La reserva ovárica se define como el número total de óvulos disponibles que tiene una mujer en un momento concreto de su vida. Es un factor determinante en la fertilidad femenina, ya que es un buen indicador del potencial reproductivo de la mujer. La cantidad de óvulos de los que dispone una mujer tiende a disminuir a partir de la adolescencia, reduciéndose con cada ciclo menstrual.
Aunque la reserva ovárica hace referencia al número de óvulos disponibles en los ovarios, también es un reflejo indirecto de la calidad de los mismos. Es importante destacar que la reserva ovárica, por sí sola, no aporta una visión completa acerca del estado de la fertilidad femenina, ya que la fertilidad está determinada tanto por la cantidad como por la calidad de los óvulos. Hay ocasiones en las que la mujer puede presentar una alta cantidad de óvulos, pero que estos sean de baja calidad.

Evolución de la Reserva Ovárica a lo largo de la Vida
Las mujeres nacen con una cantidad de óvulos finita, que alcanza su máximo en la semana 20 intra-útero con aproximadamente 6-7 millones de ovocitos. A partir de ese momento, el descenso comienza, aunque al principio es muy progresivo.
- Al nacer: 1-2 millones de ovocitos primordiales.
- En la pubertad (13 años aproximadamente): Cuando comienza la ovulación, la cifra es de 300.000 a 500.000.
- Alrededor de los 20 años: Considerado el punto más alto de la fertilidad, con 300.000 a 500.000 óvulos.
- A partir de los 35 años: Comienza un descenso más significativo, acelerándose el ritmo de pérdida. La cifra puede rondar los 25.000.
- A partir de los 37 años: Disminuyen tanto la cantidad como la calidad de los óvulos.
La edad es el factor más determinante en la reserva ovárica, ya que con el paso de los años disminuye tanto en cantidad como en calidad. El periodo más fértil en la vida de la mujer va desde los 18 hasta los 30 años. Si deseas posponer la maternidad más allá de los 35 años, lo más adecuado es consultar con un especialista en fertilidad.
Es importante saber que ser joven o tener menstruaciones regulares y abundantes no significa necesariamente tener una buena reserva ovárica.
Métodos de Evaluación de la Reserva Ovárica
Conocer la reserva ovárica es un factor clave a la hora de conocer la salud reproductiva de una mujer. El estudio de la reserva ovárica puede realizarse mediante distintas pruebas, las cuales deben ser interpretadas en el contexto de una evaluación completa por parte de un especialista en fertilidad.
Recuento de Folículos Antrales (RFA) por Ecografía Transvaginal
Los folículos antrales son pequeñas estructuras situadas en los ovarios, como "bolsitas de líquido", donde crecen y maduran potencialmente los óvulos inmaduros. Se caracterizan por desarrollar el antro, una estructura que se forma por la acumulación de líquido en el interior folicular, permitiendo su visualización por ecografía cuando tienen un diámetro de unos 2 mm.
El RFA es un método muy utilizado para evaluar la reserva ovárica, ya que aporta información valiosa de manera no invasiva e indolora. Se realiza con una ecografía transvaginal, donde el especialista cuenta cuántos folículos pequeños (de entre 2 y 10 mm) hay en los ovarios. El mejor momento para hacer este recuento es entre los días 2 y 5 del ciclo menstrual, siendo el día 1 el inicio del sangrado.
Un número alto de folículos suele asociarse a una buena reserva ovárica. El recuento de folículos antrales que recluta una mujer por ciclo es directamente proporcional a su reserva ovárica.
- Reserva Ovárica Normal: Entre 5 y 10 folículos antrales en cada ovario (algunas referencias indican entre 10 y 20 folículos en total).
- Baja Reserva Ovárica: Menos de 5 folículos antrales en cada ovario o menos de 10 en total.
- Posible Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): Más de 12-13 folículos antrales mayores de 2 a 9 mm en cada ovario (según criterios de Rotterdam) o más de 20 folículos en total.
