Coger a un recién nacido por primera vez suele venir acompañado de nervios y dudas. El cuello tan frágil, la cabecita que parece "caerse" o el miedo a no hacerlo bien son algunos de los desafíos para muchas familias, sobre todo las primerizas. Y es lógico, ya que al nacer, los bebés no pueden mantener la cabeza erguida ni controlar su movimiento.
La musculatura del cuello todavía no es lo bastante fuerte para lograrlo, pero con el paso de las semanas, este control irá apareciendo de forma natural. La capacidad de sujetar la cabeza y mantenerla en vertical se llama control o sostén cefálico. La falta de control cefálico en los primeros meses no es un problema; forma parte del desarrollo normal de los neonatos.
El Desarrollo del Sostén Cefálico: Un Proceso Gradual
Poder mantener la cabeza recta es uno de los primeros desafíos a los que se enfrentan los recién nacidos, y el bebé va mejorando el control de la cabeza de forma progresiva. El desarrollo infantil normal tiende a seguir ciertos patrones, y las habilidades básicas que desarrollan los bebés sirven para sentar las bases de las habilidades futuras.

Hitos del Desarrollo por Edad
- Recién Nacidos: Al nacer, el bebé tiene poco control sobre su cabeza porque los músculos de su cuello son todavía bastante débiles. Tu bebé depende de ti para que le sostengas su cabecita y su cuello durante, al menos, el primer mes. Los recién nacidos pueden mover la cabeza hacia un lado, como se observa con el reflejo de búsqueda.
- 1 a 2 Meses: Hacia el final del primer mes, tu bebé debe de ser capaz de levantar la cabeza brevemente y moverla de lado a lado mientras está tumbado boca abajo. Entre las 6 y 8 semanas, si es especialmente fuerte y coordinado, elevará la cabeza cuando está tumbado de espaldas. Cuando lo lleves en brazos, apoyado sobre tu hombro, tendrá control suficiente como para mantener erguida la cabeza, aunque no muy bien ni por mucho tiempo. También tiene fuerza para mantenerla erguida mientras está sentado en el asiento del auto o en una mochila portabebés frontal.
- 2 Meses: Entorno a los dos meses ya podemos observar cómo los bebés pueden levantar la cabeza por cortos periodos de tiempo. La mayoría de los bebés de esta edad pueden levantar la cabeza cuando están acostados boca abajo.
- 3 Meses: No es hasta los tres meses cuando la mayoría de los bebés pueden controlar dicho movimiento. Un bebé de 3 meses puede sostener la cabeza erguida al menos unos segundos cuando se le coge en brazos y, boca abajo, se sostiene sobre sus brazos y levanta la cabeza.
- 3 a 4 Meses: Notarás que ahora ya controla mucho mejor su cabeza. Tu bebé será capaz de levantar la cabeza a un ángulo de 45 grados y de mantenerla erguida cuando está tumbado sobre su pancita. A esta edad, no debería tener problemas para mantener la cabeza alineada con el resto de su cuerpo cuando lo levantes.
- 4 a 5 Meses: Más adelante, con cuatro o cinco meses, perfeccionan este control, siendo capaces de mantener la cabeza totalmente erguida estando sentados. A los 4 meses, es probable que tu bebé sea capaz de mantenerla erguida mientras está sentado.
- 5 a 6 Meses: Para los 6 meses, tu bebé ya será capaz de mantener la cabeza quieta y erguida; la flexionará hacia adelante cuando lo coloques en posición sentada. A los 6 meses, debe tener los músculos del cuello suficientemente fuertes como para mantener el control de la cabeza.
Cómo Estimular el Sostén Cefálico del Bebé
Los padres pueden ayudar a los bebés en el proceso de fortalecer su musculatura. Puedes ayudar a tu recién nacido con pequeños gestos diarios, siempre de forma suave y sin forzar. Fomentar el control cefálico es vital para su desarrollo psicomotor.
