Muchas madres que amamantan a sus hijos después del parto han de tomar algún tipo de medicamento de manera ocasional o continuada, surgiendo de este modo la duda sobre si debe interrumpirse la lactancia o no. La amoxicilina, un antibiótico de la familia de las penicilinas, se considera segura durante el embarazo y la lactancia, en caso de ser necesaria su utilización.
Amoxicilina y su Compatibilidad con la Lactancia
Todos los antibióticos penicilínicos pueden utilizarse durante la lactancia con un control precautorio del lactante (1). La flucloxacilina, la fenoximetilpenicilina (penicilina V) y las penicilinas de amplio espectro, como la amoxicilina y la ampicilina, son las opciones preferidas. Esto se debe a que existe un mayor volumen de pruebas y experiencia que respaldan su uso.
Propiedades Farmacocinéticas y Paso a la Leche Materna
Las propiedades y características farmacocinéticas de todas las penicilinas son muy similares. Aunque la unión a proteínas y la biodisponibilidad varían entre las distintas penicilinas, todas son de naturaleza ácida. Por lo tanto, solo cantidades insignificantes pasan a la leche materna.
Los medicamentos atraviesan las membranas en forma no ionizada (2). La leche suele ser ligeramente más ácida (pH 7,2) que el plasma materno (pH 7,4). Mientras esto atrae bases orgánicas débiles (que se ionizan y quedan "atrapadas" en la leche), a la inversa, los ácidos orgánicos débiles, como la penicilina, tienden a ionizarse y quedar retenidos en el plasma materno.

Niveles de Amoxicilina en la Leche Materna
La evidencia publicada sobre su uso en la lactancia materna es limitada (1). Sin embargo, los estudios para amoxicilina, ampicilina, bencilpenicilina (penicilina G), flucloxacilina, fenoximetilpenicilina (penicilina V) y piperacilina muestran niveles insignificantes en la leche materna.
No hay información publicada sobre la pivmecillinam o la temocilina, pero se espera que los niveles en la leche materna sean bajos.
Dosis y Administración para la Madre Lactante
La amoxicilina en tabletas está indicada en adultos y niños de más de 40 kg, la dosis recomendada es de 250 a 500 mg vía oral, 3 veces al día. Sin embargo, su médico le indicará el intervalo de horas entre cada toma y durante un número de días determinado. Tómela así. En la amoxicilina el intervalo más frecuente es cada 8 horas, pero en algunos casos su médico le puede indicar tomarla cada 12 horas.
Para la formulación en cápsulas, tragar con agua sin abrir la cápsula; los comprimidos recubiertos deben tragarse con agua. Puede tomarse antes o después de los alimentos, sin embargo, se recomienda tomar al inicio de una comida para disminuir molestias gastrointestinales.
Idealmente, el tratamiento debe ser a la dosis terapéutica más baja durante el menor tiempo posible.
Uso de Preparados Combinados de Penicilina
Algunas penicilinas se combinan con inhibidores de la betalactamasa como el ácido clavulánico (co-amoxiclav) o el tazobactam (combinado con piperacilina como Tazocin®), que ayudan a minimizar el riesgo de resistencia antimicrobiana.
No se dispone de información sobre la cantidad que pasa a la leche materna; sin embargo, los estudios no han detectado ningún motivo de preocupación por su uso durante la lactancia (1).

Vigilancia del Lactante y Posibles Efectos Secundarios
Ocasionalmente, se han notificado casos de alteración de la flora gastrointestinal del lactante con penicilinas, que han provocado diarrea o aftas, pero estos efectos no se han evaluado adecuadamente (3). Se han notificado casos ocasionales de erupción cutánea, náuseas, irritabilidad y somnolencia; por lo general fueron leves y autolimitados, y podrían atribuirse a otras causas (1).
Como medida de precaución, es importante vigilar al lactante para detectar la aparición de:
- Trastornos gastrointestinales (como diarrea).
- Infección oral por cándida (aftas).
- Reacciones de hipersensibilidad (incluyendo erupciones cutáneas o problemas respiratorios).
- Náuseas, irritabilidad y somnolencia.
La vigilancia preventiva del lactante detectará rápidamente cualquier problema potencial. Por lo general, es necesario investigar más a fondo antes de poder atribuir al medicamento cualquier problema o efecto secundario (1).
Riesgo Teórico de Hipersensibilidad
Existe un riesgo teórico de hipersensibilidad en el lactante tras la exposición a las penicilinas a través de la leche materna (1). La exposición fetal a los antibióticos a través de la placenta puede causar sensibilización. Una exposición posterior puede provocar reacciones alérgicas, incluso a partir de las cantidades insignificantes observadas en la leche materna. Por lo tanto, como medida de precaución, debe vigilarse al lactante para detectar signos de hipersensibilidad, como erupciones cutáneas y problemas respiratorios.
