Guía Completa de Fertilización para Bambú en Maceta

El bambú es una de las plantas más fascinantes del planeta, conocida por su velocidad de crecimiento asombrosa y su resistencia. Técnicamente, no es un árbol sino una hierba, perteneciente a la familia de las gramíneas (Poaceae). Existen más de 1.500 especies de bambú. Para el cultivo en maceta, las especies no invasivas, que crecen formando matas compactas y se extienden mucho más despacio, son las más adecuadas. Son ideales para jardines pequeños y para cultivar en maceta, pudiendo formar grandes grupos que sirven como puntos focales en patios o para añadir lindes en los bordes.

infografía sobre las diferencias entre bambú invasivo y no invasivo

Elección y Preparación para el Cultivo de Bambú en Maceta

La mejor época para plantar bambú o para cambiarlos de maceta es la primavera (de marzo a mayo) o el principio del otoño (septiembre y octubre). Esto permite que las variedades que se extienden por rizomas broten con cañas nuevas y fuertes en verano.

  • Maceta: El bambú crece bien en macetas grandes o jardineras. Es fundamental elegir un recipiente de al menos 50 litros con buenos agujeros de drenaje.
  • Sustrato: Utiliza una mezcla de sustrato y perlita para favorecer el drenaje. Antes de plantar o trasplantar, añada abono de jardín o estiércol para elevar el contenido orgánico del suelo. Al plantar, incorpore gránulos de fertilizante de liberación controlada y gel de retención de agua en el compost.
  • Rizomas: Los rizomas de los bambúes son leñosos. Es muy importante que, una vez sacados de la maceta para plantarlos en el jardín, sean introducidos en un recipiente con agua durante 2-3 minutos; una vez en su sitio hay que regarlos diariamente durante 10 días.
esquema de maceta adecuada para bambú con capas de drenaje y sustrato

Requerimientos Ambientales y Riego para Bambú en Maceta

El cuidado adecuado del bambú en maceta es crucial para su desarrollo, y ciertos factores ambientales influyen directamente en la eficacia de la fertilización.

  • Luz: La planta bambú prefiere lugares con suficiente luz solar, aunque también tolera la semisombra. Lo más recomendable es que permanezca en un lugar de luminosidad intensa pero sin exponerse de forma directa a los rayos solares. Protégela del viento fuerte, especialmente en invierno. Para interior, los bambúes aguantan bien en viviendas y locales comerciales, pero deben ser colocados en ventanas o cristaleras para que tengan suficiente luz.
  • Temperatura: La temperatura máxima que puede llegar a soportar por arriba es de 30º C y por abajo de 10º C. El margen ideal es el que va de los 18º a los 24º C.
  • Humedad: Su resistencia ha sido ampliamente probada en las áreas más secas de las viviendas. Un secreto para que su crecimiento sea excelente es combinar las temperaturas más cálidas con su exposición a la luz de forma indirecta.
  • Riego: Por lo general, los bambúes necesitan una gran cantidad de agua, ya que sus numerosas hojas evaporan y transpiran un enorme volumen de agua. El momento adecuado para el riego es temprano en la mañana o después del ocaso. Mantén el suelo constantemente húmedo, pero evita el encharcamiento, ya que el bambú no es resistente al anegamiento. Ten en cuenta que el bambú en maceta se seca más rápido que en el suelo. En verano puede ser necesario regar a diario, especialmente si el bambú está en maceta. Durante el primer año, hasta que la planta esté adaptada, hay que regar agua por encima del cepellón cada vez que sea necesario.

Cuidado con el BAMBÚ, inconvenientes al sembrarlo en casa

Estrategias de Fertilización para Bambú en Maceta

Para que el bambú se desarrolle en todo su esplendor, requiere una fertilización estratégica y bien programada.

