La tos es un reflejo saludable que ayuda a despejar las vías respiratorias. Es uno de los síntomas más frecuentes en las enfermedades infantiles y un mecanismo de defensa del organismo. Sin embargo, una tos fuerte o persistente (que dura más de 2 o 3 semanas o más de 8-10 días por la noche) requiere la evaluación de un médico. Muchas toses son causadas por un virus que necesita seguir su curso y mejorar por sí solo, lo que a veces puede tardar hasta dos semanas. Durante este tiempo, existen muchas maneras de ayudar a su hijo a sentirse más cómodo.

¿Cómo se trata la tos en niños?
El tratamiento para la tos depende de su causa. Los médicos no suelen recetar antibióticos, ya que estos solo actúan contra las bacterias, y la mayoría de las toses son de origen viral. Si la tos se presenta con fiebre y moco verde espeso, podría indicar una infección de los senos nasales. En casos de gripe o influenza, la tos puede acompañarse de cansancio, fiebre y dolor, por lo que es crucial consultar a un médico para un diagnóstico adecuado.
Medicamentos para la tos y el resfriado en niños
Los medicamentos de venta libre para tratar la tos y los resfriados no son recomendables para niños menores de 4 años, ya que sus riesgos son mayores que cualquier alivio que puedan proporcionar. Para niños de 4 a 6 años, deben usarse solo si los recomienda el médico. Después de los 6 años, los medicamentos son seguros de usar, pero siempre siguiendo las instrucciones del empaque para la dosis correcta.
- En general, es mejor no administrar medicamentos para la tos a su hijo, ya que no tratan la causa y no son muy eficaces en niños.
- Pueden causar somnolencia o mareos, y resecar la mucosidad y la garganta, dificultando la tos.
- No se recomienda el uso de medicamentos combinados de venta libre (como "Tylenol Cold"), ya que contienen más de un principio activo y los niños pueden experimentar más efectos secundarios o ser más propensos a una sobredosis.
Algunos ingredientes en jarabes para la tos pueden ser peligrosos:
- Dextrometorfano (DMX): Puede causar mareos, confusión, alucinaciones y, en casos raros, síndrome serotoninérgico.
- Codeína: Un opioide que puede causar problemas respiratorios, especialmente preocupante en niños.
- Descongestionantes (pseudoefedrina y fenilefrina): Pueden aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial de los niños.
Si se considera un medicamento de venta libre, siempre consulte con el médico para asegurar su seguridad y la dosis adecuada. El uso indebido del benzonatato, un medicamento recetado, ha provocado un aumento en las llamadas a control de envenenamiento; ante sospecha de sobredosis, se debe llamar al 911.
Remedios caseros y naturales para aliviar la tos en niños
Los remedios caseros pueden ser muy eficaces y seguros para que el niño se sienta mejor. La mayoría de ellos se encuentran en casi todos los hogares.
1. Hidratación constante
Es fundamental mantenerse hidratado. Ingerir líquidos a temperatura ambiente o tibios puede aliviar la tos, la secreción nasal y los estornudos, ablandando la mucosidad y facilitando su expulsión. Las bebidas calientes, como tés o caldos claros, también pueden mejorar síntomas como el dolor de garganta, escalofríos y cansancio, proporcionando alivio inmediato y duradero. Una buena hidratación también ayuda a los niños a recuperarse de enfermedades.
- Para bebés, ofrezca leche materna o fórmula. Si amamantar es difícil debido a la congestión, se puede extraer la leche a una taza o biberón.
- Para niños mayores, bebidas como el jugo de frutas (evitando los refrescos o el jugo de naranja que pueden irritar la garganta) y tés de hierbas son buenas opciones.
- La deshidratación debe evitarse para que la mucosidad del cuerpo se diluya y sea más fácil de expectorar.

2. Miel
La miel es un remedio casero muy popular y efectivo para aliviar la tos y el dolor de garganta, gracias a sus propiedades antibacterianas y antimicrobianas. Algunos estudios sugieren que la miel puede aliviar la tos nocturna en niños, siendo calificada por los padres como una opción muy favorable.
- Para niños mayores de 1 año: Se puede dar 1 o 2 cucharaditas de miel antes de acostarse y cada dos horas si es necesario. Se recomienda mezclar 2 cucharadas de miel con agua caliente y un té de hierbas, bebiendo la mezcla una o dos veces al día.
- Precaución: No se debe dar miel a niños menores de 1 año debido al riesgo de botulismo infantil. Tampoco debe mojarse el chupete en miel ni añadirla al biberón para evitar caries.
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3. Jengibre
El jengibre posee propiedades antiinflamatorias que pueden aliviar la tos asmática o seca, así como náuseas y dolor. Un estudio sugiere que sus componentes antiinflamatorios relajan las membranas de las vías respiratorias, reduciendo la tos.
- Prepare un té de jengibre añadiendo 20-40 gramos de rodajas de jengibre fresco a una taza de agua caliente. Deje enfriar unos minutos antes de beber. Para mejorar el sabor y calmar aún más la tos, añada miel o zumo de limón.
