Técnica de Preparación del Biberón en Auxiliar de Enfermería

La alimentación en el recién nacido es un aspecto fundamental para su desarrollo y se puede llevar a cabo mediante lactancia materna o lactancia artificial. La lactancia materna, que debe iniciarse en las primeras horas del postparto para favorecer el contacto madre-hijo y estimular la producción, se realiza a demanda del bebé, aunque se recomienda que no pasen más de tres horas sin comer, especialmente si el lactante tiene bajo peso.

En los primeros días, las mamas segregan calostro, un líquido amarillento rico en agua, proteínas, vitaminas liposolubles e inmunoglobulinas A (proteínas del sistema inmunitario), que protegen al bebé frente a infecciones. Este tiene menos lactosa y grasa que la leche madura. La leche materna puede extraerse con sacaleches (manuales y eléctricos) y conservarse para una toma posterior. Para su almacenamiento, debe guardarse en un recipiente transparente herméticamente cerrado o en bolsas especiales. En el frigorífico se conserva dos días y en el congelador, hasta dos meses. La descongelación se realiza pasando la leche del congelador al frigorífico (nunca a temperatura ambiente) y debe consumirse en las 24 horas siguientes, calentándola sin hervir.

Cuando la lactancia materna resulta ineficaz o insuficiente, o la madre opta por otra opción, puede ser necesario recurrir a la nutrición artificial, ya sea como sustitutivo total o parcial. Un amamantamiento ineficaz puede manifestarse a través de señales como: una pérdida de peso en el lactante que no se recupera, meconio después del cuarto día, menos de 3 deposiciones en 24 horas en los primeros días, un lactante irritable, inquieto, somnoliento o que rechaza las tomas, dolor persistente en los pezones, congestión mamaria o deglución no audible durante las tomas.

En este contexto, el Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) es el profesional sanitario encargado de preparar los biberones.

Objetivos

El objetivo principal de esta guía es que el personal Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería conozca las generalidades sobre la alimentación del recién nacido y disponga de una revisión bibliográfica que permita unificar criterios para la correcta preparación de los biberones.

La Lactancia Artificial

La lactancia artificial implica la administración de productos farmacéuticos alimenticios que actúan como sustitutos totales o parciales de la leche humana. Estos preparados se elaboran a partir de leche de vaca y se utilizan cuando la lactancia materna no es posible, es insuficiente o es la opción elegida por la madre. Dichos preparados siguen las normas establecidas por el Ministerio de Sanidad y las recomendaciones de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica (ESPGAN).

Es importante destacar que, aunque los avances son significativos, aproximadamente unas cien sustancias presentes en la leche materna aún no han podido ser imitadas por los compuestos artificiales. Además, el cólico del lactante es más frecuente entre los niños alimentados con biberón que entre aquellos que toman pecho. La lactancia artificial, en ciertos casos, puede combinarse con la materna.

Tipos de Fórmulas y Recomendaciones

Las fórmulas infantiles se clasifican de la siguiente manera:

  • Las fórmulas de inicio se utilizan durante los 6 primeros meses de vida del bebé.
  • Las fórmulas de continuación se emplean hasta los 18 meses.
  • En el mercado también se encuentran fórmulas de crecimiento, recomendadas hasta los 3 años como alternativa a la leche de vaca.

No se aconseja el uso del biberón después de los 4 años debido al riesgo de maloclusión dental.

El Biberón y su Limpieza

Esquema de un biberón con tetina anatómica y sus componentes

La lactancia artificial se administra mediante un biberón, el cual consta de una tetina anatómica (disponible en silicona o látex). Esta debe poseer un orificio lo suficientemente ancho para permitir la salida de la leche gota a gota y debe estar siempre limpia y esterilizada. El biberón también incluye un recipiente graduado que, al igual que la tetina, debe mantenerse limpio y esterilizado.

Los biberones de vidrio suelen ser preferibles por su facilidad de esterilización. Para su limpieza, existen cepillos especiales que permiten eliminar cualquier residuo. Hasta que el bebé cumpla los 6 meses, se recomienda lavar los biberones con agua y jabón utilizando un cepillo específico, aclararlos bien y, posteriormente, hervirlos junto a las tetinas durante 10 minutos en agua con un poco de bicarbonato. Otras opciones para la esterilización incluyen el uso de líquidos desinfectantes y esterilizadores específicos.

Recomendaciones Previas a la Preparación

Antes de preparar un biberón, el personal de enfermería auxiliar debe considerar una serie de aspectos fundamentales para garantizar la seguridad y la salud del bebé:

  • Es indispensable lavarse bien las manos con agua y jabón antes de manipular cualquier alimento del pequeño.
  • Debe asegurarse de que el biberón esté correctamente esterilizado y que la tetina sea la adecuada.
  • Es crucial tener en cuenta la previsión de la toma. Lo más aconsejable es preparar cada biberón justo en el momento en que se va a dar. Si no es posible, el biberón preparado debe guardarse en la nevera.
  • Se recomienda tener siempre disponibles dos o tres biberones limpios y esterilizados.
  • En cuanto a la tetina, aunque existen diferentes modelos, se aconseja el uso de tetinas de silicona por su durabilidad y resistencia.