Tratamiento del Lactante si la Madre También Toma Amoxicilina
Si el lactante necesita tratamiento con penicilina u otro antibiótico, debe recibir la dosis terapéutica infantil adecuada, independientemente de la exposición concomitante a través de la leche materna (1).
Información General sobre la Amoxicilina
La amoxicilina es un antibiótico de la familia de las penicilinas. Es bactericida, es decir, destruye a los microbios. Por tanto, se utiliza para tratar un gran número de infecciones producidas por gérmenes sensibles a este antibiótico.
Indicaciones Terapéuticas
Entre las infecciones más frecuentes que se pueden tratar con amoxicilina están algunas amigdalitis, otitis media aguda, sinusitis, neumonías, infecciones de orina, infecciones de piel e infecciones dentales. También es eficaz contra infecciones causadas por microorganismos como Escherichia Coli, Salmonella, Shigella, Neisseria gonorrhoeae y Helicobacter Pylori, entre otros.
Otras indicaciones incluyen:
- Infecciones de garganta, nariz y oídos (amigdalitis, otitis media, sinusitis).
- Infecciones del tracto respiratorio inferior (bronquitis aguda y crónica, neumonías bacterianas).
- Infecciones del tracto genito-urinario sin complicaciones urológicas (cistitis y uretritis).
- Infecciones de la piel y tejidos blandos (incluyendo infecciones de la herida quirúrgica).
- Infecciones en odonto-estomatología.
- Infecciones del tracto biliar.
- Enfermedad de Lyme: en el tratamiento de la infección precoz localizada (primer estadio o eritema migratorio localizado) y de la infección diseminada o segundo estadio.
- Fiebres tifoidea y paratifoidea (especialmente indicado para el tratamiento de los portadores biliares crónicos).
- Tratamiento de erradicación de Helicobacter pylori en asociación con IBP y en su caso a otros antibióticos: úlcera péptica y linfoma gástrico de tejido linfoide asociado a mucosa, de bajo grado.
- Profilaxis de endocarditis producida por bacteriemia post-manipulación/extracción dental.
Resistencia a los Antibióticos
Las bacterias, al estar en contacto frecuentemente con los antibióticos, crean mecanismos para defenderse de ellos, es lo que conocemos como resistencias. Hay diferentes tipos de mecanismos de resistencias. Algunos microbios son capaces de producir unas enzimas llamadas betalactamasas que consiguen que la amoxicilina no pueda actuar y deje de ser eficaz.
Los errores más frecuentes son tomar la amoxicilina menos días de los indicados por el médico, generalmente por "ya encontrarse bien", e ingerirla con un intervalo de horas entre tomas diferente al prescrito por el médico. Al igual que el resto de antibióticos, la amoxicilina no tiene ninguna actividad contra los virus. Los virus causan enfermedades tan frecuentes como el catarro, la gripe y la mayoría de amigdalitis y de bronquitis. No produce ningún beneficio su utilización en estos casos y sí que produce aumento de las resistencias.
Efectos Secundarios y Precauciones
En general, la amoxicilina es un antibiótico bien tolerado. Los efectos secundarios más frecuentes son náuseas, diarreas o erupciones en la piel e infecciones por hongos en boca o vagina. En algunos casos, la amoxicilina puede provocar reacciones alérgicas graves o anafilaxia, que requieren atención médica inmediata.
Es importante consultar al médico antes de iniciar el tratamiento en embarazadas, mujeres en periodo de lactancia y personas con problemas renales o que estén tomando otros medicamentos. Esto ayuda a reducir el riesgo de reacciones adversas e interacciones o reacciones cruzadas con otros fármacos.
Interacciones Medicamentosas
La amoxicilina presenta pocas interacciones con otros medicamentos, no obstante, advierta a su médico si está tomando:
- Alopurinol (medicamento utilizado para descender el ácido úrico) ya que pueden aumentar las reacciones alérgicas en la piel.
- Metotrexato (fármaco que se puede utilizar en la artritis reumatoide, en otras enfermedades reumáticas y en algunos tipos de cánceres) ya que puede incrementar la concentración del metotrexato.
La amoxicilina, como otros muchos antibióticos, puede disminuir la eficacia de los anticonceptivos orales.
Consideraciones Adicionales
En caso de mononucleosis infecciosa, se debe evitar el tratamiento con amoxicilina. Si el envase prescrito tiene más medicamento que el preciso para su tratamiento, no lo guarde "para otra vez".
La amoxicilina solo puede adquirirse en farmacias con receta médica, ya sea con el nombre genérico “amoxicilina” o bajo distintas marcas comerciales, como Amoxil, Vandix, Gilmaxina, entre otros.
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