La Verdad sobre el Agua en Biberones y su Impacto en la Lactancia Materna

La Lactancia Materna: Un Fundamento para la Salud del Bebé

La leche materna es el alimento ideal y el método preferido para la nutrición de los recién nacidos, proveyendo todos los nutrientes y la hidratación que necesitan. Sin embargo, persisten muchos mitos y dudas sobre la lactancia y el uso del biberón con agua o fórmula, que pueden afectar la decisión de amamantar o la forma en que se realiza.

Mitos Frecuentes que Desalientan la Lactancia Exclusiva

"Mi leche es agua" o "Mi leche no vale"

Falso. Como mamíferos que somos, estamos preparados para criar a nuestros hijos con nuestra leche. Desde el momento en que nace tu bebé, tu cuerpo está preparado para producir leche de calidad excelente y en cantidad suficiente para tu hijo.

"Un bebé tiene que beber agua" o "La lactancia solo calma el hambre"

Falso. Los bebés en los primeros seis meses de vida no necesitan agua ni otros líquidos, como zumos o jugos, además de la leche artificial o materna, a menos que el pediatra lo recomiende específicamente. La lactancia materna no solo calma el hambre, también la sed.

"Mi bebé se queda con hambre" y la demanda en la lactancia

Falso. Si un bebé amamantado se queda con hambre, la solución no es darle leche artificial, sino "más" leche materna. Los horarios durante la lactancia la perjudican, pudiendo incluso conducir a su fracaso. La lactancia materna funciona a demanda, sin restricción en cuanto a la frecuencia y duración de las tomas: cada vez que el niño quiera y durante el tiempo que el niño quiera.

Mitos sobre la capacidad de amamantar

Falso. Dar el pecho duele. Si te duele dar el pecho lo más posible es que tu bebé no esté haciendo un agarre correcto.

Falso. No es necesario que el pezón sobresalga para que el bebé mame, ya que se mama del pecho, no del pezón. Incluso sin pezón es posible amamantar con éxito.

Falso. Mis pechos son muy pequeños, no producirán suficiente leche.

Mitos sobre la conveniencia del biberón

Falso. Dar biberón es más cómodo. El pecho está listo siempre, a la temperatura adecuada y en la cantidad exacta que quiere tu hijo.

Falso. Con el biberón duerme mejor. La lactancia materna es lo mejor para el sueño del bebé y de sus padres. Si el patrón de sueño de los niños alimentados con leche artificial difiere del de los amamantados, no es una cuestión baladí. Los fabricantes de leche artificial deberían intentar producir una leche que no altere el patrón de sueño normal de los niños.

Falso. Si le doy el biberón mi pareja participará en la crianza tanto como yo. El padre puede participar en la crianza del bebé de múltiples formas, bañándole, vistiéndole, paseándole, acunándole, porteándole...

Mitos sobre la lactancia en situaciones específicas

Falso. Si empiezas a trabajar no puedes dar el pecho. La separación temporal de madre-hijo cuando esta se incorpora al trabajo durante los primeros meses de vida del niño, entorpece la lactancia materna, pero no la imposibilita. Es importante informarse sobre la forma de continuar con la lactancia materna (concretamente con la lactancia materna exclusiva si se trata de un bebé de menos de seis meses) cuando la madre se incorpore al trabajo.

Falso. Si el bebé está enfermo, es mejor que no mame.

Falso. Si la madre está pasando un mal momento emocional, es mejor que no dé de mamar.

Falso. Si fumas, mejor que no des el pecho. Fumar no es bueno para nadie, tampoco para la madre que no amamanta.

Falso. Amamantando no puedes tomar ningún medicamento. La mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia, y la mayoría de enfermedades maternas no contraindican la lactancia materna. Puede encontrar información fiable sobre compatibilidad de medicamentos y lactancia materna.

La Fórmula Infantil: Precauciones en su Preparación y el Uso del Agua

Aunque la leche materna es irremplazable, en muchas ocasiones, ya sea por motivos de salud o por decisiones personales, nuestro bebé necesita alimentarse con biberones de leche artificial infantil. En estos casos, es fundamental conocer las prácticas seguras para su preparación, especialmente en lo que respecta al agua.

Formatos de Leche Artificial Infantil

Los preparados para lactantes se presentan en tres formas:

  • Preparados en polvo (PPL): Requieren mezclarse con agua.
  • Preparados líquidos concentrados: Requieren dilución con agua.
  • Preparados listos para la alimentación (no concentrados): Listos para consumir, no necesitan añadir agua.

Riesgos Asociados a la Contaminación Bacteriana (Cronobacter sakazakii y Salmonella enterica)

Las preparaciones en polvo para lactantes (PPL) han sido asociadas a casos de enfermedad grave y muerte debido a la infección por Enterobacter sakazakii (o también conocida como Cronobacter sakazakii). Durante la fabricación, las PPL pueden contaminarse con bacterias nocivas como Enterobacter sakazakii y Salmonella enterica. Esto se debe a que, con las actuales tecnologías de fabricación, no es viable producir PPL estériles.

