Taparse al Amamantar: Información y Consejos para la Lactancia en Público

La lactancia materna es la alimentación óptima para el bebé durante los primeros seis meses de vida, una recomendación respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y pediatras. Este hecho lleva a que, aproximadamente, el 85 % de las madres amamanten a sus hijos de forma exclusiva o mixta durante su permiso de maternidad.

De este grupo, la mayoría ha amamantado en un lugar público alguna vez. A pesar de que la lactancia es una acción natural, su práctica en espacios públicos aún genera cierta incomodidad y rechazo social, lo que puede convertirse en una barrera significativa para muchas madres. A continuación, se exploran las razones detrás de esta situación, se analiza la necesidad de una legislación protectora y se ofrecen consejos para amamantar en público, así como pautas sobre cómo actuar si se impide esta práctica.

Amamantar en Público: Un Acto Aún "Incómodo"

La lactancia no se rige por horarios preestablecidos, sino que debe ser a demanda del bebé, como defienden los expertos. Mientras que dar el pecho en casa no suele presentar problemas, hacerlo en público -ya sea en la calle, la piscina municipal, el cine, el metro, un museo o un centro comercial- a menudo se convierte en un inconveniente, llevando a muchas mujeres a no amamantar a sus hijos en estos espacios.

Percepciones y Realidades: Datos sobre la Lactancia en Espacios Públicos

Hace una década, la 'Encuesta Nacional sobre Hábitos de Lactancia', impulsada por la Iniciativa Mundial de la Lactancia Materna, ya revelaba que la lactancia en público resultaba "incómoda" para muchas madres:

  • Para el 43 %, era un inconveniente de la lactancia.
  • Para el 14 %, uno de los motivos para dejar de dar el pecho.
  • Para el 9 %, la razón para optar por la lactancia mixta.

Estudios más recientes han continuado mostrando datos clarificadores sobre esta situación:

  • El 'Barómetro Elvie España: La lactancia según las madres y la sociedad' (2020) desveló que el 40 % de las madres se sentían incómodas dando de mamar en público. Además, el 60 % de las mujeres se sentían menos cómodas viendo a otras amamantar, frente al 19 % de los varones que compartían esta incomodidad. Asimismo, 6 de cada 10 españolas confesaron haberse escondido en el baño o en una habitación separada para extraerse leche.
  • En diciembre de 2022, un estudio de LOLA MullenLowe y LinQ Market Research España, con 200 mujeres lactantes o que habían amamantado, arrojó más cifras:
    • El 52 % de las mujeres se tuvo que esconder o resguardar para dar el pecho en un lugar público.
    • El 63,5 % se sintieron juzgadas mientras amamantaban.
    • Al 15 % de las mujeres les habían llamado la atención activamente, invitándolas a taparse, a irse a un espacio más reservado, a una sala de lactancia o un baño. Algunas madres incluso reconocieron haber sido increpadas y vetadas.

La incomodidad, el pudor, la timidez, la vergüenza o el temor a la reacción de otros son factores clave detrás de la decisión de muchas mujeres de no amamantar en espacios públicos. No son pocas las personas que expresan que esta práctica les molesta u ofende, llegando incluso a considerarla una falta de respeto, especialmente en casos de lactancia materna prolongada (hasta los dos años o más del niño).

Amamantar en Público: Un Derecho Humano que Requiere Protección Legal

Ante este conflicto, las voces que piden defender la lactancia materna en público son recurrentes. El estudio de 2022 mostró que el 85 % de las mujeres cree necesaria una ley que ampare este derecho de las madres y de la infancia.

La lactancia materna es reconocida como un derecho humano para bebés y madres que debe ser fomentado y protegido. Así lo reconoció el 22 de noviembre de 2016 el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) en un comunicado, instando a los países a asegurar este derecho. En países como Estados Unidos (2018), el Reino Unido (2010) o Chile, las mujeres pueden amamantar legalmente en cualquier lugar público que deseen, y prohibírselo se considera discriminatorio.

