Desarrollo del Bebé Prematuro: Cuándo Equipara al Nacido a Término

La prematuridad es un grave problema socio-sanitario, con aproximadamente 15 millones de nacimientos pretérmino al año en el mundo, lo que representa más de 1 de cada 10 nacimientos, y esta cifra sigue en aumento. Los bebés que nacen antes de tiempo (llamados prematuros o pretérmino) presentan un físico diferente al de los bebés nacidos a término, ya que sus órganos, huesos, músculos e incluso la piel no han tenido tiempo de completar su desarrollo. La prematuridad ocurre cuando un bebé nace antes de las 37 semanas de gestación, presentando riesgos para la salud debido a la inmadurez de sus órganos.

Infografía sobre la prevalencia global de nacimientos prematuros y sus causas principales

La Importancia de la Edad Corregida en el Desarrollo Prematuro

El desarrollo de un bebé prematuro no puede compararse directamente con el de un bebé nacido a término, al menos hasta los 2 años de edad. Durante este tiempo, el bebé prematuro va a madurar paulatinamente y recuperará el tiempo que le faltó para llegar a su término.

Definición y Cálculo de la Edad Corregida

La edad corregida es la edad que el niño prematuro tendría si hubiese nacido a término (40 semanas de gestación, según la Asociación Española de Pediatría). Por otro lado, la edad cronológica es la edad contada desde el momento del nacimiento. Es un error pensar que si un bebé prematuro no ha alcanzado un determinado hito a cierta edad cronológica, esto indique un retraso en el desarrollo.

Desde muchas disciplinas, entre las que se destacan la psicología, la psicopedagogía y la terapia ocupacional, la edad corregida es un término que se tiene muy en cuenta. La gran mayoría de las pruebas estandarizadas exigen una edad exacta del niño en el momento de la evaluación con el fin de realizar una comparación real.

El cálculo de la edad corregida es muy sencillo. Únicamente tenemos que restar a la edad cronológica las semanas de prematuridad. Si un niño nació en la semana 32 de gestación, fue entonces 8 semanas prematuro (40 - 32 = 8). Para determinar el número de semanas de prematuridad de su bebé, se resta 40 a su edad gestacional al nacimiento (un embarazo a término consiste en 39-40 semanas de gestación).

Ejemplo práctico: Si un bebé nació a las 32 semanas de gestación, él o ella tiene 8 semanas (2 meses) de prematuridad. Si el bebé tiene 4 meses (16 semanas desde el nacimiento), su edad corregida es de 2 meses. En este caso, aunque su bebé tiene 4 meses, usted debe anticipar que sus logros del desarrollo sean los de un bebé de 2 meses nacido a término. No sería realista esperar que su bebé se dé vuelta de su estómago a su espalda, ya que este es un logro que se espera de un bebé de 4 meses de edad nacido a término. Su bebé podría estar comenzando a sostener su cabeza y sonreír, que es un hito normal del desarrollo para un bebé de 2 meses nacido a término y para un bebé prematuro con edad corregida de 2 meses.

EDAD CORREGIDA EN BEBÉS PREMATUROS - EDAD CRONOLÓGICA

¿Hasta cuándo usar la Edad Corregida?

Es importante corregir la edad según la prematuridad del bebé, ajustándola así a su madurez con el fin de valorar apropiadamente la evolución del desarrollo global del niño. Durante los primeros 2 años, se recomienda usar la edad corregida del bebé para tener una mejor idea de cuándo su bebé estará logrando sus metas de desarrollo. El peso, la talla, el perímetro cefálico y la consecución de los hitos psicomotores deben evaluarse utilizando la edad corregida hasta los dos años. Después de los dos años, se espera que el desarrollo del niño prematuro se equipare al del resto de niños nacidos a término.

Clasificación de la Prematuridad

La prematuridad se clasifica según la edad gestacional en el momento del nacimiento:

  • Prematuro extremo: Cuando el bebé ha nacido antes de las 28 semanas de gestación.
  • Prematuro muy temprano: El bebé ha nacido entre las 28 y las 31 semanas de gestación.
  • Prematuro moderado a tardío: El nacimiento se produce entre las 32 y las 36 semanas de gestación.

Los niños pretérmino o prematuros son los que nacen con edad gestacional inferior a 37 semanas. La mayoría de los embarazos dura 40 semanas de media, y cuando el parto se produce entre las semanas 37 y 42 de gestación se dice que es un bebé "nacido a término".

