Tejido Cardíaco Artificial a partir de Células Madre

La enfermedad cardíaca es la principal causa de morbilidad y mortalidad en muchas partes del mundo, incluyendo EE. UU., con aproximadamente 1.5 millones de infartos de miocardio nuevos o recurrentes. A pesar de que la farmacoterapia convencional y las intervenciones quirúrgicas a menudo mejoran la función cardíaca y la calidad de vida, muchos pacientes continúan desarrollando síntomas refractarios. Los pacientes con insuficiencia cardíaca terminal tienen una tasa de supervivencia a 2 años del 25% con el tratamiento médico convencional, lo cual es peor en comparación con la de pacientes con SIDA, cirrosis hepática o accidente cerebrovascular. Tras una insuficiencia cardíaca, el proceso de reparación endógena no es suficiente para compensar la muerte de los cardiomiocitos, por lo que se necesita urgentemente el desarrollo de nuevas terapias.

En este contexto, la ingeniería de tejidos se define como la aplicación de nuevos métodos de bioingeniería para comprender relaciones complejas estructura-función en condiciones normales o patológicas, y el desarrollo de sustitutos biológicos para restaurar, mantener o mejorar la función. Esto se diferencia de la terapia celular, que está diseñada para mejorar la función de un tejido lesionado simplemente inyectando suspensiones de células aisladas en el lugar de la lesión.

Esquema comparativo de ingeniería de tejidos vs. terapia celular en el corazón

Células Madre Pluripotentes: Tipos y Diferenciación

Las células madre pluripotentes son un tipo especial de célula que tiene la capacidad de diferenciarse en casi cualquier tipo celular del cuerpo, incluido el cardiomiocito, la célula que forma el músculo del corazón.

Células Madre Embrionarias (hESC)

Las células madre embrionarias se derivan de embriones humanos en las primeras etapas del desarrollo (generalmente a los 5-7 días de fecundación). Estas células tienen una capacidad pluripotente completa, lo que significa que pueden diferenciarse en cualquier tipo celular, incluidos los cardiomiocitos.

Células Madre Pluripotentes Inducidas (iPSC)

Por otro lado, las células madre pluripotentes inducidas se obtienen mediante un proceso en el que se reprograman células somáticas adultas (como las de la piel o la sangre) para convertirlas en células madre pluripotentes. Este proceso, descubierto por Shinya Yamanaka en 2006, ha revolucionado la medicina regenerativa al evitar las cuestiones éticas relacionadas con las células madre embrionarias. Además, permite la creación de células madre específicas para cada paciente, abriendo el camino a terapias personalizadas.

Diagrama de derivación de células madre embrionarias y células madre pluripotentes inducidas

Diferenciación en Cardiomiocitos

Una vez obtenidas las células madre pluripotentes, se pueden diferenciar en casi cualquier tipo celular, incluidos los cardiomiocitos, a través de un proceso controlado en el laboratorio. La diferenciación de estas células madre en cardiomiocitos es un proceso complejo que involucra la manipulación de condiciones de cultivo específicas y la introducción de factores de crecimiento o señales moleculares que guían a las células hacia una identidad cardíaca.

Para transformar las células madre pluripotentes en cardiomiocitos, se introducen factores de crecimiento específicos que activan las vías celulares necesarias para la formación del corazón. Los factores clave incluyen proteínas de la familia del factor de crecimiento transformante beta, los factores de crecimiento de la familia Wnt, y las proteínas de la familia de los factores de transcripción GATA4, NKX2-5 y MEF2C. Estos factores guían a las células madre hacia un destino cardiaco, ayudando a que se desarrollen en las tres capas principales del corazón: epicardio, miocardio y endocardio.

Durante la diferenciación, las células madre se cultivan en un medio especializado que favorece su desarrollo hacia los cardiomiocitos. Además de los factores de transcripción, se pueden añadir sustancias que promuevan la maduración de estas células, como ciertos compuestos bioactivos, péptidos o factores de crecimiento que aumentan la tasa de diferenciación. Sin embargo, un aspecto importante es que, aunque las células madre pueden diferenciarse en cardiomiocitos, estos no siempre tienen la misma calidad o funcionalidad que los cardiomiocitos naturales, especialmente en términos de madurez.