Ejercicios y Actividades
- Tiempo Boca Abajo (Tummy Time): Sigue unos ejercicios muy fáciles en casa para fortalecer el cuello y la espalda del recién nacido. Colócalo unos minutos al día sobre su tripita. Esta es una buena forma para que fortalezca el cuello y el tronco. Sirve que haya algo interesante frente a ellos, como la cara de mamá o juguetes, para que sirva de estímulo para levantar la cabeza. Es posible que, al principio, su bebé esté inquieto y se sienta frustrado en esa postura, de modo que las primeras veces que esté boca abajo deje que lo haga durante muy poco tiempo, y vaya alargando esas sesiones de forma gradual.
- Juguetes que se mueven: Cambia de lado el juguete que le gusta para que siga el movimiento con la cabeza.
- Activar hombros y tronco: Con el bebé boca arriba, sujeta suavemente sus manos y ayúdale a incorporarse unos segundos.
- Estiramientos suaves: Inclina con cuidado su cabeza hacia un lado y otro, o haz pequeños movimientos circulares, siempre sin resistencia. Estos estiramientos pueden ayudar a aumentar la flexibilidad y fortalecer los músculos del cuello.
- Masaje relajante: Anímate a probarlos un rato cada día.
- Juego de levantar: Un juego divertido que ayuda a desarrollar los músculos del cuello consiste en colocarlo de espaldas y levantarlo lentamente de las manitas hasta que esté sentado. Luego vuélvelo a echar lentamente y repite la operación.
Ejercicios para que tu recién nacido sostenga su cabeza
Desarrollo Motor General en los Primeros Meses
Las primeras semanas y los primeros meses de la vida de un bebé son períodos de un desarrollo sorprendente, donde nuevas habilidades y movimientos surgen rápidamente. Estos indicadores del desarrollo suelen llamarse "desarrollo motor" y son una fuente de deleite para los bebés y para sus familias.
Primer Mes
Su bebé no podrá controlar muchos de sus movimientos durante las primeras semanas. Sus movimientos podrían seguir siendo espasmódicos o temblorosos. Una de las primeras partes del cuerpo que un bebé puede mover son los ojos. Al principio, los recién nacidos solo ven a un pie de distancia (30,48 cm), pero eso es suficiente para que muevan los ojos para mirar los rostros que tienen cerca. Además, su bebé puede dirigir la mirada hacia sonidos y voces familiares. Los recién nacidos tienen el reflejo de agarrar las cosas desde que nacen.
Segundo Mes
El sistema nervioso de su bebé ya ha madurado un poco. Algunos de los reflejos del recién nacido comienzan a dar lugar a movimientos voluntarios. Con un mejor control muscular, el movimiento se torna más fluido y activo. Es posible que su bebé empiece a agitar los brazos cuando está emocionado, y sus manos le llamarán la atención cada vez más. Puede que pase mucho rato intentando moverlas frente a su cara, donde pueda verlas, y después de muchos intentos, es probable que pueda llevárselas a la boca. Chupárselas podría convertirse en una forma de calmarse. A partir de algún momento cerca de la sexta semana de vida, puede que su bebé le muestre su primera sonrisa real en un gesto genuino de afecto o diversión.
Tercer Mes
Los movimientos de brazos y piernas del bebé se vuelven cada vez más fluidos. El reflejo de "sobresalto" probablemente ya haya desaparecido. Se está volviendo más fuerte y capaz de coordinar sus movimientos. Es probable que observe que todo el cuerpo de su bebé se ve más relajado. Ya no tendrá las manos cerradas en puños todo el tiempo. De hecho, se entretendrá abriéndolas y cerrándolas con cuidado. También disfrutará de patalear más activamente, estirando las piernas y modificando su posición enrollada de recién nacido. A medida que el pataleo cobra más fuerza, pronto podrá impulsarse para pasar de estar boca abajo a estar boca arriba. Si bien la mayoría de los bebés todavía no pueden darse vuelta a esta edad, algunos sí lo logran. Los bebés de esta edad comienzan a intentar agarrar cosas que están a la vista, pero fuera de su alcance, de forma más deliberada. Incluso puede que sostenga y agite juguetes de mano. Cuando lo cargan y lo sostienen en posición "de pie" sobre una superficie, como puede ser su regazo, el bebé descubrirá lo lindo que es rebotar. Es mejor no dejar a los bebés en asientos saltarines o arneses para saltar, ya que estos elementos pueden retrasar la evolución del movimiento.
