Que un bebé se atragante con la leche es una experiencia muy angustiante para la que todos los padres o cuidadores deben estar preparados. Es muy importante que te prepares para saber cómo actuar en caso de que tu bebé se atragante con la leche. Saber cómo reconocer un episodio de atragantamiento y cómo responder rápidamente protege a tu bebé del peligro.
Esta guía te ayudará a manejar situaciones de atragantamiento con leche, mostrándote medidas de primeros auxilios sencillas y formas de evitar que estos incidentes se repitan. Saber cómo reaccionar ante una emergencia por atragantamiento es fundamental, además de tomar buenas medidas de prevención. Como siempre decimos en Cruz Roja, la mejor intervención es la prevención.
¿Por Qué el Bebé se Atraganta al Tomar el Pecho o Biberón?
En ocasiones, cuando nuestro bebé está mamando, comienza a toser, y observamos que se atraganta. Si eso ocurre de manera ocasional, en principio no deberíamos preocuparnos. Pero hay veces en las que ocurre en todas y cada una de las tomas, haciendo que estas sean muy angustiosas para la madre y el bebé. Durante el primer año de vida, los bebés siguen desarrollando sus habilidades para tragar y respirar, por lo que corren un mayor riesgo de atragantarse al comer.

Causas Comunes de Atragantamiento en la Lactancia
- Inmadurez del bebé: La mayoría de las veces, la causa se encuentra en la inmadurez del bebé, al que al inicio puede costarle coordinar la succión con la deglución. Los recién nacidos y los bebés pequeños necesitan desarrollar y mejorar sus habilidades motoras para poder tomar y deglutir la leche correctamente.
- Frenillo corto o con movilidad limitada: La lengua del bebé juega un papel clave en el amamantamiento; cualquier factor que altere su movilidad puede afectar la lactancia. Es posible que tu bebé tenga frenillo lingual o problemas bucales si tiene dificultades para sujetar el biberón y le cuesta succionar eficazmente antes de tragar.
- Flujo de leche demasiado fuerte (reflejo de eyección hiperactivo): Esto ocurre cuando la leche sale con demasiada fuerza o cantidad a través de los conductos y el bebé no es capaz de gestionarlo. A algunas madres el reflejo de eyección de la leche se les activa de manera muy potente, saliendo a chorro con mucha fuerza. Si el bebé se atraganta por no poder gestionar el volumen de leche que recibe, una primera opción es que la mamá modifique la postura.
- Reflujo gastroesofágico: El reflujo gastroesofágico es el retorno del contenido gástrico hacia la boca; si ocurre mientras que el bebé está mamando puede producir tos o atragantamiento. Los bebés con reflujo gastroesofágico (GERD) y problemas digestivos suelen atragantarse cada vez que toman el biberón.
- Agarre insuficiente o succión inmadura: También los bebés prematuros que sufren algún tipo de patología pueden presentar una succión inmadura. Cuando un bebé presenta un agarre insuficiente, el pecho puede reaccionar aumentando la cantidad de leche que fabrica para que el bebé no se quede con hambre.
- Factores relacionados con el biberón: Si tu bebé se atraganta con la leche de fórmula del biberón, puede ser preocupante, y varios factores podrían estar causando este problema:
- Cuando la leche sale rápidamente por la tetina, puede inundar la boca del bebé más allá de su capacidad para tragar, lo que provoca atragantamientos.
- Las tetinas para bebés mayores proporcionan un flujo de leche más rápido que puede abrumar a los bebés recién nacidos.
- La leche sale del biberón de forma irregular cuando se coloca en una posición incorrecta, lo que aumenta el riesgo de atragantamiento durante la toma.
- Posición incorrecta y distracciones: Cuando tu bebé llora o tose mientras toma el pecho teniendo el cuello y la cabeza mal alineados, aumenta el riesgo de que se atragante. Los bebés corren un mayor riesgo de atragantarse cuando se les alimenta mientras lloran o tosen y no se les sostiene la cabeza y el cuello. Beber deprisa hace que el estómago del bebé se expanda demasiado rápido.
- Respiración dificultosa: Cuando tu bebé trata de respirar por la nariz tapada mientras se alimenta, corre un mayor riesgo de atragantarse.
Cómo Actuar Inmediatamente Ante un Atragantamiento con Leche
Si tu bebé se está ahogando con la leche, es fundamental actuar con rapidez y calma. El atragantamiento es mortal porque interrumpe el suministro de oxígeno al cerebro. Proporcione primeros auxilios tan rápido como sea posible. Si la obstrucción de la vía aérea es grave, se administran golpes en la espalda seguidos de compresiones torácicas para expulsar el objeto.
Atragantamiento en niños -- bbmundo primeros auxilios
Primeros Auxilios para Bebés Conscientes
Los signos de obstrucción grave de las vías respiratorias en un lactante incluyen: incapacidad para llorar o hacer mucho ruido, tos débil e ineficaz, estridor, retracciones durante el esfuerzo inspiratorio sin movimiento de aire y cianosis. No interfiera si el bebé puede llorar y emitir sonidos intensos, toser eficazmente o respirar adecuadamente; esos lactantes no tienen obstrucción grave de las vías aéreas. Además, la tos y los gritos fuertes pueden ayudar a empujar el objeto fuera de las vías aéreas.