El Cronobacter es un germen que se encuentra en todas partes a nuestro alrededor, en el agua, en los alimentos húmedos y en los alimentos secos, como la fórmula en polvo. Cuando el envase es abierto, el Cronobacter puede introducirse en la fórmula en polvo. Aunque la bacteria es capaz de infectar a cualquier individuo, la población de mayor riesgo son los bebés recién nacidos (menos de 28 días), en particular los prematuros, con bajo peso al nacer o inmunodeprimidos.

La infección por Cronobacter sakazakii es poco común en todo el mundo, pero cuando se desarrolla presenta una elevada proporción de casos con complicaciones neurológicas y de muerte. Puede cursar con enteritis diarreica, que a menudo se transforma en sanguinolenta y, en algunos casos, se puede complicar con una meningitis que deje secuelas neurológicas o acabe en muerte. Cronobacter sakazakii es capaz de sobrevivir durante largos períodos de tiempo en ambientes poco húmedos, como los alimentos deshidratados.

Infografía: Riesgos de Cronobacter y Salmonella en la fórmula infantil

Recomendaciones para la Preparación Segura de la Fórmula

La manipulación segura de la leche de fórmula infantil es crucial dado que los bebés no tienen su sistema inmune completamente desarrollado, lo que aumenta su riesgo de contraer infecciones. Es muy importante respetar las instrucciones del fabricante y las directrices de las autoridades sanitarias.

Método del Agua Caliente (OMS, FAO, CDC)

En base a las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) con la colaboración de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, el agua para la PPL (ya sea tanto agua potable como embotellada) se ha de llevar a ebullición.

Este método es el indicado para lactantes menores de dos meses, prematuros e inmunodeprimidos, por ser los más vulnerables. Este método elimina el riesgo de enfermedad por contaminación microbiológica de la leche. Los pasos son los siguientes:

  1. Hervir el agua durante un minuto.
  2. Dejar reposar de 5 a no más de 30 minutos (para que la temperatura del agua no descienda a menos de 70 °C).
  3. Verter el agua caliente en un biberón limpio y vacío.
  4. Agregar la cantidad exacta de fórmula que se indica en el envase mientras el agua todavía está caliente. Es importante mezclar la fórmula mientras el agua todavía está muy caliente para que el calor pueda matar los gérmenes.
  5. Luego, colocar una tapa en el biberón y agitar para mezclar. No usar una cuchara u otro utensilio para remover porque esto podría introducir gérmenes.
  6. Administrar en el momento, enfriando la fórmula a temperatura corporal antes de dársela al bebé. Pasar el biberón preparado y tapado por agua fría o colocarlo en un baño de hielo.

Método del Agua Fría (para bebés sanos, bajo ciertas condiciones)

La Agencia de Salud Pública de Catalunya refiere que hay ocasiones en las que no es posible disponer de agua caliente o no conviene reconstituir la PPL con agua caliente porque contiene probióticos. Por esto, se ofrece un segundo método de preparación con agua fría para bebés sanos. Es importante saber que este método garantiza que no haya una proliferación de los microorganismos presentes en la leche pero no asegura la eliminación del riesgo de enfermedad si la leche contiene un nivel de microorganismos suficiente para causar enfermedad.

La preparación con agua fría consiste en llenar el biberón con agua fría (20 °C o menos); añadir la leche en polvo indicada, agitarlo para deshacer grumos y darlo inmediatamente al recién nacido.

Importancia de la Proporción Agua-Polvo

Es muy importante respetar la siguiente regla en el caso del formato polvo: "POR CADA 30 ML DE AGUA, SE DEBE AÑADIR UN CACITO RASO Y NO COMPACTADO DE LECHE ARTIFICIAL EN POLVO". Las características nutricionales de esas leches artificiales están calculadas para que mantengamos esa relación. Si se añade más o menos agua, se altera la concentración y esto puede resultar perjudicial para el bebé.

La leche de fórmula diluida con demasiada agua, por ejemplo, puede causar graves problemas de salud y desarrollo. El exceso de agua reduce la cantidad de nutrientes que recibe el bebé, lo que puede ralentizar el crecimiento y el desarrollo. Además, el exceso de agua altera el equilibrio de electrolitos y minerales, como el calcio, el sodio y el potasio, lo que puede provocar problemas de salud importantes, como las convulsiones. Esta condición peligrosa es conocida como intoxicación por agua.

Diagrama de proporción correcta de fórmula y agua

Selección y Uso del Agua

Siempre utilice agua limpia de una fuente segura, libre de bacterias u otros microorganismos que puedan causar enfermedades, y baja en ciertos minerales y contaminantes que pueden ser perjudiciales. Si no está seguro de que el agua del grifo, ya sea de un suministro público de agua potable o de un pozo privado, es segura para preparar la leche, contacte a su departamento de salud local.