Desafíos de la Terapia Celular Cardíaca

El camino hacia la aplicación clínica de las terapias basadas en cardiomiocitos derivados de células madre pluripotentes humanas ha estado marcado por avances significativos, pero aún enfrenta desafíos que deben resolverse para garantizar su efectividad a gran escala. Las preguntas sobre las dosis necesarias, la eficiencia del injerto y la supervivencia celular son cruciales para optimizar esta terapia.

Dosis y Retención Celular

Uno de los aspectos cruciales para que esta terapia sea efectiva es la dosis adecuada de cardiomiocitos derivados de células madre. Los estudios han mostrado que la inyección de entre 10 y 30 millones de cardiomiocitos derivados de células madre pluripotentes por gramo de peso cardíaco tiene beneficios en términos de mejora de la función cardíaca. Sin embargo, para lograr una reparación efectiva del tejido cardíaco dañado, se necesitan entre 1.500 y 9.000 millones de cardiomiocitos para un corazón humano adulto, lo que representa entre 0,5 y 3 veces el número estimado de cardiomiocitos en el ventrículo izquierdo de un corazón adulto.

Uno de los principales desafíos en la aplicación clínica de la terapia de trasplante celular es la baja tasa de retención celular, ya que solo un pequeño porcentaje de las células inyectadas se integran efectivamente en el tejido cardíaco. Los estudios han demostrado que la eficiencia de retención de las células madre injertadas es baja, variando entre un 0,7% y un 6% de las células inyectadas, lo que plantea preguntas sobre la eficacia a largo plazo de la terapia. Además, los injertos de células madre pueden perderse debido a la fuga retrógrada (cuando las células se desplazan hacia atrás desde el área de inyección) o al transporte de células hacia la vasculatura, el sistema de vasos sanguíneos.

Muerte Celular y Maduración

Otro desafío es la muerte celular que ocurre en las primeras 24 horas después de la inyección, lo que limita aún más la eficacia del injerto. La muerte celular puede ser inducida por varios factores, como la falta de oxígeno, inflamación y el estrés mecánico del tejido cardíaco. A pesar de estos avances, la tasa de mejora sigue siendo limitada, lo que indica que aún existe un gran espacio para optimizar la supervivencia celular en los injertos de cardiomiocitos derivados de células madre. Incluso con las tecnologías actuales, la estructura y función de los tejidos cardíacos artificiales humanos es más similar al miocardio fetal que al miocardio adulto.

Problemas de Arritmias

Enfoques más invasivos, como las inyecciones directas de células, han provocado arritmias ventriculares en modelos animales. Esto se debe a que la inyección puede crear múltiples focos intramiocárdicos que ralentizan los impulsos eléctricos y propician la aparición de arritmias. Los investigadores han descubierto que colocar las células sobre la superficie del corazón puede dar lugar a una barrera de tejido cicatricial que impide su integración eléctrica, lo cual también puede generar arritmias.

Estrategias para Mejorar la Eficacia del Injerto

En un esfuerzo por mejorar la eficacia del injerto, los investigadores están explorando métodos para estimular la proliferación de las células madre después de la inyección. Algunas investigaciones han demostrado que las células injertadas pueden activar el ciclo celular y proliferar, lo que podría aumentar el tamaño y la funcionalidad del injerto.

Uso de Hidrogeles y Factores Pro-proliferativos

El uso de hidrogeles que liberan factores pro-proliferativos, como el ligando Notch Delta-1, ha demostrado ser prometedor. Estos hidrogeles pueden aumentar significativamente el tamaño del injerto y estabilizar la función ventricular en modelos animales. El parche cardíaco, por ejemplo, está elaborado con ingeniería tisular, cultivado en un laboratorio a partir de células cardíacas derivadas de células madre pluripotentes inducidas e incrustadas en un hidrogel de colágeno.

Angiogénesis para la Supervivencia Celular

La angiogénesis, o la formación de nuevos vasos sanguíneos, es fundamental para la supervivencia y el crecimiento del injerto. Los injertos de células madre derivadas de células madre pluripotentes pueden enfrentar problemas de hipoxia en los primeros días después de la inyección debido a la falta de vascularización. Sin embargo, se ha observado que los injertos derivados de células madre pluripotentes se vascularizan rápidamente después del trasplante.