Preparación del Biberón

El TCAE es el encargado de preparar las fórmulas de biberón, por lo que es esencial que conozca las distintas presentaciones y métodos de preparación.

Fórmula Líquida

En el caso de utilizar leche de fórmula en presentación líquida (envasada en botella o tetrabrik), el procedimiento es más sencillo: únicamente será necesario verter la cantidad adecuada de leche en el biberón y proceder a su calentamiento.

Fórmula en Polvo

Si se opta por la leche de fórmula en polvo, la preparación del biberón requiere más pasos:

  1. Preparación del agua: Se recomienda utilizar agua embotellada de mineralización débil. En zonas donde el agua potable del grifo sea blanda y de buena calidad, también podría utilizarse. Si las condiciones de salubridad del agua no son óptimas, es necesario hervirla por no más de tres minutos para evitar la concentración excesiva de solutos (sales, sustancias inorgánicas, etc.).
  2. Adición de la leche en polvo: Una vez preparada la cantidad necesaria de agua, se añade la leche en polvo utilizando el cacito dosificador. Es fundamental seguir estrictamente las instrucciones del fabricante. Habitualmente, se debe añadir una medida rasa y sin comprimir de polvo por cada 30 ml de agua. Respetar estas medidas es crucial, ya que errores en la preparación pueden causar inconvenientes en el niño. La mayoría de las leches modificadas siguen una relación de 1 medida de leche en polvo por cada 30-35 mililitros o centímetros cúbicos de agua.
  3. Agitar el biberón: Tras añadir el polvo y colocar la tetina, se debe agitar bien el biberón para asegurar una mezcla homogénea.
  4. Cantidades orientativas: Para un bebé de 6 meses, por ejemplo, pueden ser necesarios entre 210-250 ml de biberón por toma, con una frecuencia de alimentación de 4-5 veces al día. Sin embargo, estas son indicaciones orientativas que dependerán de cada bebé y su peso, por lo que siempre se deben seguir las cantidades aconsejadas por los especialistas.

La duración de la toma del biberón suele oscilar entre 10 y 15 minutos.

Calentamiento del Biberón

La temperatura del biberón es un factor crítico. Si está demasiado frío, el bebé podría rechazarlo; si está demasiado caliente, puede causarle quemaduras en la boca. Lo recomendable es que la temperatura no supere nunca los 32-36ºC. En ocasiones, se aconseja que la leche esté templada, no caliente.

Existen medidores de temperatura que se colocan en el biberón para indicar la temperatura exacta. No obstante, el método más común para comprobar la temperatura correcta es verter unas gotitas del líquido en la mano. Es importante tener previsión del momento en que el bebé va a querer comer para preparar el biberón con suficiente antelación, evitando que el bebé se desespere por hambre.

Diferentes métodos para calentar el biberón: baño maría, calientabiberones, microondas

Métodos de Calentamiento

Al Baño María

Antiguamente, el baño maría era el método más habitual. Consiste en colocar el biberón en un recipiente con agua y ponerlo al fuego. Antes de que el agua hierva, se retira el biberón y se espera a que su contenido alcance la temperatura idónea. Este método proporciona un calentamiento uniforme y no altera el material del biberón, pero no es rápido.

Calientabiberones

Actualmente, el mercado ofrece diversos dispositivos calientabiberones que permiten alcanzar la temperatura adecuada de forma automática. Es fundamental leer y respetar las instrucciones de uso del modelo específico, ya que pueden requerir pasos concretos para su funcionamiento. Una vez que el calientabiberones alcanza la temperatura programada, el aparato suele apagarse automáticamente.

Microondas

El uso del microondas para calentar la leche del bebé genera controversia. Algunos especialistas lo desaconsejan porque calienta la leche de manera desigual, creando zonas excesivamente calientes y otras frías. Esto representa un peligro, ya que la sensación térmica al comprobar el biberón puede ser engañosa. Además, tampoco se recomienda su uso debido a la posibilidad de que se desprendan microplásticos del biberón, si este no es de vidrio, y contaminen la leche. Si el biberón es de vidrio, podría calentarse en el microondas, pero siempre se deberá probar la temperatura del líquido antes de ofrecerlo al bebé para evitar quemaduras.

Procedimiento Resumido para la Preparación del Biberón

Los pasos fundamentales para preparar un biberón correctamente son:

  1. Lavarse las manos con agua y jabón minuciosamente.
  2. Añadir agua embotellada de baja mineralización en el biberón. Si el agua del grifo local es apta para consumo y de buena calidad, también puede usarse.
  3. Incorporar la cantidad correcta de polvos de leche, siguiendo las indicaciones del fabricante y del pediatra.
  4. Colocar la tetina y agitar el biberón hasta que la mezcla sea homogénea.
  5. Calentar el biberón, preferentemente al baño maría o utilizando un calientabiberones. Se desaconseja el microondas siempre que sea posible.
  6. Comprobar la temperatura adecuada del biberón antes de alimentar al bebé, vertiendo unas gotas de leche en la parte interna de la muñeca.

Bibliografía

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