El tema de la naturaleza y el rango ético del embrión humano es de primera magnitud y requiere una reflexión profunda. La significación de este debate es tal que, según algunos pensadores, debería ser una prioridad en las agendas de los líderes mundiales, dada su íntima conexión con la autocomprensión del ser humano.
La Importancia del Debate sobre el Estatuto del Embrión
Como ha expresado el jurista y pensador italiano Prof. Luigi Lombardi Vallauri, aunque cuantitativa, política y económicamente el problema del embrión pueda parecer minúsculo, es crucial desde una perspectiva contemplativa, pues atañe muy de cerca a la autocomprensión del hombre.
Estas afirmaciones son una llamada de atención para los científicos, quienes necesitan descubrir las razones morales que les obligan a reflexionar a fondo sobre la condición ética del embrión humano. Los científicos y médicos deben hacerlo antes de aventurarse en la investigación de este "territorio minúsculo, pero incitante y prometedor". Aunque los impulsos de saber o de ampliar la capacidad benéfica de la ciencia son nobles, no podemos obcecarnos por las ganancias inmediatas, ya que de nuestra actitud ante los embriones humanos dependen muchas cosas importantes que nos atañen en lo más íntimo.

El Estatuto Ontológico y Ético del Embrión Humano
Cuando se pregunta a científicos y a la gente común sobre la naturaleza ontológica y ética del embrión (es decir, qué o quién es el embrión humano y qué exigencias morales nos reclama), se obtienen respuestas variadas y contradictorias. Hasta el advenimiento de la Fecundación In Vitro y la Transferencia de Embriones (FIVET), se consideraba al embrión de cualquier especie como un ser embrionario de esa misma especie. Sin embargo, esta afirmación ya no es universalmente aceptada en muchos círculos.
El Informe Warnock y la Noción Funcional del Embrión
Una de las posiciones más influyentes es la del Informe Warnock, un documento del Comité de Estudio sobre Fecundación y Embriología Humanas, considerado por muchos como una obra maestra de la ética secularista. La contribución principal de este informe ha sido, en lo que concierne al estatuto del embrión, la de "lanzar una bomba de humo" sobre la cuestión de su rango ético y biológico.
La mayoría de los miembros del Comité Warnock, con el propósito de neutralizar éticamente al embrión humano y despojar de significación moral nuestras relaciones con él, optaron por privarlo de consistencia ontológica, convirtiéndolo en una noción funcional. El Comité afirmó: "Aunque las cuestiones de cuándo la vida y la personalidad comienzan a aparecer son susceptibles de respuestas netas, sostenemos que las respuestas a tales cuestiones son de hecho complejas amalgamas de juicios factuales y morales". Se reprocha al Comité Warnock su decisión de soslayar la cuestión germinal de definir la naturaleza ontológica del embrión, de la cual dependen todas las demás. Además, sentó el precedente histórico de reducir un problema ético difícil a una cuestión de regulación administrativa. Este cambio en la valoración ética del embrión no podría lograrse sin acallar importantes objeciones ontológicas y éticas.
El informe Warnock recibió un fuerte apoyo para una manipulación programada de la opinión pública. La Sra. Warnock, con ayuda de sus simpatizantes, promovió una campaña, "elegante en la forma pero despiadada en el fondo", para descalificar a quienes ven en el embrión humano un ser digno del máximo respeto. El informe sugiere que la objeción al uso de embriones humanos en investigación es "fundamental", basada en principios morales, una actitud que en la época actual se ve con poca simpatía. También insinúa que quienes se oponen a la investigación lo hacen por una "instintiva oposición a que alguien se aventure a jugar con la creación de la vida humana", lo que se interpreta como una velada acusación de irracionalidad y oscurantismo.
La Instrucción Donum Vitae: Respeto a la Vida Humana Naciente
En contraste con la doctrina warnockiana, que propone un dominio utilitarista sobre el embrión joven, la Instrucción vaticana Donum Vitae impone el respeto como actitud ética ante la vida humana naciente. Esta instrucción enfatiza que en la visión cristiana, todos los seres humanos deben ser amados y respetados como personas humanas desde el primer instante de su existencia, recibiendo los mismos cuidados y protección desde el momento de su concepción. Independientemente del lugar o las circunstancias de la concepción, esta inaugura siempre una vida humana que se desarrolla por sí misma y que jamás llegaría a ser humana si no lo fuera ya entonces.
La Instrucción sostiene que todos los seres humanos reclaman la misma atención y respeto. Si están enfermos, se les debe atender con los mejores avances de la ciencia biomédica, diagnosticando y aplicando las terapias apropiadas, siempre respetando su singularidad personal. El lenguaje de la Instrucción, hecho de respeto y compasión, está abierto a la audacia científica y a la modernidad. No hunde al embrión en un estrato de subhumanidad; al contrario, le confiere plenitud de derechos y le hace compartir todas las exigencias éticas conferidas a los seres humanos.