Nutrientes Esenciales y Momento de Aplicación

El bambú necesita mucho nitrógeno. Para satisfacer esta necesidad, la fertilización debe ser específica y estacional:

  • Primavera: Abona el bambú en primavera con un fertilizante rico en nitrógeno, a partir de marzo.
  • Principios de Verano: Una segunda aplicación de fertilizante a principios de verano favorece un crecimiento vigoroso. Los bambúes, para desarrollarse en todo su esplendor, requieren un alto nivel de nitrógeno en primavera y un fertilizante equilibrado durante el resto de la temporada de crecimiento hasta finales de agosto.
  • Final de Verano/Otoño: A partir de agosto, deja de fertilizar la planta. Esto permite detener oportunamente el crecimiento antes de la estación fría, lo que aumentará su resistencia al frío.

Tipos de Fertilizantes y Aplicación

  • Fertilizante Especializado: Utiliza un fertilizante especial para bambú, rico en nitrógeno.
  • Fertilizantes de Liberación Controlada: Al momento de la plantación, incorpore gránulos de fertilizante de liberación controlada en el compost.
  • Fertilizante Líquido: Durante el verano, además de regar con frecuencia, alimenta con un fertilizante líquido regularmente.
  • Abono Orgánico: Antes de plantar o trasplantar, añadir abono de jardín o estiércol para elevar el contenido orgánico del suelo.
  • Abono Natural de Hojas: Agrupe las hojas de bambú que puedan caer alrededor de las plantas. Este follaje contiene sílice, que ayuda a proporcionar resistencia y estabilidad, conserva la humedad y evita la germinación de hierbas no deseadas.
infografía sobre el ciclo de fertilización del bambú según las estaciones

Fertilización Específica para Bambú de la Suerte (Dracaena sanderiana)

El Bambú de la Suerte, o Dracaena sanderiana, es una planta de interior muy popular y sus requerimientos de fertilización son distintos a los del bambú verdadero.

Cultivo y Riego del Bambú de la Suerte

Puedes plantar tu Bambú de la Suerte en tierra o en agua. El método más usado es colocando las varas en un jarrón con agua, dejando como nivel hasta que tapes las raíces completamente con el agua; ni más ni menos, ya que más agua significaría echar a perder el tallo.

  • Cambio de Agua: Dependiendo de la estación, cambiaremos el agua con más o menos frecuencia: en época estival, una vez por semana y en la época gélida, cada dos semanas. Bastará con agua del grifo, si bien se sugiere dejar reposar el líquido antes para que pierda el frío, o usar agua destilada (o agua purificada), ya que el flúor excesivo del agua potable en algunas zonas puede afectar a corto plazo el desarrollo de tu planta.

Fertilización del Bambú de la Suerte

La fertilización para el Bambú de la Suerte debe ser mínima y controlada.

  • Fertilizante Líquido: Mensualmente, podemos añadir al agua unas gotas de fertilizante líquido para hojas. La medida recomendada es de 2 gotas por cada cambio de agua (es decir, 2 gotas por semana si se cambia semanalmente). La cantidad debe ser simbólica.
  • Perlitas Fertilizantes: También puedes probar usando perlitas fertilizantes (fertilizante granulado) para hojas que sean al agua, usando como medida 8 perlitas por mes.

Igualmente, puedes pulverizar agua con objeto de limpiar el polvo acumulado en las hojas. Un truco para que brille más: mojar un trapo con 3 partes de agua por una de leche y pasarlo por sus brotes.

foto de cerca de un bambú de la suerte en un jarrón con agua

Mantenimiento y Prevención de Problemas

Un buen mantenimiento complementa la fertilización y asegura la salud de tu bambú en maceta.

  • Poda: La poda del bambú se realiza mejor a finales de invierno o principios de primavera, antes de que aparezcan los nuevos brotes. Retira las cañas viejas, dañadas o secas cortándolas a ras de suelo. Si quieres controlar la altura, puedes cortar las cañas a la medida deseada. Para mostrar las plantas en toda su belleza, retira parte del follaje del fondo de las cañas.
  • Plagas y Enfermedades: El bambú puede ser atacado por cochinillas y hongos; en ese caso, tendremos que adquirir algún remedio en nuestra tienda habitual. Generalmente, los bambúes no presentan problemas, pero ocasionalmente pueden sufrir de óxido o putrefacción de la raíz por exceso de agua.

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