Dificultad para Concebir: Causas, Diagnóstico y Tratamientos

La búsqueda del embarazo puede ser un viaje emocionante, pero también puede plantear preguntas como: «¿Por qué no me quedo embarazada?». En este artículo, exploraremos las posibles razones detrás de la dificultad para concebir, especialmente cuando ha transcurrido un tiempo considerable, como 8 meses de intento. Abordaremos de manera integral las diversas facetas que pueden influir en la capacidad de lograr un embarazo, desde factores físicos y de salud hasta aspectos emocionales y opciones médicas disponibles.

Pareja consultando con un especialista en fertilidad en una clínica

¿Qué es la Infertilidad?

La infertilidad se define como la incapacidad de concebir después de mantener relaciones sexuales frecuentes y sin protección durante por lo menos un año. No obstante, para mujeres mayores de 35 años, este período se reduce a seis meses de intentos sin éxito antes de buscar asesoramiento médico.

Esterilidad e Infertilidad: Diferencias Clave

Aunque comúnmente los términos "esterilidad" e "infertilidad" son considerados sinónimos, es importante resaltar que no son exactamente lo mismo:

  • Esterilidad femenina: Se refiere a la situación en la que la unión del óvulo y el espermatozoide (fecundación) no puede producirse debido a problemas relacionados con el óvulo, o cuando, a pesar de la fecundación, el embrión no consigue implantar. En definitiva, se trata de las situaciones en las que el embarazo no se produce. Puede ser:
    • Esterilidad primaria: Cuando una mujer nunca ha logrado el embarazo.
    • Esterilidad secundaria: Cuando una pareja no logra el embarazo a pesar de haber tenido previamente uno o varios hijos en común.
  • Infertilidad femenina: Implica que, aunque se produce la fecundación y se obtiene el embrión resultante, este no llega a desarrollarse de forma completa, lo que lleva a abortos espontáneos y a que el embarazo no llegue a término.

En cualquier caso, ambos impiden que la mujer pueda tener un hijo y, a menudo, son tratados de manera similar al hablar de causas, síntomas y tratamientos.

Prevalencia de la Infertilidad

La infertilidad afecta a una proporción considerable de la población, aproximadamente del 9 al 15% de las parejas. Las estadísticas indican que un tercio de las veces, la infertilidad es consecuencia de factores relativos a la mujer; otro tercio, de factores relativos al hombre; y en el 20% de los casos, la esterilidad procede de ambos. En el resto, la causa es desconocida o una combinación de factores.

Gráfico circular mostrando la distribución de las causas de infertilidad entre factores femeninos, masculinos y combinados/desconocidos

Tiempo Promedio para Concebir y Cuándo Buscar Ayuda

El tiempo que lleva concebir naturalmente puede variar significativamente. Se estima que, en general, alrededor del 84% de las parejas logran concebir dentro de un año si mantienen relaciones sexuales sin protección y de manera regular. De este grupo, aproximadamente el 92% logra el embarazo en los primeros dos años.

Factores que Influyen en el Tiempo de Concepción

  • Edad: La edad de la mujer juega un papel crucial. La fertilidad disminuye con la edad, siendo más alta en mujeres menores de 35 años. A partir de los 30 años, la fertilidad empieza a reducirse gradualmente, acentuándose a partir de los 35. La tasa de pérdida de folículos se acelera alrededor de los 35 años, generando menos óvulos y de peor calidad.
  • Salud Reproductiva: Problemas de salud reproductiva, como desequilibrios hormonales, endometriosis o problemas de ovulación, pueden afectar la concepción.
  • Estilo de Vida y Salud General: Factores como el tabaquismo, el sobrepeso, la nutrición, el estrés y la salud general pueden influir en la fertilidad tanto en hombres como en mujeres.

Cuándo se Recomienda Acudir a un Profesional

Si una pareja ha estado intentando concebir durante más de un año (o más de seis meses si la mujer tiene más de 35 años) sin éxito, es momento de buscar asesoramiento médico. Si llevas 8 meses intentándolo y tienes dudas, especialmente si la mujer tiene más de 35 años o presenta factores de riesgo, es aconsejable una consulta temprana. Es natural sentir preocupación si, tras varios meses, el embarazo no llega; algunas parejas se comportan como si no existiera ningún problema, mientras que otras experimentan un estrés intenso. Nuestra recomendación es acudir sin temor a un ginecólogo o especialista en fertilidad.

