Introducción al Sondaje Vesical
La sonda vesical es un dispositivo médico esencial, un tubo elástico y fino que se introduce en la vejiga urinaria para establecer una vía de drenaje hacia el exterior. Su uso, tanto con fines terapéuticos como diagnósticos, es frecuente en diversas situaciones clínicas y en distintos tipos de pacientes. Existen dos tipos principales de sondajes: el sondaje permanente, donde la sonda se deja colocada por un periodo prolongado, y el sondaje intermitente, que consiste en el vaciado de la vejiga de forma rutinaria, pudiendo ser realizado por el propio paciente o por terceros. Este último método ofrece numerosas ventajas, mejorando la calidad de vida al evitar la presencia de orina residual (un caldo de cultivo bacteriano) y la sobredistensión vesical, que puede dañar irreversiblemente las capas de la vejiga y el músculo detrusor. Aunque el sondaje intermitente debe realizarse de forma aséptica o limpia, no está exento de posibles complicaciones, como la infección del tracto urinario (ITU).
La elección de la sonda vesical correcta no es una cuestión menor. El calibre inadecuado puede provocar traumatismo uretral, la longitud incorrecta puede impedir el acceso a la vejiga, y un tipo de punta inapropiado puede dificultar el sondaje, especialmente en pacientes con ciertas condiciones anatómicas. La comprensión del sistema de medición CH (Charrière), los diferentes tipos de sondas, sus códigos de color y las indicaciones específicas para cada una es fundamental para una práctica clínica segura y efectiva.

Tipos de Sondas Vesicales y Materiales
Las sondas vesicales varían en materiales, calibres, longitudes y diseños de punta, cada uno adaptado a necesidades específicas:
Materiales de las Sondas:
- Silicona: Ofrece la mayor biocompatibilidad y permite un mayor calibre funcional con menor diámetro exterior. Son las sondas más finas y mejor toleradas, ideales para sondajes de larga duración.
- PVC (Cloruro de Polivinilo): Un material más rígido, comúnmente utilizado en sondas de un solo uso para sondaje intermitente.
- Látex: Tradicionalmente utilizado, pero su uso se ha reducido debido a la posibilidad de producir estrechamiento uretral y reacciones alérgicas. Las sondas de látex recubiertas o siliconadas mejoran su tolerancia.
Tipos de Sondas según Diseño:
- Sonda Foley: Son sondas rectas con 2 o 3 luces. La característica principal es un balón de retención inflable en su extremo distal que, una vez dentro de la vejiga, se llena con agua destilada estéril (generalmente 10 ml en adultos) para mantener la sonda fija en su lugar. Son las más utilizadas en sondajes permanentes.
- Foley Látex (2 y 3 vías): La sonda Foley estándar, fabricada en látex siliconado. La de 2 vías se usa para drenaje y retención, mientras que la de 3 vías incluye un canal adicional para la irrigación continua de la vejiga, fundamental en casos de hematuria postoperatoria o presencia de coágulos.
- Foley Tiemann (punta acodada): Diseñada con una punta curvada con oliva, esta variante es especialmente útil para pacientes con dificultades de sondaje debido a hipertrofia prostática, estenosis uretral u otras obstrucciones anatómicas en la uretra masculina.
- Sonda Nelaton (Robinson): Son catéteres rectos, semirrígidos, sin balón de retención, diseñados para sondajes intermitentes o de corta duración. Se retiran inmediatamente después de vaciar la vejiga. Existen versiones específicas para hombres y mujeres, adaptadas a la longitud de sus respectivas uretra.
- Nelaton Femenina: Longitud de 20 cm, adaptada a la uretra femenina (3-5 cm).
- Nelaton Masculina: Longitud de 40-45 cm, adaptada a la uretra masculina (18-22 cm).
- Sondas con Recubrimientos Especiales:
- Sondas de Látex impregnadas de Politetrafluoroetileno (PTFE): Diseñadas para reducir la fricción y la adherencia de depósitos.
- Sondas Recubiertas con Óxido o Aleaciones de Plata / Antimicrobianos: Estas sondas buscan prevenir o retrasar la aparición de infecciones asociadas al catéter (CAUTI) y bacteriuria, mostrando resultados prometedores en estudios, especialmente en sondajes de corta duración (hasta 14 días).
- Sondas Hidrofílicas Recubiertas: Diseñadas para ofrecer una mejor lubricación y facilitar la inserción, a menudo preferidas por los pacientes, especialmente en edad pediátrica, por su mayor comodidad y menor molestia.

Calibre de las Sondas: La Escala Charrière (CH)
El calibre de una sonda vesical se mide en la escala Charrière (CH), también conocida como French (Fr). Una unidad CH equivale a 0,33 milímetros de diámetro exterior. La fórmula fundamental es: Diámetro (mm) = CH ÷ 3. Los calibres disponibles suelen escalonarse de dos en dos unidades CH.
