Aborto en la escuela: Exploración de la identidad y la memoria en la obra de Kathy Acker

La figura de Kathy Acker irrumpió en la escena literaria de los setenta, siendo rápidamente reconocida como una sucesora de Henry Miller, la primera pornógrafa feminista y la Patti Smith de la literatura pospunk. Sus libros fueron considerados «obscenos», «perturbadores» e «iconoclastas», generando tanto admiración como repudio. Acker se movía en los círculos de la vanguardia neoyorquina, interactuando con figuras como Andy Warhol, Laurie Anderson y los Talking Heads, y realizando performances en Londres. Era frecuentemente entrevistada por «oráculos de la modernidad», mientras críticos la calificaban desde «feminista poslacaniana» hasta abominaban de su estilo.

Retrato de Kathy Acker, escritora transgresora

Kathy Acker: Una vida y obra transgresoras

Nacida en 1948 en Nueva York, Kathy Acker fue novelista, ensayista, dramaturga y directora de cine. A los veinte años, rompió con su familia e incursionó en el trabajo de stripper, al tiempo que forjaba su camino en la escena literaria underground de la ciudad. Su obra se caracteriza por ser personalísima y transgresora, fusionando influencias tan diversas como el nouveau roman, el feminismo, la filosofía, el misticismo y la pornografía.

Saltó a la fama con Aborto en la escuela (1984), una novela que causó sensación y fue prohibida en varios países. Entre sus otras obras destacadas se encuentran Grandes esperanzas (1982), Don Quijote (1986) y El imperio de los sinsentidos (1988), así como la trilogía Retrato de un ojo, que incluye «La irreverente vida de la Tarántula Negra contada por la Tarántula Negra», «Soñé que era una ninfomaníaca» y «La vida adulta de Toulouse Lautrec», inédita en español por mucho tiempo. La escritora punk, feminista y experimental fue descrita por William Burroughs como "una Colette posmoderna".

En 1996, le diagnosticaron cáncer de mama. El trauma de la cirugía la llevó a abandonar la medicina tradicional, falleciendo en un centro de medicina alternativa en Tijuana, México, en 1997.

Aborto en la escuela: Una novela definitiva y caleidoscópica

Considerada la obra definitiva de Kathy Acker y la novela que la encumbró, Aborto en la escuela (1984) se presenta como un festín de inventiva y provocación. La trama sigue a Janey, su protagonista, quien abandona su hogar después de que su padre -que es también su amante- se involucra con otra mujer. A partir de este evento, Janey emprende un largo y tortuoso viaje hacia el fin de la noche.

Cubierta del libro

Recursos narrativos y temáticas

La narración de Janey se construye mediante una vasta gama de recursos literarios, que incluyen «cut-ups» al estilo de Burroughs, reescrituras y parodias de escritores clásicos como Hawthorne, Sade, Shakespeare y Emily Brontë. El libro también incorpora dibujos (calificados como «obscenos» o «pornográficos»), poemas y «las más vitriólicas diatribas contra la religión, el gobierno y el lenguaje de los biempensantes».

Este «libro caleidoscópico» ha sido descrito como una especie de «mil y una noches de pesadilla», soñadas en los bajos fondos de Tánger y Nueva York. En sus páginas, se exploran temas crudos y controvertidos como el incesto, los abortos, el sadomasoquismo, la prostitución y el cáncer. La novela es un «fantástico cóctel molotov de sexo, política y teoría», que hoy resulta «más saludablemente inflamable que nunca».

La narrativa sumerge al lector en un universo donde el personaje femenino «sufre abusos» desde una edad temprana, viviendo sola con su padre desde que su madre murió. Esta relación es tan profunda y pervertida que su primera discusión no es la de un padre con su hija, sino la de «dos amantes echándose los restos de su relación a la cara». A sus diez años, su padre la abandona, y Janey se marcha sola a Nueva York.