Infografía sobre las leyes de lactancia materna en diferentes países

El Vacío Legal en España

En España, no existe una ley específica que regule este derecho: no se prohíbe, pero tampoco se avala explícitamente. En principio, este derecho está recogido dentro de la Ley Orgánica 3/2007 para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres (Ley de Igualdad), que garantiza la protección y no discriminación sobre la maternidad. Su artículo 8 establece: "Constituye discriminación directa por razón de sexo todo trato desfavorable a las mujeres relacionado con el embarazo o la maternidad". Sin embargo, esta formulación no es específica ni evita las presiones que reciben algunas madres.

Solo dos comunidades autónomas en España ofrecen más garantías:

  • En Euskadi, el artículo 9 de su Declaración sobre Derechos y Deberes de las personas en el sistema sanitario (2015) reconoce el derecho de la mujer "a ser informada y formada en materia de lactancia materna con objeto de fomentar su utilización en la alimentación infantil" y a "ejercer el derecho a amamantar a los hijos e hijas en cualquier espacio público".
  • Las Cortes Valencianas aprobaron en 2016 una proposición no de ley (PNL) que reconoce "el derecho a amamantar a sus hijos e hijas en cualquier espacio público, así como el derecho de estos niños y niñas a ser amamantados".

Combatir el Vacío Legal: Iniciativas y Demandas

Ante este vacío legal, la organización sin ánimo de lucro Teta & Teta, con su iniciativa 'Quien llora no mama', ha anunciado su intención de recabar 500.000 firmas para llevar al Parlamento un anteproyecto de ley que incluya "las medidas normativas necesarias e integrales que protejan de manera efectiva el derecho a la lactancia natural frente a cualquier situación de discriminación, directa o indirecta, relacionada con esta, incluida la exclusión del espacio público". Su petición está disponible en la plataforma Change.org.

El grupo Alba Lactancia Materna comparte esta opinión, sosteniendo que "es imperativo que se desarrollen leyes o normativas que impidan que se le limite, incomode, prohíba, restrinja o se ofenda a toda mujer al momento de ejercer su libre derecho a la lactancia en cualquier espacio con acceso al público o en el cual se encuentre por su pleno derecho para asistir al mismo".

El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) también se alinea con esta postura, manifestando que "sería deseable que, al igual que en otros países, se arbitren las medidas necesarias (educativas y legislativas) para que tanto las madres como sus hijos puedan ejercer ese derecho en el modo y lugar que necesiten. Con ello, no solo beneficiaremos a los niños y las madres sino a toda la sociedad".

Nuria Benito, asesora jurídica de Amamanta, un grupo de apoyo a la lactancia, va más allá, señalando que "se está perdiendo la oportunidad fabulosa de incorporar un apartado específico en la llamada 'ley de familias' para garantizar el derecho del menor a ser amamantado". Según la abogada, este apartado debería recoger las condiciones y garantías en las que, tanto en establecimientos privados y públicos como en empresas, "el menor pueda ser calmado y alimentado en el seno de la madre sin ser señalada, acosada o intimidada por el resto de usuarios o por los titulares de tales centros de consumo o trabajo". Benito critica la insuficiencia de la normativa actual en cuanto a protección específica, afirmando que "estamos a años luz de otros países que específicamente contemplan en qué supuestos no se puede limitar tal derecho por primar el interés superior del niño".

Consejos para Amamantar en Público de Manera Cómoda y Discreta

Aunque la mayoría de las personas apoyan la lactancia en público, las primeras veces pueden generar incomodidad. Aquí te ofrecemos consejos de expertas para facilitar esta experiencia:

  1. Mejora con la práctica

    Si te preocupa amamantar en público por primera vez, practica en casa frente a un espejo para observar tu apariencia. Probablemente descubrirás que no se muestra tanto pecho como imaginabas, ya que la cabeza de tu bebé lo cubre. Puede ser más fácil si empiezas en entornos propicios, como con un grupo de madres o con una amiga, antes de hacerlo sola en un lugar concurrido.