Desde un punto de vista deontológico, la Donum Vitae es considerada por algunos como la que mayor fidelidad ha mostrado a las directrices de la carta magna de la experimentación humana, la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial.
La Regla de los 14 Días: Origen, Justificación y Debate Actual
El objetivo de este artículo es analizar críticamente los argumentos utilizados en defensa de la regla de los 14 días, referida a la investigación y experimentación con embriones humanos. Esta regla fue propuesta hace más de cuarenta años y muchos países la incluyeron en sus legislaciones. Sin embargo, después de cuatro décadas, la ciencia exige hoy un debate internacional urgente para revisar este límite, que imposibilita a los científicos investigar con embriones creados en laboratorio más allá de los 14 días.
Abren debate sobre los derechos de los embriones
Origen de la Regla: El Informe HEW (1979)
La regla de los 14 días fue propuesta por primera vez en 1979, en el informe HEW Support of Research Involving Human In Vitro Fertilization and Embryo Transfer, elaborado por la Junta Asesora de Ética del Departamento de Salud, Educación y Bienestar de EE.UU. Este informe reconocía que la técnica de FIV no era muy eficaz ni completamente segura para la descendencia, y que, aunque éticamente defendible, era controversial para la sociedad de entonces.
Una de las conclusiones de la Junta Asesora de Ética se refiere al estatuto del embrión, admitiendo que, aunque merece un profundo respeto, no le corresponden los mismos derechos legales y morales que a las personas, por lo que el embrión no puede ser considerado persona aún. Esta afirmación rechaza la idea de persona desde la concepción, haciendo éticamente aceptables las investigaciones con embriones en sus primeras fases. La regla fue tajante: "No embryos will be sustained in vitro beyond the stage normally associated with the completion of implantation (14 days after fertilization)". El informe no ofrecía razones para justificar este límite. Se presume que el día 14 fue elegido por ser un hito lo suficientemente alejado de los cinco días que un embrión humano podía sobrevivir in vitro en los años 80, ofreciendo un margen razonable para la ciencia.
El Informe Warnock (1984) y la Justificación de la "Estrella Primitiva"
El segundo documento fundamental es el Report of the Committee of Inquiry Into Human Fertilisation and Embryology (1984), conocido como Informe Warnock. Aunque menos prejuicioso que el HEW en algunos aspectos, también prefería, como regla general, que los niños nacieran en familias biparentales y heterosexuales. El comité examinó las etapas tempranas del desarrollo embrionario humano, desde la unión del óvulo y el espermatozoide hasta la implantación del embrión en la pared uterina al decimocuarto día después de la fecundación.
El comité afirmó que, si bien el embrión humano debe recibir alguna protección legal, no puede ser equiparado al de una persona. Por ello, la investigación no debe estar completamente prohibida, aunque sí sujeta a estrictos controles. El informe declaró: "(...) the objection to using human embryos in research is that each one is a potential human being. One reference point in the development of the human individual is the formation of the primitive streak (...). Most authorities put this at about fifteen days after fertilisation. This marks the beginning of individual development of the embryo. Taking such a time limit is consonant with the views of those who favour the end of the implantation stage as a limit. We have therefore regarded an earlier date than this as a desirable end-point for research. We accordingly recommend that no live human embryo derived from in vitro fertilisation, whether frozen or unfrozen, may be kept alive, if not transferred to a woman, beyond fourteen days after fertilisation, nor may it be used as a research subject beyond fourteen days after fertilisation. This fourteen day period does not include any time during which the embryo may have been frozen."
La formación de la estrella primitiva es significativa porque representa el punto más temprano en el que se asegura la individualización biológica de un embrión. Antes de este punto, los embriones pueden dividirse en dos o fusionarse. Para tratar este asunto, la obra de Juan Ramón Lacadena ofrece claves fundamentales para su comprensión, señalando que la individualización de un nuevo ser requiere dos propiedades: la unicidad (ser único e irrepetible) y la unidad (ser uno solo).
- En cuanto a la unicidad, la formación de gemelos monocigóticos (que se dividen de un único embrión) ocurre en torno al decimocuarto día, estableciendo su unicidad solo al término de la implantación. Esto implica que hasta el día 14 no se sabe si el embrión dará lugar a una o dos realidades biológicas, lo que lleva a algunos a argumentar la imposibilidad de considerarlo persona desde la concepción.
- Respecto a la unidad, el fenómeno de las quimeras humanas (personas constituidas por la fusión de dos cigotos o embriones distintos) evidencia que esta propiedad no está establecida en los cigotos o embriones fusionados. Por tanto, la unidad tampoco puede establecerse antes de la implantación.