Si ha determinado que el lactante tiene obstrucción grave de la vía aérea, pida a alguien que llame a los servicios de emergencia (911 u otro sistema local) mientras inicia el procedimiento. Si usted está solo, grite pidiendo ayuda y comience el procedimiento.
- Golpes en la espalda:
- Sostén al bebé boca abajo a lo largo de tu antebrazo, usando tu muslo o regazo para apoyarlo. La cabeza del lactante debe quedar más baja que el resto del cuerpo.
- Sostenga el tórax del lactante con la mano y la mandíbula con los dedos.
- Aplique hasta 5 golpes rápidos y contundentes entre los omóplatos del lactante con la palma de su mano libre.
- Verifique la boca para ver si el cuerpo extraño aspirado es visible; si puede eliminarse fácilmente, elimínelo. No intente tomar y sacar el objeto si el bebé está consciente.
- Compresiones torácicas: Si el objeto no sale de las vías aéreas después de 5 golpes en la espalda, coloque al bebé boca arriba.
- Sostenga al lactante boca arriba a lo largo de su antebrazo, usando su muslo o regazo para apoyarlo. Mantenga la cabeza en la mano con la cabeza más baja que el torso.
- Coloque 2 dedos en el medio del esternón del lactante, justo debajo de los pezones. Evite las costillas inferiores o la punta del esternón.
- Aplique hasta 5 compresiones rápidas del tórax, aproximadamente hasta 1/3 a ½ de su profundidad, generalmente alrededor de 1,5 a 4 cm en cada compresión.
Continúe administrando 5 golpes de espalda seguidos por 5 compresiones torácicas hasta que el objeto se desplace o el lactante quede inconsciente. Llame a los servicios de emergencia si el bebé sigue asfixiándose.

Primeros Auxilios para Bebés Inconscientes
Si el lactante deja de responder (está inconsciente), grite pidiendo ayuda si todavía está solo y comience a practicar la reanimación cardiopulmonar (RCP). Si estás solo, después de 1 minuto de RCP, asegúrese de que el sistema local de respuesta de emergencia ha sido activado.
Si el lactante está inconsciente y puede ver el objeto que bloquea las vías aéreas, intente extraerlo con un dedo. Intenta eliminar el objeto solo si puede verlo. Advertencia: No realice barridos a ciegas de los dedos en lactantes, ni haga compresiones abdominales (maniobra de Heimlich) en los lactantes, ya que corre el riesgo de lesionar el hígado.
Examine con cuidado al lactante tan pronto como sea posible, incluso después de la eliminación exitosa de la obstrucción de la vía aérea y la reanudación de la respiración normal. Si aún no está en un centro de atención médica, debe asegurar que el lactante sea evaluado por un médico en busca de complicaciones (ej. lesión de costillas, lesión no penetrante de órganos internos).
Advertencias y errores comunes:
- No aplique golpes en la espalda ni compresiones torácicas si el lactante asfixiado puede llorar de manera audible, toser con fuerza o respirar adecuadamente.
- No aplique golpes en la espalda ni compresiones torácicas si el lactante deja de respirar por otras razones que no sean una vía aérea obstruida (por ejemplo, asma, infección respiratoria, traumatismo grave). Realizar reanimación cardiopulmonar (RCP) en estos casos.
- Es importante usar la gravedad como aliada. Mantenga la cabeza del lactante más baja que su torso durante el procedimiento.
Prevención del Atragantamiento Durante la Alimentación
Para evitar que tu bebé se atragante con la leche, lo más importante es crear un entorno seguro y cómodo a la hora de alimentarlo.
Posiciones de Amamantamiento y Biberón
- Lactancia materna: Prueba una posición reclinada (acostada de lado) o la posición de balón de fútbol. Recuéstate y coloca a tu bebé encima, de tal manera que busque un enganche espontáneo. Puedes sostenerle la cabeza con el talón de tu mano para ayudarle un poco.
- Biberón: Alimenta a tu bebé en una posición semisentada con el biberón ligeramente inclinado hacia abajo.

Manejo del Flujo de Leche y Tetinas
- Utiliza una tetina con un flujo adecuado para la edad y la capacidad de succión de tu bebé. Si la leche fluye demasiado rápido, puede abrumarlo.
- Si le das el pecho, asegúrate de que tu bebé se enganche bien para evitar un flujo excesivo de leche.
- Extrae una pequeña cantidad de leche antes de amamantar para ayudar a regular el flujo de leche. Esto puede evitar que fluya demasiado rápido y abrume al bebé. Si notas la subida de leche, puedes apartar el bebé del pecho cuando sientas que está llegando.
