A menudo circulan ideas preconcebidas o falsos mitos sobre el agua con gas. Es común escuchar o leer afirmaciones que sugieren que esta bebida podría tener efectos negativos en la salud, incluyendo la fertilidad. Sin embargo, la evidencia científica y las opiniones de expertos desmienten muchas de estas creencias.
Desmontando mitos sobre el agua con gas
Es importante aclarar que el consumo de agua con gas no perjudica el embarazo y se puede consumir normalmente durante los nueve meses de gestación. Tampoco daña ni corroe los dientes, ya que la cantidad de ácido presente no es elevada. Contrario a lo que se piensa, no provoca descalcificación ósea ni interfiere en la absorción del calcio de los alimentos; esto último puede ocurrir al tomar un refresco en exceso, principalmente porque con el consumo desmedido de estas bebidas, otras fuentes minerales se dejan de lado.
Asimismo, el agua con gas no daña los riñones. Es recomendable beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día para mantener un estado de hidratación óptimo para el cuerpo y la mente.
El agua con gas, o agua carbonatada, ha ganado popularidad como una alternativa saludable a otras bebidas disponibles en el mercado. Aporta nutrientes al organismo, incluyendo minerales como calcio, potasio, magnesio, cloro, sodio y litio. Facilita la digestión al estimular la secreción de jugos gástricos y mejorar el peristaltismo intestinal. Proporciona una mayor sensación de saciedad, y es una alternativa saludable a los refrescos, ya que no contiene azúcares añadidos y no engorda.
Además, el agua con gas puede combinarse con alimentos y frutas para darle sabor. Mejora el perfil lipídico porque aumenta el pH del estómago y disminuye la liberación de bilis en el intestino. También mejora la glucemia en la sangre, ya que sus electrolitos regulan el nivel de azúcar y ayudan al transporte de nutrientes. Combate la inflamación corporal y ayuda a la correcta función de músculos, órganos y nervios. Finalmente, hidrata el organismo y no perjudica la salud ósea, a diferencia de los refrescos azucarados que sí pueden influir negativamente en la densidad ósea.
El agua con gas es un agua con ácido anhídrido carbónico, responsable de sus burbujas. Su composición nutricional contiene algo más de minerales (magnesio, calcio, hierro, sodio, etc.) y bicarbonato que el agua normal, pero sus funciones son las mismas: hidratar al organismo y aportar parte de las sales minerales necesarias para un correcto funcionamiento. El ácido carbónico no es perjudicial para los huesos ni daña los dientes, ni produce caries.
No tiene calorías, ya que es agua natural con ácido carbónico añadido. Las burbujas generan una sensación refrescante que la convierten en una alternativa natural a los refrescos tradicionales. Es saciante e hidrata el organismo, favoreciendo su correcto funcionamiento.
Estudios sugieren que el agua con gas mejora la deglución, tanto en sujetos sanos como en pacientes con disfagia, al estimular los músculos deglutorios. Podría contribuir a una correcta digestión, estimulando la secreción de ácidos gástricos o de bilis. La Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve la ingesta de aguas minerales naturales, con o sin gas, porque pueden complementar la dieta y ayudar a alcanzar las ingestas recomendadas de minerales.
El agua con gas estimula la liberación de ácido clorhídrico y disminuye el tono del esfínter esofágico en los primeros minutos tras su ingesta. En cuanto a los riñones, en principio, el agua con gas no es perjudicial. La composición mineral de cada agua carbonatada varía, por lo que conviene saber qué minerales aporta. Un consumo de agua con gas rica en calcio podría aumentar la unión de calcio a oxalato en el intestino, lo que podría ser beneficioso a largo plazo para personas con riesgo de cálculos renales de base oxálica si beben agua con gas embotellada rica en calcio, magnesio y bicarbonato.
Diferentes estudios indican que el agua con gas, debido a su efecto alcalinizante y al aporte de minerales como magnesio o calcio, podría mejorar los mecanismos de vasoconstricción y la frecuencia cardíaca, contribuyendo a mantener la tensión arterial normal. Varios estudios han observado cómo el consumo de un litro al día de agua con gas parece reducir los biomarcadores de riesgo cardiometabólico (colesterol total, colesterol LDL, ratio LDL/HDL y glucosa). Sin embargo, en los triglicéridos, peso e IMC no se observan cambios.