La elección del calibre es crucial y debe basarse en el diámetro de la uretra del paciente, la edad y el propósito del sondaje. La norma clínica universal es utilizar siempre el calibre menor que permita un drenaje efectivo. Un calibre excesivo puede causar traumatismo uretral, irritación de la mucosa, residuos vesicales y un mayor riesgo de infección.
Código de Colores para Calibres de Sonda:
Para facilitar la identificación rápida, los conectores de las sondas vesicales están estandarizados con un código de colores:
| Calibre (CH) | Color del Conector | Diámetro (mm) | Uso Habitual |
|---|---|---|---|
| CH 6 | Verde claro | 2,0 mm | Pediátrico / neonatos |
| CH 8 | Gris | 2,7 mm | Pediátrico / adolescentes |
| CH 10 | Rojo | 3,3 mm | Pediátrico / adolescentes |
| CH 12 | Blanco / transparente | 4,0 mm | Adultos con uretra estrecha / Pediátrico |
| CH 14 | Verde | 4,7 mm | Mujer adulta - calibre estándar |
| CH 16 | Naranja | 5,3 mm | Mujer adulta / hombre - más usado |
| CH 18 | Rosa / magenta | 6,0 mm | Hombre adulto - estándar habitual |
| CH 20 | Amarillo | 6,7 mm | Hombre / postoperatorio |
| CH 22 | Rojo oscuro | 7,3 mm | Hematuria / postquirúrgico |
| CH 24 | Azul | 8,0 mm | Irrigación vesical / coágulos |
Consideraciones Específicas en Población Pediátrica y Neonatal
El sondaje urinario en pacientes pediátricos, especialmente en neonatos y lactantes, presenta desafíos únicos debido a la anatomía y fisiología específicas de esta población. La edad del paciente es un factor determinante en la elección del calibre de la sonda:
- Recién nacidos (a término) hasta 6 meses: Calibres de 5 a 6 Fr.
- Lactantes o niños pequeños: Calibres de 6 a 8 Fr.
- Niños prepúberes: Calibres de 10 a 12 Fr.
- Adolescentes: Calibres de 12 a 14 Fr.
En neonatos de bajo peso, debido al reducido calibre de su uretra, a menudo se utilizan sondas más flexibles, como las sondas nasogástricas, que tienen la capacidad de anudarse en la vejiga urinaria si se insertan demasiado profundamente. El mecanismo de anudado ocurre cuando una sonda demasiado larga forma un bucle sobre sí misma, favorecido por la descompresión de la vejiga al vaciarse. En la población pediátrica, especialmente en edades tempranas, la dificultad en el uso de sondas de calibre muy pequeño puede llevar al uso de un fiador para evitar que la sonda se acode ante el mínimo obstáculo.
El sondaje urinario es un procedimiento que, aunque generalmente seguro, presenta riesgos incrementados en la edad pediátrica, acentuados cuanto menor es la edad del paciente. El uso de sondas adecuadas, una comprensión profunda de la anatomía del tracto urinario inferior y el conocimiento del límite de inserción son factores esenciales para minimizar las complicaciones asociadas.

Indicaciones del Cateterismo Vesical en Niños:
El cateterismo de la vejiga en niños puede tener fines diagnósticos y/o terapéuticos. Las indicaciones principales incluyen:
- Obtención de una muestra de orina estéril para análisis y urocultivo en niños muy pequeños que no pueden orinar a demanda, especialmente cuando se sospecha una infección urinaria (recomendado por la American Academy of Pediatrics en bebés febriles de 8 a 60 días).
- Alivio de la retención urinaria aguda o crónica (uropatía obstructiva).
- Cateterismo intermitente de una vejiga neurogénica.
- Instilación de agente de contraste para cistouretrografía.
- Irrigación de la vejiga.
- Instilación de un fármaco.
- Monitorización de la producción de orina en pacientes hospitalizados (sonda permanente).
Contraindicaciones del Cateterismo Vesical en Niños:
- Absolutas: Sospecha de alteración uretral por traumatismo reciente, fimosis grave (donde la piel apretada impide la exposición del meato). En pacientes con traumatismos, se debe descartar la rotura del tracto urinario inferior antes del sondaje.
- Relativas: Alteraciones importantes conocidas de las vías urinarias inferiores, antecedentes de estenosis uretral, reconstrucción previa de uretra o cuello vesical, o historial de colocación difícil del catéter.
Complicaciones del Cateterismo Vesical en Niños:
- Traumatismo uretral o vesical superficial con sangrado (frecuente).