Si el número de folículos antrales es bajo, es posible que la respuesta al tratamiento hormonal de una FIV sea baja, lo que se conoce como "baja respuesta". La información proporcionada por el RFA es esencial para la toma de decisiones en tratamientos de fertilidad.

Marcadores Hormonales de Reserva Ovárica
El ciclo menstrual de la mujer está controlado por hormonas, por lo que el análisis de sus valores puede ser de ayuda para evaluar la reserva ovárica.
Hormona Antimülleriana (AMH)
La Hormona Antimülleriana (AMH) es una hormona producida por las células de la granulosa de los folículos en desarrollo, desde el folículo secundario hasta el folículo antral temprano. Esta hormona es creada por las células que circundan al ovocito y sus niveles en sangre reflejan de forma bastante directa la cantidad de óvulos disponibles. Por tanto, la AMH es un indicador del número de folículos que están creciendo.
Cuando la reserva ovárica disminuye con la edad, también lo hace el número de folículos antrales tempranos que producen AMH y, por tanto, sus niveles. La AMH puede medirse en cualquier momento del ciclo menstrual, a cualquier hora del día y sin necesidad de estar en ayunas, aunque podría haber una variación de hasta un 20% en sus niveles dependiendo del día del ciclo.
Los valores de referencia para la AMH pueden establecerse de la siguiente manera, aunque pueden existir ligeras variaciones entre laboratorios:
- Reserva Ovárica Elevada: Alrededor de 7 ng/ml o superior a 3 ng/ml. También puede indicar un mayor riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) si los niveles son mayores de 6 ng/ml, o posible ovario poliquístico.
- Reserva Ovárica Normal: Entre 1 y 2.9 ng/ml (algunas referencias lo sitúan entre 0.7 y 2.9 ng/ml). Si la AMH se encuentra entre 0.7-0.9 ng/ml, la reserva ovárica ha comenzado a reducirse, aunque aún se considera normal.
- Baja Reserva Ovárica: Inferior a 1 ng/ml (algunas referencias lo sitúan en menos de 0.6 ng/ml). Un nivel bajo de AMH indica que la ventana reproductiva será más corta.
Hormona Folículo Estimulante (FSH)
La Hormona Folículo Estimulante (FSH) se libera por la hipófisis para estimular el desarrollo de los folículos en el ovario. Cuando la reserva ovárica es baja, el cuerpo suele aumentar los niveles de FSH para intentar estimular el crecimiento de los folículos. Por lo tanto, valores elevados pueden ser un signo de baja reserva.
Los niveles de FSH se miden a través de un análisis de sangre al comienzo del ciclo menstrual, durante los días dos y cinco. A diferencia de la AMH, la FSH modifica sus niveles a lo largo del ciclo menstrual.
- Reserva Ovárica Normal: Un nivel basal de FSH inferior a 10 mUI/ml.
- Baja Reserva Ovárica: Un nivel basal de FSH por encima de 10 mUI/ml. Valores basales de FSH superiores a 20 mUI/ml estarían más cercanos a la menopausia.
Estradiol
El Estradiol es una hormona que se produce principalmente en los ovarios y, en menor medida, en las glándulas suprarrenales. Es un indicativo de que los folículos ováricos se encuentran en desarrollo. Los niveles de estradiol se valoran junto a los de FSH, ya que unos niveles altos de estradiol pueden suprimir la FSH, lo que podría dar una falsa impresión de una buena reserva ovárica.
El estradiol se mide en una analítica de sangre al inicio del ciclo menstrual, entre los días tres y cinco. Los valores normales de estradiol al inicio del ciclo menstrual son menores a los 40 pg/ml.
Inhibina B
La Inhibina B es una glicoproteína producida también por las células de la granulosa de los folículos ováricos. Su concentración es inversamente proporcional a los valores de FSH, ya que la Inhibina B suprime la secreción de FSH. Así, cuando la Inhibina B disminuye debido a la edad de la mujer, la pérdida de este efecto inhibidor permite que aumenten los niveles de FSH.