El Parche Cardíaco Artificial (EHM) del Profesor Zimmermann

Los tejidos cardíacos humanos artificiales, conocidos como músculo cardíaco artificial (EHM, por sus siglas en inglés), se producen principalmente a partir de la manipulación experimental de células madre, tales como las células madre embrionarias humanas y, recientemente, de células madre pluripotentes inducidas, que son diferenciadas hacia cardiomiocitos humanos. Se ha incrementado en los últimos años el interés por estos tejidos cardíacos creados por ingeniería tisular debido a su uso potencial en investigación cardiovascular y terapias clínicas.

Estos tejidos ofrecen modelos in vitro únicos para el estudio de la fisiología cardíaca humana con ventajas evidentes con respecto al uso de células animales en estudios experimentales. Además, también tienen potencial terapéutico para la regeneración in vivo del miocardio (músculo cardíaco). Estos tejidos artificiales ofrecen un valioso modelo para reproducir el desarrollo normal del tejido cardíaco humano, comprender la evolución y desarrollo de las enfermedades cardiovasculares humanas y podrían llevar a producir terapias basadas en tejidos artificiales para pacientes afectados por enfermedades cardiovasculares. También pueden usarse para simular enfermedades cardiovasculares experimentalmente mediante manipulación genética.

Infografía: Proceso de creación de un parche cardíaco artificial en laboratorio

Un innovador 'parche cardíaco' desarrollado a partir de células madre por científicos alemanes, liderados por el profesor Wolfram-Hubertus Zimmermann del Centro Médico Universitario de Göttingen (UMG), es capaz de reparar el tejido dañado del corazón y podría revolucionar la medicina regenerativa y el tratamiento de la insuficiencia cardíaca avanzada.

Este tratamiento supone la única tecnología que permite "una administración segura y eficaz con retención a largo plazo de cardiomiocitos (células de la musculatura cardíaca)". La propuesta del equipo de Zimmermann busca utilizar parches de tejido modificados genéticamente sembrados con cardiomiocitos derivados de células madre embrionarias humanas para el tratamiento de la cardiopatía isquémica en modelos animales pequeños y grandes. Su equipo multidisciplinario tiene la intención de impulsar el ámbito terapéutico mediante el desarrollo de miocardio diseñado con tejido humano para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca posterior a un infarto de miocardio.

Avances Preclínicos y Ensayos Clínicos en Humanos

A pesar de los desafíos, importantes avances han conseguido la generación de parches de tejidos cardíacos artificiales para reparación cardíaca en modelos animales y el uso de modelos in vitro para screening de fármacos. En modelos animales de infarto de miocardio, la inyección de tejidos cardíacos humanos artificiales en los corazones de ratas y ratones reduce el tamaño del infarto y mejora la función cardíaca y la contractilidad.

Pruebas en Modelos Animales

Antes de obtener la aprobación de las autoridades regulatorias, los científicos documentaron la seguridad y eficacia del procedimiento en macacos rhesus, un paso esencial para garantizar que el tratamiento fuera seguro y efectivo en humanos. Estas pruebas demostraron que la implantación de hasta 200 millones de células ayudó a mejorar la función cardíaca al regenerar el músculo del corazón. Además, las imágenes médicas y los análisis de tejido confirmaron que las células trasplantadas permanecían en el corazón y contribuían a fortalecer su capacidad de bombeo.

El profesor Zimmermann explicó: "Hemos demostrado en macacos rhesus que la implantación de un parche cardíaco se puede aplicar para remuscularizar el corazón que falla. El desafío era generar e implantar suficientes células del músculo cardíaco a partir de células madre pluripotentes inducidas por el macaco rhesus para lograr una reparación cardíaca sostenible sin efectos secundarios peligrosos como arritmia cardíaca o crecimiento de tumores". Los resultados obtenidos en estas investigaciones se han publicado en Nature y han sido fundamentales para la aprobación del primer ensayo clínico en el mundo que repara corazones humanos dañados por una insuficiencia cardíaca avanzada utilizando implantes de tejido muscular cardíaco desarrollados en el laboratorio.

Implantan células madre en el corazón para reconstruir tejidos dañados .