Aquí te dejamos algunos indicadores que sugieren que es hora de buscar ayuda profesional:

  • Intentos Prolongados sin Éxito: Si has mantenido relaciones sexuales regulares sin protección durante más de un año (o más de seis meses si la mujer tiene más de 35 años) y no has logrado un embarazo.
  • Irregularidades en el Ciclo Menstrual: Si experimentas ciclos menstruales irregulares (demasiado largos -35 días o más-, demasiado cortos -menos de 21 días-), la falta de ovulación o amenorrea (ausencia de regla).
  • Edad Avanzada: Si tienes más de 35 años y estás intentando concebir, se recomienda buscar asesoramiento médico si no se logra el embarazo después de seis meses de intentos.
  • Historial Médico: Antecedentes médicos personales o familiares de condiciones relacionadas con la fertilidad, problemas hormonales, enfermedades crónicas o tratamientos médicos previos, como paperas en el hombre o enfermedades de transmisión sexual.
Calendario con un círculo marcando el período de ovulación

Causas de la Infertilidad Femenina

La capacidad de concebir puede verse influenciada por una serie de aspectos fisiológicos y de salud que pueden actuar como barreras para la fertilidad. En muchos casos, estas condiciones pueden afectar el proceso natural de concepción, que involucra la liberación de un óvulo maduro, su captación por la trompa de Falopio, la fertilización por un espermatozoide, y la implantación del óvulo fecundado en el útero.

Trastornos de la Ovulación (Factor Endocrino)

En la mayoría de los casos, la infertilidad femenina se debe a que la ovulación es poco frecuente o directamente nula (anovulación). La ovulación está controlada por las hormonas de la fertilidad; por tanto, si por cualquier razón se alteran los niveles hormonales, la ovulación puede verse afectada. Problemas con la regulación de las hormonas reproductivas por parte del hipotálamo o de la glándula pituitaria, o problemas en los ovarios, pueden causar trastornos de la ovulación.

  • Desequilibrios hormonales: Niveles alterados de hormonas reproductivas como la FSH (hormona folioculo estimulante), LH (hormona luteinizante), estrógeno y progesterona, pueden obstaculizar la ovulación y la regularidad del ciclo menstrual. Alteraciones en estas hormonas pueden dificultar la liberación de óvulos, siendo uno de los factores fundamentales en la dificultad para concebir.
  • Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): Es una de las causas más comunes de infertilidad femenina. Esta afección causa un desequilibrio hormonal que afecta la ovulación, interfiriendo con el desarrollo de los folículos ováricos y la liberación de óvulos. Se asocia con resistencia a la insulina, obesidad, crecimiento anormal de vello y acné.
  • Disfunción del hipotálamo: El exceso de estrés físico o emocional, un peso corporal muy alto o muy bajo, o un aumento o una gran pérdida reciente de peso pueden interrumpir la producción de FSH y LH, afectando la ovulación. Los períodos irregulares o la falta del período son los signos más comunes.
  • Insuficiencia Ovárica Primaria (POI): También conocida como insuficiencia ovárica prematura, se produce cuando los ovarios dejan de producir hormonas y óvulos a una edad temprana (antes de los 40 años), a menudo debido a una respuesta autoinmunitaria, genética o tratamientos como quimioterapia.
  • Exceso de prolactina (Hiperprolactinemia): La glándula pituitaria puede producir un exceso de prolactina, lo que reduce la producción de estrógeno y puede provocar infertilidad. Ciertos medicamentos también pueden causarlo.
  • Fallo ovárico oculto: Una insuficiencia ovárica que impide la ovulación, a veces con menstruaciones regulares.
  • Fase lútea insuficiente: Baja producción de progesterona tras la ovulación, lo que impide un desarrollo adecuado del endometrio para la implantación.
  • Síndrome del folículo luteinizado y no roto: El folículo sigue su desarrollo hasta la fase lútea sin liberar el óvulo, impidiendo la fecundación.

Problemas en las Trompas de Falopio (Factor Tubárico)

Las trompas de Falopio dañadas u obstruidas impiden que los espermatozoides lleguen al óvulo o bloquean el paso del óvulo fecundado al útero. Para que la concepción y el transporte del embrión sean posibles, al menos una de las trompas, y preferiblemente ambas, deben ser permeables y funcionales. Si ambas trompas están obstruidas, surge infertilidad femenina por factor tubárico.