Factores de Riesgo y Causas de la Prematuridad

Existen muchas causas de parto prematuro. En ocasiones existe una causa identificable, pero en otras no. Algunos de los factores de riesgo incluyen:

  • Antecedentes de parto prematuro.
  • Embarazos múltiples: Tener gemelos, mellizos, trillizos o más bebés en un solo embarazo aumenta el riesgo de parto prematuro, debido a que el útero tiene menos espacio.
  • Problemas de placenta.
  • Edad materna avanzada.
  • Estilo de vida y factores ambientales de la madre (como la exposición al humo de tabaco).
  • Problemas de salud materna subyacentes, como la diabetes y la hipertensión.
  • Mayor uso de tratamientos contra la infecundidad, que dan lugar a una mayor tasa de embarazos múltiples.
  • Cambios en las prácticas obstétricas, como el aumento de las cesáreas realizadas antes de que el embarazo llegue a término.

Aunque más del 60% de los nacimientos prematuros se producen en África y Asia meridional, se trata de un verdadero problema mundial. En los últimos 20 años, han aumentado las tasas de nacimientos prematuros, lo que puede explicarse por una mejora de los métodos de evaluación y los factores mencionados.

Desafíos y Vulnerabilidades en el Bebé Prematuro

Debido a que sus órganos no están completamente desarrollados, los bebés prematuros pueden presentar más problemas de salud. Las características más habituales de los bebés prematuros pueden variar según el grado de prematuridad y el desarrollo individual de cada bebé. Algunos pueden tener síntomas más leves, mientras que otros presentan complicaciones más serias.

Problemas de Salud Específicos del Prematuro Tardío (34-36 Semanas)

Durante muchos años, los prematuros tardíos (PT) han sido manejados como si de recién nacidos a término (RNT) se tratasen, lo que ha llevado a una infravaloración de los problemas potenciales a medio y largo plazo. Sin embargo, estudios recientes demuestran que se trata de niños con un desarrollo diferente al de los RNT, con mayor riesgo de determinadas patologías, no limitándose exclusivamente al período neonatal. Asimismo, presentan mayores tasas de hospitalización y consultas a servicios de urgencias, un mayor riesgo de infecciones, de fallo de medro, de problemas respiratorios y de trastornos del neurodesarrollo. La vulnerabilidad del PT se debe a su inmadurez, lo que puede ocasionar:

  • Hipotermia: Dificultad para mantener la temperatura corporal.
  • Hipoglucemia: Es tres veces más frecuente que en el RNT, debido a una respuesta metabólica insuficiente a la pérdida abrupta de glucosa materna tras el nacimiento.
  • Distrés respiratorio: La probabilidad de presentar problemas respiratorios es mayor debido a la estructura pulmonar inmadura y la producción disminuida de surfactante. Esto incluye síndrome de distrés respiratorio (SDR), taquipnea transitoria, neumonía y necesidad de soporte ventilatorio.
  • Apnea: La incidencia de apnea (obstructiva y central) y episodios de bradicardia es superior.
  • Hiperbilirrubinemia: Son dos veces más propensos que los RNT a presentar ictericia prolongada con elevación significativa de los niveles de bilirrubina, debido a la inmadurez hepática.
  • Problemas de alimentación: Los mecanismos precisos para una succión adecuada aún no están bien establecidos, lo que dificulta el agarre y aumenta el riesgo de deshidratación y malnutrición.

Estas patologías y problemas adaptativos requieren atención médica y supervisión de los profesionales sanitarios, suponiendo, en muchas ocasiones, prolongar la estancia hospitalaria tras el nacimiento. El reingreso precoz (dentro de los 15 días desde el alta) es frecuente debido a hiperbilirrubinemia, dificultades de alimentación, pobre ganancia ponderal, deshidratación y apnea. Muchos de estos reingresos pueden ser evitados mediante una monitorización cuidadosa, el establecimiento precoz de lactancia materna eficaz, con suplementación y apoyo a las familias.

Esquema de las principales complicaciones de salud en bebés prematuros

Desarrollo del Crecimiento y Neurodesarrollo

El nacimiento pretérmino se asocia a un peor crecimiento en los primeros años de vida. La curva de ascenso de peso de los bebés prematuros también es más lenta que la de un bebé a término, debido a que ingieren cantidades muy pequeñas de leche. El crecimiento del PT debe ser cuidadosamente monitorizado por el pediatra, valorando como crecimiento adecuado si las curvas de peso y longitud siguen una línea casi paralela a los percentiles normales, con tendencia progresiva a acercarse a estos.