- Infecciones urinarias asociadas con catéter (frecuente).
- Creación de vías falsas en la uretra.
- Cicatrices y estenosis uretrales.
- Perforación de la vejiga (rara).
- Parafimosis (si el prepucio no se reduce después del procedimiento).
- Filtración de orina (particularmente con sondas de tamaño inapropiado o mal ubicadas).
¿CÓMO COLOCAR UNA SONDA VESICAL?
Técnica de Sondaje Vesical y Cuidados Posteriores
La técnica de sondaje vesical debe realizarse idealmente con técnica estéril para prevenir infecciones. En el caso de sondajes intermitentes, se puede emplear una técnica limpia si la estéril no es factible, aunque la evidencia sugiere que la técnica estéril es preferible para reducir el riesgo de ITU.
Preparación y Procedimiento:
- Preparación del equipo: Reunir todo el material necesario, incluyendo campos estériles, guantes, solución antiséptica (p. ej., yodopovidona o clorhexidina), lubricante estéril, jeringa con agua destilada estéril (para el balón de Foley), recipiente para recolección de orina y la sonda del calibre adecuado.
- Higiene de manos y colocación de guantes estériles.
- Limpieza del meato uretral: Se realiza una limpieza periuretral con solución antiséptica. La evidencia sugiere que el lavado con agua de grifo previo a la inserción no difiere significativamente de la limpieza con antiséptico en cuanto a la incidencia de bacteriuria en mujeres adultas. Algunas guías recomiendan el lavado con solución salina normal estéril.
- Inserción de la sonda: Se lubrica el extremo de la sonda y se introduce suavemente a través de la uretra hasta que la orina comience a fluir, indicando que la sonda ha alcanzado la vejiga. En varones, es importante levantar el pene para enderezar la curvatura uretral.
- Retención (si aplica): Si se utiliza una sonda Foley, se infla el balón con la cantidad prescrita de agua destilada estéril una vez que se confirma la salida de orina.
- Conexión a bolsa colectora: La sonda se conecta a una bolsa de drenaje, asegurándose de que esta se mantenga por debajo del nivel de la vejiga para prevenir el reflujo.
Cuidados de la Sonda Mantenida:
Para pacientes con sonda permanente, se deben seguir cuidados específicos para prevenir complicaciones:
- Mantener una higiene rigurosa del área genital y del meato uretral.
- Asegurar el drenaje adecuado y evitar acodamientos en el tubo.
- Vaciar la bolsa colectora regularmente para prevenir el sobrellenado y el reflujo.
- Vigilar signos de infección (fiebre, dolor, cambios en el color u olor de la orina).
- Realizar cambios de sonda según la pauta establecida (cada 3 semanas para látex, hasta 3 meses para silicona, o antes si es necesario).
La evidencia actual sobre la limpieza del meato previa a la inserción de la sonda indica que el uso de preparados antisépticos no ofrece ventajas significativas frente a la limpieza con solución salina estéril en todos los contextos. En España, el uso de sondas recubiertas con plata o antibióticos es excepcional, y su evidencia no se ha tenido en cuenta para recomendaciones generales.
Investigación y Evidencia sobre Sondas y Calibres
La revisión de la literatura científica revela que la evidencia de alta calidad sobre el uso de diferentes tipos de sondas, recubrimientos y calibres, especialmente en la población pediátrica y neonatal, es limitada. Muchas recomendaciones se basan en la opinión de expertos y en guías de práctica clínica (GPC) que a su vez recogen estudios de baja calidad o con limitaciones metodológicas.
Estudios comparativos entre sondas estándar (sin antimicrobianos) y sondas recubiertas (con plata o antimicrobianos) en adultos han mostrado que las sondas recubiertas pueden reducir la incidencia de bacteriuria y CAUTI, especialmente en los primeros 7-14 días de sondaje. Sin embargo, el coste-beneficio de estos dispositivos aún no está completamente dilucidado.
Con respecto al calibre, en adultos, las sondas de menor calibre (tipo Foley, con globo de 10 ml) se consideran que minimizan el traumatismo uretral, la irritación y la orina residual, factores que predisponen a la CAUTI. En pacientes pediátricos, un estudio sueco retrospectivo que evaluó el riesgo de lesiones uretrales y epididimitis en niños con vejiga neurogénica en sondaje intermitente sugirió que los calibres más pequeños (6C a 10C) se asociaron con un mayor número de dificultades en la inserción y lesiones uretrales mayores en comparación con calibres mayores (12C a 18C), aunque los resultados deben interpretarse con cautela.
La elección del calibre de la sonda en el sondaje uretral aislado en pediatría debe hacerse en función de la edad del paciente, considerando siempre el menor calibre efectivo para minimizar el riesgo de complicaciones.