De 2010 a 2014, un estudio conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Guttmacher, publicado en The Lancet, reveló que se produjeron en todo el mundo 25 millones de abortos peligrosos al año, lo que representó el 45% de todos los abortos.
La Dra. Bela Ganatra de la OMS subraya la necesidad de más esfuerzos, especialmente en las regiones en desarrollo, para garantizar el acceso a los anticonceptivos y al aborto seguro. Cuando las mujeres y las niñas carecen de acceso a servicios eficaces de anticoncepción y aborto seguro, las consecuencias para su salud y la de sus familias son graves.
Aborto Seguro vs. Aborto Peligroso: Panorama Mundial
El estudio de The Lancet ofrece estimaciones detalladas sobre abortos seguros y peligrosos, incluyendo por primera vez subcategorías dentro de estos últimos: abortos «menos seguros» y «nada seguros». Un aborto se considera seguro cuando se realiza de conformidad con las directrices y normas de la OMS, minimizando el riesgo de complicaciones graves o muerte. Aproximadamente el 14% de los abortos peligrosos fueron «nada seguros», realizados por personas no cualificadas con métodos como la introducción de objetos extraños o el uso de brebajes de hierbas.
La mortalidad por complicaciones derivadas de abortos peligrosos es particularmente alta en regiones donde la mayoría de estos procedimientos se realizan en condiciones de inseguridad extrema. Por el contrario, en países donde el aborto está completamente prohibido o solo se permite para salvar la vida de la mujer o preservar su salud física, solo 1 de cada 4 abortos fue seguro. En contraste, en países donde el aborto es legal bajo supuestos más amplios, casi 9 de cada 10 abortos se realizaron de manera segura.
La Dra. Ganatra enfatiza que, al igual que otros procedimientos médicos comunes, el aborto es muy seguro cuando se realiza siguiendo las directrices médicas recomendadas.

Disparidades Regionales en la Seguridad del Aborto
La mayoría de los abortos que se realizan en Europa occidental y septentrional, así como en América del Norte, son seguros. Estas regiones también presentan las tasas de aborto más bajas. En cuanto a las regiones en desarrollo, la proporción de abortos seguros en Asia oriental (incluida China) fue similar a la de las regiones desarrolladas. Sin embargo, en Asia centromeridional, menos de 1 de cada 2 abortos fue seguro.
En África, fuera del sur, menos de 1 de cada 4 abortos fue seguro. En América Latina, solo 1 de cada 4 abortos se consideró seguro, aunque la mayoría de ellos fueron catalogados como «menos seguros» debido a la creciente tendencia de mujeres que obtienen y se autoadministran medicamentos como el misoprostol fuera de los sistemas de salud oficiales. Esta práctica ha contribuido a una disminución de muertes y complicaciones graves por abortos peligrosos en la región.
La provisión de servicios de aborto legal y sin riesgos es fundamental para cumplir con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (meta 3.7) que busca el acceso universal a la salud sexual y reproductiva. La OMS y la División de Población de las Naciones Unidas han lanzado una base de datos de libre acceso con leyes, políticas y normas sanitarias sobre aborto en países de todo el mundo.