Esquema del aparato reproductor femenino con una obstrucción en las trompas de Falopio

Las alteraciones en la permeabilidad tubárica pueden deberse a:

  • Infecciones: La causa más común de obstrucción es una infección por clamidias no tratada, que puede pasar desapercibida debido a la ausencia de síntomas. Otras ITS como la gonorrea también pueden causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), provocando cicatrices que obstruyen las trompas.
  • Endometriosis: El tejido similar al revestimiento uterino crece fuera del útero, causando obstrucciones, inflamación o adherencias que dificultan el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide.
  • Salpingitis: Inflamación de las trompas de Falopio.
  • Hidrosalpinx: Acumulación de líquido en las trompas de Falopio.
  • Intervenciones quirúrgicas: Cirugías pélvicas previas pueden causar adherencias.

Alteraciones Uterinas y Cervicales

Los problemas en el útero y el cérvix pueden afectar la implantación del embrión o el paso de los espermatozoides.

  • Fibromas uterinos (miomas): Crecimientos no cancerosos del tejido muscular uterino. Aunque muchas mujeres con fibromas no tienen problemas de fertilidad, algunos pueden obstruir las trompas de Falopio o interferir con la implantación, especialmente si se ubican en la cavidad uterina o miden más de 6 centímetros.
  • Pólipos uterinos: Crecimientos no cancerosos en la superficie interior del útero que pueden interferir con la función uterina y dificultar la conservación del embarazo.
  • Malformaciones uterinas: Problemas presentes desde el nacimiento, como una forma inusual del útero, pueden causar dificultades para quedar embarazada o para mantener el embarazo.
  • Cicatrices uterinas: Causadas por lesiones, infecciones o cirugías previas, pueden afectar la implantación.
  • Endometriosis: Como se mencionó, puede afectar el útero y la pelvis, impidiendo la implantación o causando adherencias.
  • Estenosis cervical: Un estrechamiento del cuello del útero, causado por malformaciones hereditarias o daño.
  • Problemas del moco cervical: El cérvix puede no producir el tipo de mucosidad adecuada que permita a los espermatozoides viajar hacia el útero. Las inflamaciones, infecciones o cambios de pH pueden afectar la calidad del moco.
  • Fracaso de la implantación: Se refiere a la imposibilidad de un óvulo fertilizado de adherirse a la pared uterina para comenzar el embarazo.

Otros Factores Femeninos

  • Edad: La calidad y cantidad de los óvulos de una mujer disminuyen con la edad, haciendo más difícil la concepción y aumentando el riesgo de aborto espontáneo.
  • Trastornos autoinmunes: Afecciones como el lupus, la enfermedad de Hashimoto u otros tipos de tiroiditis, o la artritis reumatoide, pueden afectar la fertilidad al hacer que el sistema inmunológico ataque tejidos corporales normales. Los motivos no se comprenden totalmente, pero se cree que involucran inflamación en el útero y la placenta.

Causas de la Infertilidad Masculina

Hasta el 50% de los casos en los que las parejas no pueden concebir se deben, al menos en parte, a un problema con el hombre. Hay tres problemas principales que afectan a la fertilidad masculina:

¿Cómo se forman los espermatozoides?: Espermatogénesis

Problemas de Espermatozoides

  • Número reducido o mala calidad: Si la eyaculación no contiene una cantidad normal de espermatozoides, o estos tienen mala calidad (baja movilidad, morfología anormal), las probabilidades de que un espermatozoide fecunde el óvulo son bajas. El seminograma es la prueba clave para evaluar estos factores.
  • Factores que afectan la producción: La producción de espermatozoides puede disminuir si la temperatura de los testículos no es baja (p. ej., por usar ropa interior ajustada). Los problemas hormonales también pueden influir en la espermatogénesis.

Disfunción Eréctil

Si el hombre tiene dificultades para conseguir o mantener una erección, por razones físicas o psicológicas, le resultará difícil mantener relaciones sexuales para la concepción.

Otras Causas Menos Comunes

  • Obstrucción de los conductos seminíferos: Impide el transporte del semen desde los testículos.
  • Factores genéticos: Algunas condiciones genéticas pueden afectar la producción de espermatozoides.
  • Problemas hormonales: Desequilibrios que afectan la espermatogénesis.

Factores Comunes que Afectan a Ambos Sexos

La fertilidad de hombres y mujeres puede verse afectada por diversos factores relacionados con el estilo de vida y la salud general.