Lejos de ser una víctima pasiva, Janey «se lanza en picado al abismo con las entrañas candentes», arremetiendo «como una guerrillera contra toda la autodestrucción que puede absorber». Engulle «cada elemento que pueda adormecer ese vacío, no importa si es sexo, drogas o mala vida». Frases como «En este odio no hay más que dolor» y «Una de las mayores fuerzas destructivas del mundo es el amor» resuenan en la obra, que llega a la conclusión de que «Las mujeres no son solamente esclavas».

Identidad, memoria y subversión de tabúes

La obra de Acker, y en particular Aborto en la escuela, aborda la identidad fragmentada y en constante construcción a través de experiencias límite. El incesto es un leitmotiv recurrente, presentándose como una «ruptura de un tabú imaginario», donde la imagen paterna se disgrega en una «identidad polimorfa: novio, abusador, chulo». El prólogo de Eloy Fernández Porta señala cómo «El lazo con la madre está definido por el odio; el trato con el padre, por el incesto; en última instancia por el fraude, pues para el niño, todos los padres son falsos».

El aborto es otro tema central, con Acker revelando haber tenido cinco abortos y creyendo que su propia madre había intentado uno con ella. Para la autora, el aborto, el incesto, el sadomasoquismo y otras formas de violencia son «las vías por las que se produce esa bendita pérdida», elementos cruciales en la desconstrucción de la identidad impuesta. Esta narrativa es una «ácida crítica y muy lúcida de Acker a esta sociedad y a su castradora moral impuesta y misógina que sitúa en el mismo espacio a las mujeres, ya sean americanas o árabes, mientras los hombres con poder se saltan cualquier restricción para saciar su sed de lascivia».

La memoria se explora no solo a nivel personal y traumático de Janey, sino también a través de la intertextualidad. Acker practica el «apropiacionismo», reescribiendo y parodiando obras clásicas para criticar, como en el caso de su recreación de un fragmento de «La letra escarlata». En su novela Don Quijote, no son los libros de caballería los que enloquecen a la protagonista, sino «la experiencia transfiguradora de un aborto», redefiniendo los detonantes de la identidad y la aventura.

Kathy Acker no respeta las formas ni las convenciones literarias, saltando entre texto narrativo, poema, carta, collage, mayúsculas, signos de puntuación y dibujos eróticos. Su obra es marcadamente experimental, desafiando cualquier noción preconcebida de lo que debe ser una novela.

Kathy Acker: kick out the jams (liberando restricciones)

Repercusión y legado

Aborto en la escuela, publicado originalmente en 1984 en Nueva York, llegó a España por primera vez en 1987 y fue rescatado en una nueva edición en 2019. Considerado un «libro pionero y de culto», así como un «clásico moderno del feminismo rock», anticipó «múltiples preocupaciones rabiosamente actuales». La presente edición cuenta con un prólogo «esclarecedor y enciclopédico» de Eloy Fernández Porta, mientras que las traducciones fueron realizadas por Antonio Mauri y Malika Embarek López, quien renunció a sus honorarios como contribución a la iniciativa solidaria.

La influencia de Acker es innegable. Kathleen Hanna, la vocalista de Bikini Kill, afirmó: «Acker, la reina secreta de tantas chicas punk, me enseñó que está muy bien usar ‘feminista’ y ‘experimental’ en la misma frase. Claramente fue una de las más grandes escritoras que el mundo conocerá jamás». Alan Moore la calificó como «una escritora muy importante». La obra de Acker ha sido elogiada por su generosidad y por abordar temas como «hiperviolencia, terrorismo, aborto, agresiones sexuales, subversión del género», considerándolos «fundamentales en este preciso momento».

Reseñas y críticos han destacado cómo «Aborto me salvó la vida» o que «Aborto nos habla poderosamente», enfatizando que «hay autores con una obra tan singular que esperan años hasta que los cambios sociales y las tendencias culturales les permiten reencontrar a sus lectores».

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