No obstante, en todo proceso biológico, un aspecto crucial es la continuidad, que manifiesta la imposibilidad de fijar un momento exacto y preciso en el que el embrión adquiere ambas propiedades. La imagen científica muestra que el desarrollo humano desde el cigoto hasta el bebé es continuo, sin una fase que pueda señalarse inequívocamente como el paso a la formación de la persona. Incluso la fecundación misma es una circunstancia indefinida, ya que los cromosomas tardan horas en unirse al genoma. Por lo tanto, el límite de 14 días puede considerarse arbitrario, ya que el proceso embriológico no presenta saltos ni cortes, sino una continuidad.
Cabe destacar que la regla de los 14 días "nunca tuvo la intención de ser una línea clara que denotara el inicio del estatus moral en los embriones humanos". Como instrumento de política pública, ha sido exitosa al ofrecer un punto de detención claro y legalmente aplicable para la investigación, ya que la estrella primitiva puede identificarse visualmente y es posible contar los días de cultivo de un embrión.
Perspectivas Científicas sobre el Inicio de la Vida y la Persona
Rechazada por algunos la idea de que el embrión humano pueda ser considerado persona desde la fecundación, el Informe Warnock parte de la tesis principal de que el embrión es un ser humano en potencia. Para explicar el proceso ontogenético del embrión, se recurre principalmente a dos teorías:
- La teoría epigenética sostiene que el proceso de conformación es progresivo, de modo que las formas no están desde el primer momento, sino que se logran a base de interacciones.
- La teoría preformacionista, por el contrario, propone que todo está ya contenido en el embrión, y en su ontogénesis solo hay crecimiento, no desarrollo, es decir, no surgen nuevas formas, sino que todo está dado desde el principio, produciéndose un simple proceso de maduración.
Aunque el preformacionismo concede una prioridad fundamental a la información genética, la ciencia ha demostrado que esta información, aunque necesaria, no es suficiente, requiriendo también información extragenética, así como un espacio y un tiempo determinados. Por ejemplo, un óvulo humano fecundado no puede desarrollarse completamente aislado en un tubo de ensayo; se requiere la implantación en la pared del útero para que adquiera un "sentido" de desarrollo.

Debate sobre la Naturaleza Humana y la Identidad Personal
Un estudio analizado por Bioética Web evaluó las declaraciones que representaban el punto de vista biológico: "la vida de un ser humano comienza en la fecundación". Se utilizó este punto de vista porque encuestas y sondeos anteriores sugieren que muchos estadounidenses y expertos médicos lo sostienen. Para Bioética Web, aunque las conclusiones de este artículo sugieren que un feto se clasifica biológicamente como humano en el momento de la fecundación, esta visión descriptiva no implica la visión normativa de que los fetos merecen consideración legal durante todo el embarazo. Los conceptos éticos y legales contemporáneos que motivan los derechos reproductivos pueden hacer que los estadounidenses no tengan en cuenta el punto de vista descriptivo o lo desvinculen del punto de vista normativo.
Desde la evidencia científica, el profundo conocimiento de la naturaleza biológica del embrión y su programa de desarrollo, que arranca con la fecundación y lo conduce hacia el nacimiento en un proceso organizado, continuo y de complejidad creciente, deja poco espacio para la duda sobre su naturaleza humana. Para la Bioética Personalista, la naturaleza humana no puede separarse de la identidad personal, poseedora de dignidad y derechos. Sin embargo, otras corrientes bioéticas establecen, no sin arbitrariedad, que los conceptos naturaleza humana e identidad personal pueden separarse, pudiendo existir seres humanos (embriones tempranos) que no sean personas y, por tanto, carezcan de dignidad y derechos. Mientras tanto, millones de seres humanos son exterminados a través del aborto, las técnicas de reproducción asistida o la investigación biomédica, porque no son considerados personas.
La Perspectiva de Antonio Lazcano: El Cerebro como Criterio de Persona
El científico mexicano especializado en biología evolutiva, Antonio Lazcano, ha asegurado que el producto del embarazo antes de la semana 12 de gestación no es una persona, ni siquiera en potencia. Según Lazcano, "la inevitabilidad de comparar un cigoto con una persona es ilegítima desde el punto de vista biológico".
Lazcano explica que si bien un óvulo fecundado por un espermatozoide puede dar como resultado un niño, este se considera persona hasta después de la semana 12. Argumenta que un cigoto está vivo y puede desarrollarse, pero no es una persona. Si se argumenta que es una persona en potencia porque tiene el mismo material genético, entonces la placenta, que tiene exactamente el mismo contenido genético que el producto, también sería una persona en potencia, lo cual carece de sentido ya que las placentas se desechan o incineran. Insiste en que el argumento de que un cigoto es genéticamente una persona por serlo potencialmente no es válido, ya que, por ejemplo, el apéndice de una persona tiene la misma información genética que cualquier otra célula, salvo los espermatozoides, pero no es una persona.