Consideraciones Importantes para los Padres
Es muy importante para las familias evitar comparaciones con otros niños de la misma edad. El tiempo que tardan en desarrollar habilidades puede variar considerablemente entre los niños. La capacidad de sostener la cabeza es la base de casi todas las habilidades futuras.
Aunque siempre debería dormir boca arriba para prevenir la muerte súbita en la cuna (SIDS), mientras está despierto ponlo con frecuencia boca abajo ya que el movimiento de levantar el pecho y la cabeza para verte a ti o a sus juguetes le fortalece los músculos del cuello. Si crees que el bebé está listo para una carriola de jogging o un portabebé a la espalda, espera hasta que mantenga la cabecita levantada sin tu ayuda. Usa una carriola que tenga un arnés de seguridad con cinco puntos de apoyo porque es la que ofrece más sujeción. Nunca lo dejes sentado sin supervisión porque podría desplomarse.
Cuándo Consultar al Pediatra
Las revisiones periódicas con el especialista en Pediatría y sus Áreas Específicas son fundamentales para seguir el desarrollo del bebé. El hecho de que un bebé no alcance los hitos evolutivos cuando toca no significa necesariamente que tenga un problema. Sin embargo, es buena idea hablar con el pediatra si observa que su bebé presenta alguna de las siguientes señales de alarma:
Señales de Alarma
- No consigue sujetar bien la cabeza o tiene problemas para levantar su cabecita, siquiera un poco, a los 3 meses.
- No tener sostén cefálico con 4 meses es un signo de alarma.
- Deja de hacer algo que solía hacer. Si el desarrollo de su bebé está retrocediendo o se detiene sistemáticamente, hable con el pediatra.
- No está usando una parte o un lado del cuerpo. Si su bebé usa solo una mano o un lado del cuerpo, hable con el pediatra.
- Parece demasiado flácido. Si su bebé se ve particularmente blando o decaído, podría significar que está enfermo o tiene una infección.
- Tiembla o se sacude demasiado. Si le tiembla todo el cuerpo, eso podría estar indicando un problema médico.
Los bebés prematuros pueden llegar a estos momentos claves del desarrollo meses más tarde que los nacidos a término. Si estás preocupada, habla con el pediatra. La atención temprana es fundamental en estos casos, y la fisioterapia, la psicomotricidad y la estimulación en estos niños son vitales; cuanto antes se empiece, mejor. Además de las terapias, suele enseñarse a los padres diferentes ejercicios y actividades para que estimulen y trabajen con el niño en casa.
Entendiendo la Hipotonía
La hipotonía es una disminución del tono muscular. El tono muscular es el encargado de mantener la postura y es necesario también para la movilidad activa; es la tensión que presenta un músculo para realizar una tarea, o la resistencia que ofrece el músculo a la distensión pasiva.
La hipotonía no es una enfermedad, sino un signo, y puede aparecer en bebés con distintas patologías. Los bebés con síndrome de Down suelen tener una hipotonía marcada, especialmente del tronco. También tienen hipotonía los bebés prematuros. Los recién nacidos suelen estar encogidos; tienen los brazos y las piernas flexionados y próximos al cuerpo, así como los puños cerrados. Sin embargo, cuando un bebé tiene hipotonía suele tener una postura que llamamos en "libro abierto", con las piernas flexionadas y separadas del cuerpo, como una rana. Además, los bebés con hipotonía suelen tener dificultades para alimentarse y para alcanzar hitos del desarrollo psicomotor. Una de las primeras cosas que podemos notar es que no consiguen sujetar bien la cabeza.
Para valorar si un bebé tiene o no alteración del tono muscular, es fundamental que un pediatra o un neuropediatra explore al bebé.
Lo que Viene Después
Una vez que el bebé establece un buen control de su cabeza, puede avanzar a la siguiente fase: sentarse, rodar o voltearse cuando está echado en el suelo y gatear.