La elección de la tetina adecuada para un bebé es crucial, ya que influye directamente en su alimentación y comodidad. En el mercado actual, existe una amplia variedad de modelos, materiales, formas y flujos, lo que puede complicar la decisión de los padres. Este artículo aborda las características de las tetinas de caucho, comparándolas con otros materiales y explorando sus usos, propiedades y consideraciones para su correcta elección y mantenimiento.

Tipos de tetinas según el material
Las tetinas se fabrican principalmente de dos materiales: látex (o caucho natural) y silicona. Ambos son aptos para cualquier edad, pero presentan características distintas que los hacen más adecuados para diferentes etapas del desarrollo del bebé.
Tetinas de látex o caucho natural
- Material: El látex es un material natural, suave y blando, de color marrón-anaranjado o marrón amarillento.
- Flexibilidad y resistencia: Su flexibilidad le confiere una mayor resistencia, especialmente cuando los primeros dientes empiezan a aparecer. Es un material gomoso, blandito y elástico, lo que facilita la succión.
- Retención de olores y apariencia: Tiende a retener olores y, con el uso y las esterilizaciones continuas, puede oscurecerse, volverse opaco y pegajoso, dando una apariencia más sucia.
- Duración: Las tetinas de látex deben reemplazarse con más frecuencia que las de silicona, aproximadamente cada uno o dos meses o cuando se observen cambios en su textura o color.
- Sensibilidad/Alergias: Aunque poco habitual, el látex puede provocar sensibilidad o alergias, probablemente debido a antecedentes familiares.
- Preferencia del bebé: La tetina de caucho o látex suele ser muy apreciada por los bebés debido a su suavidad.
Tetinas de silicona
- Material: La silicona es un material artificial, más transparente, blanco o blanquecino, y más rígido que el caucho.
- Durabilidad y limpieza: Es un material duradero que no se oscurece y aguanta más tiempo limpio. Resiste muy bien las altas temperaturas y no absorbe olores.
- Resistencia: Su rigidez hace que pueda dañarse con más facilidad que el látex si se rasga o corta, especialmente ante los mordiscos del bebé. Con el uso, pueden amarillear, momento en que hay que sustituirlas.
- Aceptación: Los lactantes suelen aceptar mejor la silicona que el látex.
- Higiene: Su transparencia y consistencia hacen que parezca más higiénica, aunque ambas lo son igualmente. Son fáciles de lavar.
Recomendaciones generales según el material
De forma general, se suele recomendar la silicona para el recién nacido (0 a 6 meses), ya que es más sencilla de mantener en buenas condiciones. El látex se recomienda cuando el niño ya tiene dientes (a partir de 6-12 meses) por su resistencia, aunque la experiencia muestra que no es fácil que se rompan.
Tipos de tetinas según la forma
La forma de la tetina influye en el modo de succión, la comodidad del bebé y el desarrollo de su boca. Existen principalmente tres formas:
Tetinas fisiológicas u ortodónticas
- Características: Son planas y simétricas, imitando el pezón materno con un diseño más alargado y rugosidades que facilitan el agarre.
- Adaptación: Se adaptan completamente al paladar del bebé y previenen malformaciones, ejerciendo menos presión en el paladar.
- Posición: Siempre están bien colocadas en la boca del bebé, sin importar si el bebé gira el biberón o el chupete, lo que las hace menos naturales pero más prácticas en este aspecto.
Tetinas anatómicas
- Características: Simulan el pezón materno durante la succión y se adaptan mejor al paladar.
- Recomendación: Son las más recomendadas en caso de lactancia mixta y para bebés amamantados.
- Posición: Solo tienen una posición y deben colocarse de forma correcta en la boca del bebé, vigilando que no se mueva y la tenga mal colocada.
Tetinas redondas o de cereza
- Características: Tienen una forma redondeada similar a una pequeña bola, simétrica en la parte superior.
- Consideraciones: Es el tipo de tetina de mayor tamaño y menos aconsejado, ya que puede provocar alteraciones en la mordida del bebé.