  2. Vístete para la ocasión

    Existen muchas opciones de vestuario para amamantar en público. Si planeas continuar con la lactancia, considera invertir en algunas prendas de lactancia que faciliten la tarea. Estas prendas permiten amamantar de forma discreta y cómoda. Carolina, madre de dos hijos en Francia, comenta: "Mi top de lactancia era muy práctico y fácil de usar. Podía dar el pecho de forma discreta cuando estaba fuera de casa, incluso en invierno, ya que no tenía que quitármelo. Solo tenía que poner la cara del bebé en la abertura. ¡En cualquier lugar y en cualquier momento!".

    También puedes usar dos tops normales, uno encima del otro. Susannah, madre de dos en el Reino Unido, sugiere: "Una camisola elástica que podía bajar de un lado y dejarla por debajo del pecho, y un top más holgado encima que me podía subir. El top más suelto me cubría el pecho y la camisola ocultaba mi barriga. Además de ser un atuendo discreto, me permitía no enseñar mi barriguita de después del parto y tampoco pasaba frío".

    Otras opciones incluyen tops y vestidos con botones o cremalleras delanteras, prendas tipo peto, o chales y mantones envolventes. Natalie, madre de uno en el Reino Unido, afirma: "Las rebecas con solapas envolventes en la parte delantera fueron mi salvación para amamantar en público".

  3. Investiga y planifica tu ubicación

    Antes de salir, busca lugares cercanos adecuados para amamantar. Centros comerciales, grandes almacenes y tiendas de artículos para bebés suelen tener salas de lactancia tranquilas y privadas con sillas cómodas. Muchas cafeterías y vestíbulos de hoteles también ofrecen espacios habilitados. Rachel, madre de uno en Maldivas, aconseja: "Si estás un poco nerviosa, busca lugares adecuados para dar el pecho antes de salir. Así sabrás dónde tienes que ir en caso de que tengas que hacer una parada".

    Otros lugares discretos pueden ser probadores de tiendas, centros comunitarios, bibliotecas, museos y parques. En EAU, donde la lactancia está muy fomentada, Faye, madre de dos, destaca: "Hay salas de lactancia estupendas en centros comerciales, y también se respeta a las madres que dan el pecho en lugares públicos, como los restaurantes".

    Considera la posición en la que tu bebé se alimenta mejor para evitar cambios incómodos en público. Anticipa las tomas prestando atención a las señales de hambre del bebé, como llevarse las manos a la boca o gemir, para encontrar un lugar antes de que llore.

  4. Utiliza un paño o manta de lactancia para mayor discreción

    Para mantener la privacidad, muchas madres optan por usar mantas de lactancia, fulares, pañuelos o cubrelactancias. Estos pueden ser chales, ponchos, delantales o mantones con diseños especiales que permiten ver al bebé mientras se alimenta. También puedes amamantar mientras llevas a tu bebé en un arnés o portabebés. Caroline, madre de dos en EE. UU., recomienda: "Con un poco de práctica, podrás alimentar a tu bebé mientras caminas y sigues con tus quehaceres diarios".

    Sin embargo, el bebé puede tener la última palabra: algunos odian ser cubiertos, mientras que otros se distraen fácilmente si no lo están. Esther, madre de dos en el Reino Unido, comenta: "A ninguno de mis bebés les gustaba que les colocase un chal por encima de la cabeza, así que simplemente utilizaba sus cabezas para cubrirme el pecho".

    El paño de lactancia no solo ofrece cobertura, sino que también puede reducir distracciones para el bebé, actuar como una manta ligera, o servir de babero improvisado para limpiar derrames. Al elegir uno, considera el material (suave y transpirable como algodón o bambú), el tamaño adecuado para una cobertura completa, y posibles extras como bolsillos o correas ajustables.

  5. Conoce tus derechos y busca apoyo

    En muchos países, la ley protege el derecho a amamantar en cualquier lugar abierto al público. Investiga las leyes específicas de tu país en sitios web gubernamentales o de salud, o pregunta a otras madres. Amy, madre de dos en Australia, relata: "Dar el pecho está muy aceptado en Australia y es perfectamente aceptable hacerlo mientras pides un café a un camarero".