Desafíos en el Acceso al Aborto en España
En España, el informe "El aborto en España: barreras y retos para garantizar el derecho" denuncia la externalización en el derecho a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Cifra en un 80% el número de abortos que se realizan en centros privados acreditados, a pesar de estar financiados por el sistema público de salud. Esta situación genera desigualdades geográficas, ya que el acceso al aborto depende en gran medida de convenios con clínicas privadas y de la voluntad política de cada territorio.
Muchas comunidades autónomas carecen de servicios de IVE en sus hospitales públicos, lo que obliga a las mujeres a realizar desplazamientos largos y costosos, vulnerando la equidad en un derecho sanitario básico. Es imprescindible incorporar el aborto de forma homogénea a la red pública de salud para garantizar que todas las mujeres, sin importar su lugar de residencia, puedan acceder al servicio sin barreras territoriales ni económicas.
Desde la Federación Mujeres Jóvenes y el Instituto de las Mujeres, se propone la creación de unidades de Atención Sexual y Reproductiva en los hospitales públicos que integren la interrupción del embarazo como un servicio más. Mientras estas unidades se hacen realidad, solicitan la financiación de los desplazamientos y otros gastos asociados para mitigar las desigualdades territoriales. Además, se aboga por que exista al menos un hospital público por provincia que realice interrupciones voluntarias del embarazo en todas sus modalidades.
Barreras Adicionales y Objeción de Conciencia Estructural
El informe también destaca otras deficiencias, como la falta de protocolos homogéneos, la insuficiente formación de profesionales, la falta de rigor y registros en la aplicación de la objeción de conciencia, y el estigma social. El derecho a la objeción de conciencia de los profesionales no debe suponer una limitación del derecho de las mujeres a decidir de forma libre y segura sobre su cuerpo y su maternidad.
La coordinadora del informe, Lucía Candeira, denuncia que la objeción de conciencia no está regulada de forma efectiva y que, en algunos casos, se manifiesta en pasos previos como la negativa a proporcionar información en los centros de salud, describiendo esta situación como una «objeción de conciencia estructural». Se recomienda implementar y actualizar registros oficiales de profesionales objetores de conciencia en cada Servicio de Salud, los cuales deben ser públicos para la planificación sanitaria (no para difusión de nombres), permitiendo así regular la existencia de equipos disponibles y asegurar personal médico no objetor en todos los niveles asistenciales.
Aborto: El debate por la "objeción de conciencia" en instituciones
Garantizando un Acceso Inclusivo
Las desigualdades y barreras afectan especialmente a mujeres jóvenes, migrantes, con discapacidad o en situación administrativa irregular. Para garantizar un acceso real, el estudio recomienda eliminar trabas administrativas como la exigencia de empadronamiento o tarjeta sanitaria, establecer mecanismos de accesibilidad universal y diseñar protocolos específicos que contemplen la diversidad de situaciones, incluyendo medidas de acompañamiento y apoyo psicosocial. También se considera fundamental incorporar protocolos para situaciones de alta vulnerabilidad, como mujeres en situación de prostitución o víctimas de violencias sexuales.
Ante esta situación, la Federación Mujeres Jóvenes demanda integrar la IVE en la red pública de salud, regular la objeción de conciencia, formar y capacitar al personal sanitario, establecer protocolos homogéneos e información clara, atender sin estigmas y con un enfoque feminista, garantizar el acceso inclusivo para colectivos vulnerables y promover una educación sexual integral.
Planned Parenthood: Un Caso de Estudio en Estados Unidos
Planned Parenthood (PP) es uno de los mayores proveedores de abortos en el mundo. Según sus propios reportes, en Estados Unidos, entre 2014 y 2020, realizó un promedio de 334.000 abortos al año. Una estrategia clave de PP para seguir recaudando miles de millones de dólares anualmente es construir una narrativa que la presenta como una «clínica para el cuidado de la salud» de la mujer, en lugar de un centro proveedor de abortos.
Sus declaraciones oficiales, reportes anuales, sitio web y figuras públicas afirman constantemente que solo el 3% de los servicios que ofrecen son abortos, siendo el resto otros servicios de atención a la salud femenina. Sin embargo, la organización estadounidense Live Action ha investigado esta afirmación.
Un indicio de que PP se enfoca predominantemente en el negocio del aborto es que, en su reporte anual 2019-2020, refirieron a 2.667 bebés en adopción, mientras que en el mismo año realizaron 354.871 abortos. Esto significa que si una mujer embarazada ingresa a un centro de PP, su bebé tiene una posibilidad entre 133 de ser referido a un proceso de adopción (354.871 abortos divididos entre 2.667 referencias para adopción). En otras palabras, PP tiene 132 razones para sugerir la interrupción del embarazo y solo una para ofrecer la adopción.
En el periodo 2019-2020, los abortos realizados por PP representaron el 38.15% del total de abortos cometidos en 2020 en Estados Unidos. Esta estadística se calcula a partir de la cifra de 930.160 abortos reportados por el Instituto Guttmacher para el año 2020 en el país norteamericano. El conocimiento de estas cifras pone en perspectiva la magnitud de los abortos en Estados Unidos y debe fomentar la reflexión sobre la situación en otros países, donde la despenalización del aborto puede llevar a un aumento de centros similares.
Planned Parenthood, a través de centros de salud, programas de educación sexual inclusivos y esfuerzos de defensa, busca garantizar el acceso a servicios de salud asequibles y de calidad, trabajando para crear una generación más saludable en EE.UU. y a nivel global. Por más de 100 años, ha sido una fuente experta en información, educación y defensa de la salud reproductiva.

Consecuencias del Embarazo No Planeado y la Necesidad de Inversión
Estudios indican que el 61% de los embarazos no planeados terminaron en aborto. La proporción de embarazos no planeados que terminaron en aborto fue del 51% entre 1990 y 1994, manteniéndose en un nivel similar hasta 2000-2004. Las disparidades en embarazos no planeados y abortos entre países de ingresos bajos, medios y altos señalan la urgente necesidad de una mayor acción para lograr la equidad global en la salud sexual y reproductiva.
Se requiere una continuidad en las inversiones para garantizar el acceso a la gama completa de servicios de salud sexual y reproductiva de alta calidad en todo el mundo.