El científico explicó que el sistema nervioso central en un cigoto comienza a desarrollarse hasta la semana 12 aproximadamente, con una transición que en algunos casos se extiende hasta la 13, 14, 15 o 16. Antes de la aparición del sistema nervioso central, el cigoto es una "masa de células amorfa". Los médicos saben que se pueden producir abortos espontáneos de cigotos (óvulos fecundados) sin que la mujer embarazada se dé cuenta.
Investigación Embrionaria: Cantidad, Calidad y Cuestiones Legislativas
La pregunta sobre si la investigación embrionaria es solo un tema de discusión o si realmente se está investigando activamente nos lleva a examinar las revistas científicas especializadas en Embriología clínica.
Dimensiones Cuantitativas y Cualitativas de la Investigación
Hasta ahora, no son muy numerosos los trabajos de experimentación sobre embriones humanos. Una anécdota que lo revela es que cuando el diputado Enoch Powell presentó en el Parlamento británico un proyecto de Ley para prohibir la experimentación sobre embriones humanos, la revista Nature, conocida por su línea editorial beligerante a favor de dicha experimentación, convocó un concurso para premiar con una suscripción anual gratuita a todo científico que enviara un tema de investigación que exigiera necesariamente el uso de embriones humanos.
Las cifras históricas de aprobación de protocolos de investigación no son elevadas. En el Reino Unido, se aprobaron alrededor de 20 protocolos hasta noviembre de un año pasado cuando la Autoridad Voluntaria de Licencia fue sustituida por la Autoridad Estatutaria. En la República Federal de Alemania, hasta finales de 1986, solo se habían aprobado cuatro solicitudes de investigación. En Estados Unidos, desde 1980, existe la prohibición de financiar con dinero federal la investigación sobre embriones humanos. La situación en Australia era confusa después de que el Gobierno de Canberra no aceptara el Informe de la Comisión Tate, que condenaba la investigación destructiva.
Los trabajos publicados no parecen haber alcanzado un nivel satisfactorio de madurez y calidad. La temática no es muy variada; pocos buscan la curación de defectos en embriones humanos anormales, como el intento de enucleación microquirúrgica de un pronúcleo sobrante en embriones polispérmicos. La idea de que los embriones con graves desequilibrios genéticos pueden usarse para estudiar el metabolismo o para análisis morfológicos se considera válida. Los trabajos más frecuentes buscan mejorar las condiciones de las técnicas de FIVET clínica, como estudios sobre la "calidad" de los embriones en relación con la estimulación ovárica o la influencia de cambios en los medios de fecundación y cultivo. Sin embargo, estos trabajos, a pesar de la buena intención de los investigadores, cobran un precio intolerable en vidas humanas. Por ejemplo, determinar que no hay diferencias apreciables entre las técnicas de criopreservación de Mohr (Australia) y Testart (Francia) exigió la creación y destrucción de 183 embriones humanos. Otro trabajo sobre la eficiencia comparativa de tres técnicas para el diagnóstico de la capacidad fertilizante del semen conllevó la destrucción programada de más de ochenta embriones humanos.
No es solo el costo en vidas humanas embrionarias lo que produce malestar, sino también la débil contextura de muchos trabajos. La calidad científica en esta parcela de la medicina es notablemente inferior a la exigida en otros campos, con una "fuerte contaminación de artículos de dudosa calidad científica" en la bibliografía sobre técnicas de reproducción asistida. Muchos trabajos parecen hechos apresuradamente y no resisten una crítica seria de sus procedimientos metodológicos y estadísticos, lo cual ocurre ante una sociedad no solo tolerante, sino admirada.
Debates Legislativos y el Futuro de la Regulación
Se clama por todas partes para que los legisladores establezcan normas para regular el nuevo campo de la tecnología de la reproducción humana. En España, por ejemplo, una Comisión del Congreso de los Diputados ha discutido una Proposición de Ley sobre Reproducción humana asistida, un proyecto legislativo "cómicamente aperturista" en aspectos de política social y familiar. Este proyecto invoca en su favor la razón de que, en su mayor parte, las normas propuestas para regular la investigación en Embriología humana están...
A finales de mayo de 2021, la prensa nacional e internacional se hizo eco de un artículo publicado en la revista Stem Cell Reports, en el que expertos de varios países reclamaban un debate internacional sobre las restricciones referidas a la investigación con embriones humanos cultivados en laboratorio más allá de los 14 días. Este reclamo destaca la necesidad de revisar urgentemente el límite impuesto por la norma, la cual imposibilita a los científicos investigar con embriones creados en laboratorio más allá de esa frontera.