Fertilización y Manejo del Trébol Alejandrino (Trifolium alexandrinum)

El Trébol Alejandrino (Trifolium alexandrinum) es una planta forrajera anual de gran valor, ampliamente cultivada y reconocida por sus múltiples beneficios agronómicos, especialmente en el contexto de la fertilización y mejora del suelo. Comprender sus características y requerimientos es fundamental para optimizar su rendimiento.

Características y Requerimientos del Trébol Alejandrino

Identificación y Morfología

El Trébol Alejandrino es una planta anual que alcanza una altura de 20 a 50 cm. Sus hojas son trifoliadas, con estípulas ciliadas; las superiores suelen ser opuestas o subopuestas. Los folíolos son lanceolados a oblongos, pelosos y dentados en su extremo. Las flores presentan una corola de color crema, que es el doble de larga que el cáliz; este último cuenta con 10 nervios en el tubo y dientes lineares.

Requerimientos Ambientales

Esta especie es de tipo mediterráneo y se adapta bien a regiones con inviernos suaves. Prefiere terrenos bien drenados y tolera la alcalinidad y la salinidad edáfica.

Distribución y Zonas de Cultivo

Es originaria de la región oriental del Mediterráneo, donde se cultiva habitualmente en países como Egipto, Israel y los del Magreb.

Tipo de Cultivo e Implantación

Su uso es habitual como cultivo invernal de regadío, aunque también puede establecerse en secanos frescos. Se siembra a principios de otoño y logra una rápida implantación, mostrando una persistencia anual. La dosis de siembra recomendada es de 30 kg/ha.

Interés Forrajero y Aprovechamiento

El Trébol Alejandrino es muy productivo y presenta una gran capacidad de rebrote, produciendo entre los meses de octubre y junio. No interrumpe su crecimiento si el invierno es suave. En regadío, permite realizar un total de 6-7 cortes, con una producción total de hasta 26 t ms/ha. El forraje es de buena calidad, rico en proteína (>15% PB), y muy apetecible para el ganado. Se aprovecha principalmente para siega y alimentación en verde de vacas lecheras. Dada su buena capacidad de rebrote, permite varias siegas durante la campaña, aunque no se presta bien al pastoreo.

Variedades

Algunas de las variedades conocidas incluyen 'Belem', 'Carmel', 'Fahl', 'Israel', 'Khadrawi', 'Miscari' y 'Tavor'.

El Trébol Alejandrino como Abono Verde

Una de las aplicaciones clave del Trébol Alejandrino es su uso como abono verde para mejorar las características nutricionales del suelo. Esta práctica se enmarca en estrategias de manejo agrícola sostenible que buscan optimizar la fertilidad del suelo de manera natural.

Esquema mostrando el ciclo de vida del Trébol Alejandrino y sus usos

La Importancia de la Fertilización en Leguminosas: Fósforo y Fijación de Nitrógeno

La fertilidad del suelo, especialmente la disponibilidad de nitrógeno y fósforo, es crucial para el desarrollo de leguminosas forrajeras como el trébol. En muchas regiones, como la Puna en los Andes peruanos, los pastizales naturales presentan deficiencias de estos nutrientes.

Estrategias para Mejorar la Fertilidad del Suelo

Tradicionalmente, se han empleado dos estrategias principales para compensar la deficiencia de nitrógeno y fósforo en el suelo: la fertilización mineral y la fijación de nitrógeno a través de la introducción de leguminosas mejoradas.

  • La fertilización con nitrógeno puede incrementar la productividad aérea y la eficiencia en el uso del agua, así como el contenido de nitrógeno en las plantas y la dieta de los animales. Sin embargo, es una estrategia costosa y puede generar efectos negativos en el ecosistema, como la alteración de la composición florística y el impacto en el complejo agua-suelo.
  • La introducción de leguminosas, como los tréboles, constituye una práctica efectiva para mejorar las condiciones de nitrógeno en el suelo y la calidad del forraje para el ganado.

El Papel del Fósforo

El fósforo es un elemento esencial que estimula el desarrollo radicular, el crecimiento de las plantas y, crucialmente, la fijación de nitrógeno por las leguminosas. Existe una interacción sinérgica entre el fósforo y el nitrógeno; pastizales que recibieron ambos nutrientes produjeron más forraje que aquellos que recibieron solo uno.

