Los cambios en el aparato reproductor masculino asociados al envejecimiento pueden manifestarse en el tejido testicular, la producción de espermatozoides y la función eréctil, presentándose de manera gradual a lo largo del tiempo.
A diferencia de las mujeres, los hombres no experimentan una transición abrupta en su fertilidad con la edad. En su lugar, los cambios ocurren de forma progresiva, un proceso que algunos denominan andropausia. Estos cambios se centran principalmente en los testículos, donde la masa tisular disminuye y el nivel de testosterona, la hormona sexual masculina, se reduce gradualmente. Puede haber una desaceleración en la capacidad de lograr una erección, indicando una disminución general de la funcionalidad en lugar de una pérdida total.

Cambios en la Fertilidad Masculina
Los conductos que transportan el semen pueden volverse menos elásticos debido a un proceso llamado esclerosis. Si bien los testículos continúan produciendo semen, la tasa de producción de espermatozoides disminuye. El epidídimo, las vesículas seminales y la próstata experimentan la pérdida de algunas células superficiales, pero siguen produciendo el líquido seminal.
Alteraciones en la Función Urinaria
La próstata tiende a agrandarse con la edad, ya que parte de su tejido es reemplazado por tejido fibrótico similar a una cicatriz. Esta condición, conocida como hiperplasia prostática benigna (HPB), afecta aproximadamente al 50% de los hombres y puede ocasionar problemas como micción lenta y dificultades en la eyaculación. Es importante destacar que, tanto en hombres como en mujeres, los cambios en el sistema reproductor están íntimamente ligados a las modificaciones en el sistema urinario.
Efectos de los Cambios Relacionados con la Edad
La fertilidad masculina varía considerablemente entre individuos, y la edad no es un predictor definitivo. La función de la próstata no impacta directamente en la fertilidad; un hombre puede engendrar incluso si se le ha extirpado la próstata. Se ha observado que algunos hombres de edad avanzada son capaces de tener hijos.
Generalmente, el volumen del líquido eyaculado se mantiene, pero la cantidad de espermatozoides vivos puede disminuir. Algunos hombres pueden experimentar una reducción en el deseo sexual (libido), y las respuestas sexuales pueden volverse más lentas y menos intensas. Estos cambios pueden atribuirse a la disminución de los niveles de testosterona, así como a factores sociales, psicológicos, enfermedades, condiciones de salud crónicas y el uso de ciertos medicamentos. Sin embargo, el envejecimiento por sí solo no impide que un hombre disfrute de las relaciones sexuales.
Problemas Comunes Asociados al Envejecimiento Masculino
La disfunción eréctil (DE) puede ser una preocupación para los hombres en edad avanzada. Es normal que las erecciones ocurran con menor frecuencia que en la juventud, y la capacidad para experimentar eyaculaciones repetitivas puede disminuir. En la mayoría de los casos, la DE se origina por problemas de salud física, y no simplemente por el proceso de envejecimiento. Se estima que el 90% de los casos de DE tienen un origen físico.
Ciertos medicamentos, utilizados para tratar la hipertensión y otras enfermedades, así como patologías como la diabetes, pueden ser causa de DE. La DE provocada por medicamentos o enfermedades a menudo responde bien al tratamiento. En caso de preocupación, se recomienda consultar a un profesional de la salud o a un urólogo.
La HPB, con el tiempo, puede interferir con la micción al bloquear parcialmente la uretra. Los cambios en la próstata aumentan la susceptibilidad de los hombres mayores a infecciones urinarias. Si la vejiga no se vacía por completo, la orina puede acumularse en los riñones (reflujo vesicoureteral), lo que, de no tratarse, puede derivar en insuficiencia renal. También son posibles las infecciones o inflamaciones de la próstata (prostatitis).
A medida que los hombres envejecen, aumenta la probabilidad de padecer cáncer de próstata, una de las principales causas de muerte por cáncer en hombres. El cáncer de vejiga también es frecuente en edades avanzadas, al igual que los cánceres testiculares, aunque estos últimos son más comunes en hombres jóvenes.
Prevención y Factores de Longevidad
Muchos de los cambios físicos relacionados con la edad, como el agrandamiento de la próstata o la atrofia testicular, no son prevenibles. Sin embargo, el manejo adecuado de condiciones de salud como la hipertensión y la diabetes puede prevenir problemas tanto urinarios como sexuales.
Los cambios en la respuesta sexual a menudo están vinculados a factores distintos al simple envejecimiento. Investigaciones recientes sugieren una correlación entre la calidad del semen y la longevidad masculina. El estudio más exhaustivo realizado hasta la fecha sobre este vínculo, publicado en Human Reproduction, analizó datos de 78,284 hombres a lo largo de 50 años. Los resultados indican que aquellos con un mayor número de espermatozoides móviles pueden vivir hasta 2.7 años más que aquellos con una calidad seminal inferior.