- Nota: En algunos casos, el té de jengibre puede causar malestar o acidez estomacal.
4. Vapor de agua
El vapor de agua es beneficioso para la tos húmeda, que produce mucosidad o flemas. La humedad ayuda a aflojar la mucosidad y facilita la respiración.
- Ducha o baño caliente: Deje que el baño se llene de vapor. Quédese dentro unos minutos hasta que los síntomas mejoren. Beba un vaso de agua después para evitar la deshidratación.
- Vaporizador casero: Llene un recipiente grande con agua caliente. Puede añadir hierbas o aceites esenciales como eucalipto o romero para mejorar la descongestión. Inclínese sobre el recipiente, cubra su cabeza con una toalla para atrapar el vapor e inhale durante 5 minutos. Deténgase si el vapor se siente demasiado caliente.
- Humidificador de vapor frío: Utilizar un humidificador de vapor frío en la habitación del niño puede ayudarlo a dormir, ya que humedece el aire y alivia las vías respiratorias. Es importante limpiar el humidificador regularmente para prevenir moho y bacterias.
- Para una tos perruna o "tos de crup", sentarse en el baño con el niño mientras la ducha de agua caliente llena la habitación de vapor durante unos 20 minutos puede ayudarlo a respirar mejor.
5. Gárgaras con agua con sal
Este remedio simple es efectivo para el dolor de garganta y la tos húmeda. El agua con sal reduce las flemas y la mucosidad en la parte posterior de la garganta, disminuyendo la necesidad de toser y la inflamación.
- Disuelva media cucharadita de sal en una taza de agua caliente. Deje enfriar antes de hacer gárgaras. Mantenga la mezcla en la parte final de la garganta unos momentos antes de escupir. Repita varias veces al día.
- Precaución: Evite dar agua con sal a niños pequeños que no puedan hacer gárgaras correctamente, ya que tragarla puede ser peligroso.
6. Raíz de malvavisco y olmo resbaladizo
Ambas hierbas han sido usadas históricamente para tratar la tos y los dolores de garganta. Contienen mucílago, una sustancia espesa y pegajosa que cubre la garganta, aliviando la irritación.
- La raíz de malvavisco se puede encontrar en forma de hierba seca o té en bolsitas. Cuanto más tiempo permanezca en el agua caliente, más mucílago liberará.
- El olmo resbaladizo se prepara como té, añadiendo una cucharada de la hierba seca a una taza de agua caliente y dejándola reposar al menos 10 minutos.
- Nota: El olmo resbaladizo puede interferir con la absorción de medicamentos, y la raíz de malvavisco puede causar malestar estomacal (se contrarresta con líquidos adicionales).
7. Bromelina y zumo de piña
La bromelina es una enzima presente en la piña (más abundante en su corazón) con propiedades antiinflamatorias y mucolíticas, lo que significa que puede disminuir la mucosidad y ayudar a eliminarla del cuerpo. Algunas personas beben zumo de piña diariamente para reducir la mucosidad de la garganta y la tos.
- Sin embargo, el zumo no contiene suficiente bromelina para un alivio significativo. Los suplementos de bromelina pueden ser más efectivos, pero es crucial consultar a un médico antes de usarlos, ya que pueden causar alergias, efectos secundarios o interactuar con medicamentos como anticoagulantes o antibióticos.
8. Tomillo
El tomillo es una hierba con usos culinarios y medicinales, común para la tos, irritación de garganta, bronquitis y problemas digestivos. Un estudio mostró que un jarabe con tomillo e hiedra aliviaba la tos de la bronquitis aguda más eficazmente que un placebo, probablemente debido a sus antioxidantes.
- Para tratar la tos, se puede buscar un jarabe específico con tomillo o preparar un té: añada dos cucharadas de tomillo seco en una taza de agua caliente, deje reposar 10 minutos, filtre y beba.
9. Cambios alimenticios para el reflujo ácido
El reflujo ácido es una causa común de tos. Evitar los alimentos que lo provocan es una de las mejores maneras de controlarlo y reducir la tos asociada.
- Los desencadenantes varían por persona, pero los más comunes incluyen: alcohol, cafeína, chocolate, cítricos, alimentos grasos y fritos, ajo, cebollas, menta, alimentos picantes y salados, tomates y sus derivados.
10. Acetilcisteína
La acetilcisteína, un suplemento derivado del aminoácido L-Cisteína, puede reducir la frecuencia y gravedad de la tos húmeda al eliminar la mucosidad de las vías respiratorias. Un metaanálisis de 13 estudios sugiere que puede disminuir significativamente los síntomas en personas con bronquitis crónica.
- Se sugiere una dosis diaria de 600 mg para personas sin obstrucción en las vías respiratorias y hasta 1.200 mg si hay obstrucción.
- Precaución: Puede tener efectos secundarios graves como ronchas, inflamación, fiebre y dificultad para respirar. Ante estos síntomas, consulte a un médico.