¿Qué hacen las LEGUMINOSAS con el NITRÓGENO? ✅🌱

Estudio de Caso: Impacto de la Fertilización Fosforada en Leguminosas

Un estudio de campo evaluó el impacto de la fertilización fosforada y la introducción del trébol blanco (Trifolium repens) en praderas naturales dominadas por Festuca dolichophylla en la región Puna del Perú (a 4500 msnm, sector Ayaracra, Pasco). Aunque el estudio se centró en Trifolium repens, los principios y hallazgos son extensibles a otras leguminosas como el Trébol Alejandrino, destacando la importancia del fósforo.

Diseño Experimental y Parámetros Evaluados

El diseño experimental fue factorial, con dos niveles de fósforo (0 y 80 kg/ha), dos distanciamientos entre puntos de siembra (0.5 y 1.0 m) y cinco épocas climáticas de crecimiento. Se evaluaron parámetros como la altura de planta, expansión foliar, vigor (volumen, altura), peso de la planta, número de cabezas florales, grado de nodulación, y el contenido de nitrógeno en las hojas y tallos de festuca, así como en el suelo con presencia de trébol.

Los tratamientos fueron asignados al azar en parcelas de 20 m2, utilizando el trébol blanco variedad Huía, previamente inoculada con Rhizobium leguminosarum y sembrada a una profundidad no mayor de 2 cm.

Resultados y Discusión

Efectos en el Trébol Blanco

La fertilización con fósforo (80 kg/ha) y el distanciamiento de siembra (0.5 cm) mostraron un efecto significativo en la altura, expansión foliar y grado de nodulación del trébol. La aplicación del fósforo tuvo un efecto significativo sobre la altura y expansión foliar (p<0.01), sugiriendo que la incorporación de fósforo estimuló el crecimiento y desarrollo. La expansión foliar del trébol incrementó significativamente de 54.3 a 99.0 cm2, lo que demuestra una respuesta positiva a la mayor disponibilidad de este elemento, que se encontraba en niveles bajos (5.5 ppm) en el área de estudio.

El fósforo es un nutriente esencial para los procesos metabólicos en las leguminosas, particularmente para el crecimiento del sistema radicular y la consecuente expansión del área foliar. Las leguminosas tienen un mayor requerimiento de fósforo que las gramíneas, lo que resalta el rol determinante de este elemento en la mejora del crecimiento del trébol blanco.

La fertilización fosforada también influyó favorablemente (p<0.05) sobre el número y diámetro de nódulos, revelando un efecto positivo sobre la nodulación y, por ende, sobre la fijación de nitrógeno y la síntesis de proteína. El mayor desarrollo radicular, propiciado por el fósforo, habría favorecido un incremento en la absorción y utilización de nutrientes. Se observó que las plantas de trébol que recibieron fósforo presentaron nódulos con una coloración más rosada, indicando una mayor concentración de leghemoglobina, un indicador de fijación efectiva del nitrógeno molecular.

Efectos en la Gramínea (Festuca dolichophylla)

En la festuca, la fertilización fosforada mostró una mejora significativa en el volumen y altura de planta, mientras que el distanciamiento de siembra de 0.5 cm mejoró el número de inflorescencias. La adición de fósforo incrementó significativamente (p<0.05) la altura y volumen (vigor) y la biomasa de la gramínea clave.

El estudio reveló un aumento significativo de la biomasa aérea de festuca en respuesta a la fertilización fosforada (2314 kg MS/m2 vs 1140 kg MS/m2; p<0.01), lo que indica que el fósforo es un elemento clave para el éxito de la asociación gramínea-leguminosa en suelos altoandinos, al incrementar las tasas de crecimiento y la acumulación de biomasa.

