El desafío de la prematuridad y la búsqueda de esperanza
Al igual que ocurre durante los primeros años de vida, también durante el proceso de gestación los padres permanecen atentos ante cualquier señal que pudiere advertir algún riesgo vital para el bebé. Cada año nacen 15 millones de bebés antes de tiempo en todo el planeta: los más vulnerables son aquellos que nacen antes de la semana 28 y son considerados prematuros extremos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prematuridad es la principal causa de defunción en los niños menores de cinco años, y provocó en 2013 cerca de un millón de muertes. Se trata de prevenir, pero también de ayudar a los niños y a sus familias para que puedan superar con éxito esta circunstancia. Sin dudas, afrontar el desafío donde está en juego la vida de un ser querido, en este caso un ser indefenso y frágil por su condición de salud, implica aferrarse a la fe.

La fe como pilar: testimonios de devoción a la Virgen
La historia de Andrés Felipe y la Virgen de Guadalupe
La fe y la devoción a la Virgen María han sido un refugio para muchas familias que enfrentan la delicada situación de la prematuridad. Carlos Leiva, enfermero de profesión y en formación para el diaconado permanente, enfrentó un proceso que le haría temer por la vida de su esposa, Carolina Álvarez, y del hijo de ambos. Carolina tuvo un segundo embarazo que fue totalmente normal, hasta que un día llegó a casa con el pie izquierdo inflamado, diagnosticándosele "trombosis venosa profunda". Tras inyectarle "anticoagulantes", iniciaron "controles mensuales". Sin embargo, la salud de Carolina se complicó en un retiro, donde "comenzó a sangrar profusamente", y al llegar a emergencias vieron que "se había desprendido la placenta". Los exámenes indicaban además "una trombosis pulmonar" en Carolina.
Por el desprendimiento de placenta sufrido por Carolina y, en particular, debido a la inmadurez pulmonar del niño, hubo que ingresarlo en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica de la Mujer (Bogotá), bajo el cuidado del pediatra y neonatólogo Henry Sánchez. Carlos no ha olvidado aquellas horas en que supo cuán complejo era el diagnóstico de su hijo y las escasas posibilidades de vida que los médicos le daban. "Los médicos trabajan con todo el amor y el gusto, pero a pesar de todo los mismos médicos nos dijeron: «No se ilusione porque lo más seguro es que el niño no salga». Así, de una forma u otra tratan de ir como bajando la esperanza y la fe un poco a las personas".
Pero Carolina y Carlos, siendo católicos, al escuchar ese fatal augurio sabían que la única alternativa era aferrarse a su fe. "En el quinto piso de la clínica había un oratorio muy pequeño, y nos pusimos de rodillas ante la cruz y recordé las palabras que Job le decía a Dios". Con un desconsuelo profundo, le dijeron con las manos al cielo: "Señor, tú nos lo diste y tú nos lo quitas si lo necesitas Señor, si necesitas llevártelo ya nos diste la posibilidad de conocerlo, ya tuvimos la oportunidad de tenerlo en nuestras manos". Con ese espíritu de abandono en la voluntad de Dios, se decidieron luego a rezar el rosario apegados a la incubadora, bien cerca de su hijo. Antes de iniciar, Carlos verbalizó una estremecedora intención a la Virgen de Guadalupe: «Madrecita linda yo quiero que la incubadora se convierta en tu vientre, está puesto en las manos de Dios».
Así fue como Andrés Felipe comenzó a mejorar y nuevos exámenes cardíacos revelaron que, sin necesidad de cirugía, había desaparecido por completo la comunicación interauricular. "Nosotros teníamos todo puesto en las manos de Dios cuando el médico dijo a la enfermera «escriban ahí clínicamente normal»". Había desaparecido por completo la comunicación interauricular, sin hemorragia y sin cicatriz alguna en el cerebro; "todo esto está documentado, tenemos científicamente cómo comprobar que Dios metió su mano, que la Virgencita de Guadalupe a la que se lo ofrecimos, nos lo ayudó a que se fuera recuperando cada vez más". Los frutos inmediatos de esta intervención extraordinaria de Dios han sido la conversión de Carlos y su esposa a una fe adulta y aún más comprometida. Hoy con la familia son animadores de un movimiento pro-vida y familia en Colombia para dar apoyo a madres con embarazos vulnerables.