En cuanto a si el agua con gas puede aumentar la presión arterial y estar contraindicada para los hipertensos, los autores de un estudio señalan que, a diferencia de lo que se piensa, el agua mineral con bicarbonato sódico no afecta a la presión arterial.
En términos generales, son necesarias más investigaciones sobre el agua con gas. Sin embargo, se sabe que no todo lo que se dice de esta bebida es cierto.
FALSO: Se le atribuye la pérdida de peso a las bebidas azucaradas por la elevada proporción de fósforo, azúcares y sodio.
FALSO: El agua con gas no contiene una cantidad de ácido tan elevada como para dañar nuestro esmalte dental.

¿Cuándo no se recomienda consumir agua con gas?
El consumo de agua con gas no se aconseja a personas que experimentan molestias por tener la barriga hinchada, problemas de gases y acidez. Aquellas que comen muy rápido, mastican poco los alimentos y tragan aire suelen sufrir distensión abdominal, una condición que se agravaría con esta bebida.
Tampoco se recomienda este tipo de agua a personas celíacas, aquellas con problemas intestinales (como colon irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn) y las que padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Nutrición y su impacto en la fertilidad
Una alimentación adecuada es esencial para el correcto desempeño de cualquier función del organismo, y la función reproductora de mujeres y hombres no es una excepción. La nutrición es un factor central para la salud reproductiva y puede afectar la ovulación y la implantación del embrión en mujeres, así como la calidad del esperma en hombres.
Fertilidad femenina
Una dieta equilibrada y rica en nutrientes esenciales como vitaminas, minerales y antioxidantes mejora la calidad de los óvulos. El ácido fólico es esencial para prevenir defectos del tubo neural en el feto, mientras que el hierro es importante para prevenir la anemia, que puede ser causante de anovulación (falta de ovulación) y mala calidad ovárica.
Por otro lado, una dieta pobre en nutrientes repercute en la ovulación y la fertilidad femenina. Las ingestas altas en grasas saturadas y bajas en carbohidratos complejos pueden inducir resistencia a la insulina, una hormona importante para la función ovulatoria, afectando la fertilidad de las mujeres y la capacidad de lograr un embarazo exitoso.
Fertilidad masculina
Los nutrientes esenciales obtenidos a través de una dieta equilibrada también pueden mejorar la calidad del esperma y reducir el daño oxidativo, aumentando las posibilidades de fecundación. La vitamina C, un antioxidante, puede reducir el daño oxidativo en los espermatozoides. Los ácidos grasos omega-3, presentes en pescados como el salmón, también pueden mejorar la calidad del esperma y reducir la inflamación en los testículos.
De manera similar a la fertilidad femenina, una dieta rica en grasas saturadas y alimentos procesados puede tener un efecto negativo en la fertilidad masculina.

Alimentos y hábitos perjudiciales para la fertilidad
Existen ciertos alimentos y hábitos de consumo que se asocian con un impacto negativo en la fertilidad, tanto para mujeres como para hombres:
- Carnes procesadas: Salchichas, tocino y embutidos afectan la salud reproductiva.
- Leches enteras y lácteos: La intolerancia a la lactosa puede interferir con la fertilidad. Los productos lácteos enteros pueden aumentar los niveles de inflamación en el cuerpo.
- Azúcares refinados: Presentes en alimentos procesados, postres y bebidas azucaradas, aumentan rápidamente el nivel de azúcar en sangre y la producción de insulina.
- Cafeína: El consumo excesivo, presente en café, té y refrescos, se ha asociado con una disminución de la fertilidad.
- Alcohol: Se recomienda moderar o eliminar su consumo para asegurar una función reproductiva óptima.
Bebidas energéticas: Datos en animales muestran que estas bebidas pueden reducir la concentración de esperma a través del estrés oxidativo. Contienen mucha cafeína, aditivos como taurina, guaraná y azúcar, y pueden provocar estrés oxidativo.