- Mal pronóstico / Posibles alteraciones en la reserva ovárica: Un valor de Inhibina B menor de 35-45 pg/ml.
Tests Dinámicos
Con este tipo de tests se valora la respuesta del ovario ante el estímulo de ciertos fármacos, como el citrato de clomifeno (CC). El test de citrato de clomifeno (CCCT) consiste en estimular el ovario con este fármaco durante 5 días, normalmente a partir del quinto día del ciclo menstrual. Para valorar la respuesta ovárica, se determina la hormona FSH antes y después del test.
Un resultado anormal, como la FSH muy elevada, indicaría una baja reserva ovárica. No obstante, estos tests dinámicos no son muy utilizados actualmente, ya que son más invasivos y susceptibles de efectos adversos por la necesidad de administrar un fármaco.
¿Qué es la baja reserva ovárica y por qué se produce?
Interpretación y Consecuencias de los Resultados de la Reserva Ovárica
Recibir los resultados de los estudios de reserva ovárica puede generar muchas emociones. Lo más importante es que los resultados siempre deben ser interpretados de forma personalizada y acompañada por un especialista. Ninguna prueba por sí sola da una imagen completa del estado de la fertilidad.
¿Qué significa una Baja Reserva Ovárica?
Una baja reserva ovárica no significa necesariamente que no se pueda conseguir un embarazo, pero sí es recomendable actuar con más rapidez. La principal consecuencia es una menor fertilidad y, por tanto, una mayor dificultad para lograr un embarazo de forma natural.
La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) explica que los resultados anormales de las pruebas de reserva ovárica sugieren una disminución en el potencial de fertilidad, pero ningún estudio por sí solo puede predecir la capacidad de una mujer de quedar embarazada, ya que la probabilidad de lograr la gestación se relaciona fundamentalmente con la calidad de los óvulos. Incluso algunas mujeres jóvenes con resultados normales pueden tener dificultades para concebir. Los resultados pueden variar de un ciclo menstrual a otro, por lo que es importante analizar cada caso de forma individualizada.
Implicaciones y Opciones
Conocer la reserva ovárica ayuda a la mujer a tomar decisiones reproductivas para evitar posibles complicaciones:
- Planificación de la Maternidad: Si la reserva ovárica es adecuada, se dispone de un margen más amplio para planificar la maternidad. Si es baja, se recomienda actuar con más rapidez.
- Preservación de la Fertilidad: Si el problema se detecta en mujeres jóvenes que no desean ser madres a corto plazo, se puede optar por criopreservar los ovocitos. Esto permite tener óvulos propios en reserva para intentar un embarazo futuro mediante reproducción asistida. Se recomienda considerar la criopreservación antes de los 35 años para preservar la cantidad y calidad de los óvulos.
- Reproducción Asistida: La evaluación de la reserva ovárica es fundamental para conocer el potencial reproductivo de una paciente y predecir su respuesta a los tratamientos de reproducción asistida.
- La fecundación in vitro (FIV) está indicada en casos de baja reserva ovárica y dificultad para lograr un embarazo natural. Permite personalizar el tratamiento y tener una idea más clara de la respuesta a la estimulación ovárica.
- En casos más graves de muy baja reserva ovárica, asociada a disminución de la calidad (por ejemplo, por edad materna avanzada), puede ser recomendable recurrir a la donación de óvulos para lograr el embarazo.
- Generalmente, no se recomienda la inseminación artificial cuando la mujer presenta una baja cantidad de óvulos, pues las probabilidades de éxito son bajas.
Conocer el estado de la reserva ovárica es fundamental a la hora de intentar conseguir un embarazo, ya sea de forma natural o a través de tratamientos de reproducción asistida. Es preferible evaluar la reserva ovárica antes de presentar problemas de infertilidad.