La policitemia neonatal es un trastorno hematológico caracterizado por una concentración anormalmente alta de glóbulos rojos (eritrocitos) en la sangre de un recién nacido. Estos glóbulos rojos contienen hemoglobina, la proteína que confiere a la sangre su color rojo característico y que le permite transportar oxígeno desde los pulmones hacia todos los tejidos del organismo. Las células utilizan el oxígeno para producir la energía que el organismo necesita, y los eritrocitos transportan el dióxido de carbono de desecho desde los distintos tejidos hacia los pulmones.
A nivel analítico, la policitemia neonatal se define como un hematocrito venoso mayor o igual al 65% durante los primeros días de vida. Una concentración marcadamente aumentada de glóbulos rojos provoca que la sangre sea más densa, una condición conocida como hiperviscosidad, que puede enlentecer el flujo de sangre a través de los vasos sanguíneos pequeños y afectar el suministro de oxígeno a los tejidos. Esta patología es una de las afecciones recurrentes en los servicios de neonatología hospitalarios.

Causas y Factores de Riesgo de la Policitemia Neonatal
El origen de la policitemia neonatal puede ser multifactorial e incluye diversas condiciones maternas y perinatales, así como factores inherentes al recién nacido:
- Factores perinatales y maternos: Un recién nacido postérmino, diabetes materna, hipertensión arterial grave en la madre, tabaquismo materno o la vida en lugares de mucha altitud aumentan las probabilidades de padecer policitemia.
- Transfusiones sanguíneas: Se produce si el recién nacido recibe demasiada sangre de la placenta al nacer, lo cual puede ocurrir si se le mantiene por debajo del nivel de la placenta durante demasiado tiempo antes de pinzar el cordón umbilical. También las transfusiones entre gemelos, en las que la sangre circula de un feto a otro, son una causa conocida.
- Condiciones fetales: Un nivel bajo de oxígeno en la sangre (hipoxia), asfixia perinatal y restricción del crecimiento de la matriz pueden contribuir al desarrollo de policitemia.
- Defectos de nacimiento y síndromes: Ciertas anomalías congénitas, como algunos problemas cardíacos o renales, el síndrome de Down y el síndrome de Beckwith-Wiedemann, se asocian a un mayor riesgo.
Manifestaciones Clínicas y Diagnóstico
La mayoría de los recién nacidos afectados no presentan síntomas evidentes. Sin embargo, en los casos sintomáticos, la clínica se debe a la hiperviscosidad sanguínea asociada al cuadro. Los síntomas y manifestaciones pueden ser muy variados, siendo los más comunes:
- Cambios en la coloración de la piel: Tono rubicundo o rojizo (plétora) o moreno.
- Alteraciones en el comportamiento: Apatía (aletargamiento), irritabilidad, o alimentación deficiente.
- Signos circulatorios: Retardo del llenado capilar.
- Síntomas graves (raros): Convulsiones.
Diagnóstico de la Policitemia Neonatal
El diagnóstico se basa principalmente en un análisis de sangre que mide la cantidad de glóbulos rojos (eritrocitos) y el hematocrito en la sangre del recién nacido. Si los resultados del análisis indican una concentración elevada de glóbulos rojos, se confirma el diagnóstico de policitemia y se procede con el tratamiento necesario.
Tratamiento de la Policitemia Neonatal
El tratamiento se adapta a la presencia y severidad de los síntomas:
- Administración de líquidos: Si el recién nacido no presenta síntomas, normalmente no se necesita ningún tratamiento invasivo, excepto la administración de líquidos para hidratación por vía intravenosa. La deshidratación puede espesar la sangre todavía más, por lo que una adecuada hidratación ayuda a reducir la viscosidad.
- Exanguinotransfusión parcial: Cuando el recién nacido presenta síntomas, se realiza una exanguinotransfusión parcial para reducir la concentración de glóbulos rojos. Este procedimiento consiste en eliminar parte de la sangre del recién nacido y reemplazarla por una cantidad equivalente de solución salina.
Exanguinotransfusión en Neonatos
El Proceso de Atención de Enfermería (PAE) en la Policitemia Neonatal
El Proceso de Atención de Enfermería (PAE) es una herramienta fundamental que permite a los profesionales de Enfermería brindar una atención sanitaria de calidad, integral e individualizada al paciente y su familia durante el ingreso hospitalario. El uso del PAE facilita la priorización de los problemas, el seguimiento continuo del estado de salud del paciente y la consecución de una estabilidad o mejoría en los objetivos propuestos. La Enfermería se encarga del ser humano a nivel psíquico, físico y social, y, según Virginia Henderson, consiste en "atender al individuo sano o enfermo, en la ejecución de aquellas actividades que contribuyen a su salud o a su restablecimiento".
