Existe una expresión popular que dice que «la música amansa a las fieras» dado que todo el mundo sabe de los efectos relajantes que tiene la música sobre las personas y especialmente en los niños. Pero además, tenemos el llamado «efecto Mozart» dado que, por lo visto, las obras de este famoso compositor tendrían un efecto bastante particular en los bebés incluso antes de nacer. A continuación, exploraremos cuál es el efecto Mozart en los bebés y qué dice la ciencia al respecto.
¿Qué es el Efecto Mozart en los Bebés?
Durante mucho tiempo se ha considerado que la música clásica era quizás una de las mejores para poder relajar al bebé tanto dentro del vientre de la madre como una vez había nacido. De forma particular, son las composiciones de Mozart las que más relajarían al bebé, por lo que se realizaron varios estudios al respecto. El principal de estos estudios fue el realizado por Don Campbell, un investigador que puso a prueba la estimulación del bebé dentro del vientre materno a través del uso de la música.
La teoría de Campbell asume que el sistema auditivo de un bebé se desarrolla durante el quinto mes de embarazo y, a partir de ese momento, el bebé comienza a responder a los estímulos sonoros. Según las observaciones del científico, escuchar a Mozart estimularía el desarrollo intelectual, físico, emocional y creativo del recién nacido; también fortalecería el vínculo entre la madre y el bebé. Este es un efecto que, según Campbell, duraría los primeros cinco años de vida del niño.

La Contribución de Alfred Tomatis al Método Mozart
Sin embargo, fue antes, en la década de 1950, cuando el investigador Alfred Tomatis también había estudiado los efectos de la música clásica en el cerebro. De modo que desarrolló un método, al que había bautizado con el nombre de «efecto Mozart», en el que las composiciones de Mozart eran usadas para tratar diversas dolencias y enfermedades no solo en bebés sino también en niños más grandes y adultos. Su trabajo sentó las bases para comprender cómo la estimulación auditiva, especialmente con ciertos tipos de música, podía influir positivamente en el desarrollo.

Beneficios Reconocidos y Precisiones Científicas
Así se reconoce que la música de Mozart sirve para relajar al bebé y puede ayudar a que se desarrolle su capacidad de concentración y creatividad, tal y como han demostrado también científicos de la Universidad de Viena. No obstante, estos mismos científicos desmienten la afirmación según la cual las melodías de Mozart mejoran la inteligencia de los bebés de forma directa y significativa, sugiriendo que los beneficios se centran más en la relajación y el fomento de habilidades cognitivas generales, no en un aumento específico del coeficiente intelectual.