  • Estilo de vida:
    • Tabaco: En hombres, puede reducir el número y aumentar las anomalías de los espermatozoides. En mujeres, afecta la fertilidad, provoca menopausia precoz y aumenta el riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro.
    • Alcohol: El consumo excesivo de alcohol puede disminuir la fertilidad en ambos sexos.
    • Drogas recreativas e ilegales: Sus efectos sobre la fertilidad no están bien estudiados, pero pueden ser perjudiciales.
  • Peso corporal: Estar demasiado delgado o tener sobrepeso (obesidad) puede alterar el ciclo menstrual y reducir las probabilidades de quedarse embarazada en mujeres. En hombres, también puede afectar la calidad del semen.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos pueden afectar negativamente la fertilidad.
    • Suplementos de testosterona y esteroides anabólicos: Pueden interferir con las señales hormonales necesarias para producir espermatozoides, suprimiendo la producción natural. Aunque el daño es reversible al suspenderlos, la recuperación de la producción de espermatozoides puede tardar de 6 a 12 meses.
  • Infecciones de Transmisión Sexual (ITS): Enfermedades como la clamidia y la gonorrea pueden dañar las trompas de Falopio en mujeres y afectar los conductos seminíferos en hombres.
  • Consanguineidad: Si existe consanguineidad con la pareja, es crucial contar con asesoramiento genético, ya que puede aumentar el riesgo de problemas de fertilidad.
  • Estrés: El estrés puede desempeñar un papel significativo en la dificultad para concebir. Algunos estudios demuestran que el estrés puede llevar a peores resultados en los tratamientos de infertilidad. El factor psicológico juega un papel importante; a menudo, la relajación puede ser beneficiosa.
  • Infertilidad inmunológica: Las causas más habituales incluyen la presencia de anticuerpos antiespermatozoides (ya sea en la mujer o en el hombre) o el Síndrome Antifosfolípido, que crea un estado de hipercoagulación que impide el adecuado funcionamiento de la placenta y puede llevar al aborto.
  • Infertilidad de origen desconocido: En algunos casos, a pesar de realizar numerosas pruebas en ambos miembros de la pareja, no se detecta ninguna anomalía específica responsable. Se estima que alrededor de 1 de cada 4 parejas tiene infertilidad inexplicable.

Diagnóstico de la Infertilidad

La dificultad para quedar embarazada puede ser desafiante y, a menudo, requiere una evaluación detallada para identificar la causa subyacente. Un estudio inicial completo se realiza a la pareja que consulta por esterilidad.

Evaluación Femenina

Las pruebas pueden incluir:

  • Análisis hormonales: Para verificar la ovulación y la salud reproductiva. Se solicitan niveles de FSH, LH, estradiol, hormona antimulleriana y perfil tiroideo entre el tercer y quinto día de la regla, y progesterona entre los días 20 y 22 del ciclo.
  • Ultrasonido (Ecografía transvaginal): Para valorar la morfología del útero y los ovarios, y detectar posibles anomalías como quistes, fibromas o pólipos.
  • Histerosalpingografía: Una prueba de imagen con contraste para estudiar la morfología de la cavidad uterina y comprobar la permeabilidad de las trompas de Falopio.
  • Laparoscopia: Un tipo de cirugía mínimamente invasiva que permite examinar directamente el útero, las trompas de Falopio y los ovarios.
  • Prueba de clamidia: Para descartar infecciones pasadas o presentes.
  • Test genético preembarazo: Permite detectar el estado de portador de enfermedades genéticas recesivas.

Evaluación Masculina

Las pruebas pueden incluir:

  • Análisis de semen (Seminograma o espermiograma con REM): La prueba principal para evaluar el número, la movilidad y la morfología de los espermatozoides. A veces, el seminograma requiere ser repetido, ya que puede estar influido por factores como el estrés, tóxicos (alcohol y tabaco), numerosos fármacos o los días de abstinencia.
  • Exámenes hormonales: Para evaluar los niveles hormonales masculinos relevantes para la producción de espermatozoides.
  • Ultrasonido testicular: Para evaluar la anatomía y detectar posibles anomalías en los testículos.
  • Prueba de clamidia: Para descartar infecciones.

Estudio Integral de la Pareja

La evaluación de la infertilidad siempre debe ser integral, considerando los factores de ambos miembros de la pareja, ya que en un 20% de los casos la esterilidad procede tanto de la mujer como del varón.

Tratamientos para la Infertilidad

Una vez identificada la causa, los tratamientos pueden variar significativamente. Afortunadamente, existen muchas opciones para las parejas que intentan quedarse embarazadas, adaptadas a cada situación particular.

Enfoques Médicos y Quirúrgicos

  • Estimulación ovárica: Utiliza medicamentos para inducir o mejorar la ovulación en mujeres con trastornos ovulatorios.
  • Cirugía correctiva: Para problemas en la mujer, como la extirpación de tejido de endometriosis, fibromas o la corrección de obstrucciones en las trompas de Falopio.
  • Medicamentos: Pueden recetarse para problemas hormonales en ambos sexos o para mejorar la calidad del semen en el hombre.
  • Cirugías reparadoras masculinas: Para corregir obstrucciones en los conductos seminíferos o varicoceles.