Flujo de la tetina
El flujo de la tetina, que indica la velocidad a la que sale el líquido por su orificio, es un factor crucial. No debe ser demasiado rápido para bebés muy pequeños, ni muy lento cuando ya han desarrollado bien la succión. El tamaño del orificio de la tetina cambia dependiendo del tipo de biberón y la consistencia del líquido.
Tipos de flujo
- Flujo lento: El orificio es muy pequeño, la leche sale despacio. Ideales para lactantes muy pequeños, de 0 a 3 meses, o para recién nacidos que aún no tienen la succión desarrollada.
- Flujo medio: La apertura es un poco mayor, la leche sale con más caudal y menos esfuerzo de succión. Apropiadas para bebés a partir de 3 meses que ya controlan mejor la succión.
- Flujo rápido: La leche cae rápidamente a través del orificio. Solo deben utilizarla aquellos bebés que ya controlan perfectamente la succión, generalmente a partir de los 6 meses, cuando han mejorado su capacidad para extraer y tragar.
- Flujo variable: Estas tetinas permiten ajustar el flujo de salida de la leche girando el biberón, ya que cuentan con tres agujeros con tres caudales de salida diferentes.
- Flujo para líquidos espesos: Para la leche mezclada con cereales o papillas, se requiere una tetina con un agujero en forma de estrella.
Además, hay tetinas especiales para bebés a partir de 12 meses que hayan dejado el biberón y empiecen a utilizar vasos de aprendizaje.

Higiene y mantenimiento de las tetinas
La higiene de las tetinas es fundamental para la salud del bebé.
- Limpieza diaria: Lavar la tetina con agua y jabón suave después de cada uso, separándola de su rosca y utilizando un cepillo para llegar a todos los rincones.
- Primera vez y desinfección: Tras la compra y antes del primer uso, es aconsejable lavar el chupete con agua y jabón, y enjuagarlo bien. Se recomienda hervirlo durante 5 minutos para eliminar posibles restos químicos. Es aconsejable repetir esta rutina incluso cuando el bebé ya lo esté usando.
- Caídas: Si la tetina se cae al suelo en casa, basta con ponerla bajo el grifo con agua caliente. Si se cae en la calle, es mejor añadir jabón al agua caliente.
- Sustitución: Es importante revisar con regularidad el estado de la tetina. Reemplazarla inmediatamente si está pegajosa, tiene agujeros, está a punto de romperse, pierde color o se vuelve pegajosa. Las tetinas no se heredan y deben cambiarse cada tres meses, aproximadamente, o cada uno o dos meses para las de caucho.
- Métodos de limpieza: No lavar las tetinas de caucho en el lavavajillas ni en el microondas, ya que esto puede cambiar su forma. Las tetinas de silicona sí se pueden lavar en el lavavajillas.
Consideraciones adicionales
- La elección del bebé: La última palabra sobre la elección de la tetina siempre la tendrá el bebé. Si no le gusta, rechazará el biberón o protestará al alimentarse. Es necesario ir probando hasta encontrar la que más le satisfaga.
- Válvula anticólicos: Algunas tetinas, como las de caucho natural de Goldi, tienen ranuras e impresiones en la parte inferior de la tetina que proporcionan una función anticólicos al evitar la entrada excesiva de aire.
- Postura y ambiente: Es importante cuidar la postura del bebé y el ambiente durante la alimentación para asegurar su comodidad.
- Normativa de seguridad: Las tetinas que se venden en España cumplen con la normativa europea. Es importante asegurarse de que el producto cumpla con todas las normas de seguridad.
- Evitar el uso prolongado: No se debe permitir que el bebé se duerma con la tetina del biberón en la boca, ni utilizarla para ayudarle a conciliar el sueño.
- Marcas especializadas: Algunas marcas, como Goldi, se especializan en productos de caucho natural, ofreciendo tetinas con diseños cuidados y testadas en laboratorios independientes para garantizar la seguridad y la ausencia de sustancias peligrosas.
Dra. Nûby: ¿Qué tipo de tetina elegir?
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