Aunque los datos sobre la maduración cerebral del PT son limitados, existe evidencia suficiente para afirmar que tienen un mayor riesgo de déficits en su desarrollo neurológico y de alcanzar adquisiciones motoras, ejecutivas, cognitivas y conductuales deficientes, con una relación inversamente proporcional a su edad gestacional. En la edad escolar, pueden presentar déficit cognitivo y problemas de aprendizaje con peores resultados en las áreas de lectura comprensiva y matemáticas. También se ha evidenciado mayor probabilidad de presentar trastornos del comportamiento y psiquiátricos, así como un mayor riesgo de trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Alimentación y Nutrición

Los recién nacidos prematuros tienen unas necesidades y vulnerabilidades nutricionales específicas que, a menudo, no son reconocidas. La alimentación del PT con leche materna debe seguir siendo la meta después del alta, sin embargo, el establecimiento de la lactancia materna en este grupo de edad es a menudo más problemático. Una combinación de factores, como una menor fuerza muscular orobucal y la inmadurez en la coordinación succión-deglución-respiración, hacen que el agarre resulte dificultoso. Las dificultades en la alimentación son la primera causa de retraso del alta hospitalaria y la causa más frecuente de reingreso.

Todos los PT deberán recibir suplementos de vitamina D, 400 UI/día, hasta el inicio de alimentación complementaria en aquellos alimentados con leche materna, o hasta que beban, al menos, un litro de fórmula fortificada en vitamina D. Respecto a la suplementación con hierro, algunos autores consideran que podría estar indicada en estos niños hasta los 6-12 meses de edad.

Problemas Respiratorios

El nacimiento adelantado les presenta una situación con unos pulmones inmaduros, aún en desarrollo. Otros factores, como el retraso de crecimiento intrauterino, el bajo peso al nacimiento, la corioamnionitis o la alta tasa de cesáreas, pueden condicionar un aumento de la morbilidad respiratoria e incrementar el número de complicaciones respiratorias.

Vulnerabilidad a las Infecciones

Las infecciones son una causa importante de morbilidad y mortalidad en los PT. La incidencia y gravedad de las infecciones se deben en gran medida a la incompetencia de su sistema inmunológico por la inmadurez cualitativa y cuantitativa de sus componentes. La bronquiolitis aguda es de mayor relevancia por su frecuencia y gravedad potencial, y se considera al PT como un paciente de riesgo para esta patología, sobre todo durante el primer año de vida.

Monitorización y Cuidados Especiales

Con los avances en la atención médica, la supervivencia y los resultados a largo plazo para los bebés prematuros han mejorado significativamente. Sin embargo, requieren atención y seguimiento especializados.

Detección y Estimulación Temprana

Las dificultades de desarrollo podrían detectarse a una edad temprana, lo que podría facilitar la intervención precoz. Se ha demostrado que la detección precoz, acompañada de una estimulación adecuada, minimiza las secuelas de la prematuridad. Para ello, se cuenta con pruebas de cribado, como el Haizea Llevant y el cuestionario Ages & Stages Questionnaires®, 3ª edición (ASQ-3®), que evalúa cinco áreas del desarrollo: comunicación, motor grueso, motor fino, resolución de problemas y personal/social.

Salud Sensorial

Es conveniente realizar una revisión de la visión de los bebés prematuros, ya que tienen mayor probabilidad de tener problemas como la Retinopatía del Prematuro. Los prematuros considerados de riesgo serán examinados por el oftalmólogo a las 6-8 semanas de vida. Los bebés con un peso menor de 1.500 gramos al nacer, tienen mayor riesgo de padecer diversos grados de sordera, por lo que se suelen realizar pruebas auditivas durante su estancia en el hospital.

Vacunación

Los bebés prematuros deben ser vacunados a los dos meses de vida, al igual que los bebés que han nacido a término. El consenso general es que los prematuros deben seguir el mismo calendario vacunal que los niños nacidos a término. Comenzarán, por tanto, su programa de vacunación a los 2 meses de edad cronológica (posnatal), independientemente de su edad gestacional o peso al nacimiento, incluso si están ingresados, pero debiendo encontrarse en una situación de estabilidad clínica.

La morbimortalidad por enfermedades infecciosas en los prematuros es mayor que en los recién nacidos a término. Esta vulnerabilidad determina la prioridad de llevar a cabo sus inmunizaciones de una forma correcta. La respuesta inmunológica a las vacunas en los prematuros es similar a la obtenida en los nacidos a término para DTPa, poliomielitis 1 y 2, neumococo y meningococo, pero inferior para hepatitis B, Haemophilus influenzae tipo b y poliomielitis 3.

Tabla resumen del calendario de vacunación recomendado para bebés prematuros

Consideraciones Finales

La información contenida en esta artículo es de carácter divulgativo y no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.

tags: #un #prematuro #cuando #iguala #a #los