Fases del PAE y Objetivos de los Cuidados
Un Plan de Cuidados de Enfermería (PAE) para un paciente con policitemia neonatal se desarrolla a través de las siguientes etapas, haciendo uso de los lenguajes reconocidos por la American Nurses Association (ANA) y las taxonomías NANDA, NOC y NIC:
- Valoración integral: Se realiza una valoración completa y exhaustiva del paciente y su entorno, a menudo utilizando los 11 patrones funcionales de Marjory Gordon, para detectar patrones alterados. Esto incluye no solo el estado fisiológico del neonato, sino también el estado emocional de los padres, sus preocupaciones y necesidades, especialmente en lo referente a la separación y la lactancia materna.
- Diagnósticos de enfermería: Se identifican y formulan los diagnósticos de enfermería, así como las necesidades de cuidados específicos, utilizando la taxonomía NANDA Internacional. Estos diagnósticos se enuncian en formato PES (problema-etiología-signos y síntomas).
- Planificación y ejecución: En colaboración con el paciente y su familia, se establecen y priorizan objetivos (Clasificación de Resultados de Enfermería - NOC) y se planifican e implementan actividades e intervenciones (Clasificación de Intervenciones de Enfermería - NIC) para normalizar los patrones alterados lo antes posible.
- Evaluación: Se evalúa continuamente el resultado de las intervenciones enfermeras y el cumplimiento de los objetivos planteados, ajustando el plan según la evolución del paciente.

Caso Clínico Ilustrativo: Aplicación del PAE en Policitemia Neonatal
A modo de ejemplo práctico, se presenta el caso de un neonato con policitemia que requirió cuidados de enfermería especializados:
Un neonato de 39 semanas de gestación y 36 horas de vida ingresó al Servicio de Neonatología desde la planta de maternidad con diagnóstico de policitemia. La valoración inicial, realizada con la colaboración de ambos padres, reveló:
- Respiración: Tensión arterial de 70/36 mmHg, frecuencia cardiaca de 142 latidos/minuto, saturación de oxígeno del 98% y temperatura de 36,8ºC. Se observó una frecuencia respiratoria de 65 por minuto con ligera taquipnea.
- Higiene correcta: La mañana del día del ingreso se le había realizado su primer baño, manteniendo la integridad cutánea.
- Vestirse y desvestirse de forma adecuada: Necesidad no valorable en ese momento.
Además, se valoró el estado de los padres, quienes se encontraban preocupados y verbalizaban ansiedad ante el ingreso del pequeño, lo que implicaba la separación. La madre expresó gran preocupación por mantener la lactancia materna exclusiva. Para disminuir su ansiedad, se les explicó el plan de ingreso y se les indicó que podían permanecer junto al menor todo el tiempo, salvo durante el horario de aseos y analíticas.
Intervenciones de Enfermería y Evolución del Paciente
El ingreso del niño duró un total de 7 días, durante los cuales se implementaron diversas intervenciones:
- Hidratación y manejo de la hiperviscosidad: En el momento del ingreso, se decidió la canalización de una vía periférica para aportar hidratación y así intentar disminuir la viscosidad de la sangre y, en consecuencia, bajar los niveles de hematocrito.
- Apoyo a la lactancia materna: Se brindó un gran apoyo a la lactancia materna, favoreciéndola en todo momento. Sin embargo, el menor después de las tomas se presentaba irritable, llorando y buscando el pecho, signos que indicaban una toma alimenticia insuficiente. Se decidió, junto con el pediatra responsable y la madre, animar a esta última a extraerse leche con el sacaleches disponible en la unidad y dársela al bebé con biberón. Para interferir lo mínimo posible en la lactancia materna, se le proporcionó una tetina especial para compaginar la alimentación artificial y materna.
- Suplementación nutricional: Ante la dificultad de la madre para extraer más de 50 CC de leche en 24 horas, la aparición de oliguria en el neonato y la persistencia de la plétora, se prescribió completar las tomas con leche artificial.
- Manejo de complicaciones agudas: La segunda noche del ingreso, el lactante presentó una bradicardia mantenida de 88-90 latidos/minuto y un ligero aumento del hematocrito. Esta situación llevó a prescribir un bolo de 75 CC de solución.
A partir del tercer día de ingreso, las cifras de hematocrito fueron disminuyendo progresivamente, lo que permitió reducir la cantidad de suero fisiológico diario y aumentar las tomas de leche. Todos los objetivos planteados con el paciente se cumplieron durante la puesta en práctica de este PAE, demostrando su eficacia para lograr una atención integral.
tags: #policitemia #neonatal #cuidados #de #enfermeria