11. Probióticos
Los probióticos no alivian directamente la tos, pero fortalecen el sistema inmunológico al equilibrar las bacterias intestinales. Un sistema inmunológico fuerte ayuda a combatir infecciones o alérgenos que causan la tos. Un estudio indicó que la bacteria Lactobacillus ofrece un beneficio moderado en la prevención del resfriado.
- Se encuentran suplementos de probióticos en tiendas de salud y farmacias.
- Alimentos naturalmente ricos en probióticos incluyen: sopa de miso, yogur natural, kimchi y chucrut. La diversidad y cantidad de probióticos en los alimentos pueden variar, por lo que los suplementos podrían ser más efectivos.
12. Ungüentos mentolados
Para niños de 2 años y mayores, se puede aplicar una capa gruesa de solución mentolada (como Vick VapoRub) sobre la piel del pecho y el cuello (sobre la garganta) para aliviar la tos y mejorar el sueño. Siempre siga las instrucciones del producto y guárdelo fuera del alcance del niño.
13. Otros remedios y consejos
- Elevar la cabeza: Levante la cabeza del niño con una almohada adicional para facilitar el drenaje durante el sueño. Para bebés, coloque una toalla enrollada debajo del colchón (a no más de 30 grados), pero nunca almohadas directamente en la cuna para evitar el síndrome de muerte súbita del lactante.
- Aspirador nasal: Para bebés, un aspirador nasal (tipo jeringa de pera o Nariz Frida) puede limpiar suavemente la nariz tapada o con goteo. Las gotas o nebulizaciones con solución salina también ayudan a aflojar la mucosidad y facilitar la respiración.
- Pastillas o caramelos duros: Los niños mayores de 4 o 5 años pueden chupar una pastilla o un caramelo duro para aliviar la tos. Evítelos en niños menores de 3 años por riesgo de atragantamiento.
- Bicarbonato y limón: El bicarbonato equilibra el pH de la garganta y reduce la acidez, mientras que el limón aporta vitamina C y efectos antibacterianos. Disuelva una cucharadita de bicarbonato en un vaso de agua con el zumo de medio limón.
- Cebolla: La cebolla tiene propiedades expectorantes y antimicrobianas. Colocar una cebolla cortada cerca de la cabecera de la cama puede inducir la secreción de moco fluido y humedecer la mucosa, aunque no hay pruebas científicas sólidas.
- Cúrcuma: Con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Mezcle media cucharadita de cúrcuma en polvo en una taza de leche caliente y beba antes de acostarse.
- Exposición al aire libre: A veces, estar al aire libre durante 10 a 15 minutos puede aliviar la tos. Asegúrese de vestir al niño adecuadamente para el clima.

Prevención de la tos y enfermedades respiratorias
La mejor forma de evitar la tos es prevenir sus causas más comunes, como los resfriados y la irritación de garganta.
- Higiene de manos: Lávese las manos con frecuencia (con agua y jabón durante al menos 20 segundos). Enseñe a los niños la técnica adecuada. Use desinfectante a base de alcohol fuera de casa.
- Evitar el contacto: Mantenga una distancia segura con personas enfermas (resfriado, fiebre o tos).
- Desinfección: Cuando un miembro de la familia está enfermo, limpie regularmente la cocina y el baño con desinfectante. Lave sábanas, toallas y juguetes de peluche con agua caliente.
- Reducir el estrés: El estrés afecta el sistema inmunológico. Practique ejercicio regular, meditación, respiración profunda y técnicas de relajación muscular.
- Dormir lo suficiente: Intente dormir entre 7 y 9 horas cada noche para mantenerse sano.
- Suplementos inmunológicos: Considere tomar zinc, vitamina C y probióticos durante la temporada de resfriados y gripes.
- Control de alergias: Reduzca los brotes de alergia evitando el polen, los ácaros del polvo, la caspa de animales y el moho. Consulte a un médico sobre inyecciones o medicamentos para la alergia si es necesario.
¿Cuándo buscar atención médica?
Aunque la mayoría de los casos de tos leve mejoran por sí solos, es importante saber cuándo es necesario consultar a un profesional de la salud.
Consulte a un médico si su hijo presenta alguno de los siguientes síntomas junto con la tos:
- Flemas amarillas o verdes con mal olor.
- Escalofríos.
- Deshidratación.
- Fiebre superior a 38 °C (102 °F) (si el niño es mayor de dos meses) o 38 °C (100.4 °F) (si es un lactante de dos meses o menos).
- Fiebre durante más de 3 días.
- Debilidad.
- Problemas respiratorios (dificultad para respirar o signos de dificultad respiratoria).
- Dolor en el pecho al toser.
- Sibilancias (un silbido agudo al respirar).
- Tos perruna fuerte (posible signo de crup en niños pequeños).
- La tos persiste durante más de dos o tres semanas (o no mejora después de 48 horas de cuidados en casa).
Llame al servicio de emergencias más cercano (911) si la tos viene acompañada de sangre o si hay dificultad severa para respirar.