Primeros Ensayos Clínicos en Humanos

El ensayo clínico BioVAT-HF-DZHK20 está evaluando esta prometedora técnica en humanos, que busca ofrecer una solución a pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada. Un equipo interdisciplinario liderado por el profesor Wolfram-Hubertus Zimmermann ha conseguido implantar con éxito estos parches en pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada.

Los resultados iniciales en humanos han sido alentadores. "Por primera vez, hemos podido observar el desarrollo de nuevo músculo cardíaco en el corazón humano que falla", ha afirmado el profesor Ingo Kutschka, director del Departamento de Cirugía Cardiotorácica y Vascular de la UMG y director quirúrgico del estudio. El tratamiento se ha aplicado en 15 pacientes desde 2021, quienes han recibido implantes con miles de millones de células musculares cardíacas. Cada paciente recibe varios parches, con 200 millones de células cada uno. Tras la intervención, hacen falta entre tres y seis meses para evaluar los beneficios, tiempo necesario para que las células se implanten en el corazón, les crezcan vasos sanguíneos, los implantes crezcan y el grosor del músculo cardiaco aumente.

Los datos obtenidos hasta ahora indican que las nuevas células se implantan bien en el corazón, que la musculatura cardíaca se refuerza, que la capacidad de bombear sangre mejora y que los beneficios se mantienen a largo plazo. La primera paciente sufrió un infarto de miocardio en 2016. La intervención quirúrgica para implantarlos es “menos invasiva que un trasplante y bastante rápida”, explicó el cirujano Ingo Kutschka. Los investigadores lograron demostrar que los parches cardíacos implantados, compuestos por hasta 200 millones de células, mejoraban la función cardíaca mediante la formación de un nuevo músculo cardíaco. Estas nuevas células se conservan bajo inmunosupresión concomitante (debilitamiento del sistema inmunitario) y refuerzan la función de bombeo del corazón.

Perspectivas y Futuro de la Terapia

“El parche cardíaco es un excelente ejemplo de investigación traslacional: del laboratorio a la clínica. Tiene el potencial de reemplazar los sistemas de soporte mecánico en ciertos casos y proporcionar una solución permanente para los pacientes”, añade el profesor Stephan Ensminger, director de la Clínica de Cirugía Vascular Cardíaca y Torácica del Centro Universitario del Corazón de Lübeck de la UKSH y director quirúrgico del estudio.

Los investigadores prevén presentar resultados más maduros del ensayo clínico a finales de año, cuando esperan haber llegado a la cifra de 19 pacientes tratados. Aún no hay experiencia suficiente para saber si, con los implantes derivados de células madre, dejarán de ser necesarios los trasplantes de corazón. Zimmermann declaró: “Los trasplantes son una terapia excelente y por ahora los parches no han demostrado ser mejores. Pero el 99% de los afectados por insuficiencia cardiaca nunca recibirán un trasplante; nuestro objetivo no es el 1% de pacientes que reciben trasplantes sino el 99% que no los reciben”.

"Los últimos hallazgos destacan el potencial de los parches de tejido derivados de células madre para tratar la insuficiencia cardíaca", una patología que "sigue siendo una de las principales causas de muerte en todo el mundo, mientras que las opciones de tratamiento para revertir su evolución son limitadas". En conclusión, la terapia con células madre derivadas de células madre pluripotentes para la reparación del corazón promete avances significativos en el tratamiento de enfermedades cardíacas. Sin embargo, aún enfrenta varios desafíos importantes, como la optimización de las dosis, la mejora de la retención celular, la estimulación de la proliferación celular y la angiogénesis. A pesar de los avances realizados, se necesita más investigación para comprender cómo estas estrategias pueden combinarse de manera efectiva y segura en pacientes humanos. El equipo de Zimmermann confía en que, al final de 3 años, podrán derivar un candidato líder que pueda pasar al desarrollo preclínico que permita IND.

El profesor Zimmermann concluye: "Este artículo resume nuestros hallazgos más importantes en el camino hacia los ensayos clínicos y, por lo tanto, puede servir como modelo para la transferencia de nuevas terapias basadas en células madre a la clínica. Además, nuestro trabajo demuestra por primera vez que la reparación del miocardio mediante remuscularización es posible en humanos. La traducción desde el banco a la cama fue una verdadera proeza hecha posible gracias a los esfuerzos colaborativos e interdisciplinarios durante muchos años".

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