La Campañita de Schoenstatt: la Virgen de los Prematuros
Un grupo de personas emprendió la noble tarea de misionar con la Virgen de Schoenstatt para encomendar a los bebés prematuros para una pronta recuperación. Este apostolado, conocido como "La Campañita", nace en Corrientes, Argentina, y su fundadora es la señora Martha Liotti, misionera de la campaña del Santo Rosario y miembro de la Liga Apostólica de Madres.
En septiembre de 1996, nació su primer nieto, Patricio Andrés, con 32 semanas de gestación y con muy pocas probabilidades de sobrevivir. Desde ese día y a medida que Patricio evolucionaba bien, fue gestándose la idea de acercar a la Virgen a otros niños nacidos en circunstancias difíciles y comunicar a los padres esta experiencia. Hoy, después de 27 años, Patricio es un joven lleno de vida y La Campañita es una misión mundial. El objetivo principal es acompañar a los papás en esos momentos difíciles, asegurándoles que no están solos.
Débora Gago Pérez, coordinadora de esta modalidad, comentó que a los papás se les pide que consagren al bebé al Corazón Inmaculado de María con una oración de consagración que se les entrega junto con la imagen de la Virgen de Schoenstatt, a quien llaman "La Mater". La presencia de "La Mater" entre los padres estimula la sensación de cobijamiento y esperanza. Allí comienza una cadena de oración donde se informa a todos los misioneros del nombre del bebé y sus papás para que los incluyan en sus oraciones, lo que también alcanza a otras familias misionadas interesadas en colaborar. El misionero lleva adelante un seguimiento casi diario, interesándose por el estado del niño y su evolución, acompañando a los padres durante todo el proceso. Cuando el bebé se recupera y es dado de alta, la imagen retorna a la misionera. "Creemos firmemente que Dios nos acompaña permanentemente y, sobre todo, nos sostiene en los momentos difíciles de la vida, nos fortalece y nos cuida. Estamos llamados a ser instrumentos de Dios y su Madre, de esta manera llevamos su cobijo y cercanía", sostuvo Débora. Se respeta "mucho la santa voluntad de Dios", y es por esto que el misionero es muy cuidadoso de no adelantar pronósticos, ya que "solo Dios en su infinito amor los conoce".
Débora Gago Pérez también compartió su testimonio personal: le tocó afrontar un difícil momento cuando su hija Martina se debatió entre la vida y la muerte. Martina nació el 20 de mayo de 2003 con una cardiopatía congénita (no se formó la pared que separa los ventrículos), lo que la llevó al borde de la muerte y con muy pocas probabilidades de vida. "En el momento en que nos dirigíamos hacia la clínica nos cruzamos con la imagen Peregrina Auxiliar de la Virgen de Schoenstatt, y estando en Terapia Intensiva, su cuna estaba frente al cuadro de la Mater que había sido entronizado hacía una semana". "Sentimos que nos estaba acompañando, no sabíamos lo que Dios nos tenía preparado, pero sentíamos su presencia. Así conocimos la Campaña para bebés y niños en riesgo de vida". La labor de los misioneros es inmensa. "La señora Marta Liotti fue nuestra misionera, ella no solo nos llevó la Imagen de la Peregrina en su moisés, sino que también nos acompañó; mucha gente rezó por Martina y a través de ellos, entendimos que Dios se valía de las personas de buena voluntad para llegar a los que la necesitan. Martina hoy tiene dos años y, luego de dos cirugías y muchos sufrimientos, es una niña llena de vida", dijo con emoción. "Nosotros conocíamos a la Mater, pero luego de estos hechos, toda la familia se ha acercado a María y Jesús y hemos bendecido nuestro santuario hogar".