Este estudio, liderado por Lærke Priskorn y Niels Jørgensen del Hospital Universitario de Copenhague-Rigshospitalet, examinó datos de hombres evaluados entre 1965 y 2015 en el laboratorio público de análisis de semen de Copenhague. Los participantes acudieron al centro por problemas de infertilidad en la pareja, lo que proporcionó una muestra diversa de calidades seminales.
"Nuestro estudio confirma la hipótesis de que la calidad del semen está asociada con la esperanza de vida", afirmó Priskorn. "Calculamos la longevidad de los hombres según la calidad de su semen y encontramos que aquellos con la mejor calidad pueden vivir, en promedio, entre dos y tres años más que aquellos con los valores más bajos." Los investigadores evaluaron el volumen del semen, la concentración de espermatozoides y la proporción de estos que eran móviles y tenían una forma normal. Posteriormente, cruzaron estos datos con los registros nacionales de salud de Dinamarca para determinar la mortalidad y sus causas.
Detección de Riesgos de Salud a Través de la Calidad Seminal
Jørgensen destacó que estos hallazgos pueden ser útiles para identificar subgrupos de hombres con calidad seminal deteriorada que, a pesar de parecer sanos en el momento del análisis, podrían tener un mayor riesgo de desarrollar enfermedades en el futuro. Aunque el estudio no profundizó en si la mala calidad del semen se asocia a un mayor riesgo de muerte por causas específicas como cáncer o enfermedades cardiovasculares, los investigadores planean abordar esta cuestión en futuras investigaciones. Asimismo, buscan identificar biomarcadores que permitan detectar a hombres con mayor vulnerabilidad a patologías, facilitando así estrategias de prevención.
A pesar de la solidez del estudio debido a su tamaño y duración, los autores señalan limitaciones, como la falta de datos sobre hábitos de vida o la salud general de los participantes previa a la evaluación seminal. Tampoco fue posible diferenciar entre hombres sin espermatozoides móviles debido a obstrucciones en sus vías reproductivas y aquellos que los perdieron por otras causas.
¿Cómo afecta la densidad del semen a la fertilidad?
El Papel del ARN Espermático en el Envejecimiento
La investigación también ha explorado el impacto de la edad paterna en la descendencia, centrándose en los cambios del ARN (ácido ribonucleico) en el esperma. Estudios recientes de la Universidad de Utah han observado cómo el contenido de ARN del esperma varía con la edad tanto en ratones como en humanos. A medida que la persona envejece, el ARN de su esperma también cambia, lo que puede alterar el metabolismo celular y contribuir a los riesgos asociados con tener hijos a edades avanzadas. Una nueva técnica, denominada PANDORA-seq, ha permitido analizar el ARN espermático con un detalle sin precedentes.
Los investigadores encontraron un cambio drástico en el contenido de ARN del esperma a medida que los ratones envejecían, describiendo un "precipicio del envejecimiento" donde los fragmentos de ARN se alargaban. El Dr. Qi Chen describió este hallazgo como "encontrar un reloj molecular que marca el paso del tiempo tanto en ratones como en humanos, lo que sugiere una firma molecular fundamental y conservada del envejecimiento de los espermatozoides".
La introducción de ARN envejecido del esperma en células madre embrionarias de ratón provocó cambios en la lectura de sus instrucciones genéticas, alterando su metabolismo y activando mecanismos relacionados con la neurodegeneración. Esto sugiere que el ARN envejecido está vinculado a posibles efectos negativos en la salud de la siguiente generación. Estos descubrimientos podrían ser la base para futuros diagnósticos que mejoren las decisiones reproductivas y los resultados de fertilidad.
Impacto de la Edad Paterna en la Fertilidad y la Descendencia
Si bien el efecto negativo de la edad materna sobre la fertilidad es ampliamente conocido, el impacto de la edad paterna es menos discutido, a pesar de su importancia. Los hombres continúan produciendo espermatozoides a edades avanzadas, pero la calidad del esperma puede verse afectada. A partir de los 40-45 años, aumenta la fragmentación del ADN espermático y pueden aparecer alteraciones epigenéticas.
Estudios sobre técnicas de reproducción asistida (TRA) con donación de ovocitos han revelado que las parejas con varones mayores de 45 años presentan una tasa de aborto superior. Aunque la calidad del semen no decae tan drásticamente como la de los óvulos, los cambios graduales en el esperma sí influyen en los resultados reproductivos. La edad paterna avanzada se ha asociado a un mayor riesgo de mutaciones genéticas y a un aumento en la probabilidad de tener hijos con trastornos neurológicos del desarrollo.

Consideraciones sobre la Paternidad Tardía
No existe un límite de edad estricto para los varones en los tratamientos de fertilidad, ya que a diferencia de las mujeres, no experimentan una menopausia. Sin embargo, la calidad del semen, incluyendo concentración, movilidad y morfología, disminuye gradualmente con la edad, mientras que la fragmentación del ADN tiende a aumentar. Estos cambios, junto con enfermedades asociadas a la edad, pueden afectar la fertilidad y los resultados de los tratamientos de reproducción asistida.
En España, la ley no establece un límite de edad para los varones en tratamientos de reproducción asistida. Las técnicas como la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) y el test genético preimplantacional (PGT) pueden ofrecer ventajas en casos de edad paterna avanzada, ayudando a superar problemas de calidad seminal y a evitar la transferencia de embriones con alteraciones genéticas.
En conclusión, aunque los hombres pueden mantener la fertilidad a edades avanzadas, existe un "reloj biológico" masculino que, si bien diferente al femenino, implica cambios graduales en la calidad del esperma. La edad paterna, aunque menos influyente que la materna, tiene un impacto en la fertilidad y en la salud de la descendencia, lo que subraya la importancia de considerar todos los factores en el proceso reproductivo.