    Si alguien se queja, puedes recordar amablemente que la ley te ampara. Si un negocio te discrimina, considera presentar una queja oficial. Maya, madre de dos en España, compartió una experiencia en un restaurante: "Me preguntó si estaría más cómoda en el baño de mujeres. No, le respondí, ¿comerías allí? Luego me preguntó si preferiría hacerlo en uno de los cubículos laterales. Volví a responder que no y que no iba a ir a ninguna parte hasta que hubiésemos acabado".

    También es útil tener toallitas húmedas para bebés para cualquier fuga de leche, un biberón de agua para ti, y paños para eructar. Si te sientes cohibida, concéntrate solo en tu bebé o sonríe a quien te observe. No es un delito amamantar en público. Si te sientes amenazada, busca apoyo en otras madres, familiares o un guardia de seguridad. Recuerda que no has hecho nada malo.

"AMAMANTAR EN PÚBLICO ES IRRESPETUOSO" ¿cómo es posible que incluso mujeres opinen esto?

Qué Hacer si te Impiden Amamantar en un Espacio Público

Si estás en un espacio público, ya sea interior o exterior, nadie puede impedirte que des el pecho a tu bebé. No estás cometiendo ninguna ilegalidad. Si te lo recriminan, "no dudes en mantenerte firme y llamar a la Policía si hace falta", animan desde el grupo de apoyo a la lactancia Amamanta.

¿Y si es un establecimiento privado? La situación es la misma. "No pueden escudarse en el derecho de admisión. Este derecho faculta a los dueños de un negocio a no admitir el acceso de determinados clientes a sus negocios si se comportan de manera violenta, producen molestias al público o a los demás usuarios o alteran el normal desarrollo del espectáculo o actividad. Pero será un abuso en el ejercicio de este derecho, si se usa para restringir el acceso de manera arbitraria o discriminatoria", comentan desde el servicio jurídico de Amamanta. En estos casos, se recomienda:

  • No abandones el local.
  • Pide la hoja de reclamaciones.
  • Si es necesario y se mantienen firmes en su hostigamiento, avisa a la Policía. Exige que los agentes levanten acta de lo acontecido.
  • Con el acta y la hoja de reclamaciones, ve al Ayuntamiento correspondiente para formular la queja y a la Oficina Municipal de Información al Consumidor de la localidad donde esté el negocio.
  • Cuéntalo en redes sociales. Tu experiencia puede ayudar a más familias.

Discos de Lactancia: Un Aliado para la Discreción y la Higiene

La preparación para la maternidad implica muchos cambios, incluyendo la producción y, a veces, la pérdida de leche. Los discos de lactancia son pequeñas almohadillas circulares diseñadas para mantener los pezones y la ropa secos cuando la leche se escapa después del parto y durante la lactancia. Sufrir estos goteos sin una capa absorbente puede causar irritación o dolor por la humedad constante y el roce. Además, ayudan a mantener la ropa limpia y seca, evitando que la lactancia estropee la vestimenta o que la madre se sienta cohibida por los goteos en público.

¿Cuándo usar los discos de lactancia?

Siempre que exista el riesgo de pérdidas de leche. Algunas semanas o meses antes del parto, el cuerpo puede empezar a producir leche. Durante los primeros días posparto y en las etapas iniciales de la lactancia, la producción de leche se ajusta a las necesidades del bebé. Incluso si no se amamanta, las pérdidas cesarán a medida que el cuerpo deja de producir leche. Algunas mujeres experimentan goteos durante todo el periodo de lactancia.

Los discos deben colocarse entre el pezón y el sujetador a lo largo del día, según se necesite. Se recomienda cambiarlos cuando la leche se escape y, si es posible, también después de las tomas, o cada 3-4 horas si no se han cambiado antes debido a goteos o tomas.

Existen discos de lactancia reutilizables y desechables. Los discos de lactancia Natracare, por ejemplo, no contienen plástico y tienen una cubierta suave de algodón orgánico certificado, delicada con la piel, y no atrapan la humedad como algunos discos con reverso de plástico.