  • Agua del grifo: A menos que se sepa que la fuente de agua local está contaminada, puede utilizar agua del grifo para preparar la leche de fórmula líquida concentrada o en polvo. En general, es mejor utilizar principalmente agua del grifo fluorada y ocasionalmente agua embotellada no fluorada.
  • Agua embotellada: El agua embotellada de mineralización débil adecuada para la alimentación infantil no necesita hervirse y se usa directamente. Sin embargo, el agua embotellada no es estéril a menos que lo indique en la etiqueta. Si está etiquetada como estéril y se comercializa específicamente para los bebés, debe cumplir con los requisitos sobre la esterilización de los productos comercializados.
  • Emergencias relacionadas con el agua: Si el suministro de agua se interrumpe por la rotura de una tubería o se contamina a causa de un huracán o una inundación, utilice agua embotellada para preparar la leche en lugar de agua del grifo.

Procedimientos Clave para Biberones Seguros

Limpieza y Esterilización de Biberones y Componentes

Antes de usar los biberones y sus componentes por primera vez, hierva los biberones, las tetinas, los tapones, los anillos y las válvulas durante 5 minutos. Después de cada uso, lávelos meticulosamente con agua caliente y jabón, llegando con un cepillo especial a todas las partes del biberón, o lávelos en el lavavajillas, si dispone de uno, con agua caliente y un ciclo de secado a alta temperatura (o un programa de desinfección).

Manejo del Envase de Fórmula en Polvo

Es poco probable que la fórmula en polvo se contamine si permanece seca. Solo limpie el exterior del envase y la tapa antes de abrirlo por primera vez, utilizando una toallita desinfectante o una toalla de papel rociada con desinfectante. No sumerja el envase en agua ni lo ponga bajo el grifo del agua corriente. No abra el envase hasta que todas las superficies estén completamente secas. Nunca limpie el interior del envase. Si la cuchara cae en el fregadero de la cocina, en la encimera o en el suelo, o se ensucia de cualquier otra forma, límpiela como lo haría con el biberón.

Almacenamiento y Calentamiento de la Fórmula Preparada

Se recomienda que el biberón se prepare inmediatamente antes de su toma. La explicación es que la leche artificial, ya mezclada y caliente, conservada a temperatura ambiente, se convierte en el medio perfecto para la proliferación de bacterias como Cronobacter o Salmonella. No obstante, si necesita preparar el biberón por adelantado, es muy importante que, una vez preparado, lo enfríe rápido bajo el grifo de agua fría y lo meta en el frigorífico. La temperatura del frigorífico debe ser inferior a 5ºC y puede almacenarlo un máximo de 24 horas. A las 24 horas de haberlo preparado, aunque no se haya usado, hay que desecharlo.

No es necesario calentar la leche. Si la prefiere tibia, la mejor manera es colocar el biberón en una olla con agua y calentarla en la estufa hasta que esté tibia (temperatura ambiente). Nunca utilice el microondas, ya que puede permitir que el biberón permanezca frío mientras se forman puntos calientes en la leche que pueden quemar la boca del bebé. Antes de dar el biberón, compruebe la temperatura de la leche poniéndose unas gotas en la parte interior de la muñeca.

🍼 Cómo preparar un BIBERÓN para tu BEBÉ o Recién Nacido PASO A PASO (la forma MÁS CORRECTA)

Almacenamiento de Envases Abiertos de Fórmula en Polvo

Los envases de la fórmula deben tener información sobre cómo almacenarla antes y después de abrirla. También deben indicar cómo almacenarla y cuándo desechar la leche preparada. Una vez abierto, el envase de la fórmula en polvo debe utilizarse normalmente en un plazo de un mes. Escriba la fecha de apertura en la tapa. Con la tapa bien cerrada, coloque el envase en un lugar fresco y seco, no en el refrigerador. Las normas exigen una fecha de caducidad en todos los envases de la fórmula.

Algunas fórmulas especiales y metabólicas (diseñadas para bebés con necesidades especiales de nutrición) incluyen advertencias en la etiqueta contra calentarlas a una temperatura de más de 100 °F (aproximadamente 38 °C), ya que puede provocar una pérdida de vitaminas y nutrientes.

Biberones Ocasionales y la Compatibilidad con la Lactancia Materna

Las recomendaciones oficiales son mantener una lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé. Esto quiere decir, literalmente, que el bebé solo toma leche materna, ni leche artificial, ni agua, ni zumos, ni suplementos, ni nada de nada. Esto es muy fácil de decir, pero puede ser realmente complicado de mantener según la situación de cada madre. Si a esto se le suma que la lactancia materna se debe ofrecer "a demanda", parece lógico que para que se alimente exclusivamente del pecho, madre y bebé deberían estar juntos las 24 horas del día.

Si se va a ofrecer leche (ya sea materna extraída o artificial) de forma puntual, es recomendable elegir un método de suplementación que sea compatible con la lactancia. Si bien la leche de fórmula infantil es un buen sustituto de la leche materna que ha sido altamente investigado y regulado, la prioridad es siempre la lactancia materna exclusiva siempre que sea posible.

tags: #agua #biberon #afecta #lactancia