medicación para llevar a casa. Sin embargo, la situación empeoró en lugar de mejorar, manifestándose con fiebres altas y un dolor insoportable. Ante esta progresión, Alma decidió regresar al hospital, lo que llevó a su ingreso.

Este domingo, al reingresar al hospital, se determinó que lo más conveniente era mantenerla ingresada para un mejor control del dolor. Alma ha comunicado a sus seguidores que, aunque no se trata de una condición "gravísima", sí es "muy dolorosa y desagradable", y que la medicación fuerte le provoca una sensación constante de "estar drogada". Se encuentra a la espera de un TAC y una consulta con el otorrino programada para el lunes.
Nueva Etapa Personal y Profesional
A pesar de las dificultades de salud, Alma Bollo ha anunciado una nueva etapa en su vida. Hace tan solo dos días, compartió en sus redes sociales la firma del préstamo y la escritura de su nuevo hogar. La familia se mudará a Algeciras, lugar de origen de su pareja, y ya han comenzado con las reformas.
La influencer expresó sus sentimientos ante este cambio: "Miedos, incertidumbre, dolores de cabeza. Pero, sobre todo, ilusión por formar mi hogar junto a mi familia". Ha manifestado su intención de seguir ofreciendo "contenido normal" a sus más de doscientas mil personas que la siguen a diario en Instagram, pidiendo apoyo a sus seguidores.
Experiencias Previas y Embarazos
Alma Cortés Bollo, exconcursante de 'Supervivientes', ha tenido que acudir al hospital en varias ocasiones durante su segundo embarazo. Este embarazo, aunque muy esperado, no ha estado exento de complicaciones, llegando a pensar que podría tener un parto prematuro.
En el sexto mes de gestación, vivió un episodio que la llevó a creer que su hijo Miguel nacería antes de tiempo. Recientemente, en la semana 27 de embarazo y tras un viaje a Cannes, comenzó a sentir contracciones, lo que obligó a su ingreso hospitalario y reposo absoluto. A esto se sumó una infección de orina que complicó su estado.
"Una, que ya no es primeriza, sabe de lo que está hablando", comentó refiriéndose a su capacidad para discernir contracciones reales. A pesar de las dificultades, ha asegurado que tanto ella como su bebé se encuentran bien. La influencer ha recuperado su rutina, pero con un ritmo más pausado.

Este segundo embarazo ha sido significativamente diferente al primero, el de su hija Jimena. Alma ha descrito los primeros meses como "matadores", con vómitos constantes, infecciones y virus. A diferencia de su primer embarazo, donde se sentía cohibida por el revuelo mediático, en esta ocasión ha decidido vivirlo con más naturalidad y compartir más aspectos con sus seguidores.
Reflexiones sobre la Vida y la Maternidad
El texto proporcionado incluye testimonios y discursos que abordan el tema del aborto desde diversas perspectivas. Una de las intervenciones más destacadas es la de Massiel Moreno Pinto, quien comparte su experiencia personal como resultado de un aborto fallido en la semana 24 de gestación. A pesar de nacer prematura y con parálisis cerebral, fue adoptada y ha logrado una vida plena, casándose y teniendo dos hijos.
Moreno Pinto expresa su dolor por no haber tenido la oportunidad de una vida diferente, con menos sufrimiento, y cuestiona la falta de defensa de los derechos del no nacido. Su testimonio es un llamado a la reflexión sobre la vida y la libertad, instando a considerar tanto al ser en gestación como a la mujer que sufre las consecuencias de un aborto.
Despenalización del aborto: a favor y en contra de un debate complejo
Otro testimonio, el de la Sra. Antonelli, representante del Frente de Mujeres de la Universidad Nacional de General Sarmiento y del colectivo "Ni Una Menos", se centra en la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI), los métodos anticonceptivos y el aborto legal como pilares para la autonomía y la salud de las mujeres. Critica la postura de quienes se oponen a estos derechos y enfatiza la necesidad de una educación sexual que vaya más allá de la mera prevención, promoviendo relaciones respetuosas y la toma de decisiones autónomas sobre el propio cuerpo.
Por otro lado, Silvia Domínguez, coordinadora de la ONG "Espacio para la Vida", presenta una perspectiva contraria, argumentando que la legalización del aborto podría crear una brecha aún mayor entre mujeres con recursos y aquellas en situación de pobreza. Subraya la importancia del derecho a la vida desde la gestación y cuestiona la idea de que el aborto sea una opción segura, proponiendo en su lugar la educación y el aprendizaje sobre el uso responsable de la sexualidad.
El material también incluye una sección sobre "Embarazo y aborto en adolescentes", que analiza la complejidad del tema desde perspectivas médica, legal, ética y moral. Se detallan las particularidades anatómicas y fisiológicas de las adolescentes, los riesgos asociados al embarazo precoz, como la malnutrición, las enfermedades de transmisión sexual y un mayor riesgo de mortalidad materna e infantil. Se revisa la historia del aborto, sus diferentes enfoques culturales y legales a lo largo del tiempo, y se plantean los dilemas éticos y los antagonismos entre el derecho a la vida y el derecho a la libre elección.

Finalmente, se menciona el libro ilustrado "El Alma que quiso Ser", un homenaje a los seres que no llegaron a materializarse, destinado a mujeres que han experimentado un aborto, y que dona parte de sus ingresos a una asociación de apoyo. El texto también hace referencia a la pareja de Alma Cortés Bollo, Miguel, quien prefiere mantenerse en el anonimato, y a la compleja situación familiar y de salud mental que ha atravesado Alma, incluyendo cambios en la custodia de su hija mayor, Jimena.