El músico coruñés afincado en Madrid, Xoel López, atraviesa una etapa de madurez tanto personal como profesional. Con una trayectoria que supera los 20 años, el artista ha sabido transitar desde sus inicios en la escena independiente con Deluxe hasta consolidarse como uno de los cantautores más influyentes de la música española contemporánea. En este camino, su vida personal y la llegada de su hijo han jugado un papel fundamental en la configuración de su universo sonoro.

La paternidad: Nahuel y el cambio de perspectiva
El 28 de enero de 2015, el cantante coruñés tuvo a su primer heredero, Nahuel López. El nombre, de origen mapuche, significa tigre o jaguar, y vino al mundo en una clínica madrileña pesando 3,690 kilos. Su madre es la fotógrafa y artista Lola García Garrido, con quien Xoel ha compartido no solo su vida personal, sino también numerosos proyectos creativos, como videoclips y colaboraciones artísticas.
Hoy, el mundo de Xoel López gira en torno a su hijo, de quien habla con pasión. El compositor se muestra orgulloso de que el pequeño haya heredado de él la afición por la práctica del deporte, específicamente el fútbol. Aunque por el momento no ha manifestado dotes musicales públicas, la conexión entre ambos es profunda. "Yo creo que me ha conectado con el niño que fui y me ha dado un banquete de amor que estoy disfrutando y plasmando", explica el músico.
La llegada de Nahuel supuso un punto de inflexión en su forma de ver el mundo y de crear: "Te obliga un poco a desprenderte de ti mismo, de tu ego, a romper todos los espejos. Ya no eres tú el que se mira todo el rato en el espejo, de repente hay otra persona". Esta responsabilidad y este nuevo amor han quedado reflejados en canciones como “Jaguar” y “Durme”, esta última grabada en gallego.
Xoel López: "Mi filosofía es pasar de todo"
Caldo espírito y la búsqueda de la verdad
En su álbum más reciente, Caldo espírito, Xoel presenta una colección de canciones que zigzaguean del pop-rock indie a la música latina. Se trata de un disco que transmite cierto desencanto y cuya denominación hace referencia a la falta de calidez y espiritualidad en la sociedad actual. “Las letras son bastante crudas. A medida que pasa el tiempo vas superando ignorancias y descubriendo un mundo más real”, admite el artista.
En canciones como “Xiana”, López habla de la pérdida de la ingenuidad, mientras que en “Glaciar” aborda la autenticidad en las relaciones y el amor verdadero frente a la superficialidad. Aunque no lo reconoce abiertamente, es indudable que su divorcio, ocurrido hace aproximadamente cinco años, ha podido influir en esa demanda de integridad que rezuman sus letras actuales. En temas como “Esto no es amor”, el músico se muestra explícito sobre los chascos sentimentales y las relaciones de dependencia, buscando soltar aquello que no es auténtico.
Valores de un librepensador
Xoel López se define a sí mismo como un librepensador. “Tengo clarísimo que soy un librepensador. Estoy abierto a todas las músicas, a todos los tipos de gente”, afirma. Esta búsqueda de libertad es lo contrario a la polarización que observa en la sociedad actual, donde lamenta el maniqueísmo imperante y la presión por agruparse en dogmas.
Esta filosofía se traslada a su carrera profesional, donde ha tomado decisiones arriesgadas, como abandonar el exitoso proyecto Deluxe para mudarse a Argentina y empezar de cero con su propio nombre. “He hecho ese ejercicio de libertad con plena consciencia y sabiendo que corría riesgos”, recuerda. Su estancia en América Latina le permitió añadir nuevos matices a su identidad musical, incorporando influencias de artistas como Spinetta o Charly García.
La conexión con el deporte y el barrio
A pesar de su éxito, Xoel mantiene una vida sencilla en el barrio de Chamberí (y anteriormente en Argüelles), donde se le puede ver como un vecino más tomando café en una terraza. Es un apasionado del baloncesto y del fútbol, siendo un fiel seguidor del Deportivo de la Coruña y simpatizante del Real Madrid.
Para él, el fútbol es una vía de escape y un ancla con su infancia en Riazor. Suele hacer paralelismos entre el deporte y la música: “El bajista es el defensa central; el batería, más estático y friqui, es el portero. Guitarristas y cantantes son centrocampistas y puntas”. Incluso bromea con la educación futbolística de su hijo: “Él al fútbol lo llama Dépor... Le decía a mi mujer que sus tíos tienen que hacer la labor con River (en Argentina)”.

Trayectoria y evolución sonora
La carrera de Xoel es una sucesión de ciclos y transformaciones constantes:
- Etapa anglófila: Sus inicios con Elephant Band y el primer disco de Deluxe, "Not What You Had Thought" (2001), cantado en inglés.
- El salto al castellano: Con "If things were to go wrong" (2003) y el éxito del tema "Que no", marcó un antes y un después en la escena indie española.
- La etapa americana: Su mudanza a Buenos Aires y el nacimiento de discos como "Atlántico" (2012), donde exploró sonidos latinos y percusiones.
- La síntesis actual: Con trabajos como "Sueños y Pan" y el reciente "Caldo espírito", donde busca un equilibrio entre lo luminoso y lo crudo, lo sintético y lo orgánico.
A pesar de haber sido nombrado Mejor Artista Independiente de España en diversas ocasiones, Xoel prefiere mantenerse alejado de la fama absurda de los talent shows televisivos, apostando por procesos realistas y por la comunión especial que se genera en las salas de conciertos, donde la autenticidad es el valor supremo.