Luján Sena, de 33 años, de Corrientes Capital, es periodista y su "tesoro más grande" se adelantó: su pequeña Ainhoa nació a las 25 semanas de gestación. En el sector Neonatal, el padre Esteban Gamarra, párroco de la Capilla Divino Niño, le puso el "agua del socorro" (el sacramento del Bautismo en caso de riesgo de vida) a su hija y le comunicó que la Virgencita de Schoenstatt, que estaba en el oratorio del lugar, es Patrona de los prematuros y que se encomendara a Ella. "Fui al oratorio y le pedí a la Virgen por mi hija. Luego me hicieron conocer la imagen de la modalidad de La Campañita, que acompaña a las familias en estos momentos difíciles desde lo espiritual en nuestras casas". Luján destacó que "desde el momento en que la Virgen de Schoenstatt pisó mi casa, es como dicen, todo es sentir y una continua entrega. Era rezar todas las noches después de venir el hospital y por supuesto ver la mejoría de mi hija en la Terapia Intensiva. Era algo increíble, que solamente las personas que tenemos fe y que realmente nos encomendamos a Dios y a Mamá María sabemos lo que eso significa". El proceso de dar a luz a un bebé prematuro fue difícil, Ainhoa quiso nacer a las 25 semanas de gestación, con 750 gramos. "Empecé con contracciones, nació por parto natural un 29 de octubre y allí comenzó la gran lucha", recordó. "Tras su nacimiento todo era raro, fue como un zumbido, todo pasó muy rápido y quedas en un estado de shock".
Perla Acosta, de 31 años, de Corrientes capital, conoció "La Campañita" cuando su beba, Abigail, estuvo internada en NEO. "Mi mayor miedo era saber si iba a estar bien cuando decidieron sacarla a los seis meses. Ella nació con 850g y desde ese día transitamos un largo camino. Gracias a Dios, con la fuerza de la familia y amigos que siempre pedían por la salud de mi bebita pudo salir adelante". María, de 34 años, también conoció la imagen de la Virgen cuando tenía a su beba internada en Neonatología, y le dijeron que "era la Virgen de los prematuros". "Viví días de mucha angustia al verla tan chiquita y con muchos aparatos conectados. Emociones encontradas al vivir el día a día con tu bebé con pocas probabilidades de vida. Había días que avanzaba y otros que iba para atrás. Yo pasaba todo el día en el hospital y era difícil volver a mi casa porque mi bebé quedaba. El miedo era volver y encontrarme con malas noticias, pero a la vez la esperanza de en cualquier momento irnos a casa".
La oración de los misioneros de La Campañita es un testimonio de su compromiso: "Querida Madre Tres Veces Admirable de Schoenstatt: hoy quieres partir a visitar a tus hijos, como lo hiciste con tu prima Isabel. Con tu imagen, María, tu Alianza, tu Rosario y la fe puesta en el poder redentor de la Cruz y de la Eucaristía, ayudaré con mi oración y mi vida, en tu misión de transformar las familias y las personas que hoy me confías". Actualmente son siete las personas que misionan, "y nos ayudan muchas mujeres de la rama de madres en la maternidad del hospital Vidal, donde recuperaron la capilla que está en la maternidad".

Atención hospitalaria y humanización de los cuidados
La comunidad médica también desempeña un papel crucial en el apoyo a los bebés prematuros y sus familias, adoptando enfoques que combinan la tecnología avanzada con la humanización de los cuidados.
Hospital Universitario Virgen de las Nieves (Granada)
Como cada año, el 17 de noviembre, el Hospital Universitario Virgen de las Nieves celebra el Día Mundial del Niño Prematuro, en esta ocasión marcado por la pandemia de Covid-19. Los profesionales de Pediatría han recibido la visita del delegado de Salud y Familias, Indalecio Sánchez Montesinos, quien ha felicitado a estos sanitarios que trabajan con el mayor rigor para atender a estos pequeños y a sus familias. En la unidad neonatal del hospital granadino se atiende a unos 250 bebés nacidos antes de la semana 37 de gestación, lo que supone el 8 por ciento de los nacimientos. En las últimas décadas se ha registrado un progreso importante de los Cuidados Intensivos Neonatales, lo que ha contribuido en gran medida a la disminución de la mortalidad y a un incremento en la supervivencia de los prematuros. El Hospital Materno Infantil ha incorporado en los últimos años protocolos y avances técnicos que han contribuido a mejorar la salud y la atención del recién nacido prematuro. Además, cuenta con un Plan de Humanización de la asistencia de cuidados centrados en el neonato prematuro y su familia.