Técnicas de Reproducción Asistida (TRA)

Estos procedimientos ofrecen alternativas efectivas para superar las barreras biológicas que dificultan la concepción natural.

Microscopio en un laboratorio de reproducción asistida
  • Inseminación artificial (IA): Un tratamiento de reproducción asistida de baja complejidad que consiste en introducir espermatozoides directamente en el útero de la mujer en el momento de la ovulación.
  • Fecundación in vitro (FIV): Es el tratamiento más utilizado, especialmente en mujeres mayores de 35 años o cuando otros tratamientos no han tenido éxito. Consiste en la unión de un óvulo con un espermatozoide (de la pareja o de un donante) para realizar la fecundación en el laboratorio.
    • Punción ovárica: Un paso dentro de la FIV, cuyo objetivo es extraer óvulos para realizar la fecundación.
  • FIV de doble donación: Se ejecuta cuando ambos miembros de la pareja presentan problemas de fertilidad, a menudo en mayores de 40 años.
  • Preservación de óvulos/embriones: Permite conservar embriones no utilizados durante el tratamiento para futuros usos o para donación.

Tratamientos Personalizados

Es fundamental que los tratamientos sean personalizados, ya que cada caso es distinto. Por ejemplo, existen unidades especializadas para mejorar el pronóstico de Baja Respuesta Ovárica en mujeres con pocos óvulos. Además, la genética cobra una especial implicación en medicina reproductiva, por lo que es importante acudir a clínicas con laboratorios propios de genética y desconfiar de las clínicas "low cost" con promesas idílicas.

Consejos para Incrementar las Posibilidades de Concebir

Además de los tratamientos médicos, existen medidas que puedes tomar para favorecer la concepción:

  • Comprender tu ciclo menstrual: Identificar tus días más fértiles, que generalmente ocurren en el medio del ciclo, puede maximizar las oportunidades de concepción. Métodos como la monitorización de la temperatura basal, el moco cervical y los kits de ovulación son herramientas útiles.
  • Mantener un estilo de vida saludable:
    • Peso saludable: Estar en un índice de masa corporal (IMC) adecuado mejora la ovulación. Evita el ejercicio intenso y vigoroso de más de cinco horas a la semana, que puede disminuir la ovulación.
    • Dieta balanceada y ejercicio regular: Pueden mejorar la fertilidad en ambos sexos.
  • Reducir el estrés: Busca actividades que te relajen, como yoga, meditación o simplemente tomarte tiempo para descansar. El estrés puede ser abrumador, pero mantener una actitud positiva y disfrutar del proceso puede ser beneficioso.
  • Evitar sustancias nocivas: Reduce o elimina el consumo de alcohol, tabaco y drogas recreativas. Evita el exceso de cafeína. Consulta a tu médico sobre cualquier medicamento que estés tomando, ya que algunos pueden reducir la fertilidad.
  • Consultar a un especialista: Si has estado intentando concebir durante un tiempo y no has tenido éxito, considera consultar a un especialista en fertilidad. Un médico especializado puede realizar pruebas para identificar posibles problemas y proporcionar opciones de tratamiento adaptadas a tus necesidades individuales.

Búsqueda de Apoyo Profesional

Si te encuentras en la situación de preguntarte «¿Por qué no me quedo embarazada?» y estás buscando respuestas, equipos de profesionales altamente cualificados y especializados en fertilidad y reproducción asistida están comprometidos a brindarte el mejor apoyo y orientación. Por ejemplo, en Clínica IMAR, se ofrecen evaluaciones completas y personalizadas para identificar las posibles causas de la dificultad para concebir, así como soluciones adaptadas. Instituciones como IMF-Easyfiv o el Instituto Bernabeu también acompañan a mujeres en este camino, ofreciendo tratamientos avanzados y un entorno comprensivo.

La edad es uno de los factores que más afecta a la fertilidad. Si tienes más de 35 años, no se debe esperar más de medio año para realizar un estudio de fertilidad. Es el mismo supuesto si se empiezan a tener ciclos irregulares que pueden ser sospecha de menopausia precoz o baja reserva ovárica. Es importante acudir a profesionales y desconfiar de las clínicas con anuncios idílicos que aseguran el embarazo a través de acciones comerciales poco realistas.

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