Los gemelos siameses son aquellos individuos cuyos cuerpos permanecen unidos después del nacimiento. Este fenómeno, aunque poco frecuente, ocurre aproximadamente en uno de cada 200.000 nacimientos. A diferencia de los gemelos dicigóticos (mellizos), los siameses son siempre gemelos monocigóticos o idénticos, lo que significa que provienen de la fecundación de un solo óvulo por un solo espermatozoide.

El origen biológico: Bipartición tardía del cigoto
El desarrollo de los gemelos monocigóticos ocurre cuando un solo cigoto da origen a dos embriones. La clave de la formación de los siameses reside en el momento temporal en que ocurre esta división celular:
- División temprana (antes de los 3-4 días): Los embriones se desarrollan con su propio saco amniótico y corion.
- División intermedia (4º al 9º día): Los embriones comparten el mismo corion pero tienen sacos amnióticos distintos.
- División tardía (a partir del 12º día): Es en esta etapa donde se origina el fenómeno de los siameses.
El proceso de desarrollo de los siameses ocurre debido a un error en la división de las células de los embriones monocigóticos. Al ocurrir esta separación de manera incompleta y tardía -aproximadamente después del duodécimo día de gestación-, los embriones no logran dividirse correctamente, lo que resulta en la compartición de órganos, tejidos, extremidades o incluso la totalidad del cuerpo.
Teorías sobre la división incompleta
Existen diversas teorías científicas que intentan explicar por qué el cigoto no logra una separación total:
- Fisión incompleta: Sugiere que la separación incompleta de las primeras blastómeras da lugar a la duplicación solamente de aquellas partes que lograron separarse.
- Defectos en la línea primitiva: Se considera que la anomalía es el resultado de una separación incompleta del disco embrionario cerca del final de la segunda semana de desarrollo.
- Envejecimiento del óvulo: Una noción común es que el envejecimiento del óvulo puede resultar en una disminución de la capacidad de diferenciación normal, formando dos centros de diferenciación, ninguno capaz de suprimir al otro.
Es fundamental destacar que este no es un defecto genético heredable, sino un evento congénito que ocurre durante el desarrollo poscigótico. Por lo tanto, el nacimiento de siameses no viene implícito en los genes de los padres ni es transmitido a la descendencia con una frecuencia mayor a la habitual.

Clasificación anatómica
Los gemelos unidos se catalogan de acuerdo con las partes del cuerpo compartidas. Entre las formas más comunes se encuentran:
| Tipo | Descripción | Frecuencia aproximada |
|---|---|---|
| Toracópagos/Xifópagos | Unidos por el pecho o el estómago. | 73-75% |
| Pigópagos | Unidos por la espalda, usualmente por la pelvis (sacro y cóccix). | 18-19% |
| Isquiópagos | Unidos a nivel de la pelvis inferior. | 6% |
| Craneópagos | Unidos por la cabeza. | 1-2% |
Diagnóstico y consideraciones médicas
Para diagnosticar un embarazo de siameses es necesario realizar una prueba de ultrasonido de alta resolución. Esta herramienta es imprescindible para la detección prenatal precoz, permitiendo visualizar la anatomía interna y determinar qué órganos son compartidos. La ecografía es fundamental, ya que el diagnóstico temprano permite a los progenitores y al equipo médico tomar decisiones informadas sobre el manejo del embarazo y, posteriormente, planificar posibles cirugías de separación.
Respecto a la prognosis, el 50% de los casos nacen muertos y el 35% fallece el primer día de vida. Sin embargo, los avances en anestesia y cirugía han mejorado notablemente las tasas de supervivencia en los casos donde la separación es viable, logrando resultados positivos en cuanto a la calidad de vida de los pacientes tras la intervención quirúrgica.