Un ejemplo de esta humanización son las videollamadas que el Hospital Universitario Virgen de las Nieves ha realizado para que unos padres, afectados por coronavirus y en aislamiento domiciliario, pudieran tener contacto visual con su bebé prematuro hospitalizado en la Unidad Neonatal. En concreto, se han realizado cuatro consultas en las que se han tratado temas como cuidados enfermeros, alimentación e higiene y todos los que debe recibir al alta hospitalaria, además de apoyo a la lactancia materna y resolución de dudas, incluyendo consultas tras el alta hospitalaria. La imagen de una de las videollamadas muestra a un bebé tomando su biberón, lo que ilustra el esfuerzo por mantener la conexión familiar.
La Familia | Cortometraje
Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla)
Muchos de los 400 bebés prematuros que nacen al año en el Hospital Universitario Virgen del Rocío han visitado una vez más el hospital para, junto a los profesionales que los han asistido durante sus primeras semanas de vida, conmemorar el Día Nacional del Niño Prematuro. El hall que da paso a las plantas de hospitalización en la Unidad de Neonatología del Hospital de la Mujer ha servido de punto de encuentro para que padres, familiares, niños y profesionales celebren con un acto simbólico el cariño que se tienen después de compartir tantos días, ver cómo los pequeños se van de alta y, ahora, comprobar cómo crecen felices en el seno de sus familias, ha dicho la jefa de bloque de la Unidad de Gestión Clínica de Neonatología, María Teresa Sánchez. Los padres han participado en este encuentro introduciendo un papel con el nombre y el peso con el que nacieron sus hijos, en el interior de diminutos calcetines colgados en cordeles sujetos a varias columnas de globos. La subdirección del centro ha entregado además una placa con la imagen del hospital a la empresa Ilusiones con Globos, por decorar de manera altruista el hall para la celebración.
Los neonatos son prematuros cuando nacen antes de la semana 34 de gestación. Este adelanto en el alumbramiento puede venir acompañado de dificultades y problemas de salud que requieren una hospitalización del menor. De hecho, estos pequeños permanecen ingresados en la unidad 20 días de media, hasta que pueden recibir el alta.
La Unidad de Neonatología del Hospital Universitario Virgen del Rocío fue inaugurada en marzo del año pasado y triplica los espacios destinados a la asistencia respecto al área anterior, lo que permite mejorar la confortabilidad y bienestar de los niños y sus familiares. Los espacios, distribuidos en una superficie de 2.150 metros cuadrados, se constituyen como el mayor servicio neonatal de Andalucía y uno de los de mayor dimensión del país. La prematuridad es una de las principales causas de ingreso, por lo que los profesionales acumulan una amplia experiencia en los tratamientos y cuidados que precisan estos pequeños. De hecho, han tratado con éxito a bebés que apenas superaban los 500 gramos de peso.

La importancia del acompañamiento integral
En muchos casos, el apoyo a las familias de bebés prematuros se extiende más allá del ámbito médico. Hay grupos que se hacen cargo del cuidado de los hermanos del bebé que está en peligro mientras sus padres lo acompañan en un hospital, a veces a cientos de kilómetros de distancia; cuidan la ropa y el alojamiento de ellos que a veces salieron de su casa corriendo a buscar auxilio sin poder armar valijas. La familia misionada, superada a causa del profundo dolor de un hijo en riesgo de vida, no puede ver los "pequeños milagros" que van sucediendo a su alrededor. Médicos, enfermeros, personal sanitario, amigos y parientes ocupados y preocupados por esa vida, conforman una comunidad de corazones estrechados en una solidaridad de destinos.
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