Edulcorantes artificiales: Contrario a la creencia popular, el consumo de bebidas con edulcorantes artificiales podría tener un efecto negativo en la fertilidad de los óvulos de la mujer. Estos edulcorantes, hallados en refrescos y bebidas, pueden aumentar el riesgo de que el embrión presente alguna deformidad. Mujeres en tratamientos de Fertilización In Vitro (FIV) que consumen constantemente gaseosas o refrescos dietéticos podrían estar reduciendo la posibilidad de un embarazo exitoso.
Mujeres que usaron azúcar o edulcorantes artificiales en el café tuvieron óvulos de menor calidad y cantidad. Estas sustancias no naturales afectan negativamente la calidad del embrión y reducen las tasas de implantación y de embarazo. El consumo de café sin azúcar, en cambio, no afecta la calidad del óvulo y mejora la posibilidad de embarazo.
SECRETO IMPACTO de los EDULCORANTES en tu SALUD
Nutrientes que favorecen la fertilidad
Para aumentar la fertilidad, se recomienda incluir en la dieta los siguientes nutrientes:
- Ácido fólico (Vitamina B9): Esencial para la producción y mantenimiento de células nuevas, especialmente importante durante la fecundación y el embarazo.
- Hierro: Ayuda a transportar el oxígeno a los órganos reproductivos y mejora la calidad de los gametos. Se recomienda consumir carnes magras y fuentes vegetales.
- Zinc: Importante para la fertilidad masculina, mejora la calidad del esperma y mantiene la producción de testosterona. En mujeres, regula y estabiliza la producción de estrógeno y progesterona.
- Vitamina E: Actúa como antioxidante, protegiendo las células del daño oxidativo. Beneficiosa para el sistema hormonal y el aparato reproductor.
- Vitamina D: En mujeres, mejora las condiciones de implantación embrionaria y se relaciona con un aumento de los niveles de progesterona y estrógenos. En hombres, mejora la morfología, el número y la movilidad espermática.
- Omega-3: Contribuye a la regulación de las hormonas femeninas, mejora el flujo sanguíneo en el útero y reduce la inflamación del sistema reproductor. En hombres, mejora la calidad del esperma.
Existen suplementos alimenticios diseñados para mejorar la fertilidad, como Femme Force para mujeres y Homme Force para hombres, que buscan mejorar la calidad espermática, estimular la testosterona y potenciar la función sexual masculina.
Recomendaciones generales y profesionales
La nutrición es un factor crucial para la fertilidad. Es importante que tanto hombres como mujeres se centren en llevar una alimentación adecuada y saludable para cuidar y potenciar su salud reproductiva.
Se recomienda planificar las decisiones sobre nutrición y fertilidad bajo el asesoramiento de un profesional experto, ya que cada paciente necesita recomendaciones personalizadas según su situación alimenticia y peso específico.
En clínicas de reproducción asistida, como EasyFIV, se ofrece un servicio vinculado a la nutrición fértil y proyectos centrados en mejorar la salud reproductiva a través de procedimientos naturales, con el objetivo de lograr el embarazo de manera natural y espontánea. Estos programas, que pueden durar 90 días, impulsan la fertilidad natural con técnicas saludables, pautas específicas y ayuda profesional, incluyendo especialistas en nutrición para la fertilidad.
Se ofrece una primera visita gratuita para proporcionar más información relativa a la nutrición, fertilidad y concepción.

Infusiones durante el embarazo
El consumo moderado de infusiones durante el embarazo y la lactancia puede ser beneficioso si se eligen las más adecuadas. Sin embargo, no todas las infusiones son buenas, y es importante tener precaución, ya que muchas plantas medicinales pueden tener principios activos potentes. La evidencia científica sobre el efecto de las infusiones en el embarazo es limitada debido a la dificultad de homogeneizar criterios de inclusión y resultados en estudios.
Al no haber datos concluyentes sobre la inocuidad de muchas infusiones, la tendencia general es a no recomendarlas. El té, consumido con moderación, puede ser beneficioso o perjudicial. Algunas infusiones como la de valeriana se desaconsejan durante el embarazo. La infusión de jengibre ayuda a aliviar las náuseas, y la de tomillo es una fuente de antioxidantes y vitaminas, recomendada para dolores y afecciones respiratorias.
Es importante variar los tipos de té o infusión consumidos y nunca usar plantas desconocidas para prepararse una tisana.
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