Ritmo de Alimentación y Descansos
- Vigila que el bebé ingiera la leche de manera pausada, especialmente durante los primeros segundos. De esta manera, evitarás que se atragante.
- Dale a tu bebé pequeños descansos para que pueda recuperar el aliento y tragar con seguridad. Si le das el pecho, apártalo de vez en cuando.
- Reduce la velocidad con la que se alimenta tu bebé si lo hace demasiado rápido y divide las tomas en intervalos más cortos para aliviar el esfuerzo de la digestión.
Otros Consejos Preventivos
- Los bebés necesitan respirar por la nariz, por lo que es importante mantener sus fosas nasales despejadas antes de comenzar la toma.
- Diseña un espacio tranquilo que mantenga las distracciones externas alejadas de tu bebé mientras lo alimentas.
- Para una toma segura y eficaz, el calentador de biberones 6 en 1 de Momcozy garantiza que la leche de tu bebé esté siempre a la temperatura perfecta para una toma fácil y cómoda.
- Después de la toma, asegúrate de lavar bien los biberones con el lavador de biberones Momcozy Kleanpal para evitar que se acumulen restos de leche que puedan afectar el flujo de la misma en futuras tomas.
Cuándo Buscar Ayuda Médica
Debes buscar ayuda si tu bebé muestra signos de atragantamiento, dificultad para alimentarse o si te preocupan problemas de salud recurrentes.
Signos de Alerta que Requieren Atención Profesional
- Episodios frecuentes: Los episodios frecuentes de atragantamiento o arcadas de tu bebé durante las tomas pueden indicar un problema médico, incluso si has probado diferentes posiciones para alimentarlo y diferentes tipos de tetinas.
- Dificultad respiratoria: Lleva al bebé inmediatamente a urgencias si tiene dificultades para respirar durante o después de un episodio de atragantamiento al tomar el biberón.
- Resistencia a la alimentación: Es posible que tu bebé tenga problemas para alimentarse si se resiste a tomar leche y muestra signos de malestar durante las tomas.
- Tos, sibilancias o dificultad para respirar después de las tomas: Si tu bebé tose o se atraganta después de las tomas, seguido de tos frecuente, sibilancias o dificultad para respirar, podría indicar aspiración (entrada de leche en las vías respiratorias).
- Vómitos frecuentes: Los vómitos frecuentes después de las tomas pueden indicar reflujo u otros problemas digestivos, lo que puede aumentar el riesgo de atragantamiento.
- Bajo aumento de peso: Si tu bebé no está aumentando de peso como se esperaba, esto puede indicar problemas de alimentación.
- Problemas con el agarre o succión: Es posible que tu bebé tenga frenillo lingual o problemas bucales si tiene dificultades para sujetar el biberón y le cuesta succionar eficazmente antes de tragar.
- Tos persistente o carraspeo: Es normal que se produzca un breve episodio de tos, pero si el niño se aclara la garganta continuamente o tiene accesos de tos, es necesario acudir al médico.
- Leche por la nariz: Si a tu bebé le sale leche por la nariz, interrumpe la toma con cuidado, mantenlo en posición vertical y límpiale la leche de la nariz.
Acude a una matrona o asesora de lactancia para que haga una valoración de la toma y una exploración de la boca de tu bebé. Antes de ponerte en contacto con el pediatra, comprueba que tu bebé se engancha bien al pecho y prueba con otros tipos de tetinas, asegurándote de que se sienta relajado y no haya nada que lo distraiga.
Importancia de la Preparación y el Apoyo
Es muy importante que te prepares para saber cómo actuar en caso de que tu bebé se atragante con la leche. La sensación de miedo cuando un bebé se atraganta con la leche desaparece cuando se aprenden las medidas correctas que hay que tomar. Mantén la calma mientras le das golpes en la espalda y compresiones en el pecho antes de llamar a urgencias.
Es cierto que el amamantamiento no siempre es fácil para las madres y los bebés. Puede tomar algo de tiempo para que ambos lo dominen. Es importante saberlo desde el inicio, para que se asegure de tener todo el apoyo y compromiso necesarios en caso de que se presente un problema. Amamantar (alimentar) al bebé puede ser una buena experiencia tanto para la madre como para el bebé. Lleva tiempo y práctica sentirse cómoda con el amamantamiento. Las medidas que usted puede tomar para ayudar con este proceso incluyen:
- Empiece a amamantar a su bebé en el hospital, inmediatamente después del nacimiento.
- Solicite la ayuda de un especialista en lactancia o una enfermera en un principio.
- Lea acerca de la lactancia antes de que su bebé nazca.
Una lactancia segura comienza cuando se elige la posición perfecta para colocar al bebé durante las tomas y se utiliza una tetina adecuada, además de mantener despejadas sus fosas nasales.
La información proporcionada en este artículo tiene únicamente fines informativos generales, y no constituye asesoramiento, diagnóstico ni tratamiento médico. Solicite siempre el consejo de su médico u otro profesional sanitario cualificado en relación con cualquier afección médica.