Mitos y Desafíos de la Lactancia en Público

A pesar de la naturalidad del acto, la lactancia en público sigue siendo objeto de prejuicios. Un niño llora, la madre lo amamanta, y un vigilante o empleado le pide que se cubra o se retire. Esta escena se repite en locales comerciales de varios países, como ocurrió en Paraguay. Según María de los Ángeles Acosta, coordinadora del programa de lactancia materna del Ministerio de Salud en Paraguay, la gente "acepta el embarazo, pero no lo que viene después. La gente no piensa que el niño está comiendo, sino que se trata de un asunto grotesco".

Esquema de los mitos más comunes sobre la lactancia en público

Cynthia Rodríguez, una madre venezolana, explica que si el bebé tiene hambre, "tienes que darle teta, punto", sin importar el lugar. Su posición es "radical" debido a las dificultades que enfrentó para amamantar a su hija: "Cuando finalmente logré mi objetivo, me importaba muy poco lo que dijera la gente".

Cubrirse: Una Elección Personal

Para muchas, cubrirse es una opción, pero no para Cynthia: "A mi hija no le gusta comer con un trapo encima… creo que a nadie". Ella sugiere que los prejuicios en América Latina están asociados a las clases altas: "En las clases populares, dar pecho es lo más natural del mundo. Creo que hay mucho racismo y clasismo asociado al tema. Si eres pobre o indio lo haces, pero si eres una mujer educada y bien vestida no, porque eso no es elegante".

La psicóloga Mónica Tesone, de la Liga de la Leche Internacional, coincide: "Se suele descalificar a quienes lo hacen en público, sin duda depende mucho del nivel sociocultural y socioeconómico, pero hay una clase media más moderna, intelectual y educada que no tiene problemas".

"Hippies y Bichos Raros" y la Autocensura

Una investigación reciente en la revista Maternal & Child Nutrition asegura que muchas madres evitan amamantar en público por temor a ser vistas como "hippies y bichos raros". Esto lleva a la autocensura, con abundancia de consejos en internet para amamantar "sin que nadie vea", como "evita desabrochar la ropa desde arriba, pues dejarás todo el pecho al descubierto, lleva contigo fulares y chales para taparte".

La psicóloga Mónica Tesone enfatiza la responsabilidad de los hombres: "En muchos casos son ellos quienes mandan a su pareja a taparse o quienes hacen chistes al respecto y miran a las mujeres con cara de lujuria".

La Experiencia de Louise Burns en el Hotel Claridge's

Un caso que se hizo viral fue el de Louise Burns en el hotel Claridge's de Londres. Mientras amamantaba discretamente a su hija de tres meses, un camarero se acercó y desplegó una enorme servilleta para ocultar al bebé. Louise se sintió frustrada, pero acató. Este incidente la convirtió en un símbolo del derecho a amamantar en público.

Nigel Farage, político británico, comentó que los hoteles tienen derecho a decidir sus reglas, sugiriendo que las madres amamantaran "en una esquina tal vez". Sin embargo, el grupo Mumsnet recordó que amamantar en público "no es ilegal ni inmoral". El hotel Claridge's ofreció a Louise un descuento de 85 euros, pero no modificó su política.

Algunos internautas criticaron la acción de Louise, sugiriendo que "mis derechos terminan donde comienzan los de los demás y viceversa", y que la lactancia en público era un "espectáculo" que podía incomodar a otros comensales. Sin embargo, muchos defendieron la lactancia como un acto natural y hermoso.

En resumen: La Lactancia en Público, Un Derecho y una Opción Personal

No estás obligada a amamantar en público si no te sientes cómoda. Sin embargo, debes saber que eres libre de amamantar en público en cualquier lugar y en cualquier momento, y tu derecho está protegido por la ley en muchos países.

Amamantar en público es una parte normal de la vida diaria para una madre lactante. Al vestirte cómodamente, tener suministros a mano, elegir un lugar que te relaje y usar una funda de lactancia si deseas discreción, puedes aumentar tu confianza y hacer que la experiencia sea más cómoda. Es natural sentirse incómoda al principio, pero con la práctica, mejorará.

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