Interacción con Factores Climáticos y de Siembra

La interacción de fósforo por estación del año fue significativa (p<0.01) para la altura y la expansión foliar, mostrando mayores diferencias durante el pico de lluvia (marzo), lo que subraya la importancia del fósforo y la disponibilidad de agua. Las plantas sembradas a un distanciamiento de 0.5 m tuvieron mayor altura, expansión foliar y número de nódulos, sugiriendo que un menor distanciamiento podría haber resultado en una mayor cantidad de fertilización fosforada por unidad de área, especialmente al ser aplicado directamente en los hoyos durante la siembra. Se observó una asociación positiva entre plantas sembradas a menor distanciamiento con el porcentaje de nitrógeno en tallos y hojas de festuca, indicando mayores niveles de fijación y transferencia efectiva de nitrógeno al suelo y a las plantas.

Gráfico comparativo del efecto del fósforo en la altura y expansión foliar del trébol

Cultivos de Cobertura y Abonos Verdes: Bases de la Agricultura Sostenible

Las rotaciones de cultivos, los abonos verdes y los cultivos de cobertura son pilares fundamentales del buen manejo agrícola. Estas prácticas proporcionan diversidad, resiliencia, reciclan nutrientes, alimentan a los microbios del suelo y protegen el suelo de la erosión y la pérdida de nutrientes, resultando en la mejora de la agregación del suelo, un principio esencial de la agricultura sostenible.

Beneficios Clave de los Cultivos de Cobertura y Abonos Verdes

Los cultivos de cobertura son cualquier cultivo no comercializado que se siembra además del cultivo comercial primario para mantener el suelo cubierto durante el mayor tiempo posible. Sus objetivos principales incluyen:

  • Aumentar la materia orgánica y la fertilidad del suelo: Durante la descomposición de la materia orgánica por los microorganismos, se forman compuestos como gomas, ceras y resinas. La glomalina, producida por hongos micorrícicos, ayuda a unir las partículas del suelo. Un suelo bien agregado está bien aireado y posee una alta tasa de infiltración de agua.
  • Reducir la erosión y mejorar la estructura del suelo: La biomasa aportada protege la superficie y las raíces mejoran la estructura.
  • Promover la infiltración de agua: Una mejor estructura del suelo facilita la absorción y retención de agua.
  • Limitar brotes de plagas y enfermedades: La diversidad vegetal puede romper ciclos de plagas y enfermedades.
  • Aumentar la actividad microbiana del suelo: Estudios han mostrado un incremento del 7% al 31% en bacterias y hongos totales del suelo con el uso de cultivos de cobertura.

Producción de Nitrógeno

Uno de los beneficios más significativos de los cultivos de cobertura y abonos verdes de leguminosas es su capacidad para producir y fijar nitrógeno. Las leguminosas pueden acumular de 40 a 200 libras de nitrógeno por acre. La cantidad disponible para un cultivo posterior depende de la especie, la biomasa total producida y el porcentaje de nitrógeno en el tejido vegetal. Es crucial la inoculación de la semilla de leguminosa con el cultivo bacteriano adecuado (e.g., Rhizobium leguminosarum bv. Trifolii para trébol rojo, carmesí y blanco) para asegurar una buena nodulación y fijación de nitrógeno.

Infografía sobre los beneficios de los cultivos de cobertura para la salud del suelo

Manejo de Abonos Verdes y Relación Carbono-Nitrógeno (C:N)

El abono verde implica cortar, engarzar o labrar el cultivo mientras está verde o poco después de la floración. La relación C:N óptima para una rápida descomposición de la materia orgánica está entre 15:1 y 24:1. Materiales con proporciones C:N superiores a 24:1 pueden llevar a que el nitrógeno sea "atado" por los microbios del suelo, reduciendo su disponibilidad para el siguiente cultivo. La relación C:N varía según la especie y la edad de la planta; a medida que las plantas maduran, su contenido de carbono aumenta y el de nitrógeno disminuye.

Cálculo de la Contribución de Nitrógeno

Para estimar la contribución de nitrógeno de un cultivo de cobertura, se requiere una estimación del rendimiento del forraje sobre el suelo y su contenido de nitrógeno. Esto se logra tomando muestras, secándolas, pesándolas y enviándolas para análisis de forraje para determinar el contenido de proteína, el cual se puede convertir a porcentaje de nitrógeno. La porción de nitrógeno del abono verde disponible para el siguiente cultivo suele ser aproximadamente el 50% de la cantidad total contenida en la leguminosa.

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